Viaje al aeropuerto

Introducción

Friday, June 23, 1995 (11:30 AM)

La historia no se puede quedar en que simplemente llega el taxi a recogerlas. Es un momento importante y relevante en la vida de Jessica, aunque ya sabemos que en veranos y años anteriores no se resistió tanto ante la posibilidad de pasar una mañana en la playa.

Es decir que esta no es la primera vez que se aleja del St. Clare’s, aunque sí llevando su maleta y con conciencia de que tardará dos semanas en regresar, no unas horas, que lo que le espera es un viaje en avión y no las vistas de la bahía. Esta vez su destino, al menos para ella, es un tanto incierto. Por su parte no le queda más que resignarse y reafirmarse en su confianza en Ana. De todos modos, ahora mismo tiene motivos para sentirse un poco traiciona.

Su primer destino, lo que sabe con certeza, porque es lo que Ana le ha comentado, es el aeropuerto, a partir de ahí todo es incierto, un misterio que se irá desvelando momento a momento, paso a paso.

El siguiente paso, será es otro aeropuerto, donde habrán de hacer escala, casi seguro cambiarán de avión, como si llegar hasta su destino final fuese más complicado de lo que parece, un vuelo directo, sin escalas y sin cambios de avión. Las maletas de pueden perder, sin olvidar que, salvo por lo que haya en su maleta, Jessica va con lo puesto y esta mañana no tenía previsto ir a ninguna parte.

Jessica vestida esa mañana.

Esta mañana ella se había vestido con toda la casa, pero ahora, mientras que viaja en el taxi, no puede menos que sentir como si se lo hubieran quitado todo, que la han dejado indefensa y desamparada. Tan solo le queda la tranquilidad de saber que Ana parece que tiene la situación bajo control siempre y cuando a ella no se le ocurra hacer una tontería, como escaparse y montar una rabieta para que pierdan el avion y hayan de regresar al St. Clare’s

Viaje al aeropuerto (Copilot)

El taxi arranca desde 193 Fulton Street, Medford, alejándose del St. Clare’s con un ritmo pausado pero constante. Jessica mantiene la mirada fija en el retrovisor, viendo cómo el edificio se reduce hasta convertirse en un punto borroso. La sensación de despedida pesa más de lo que esperaba.

El conductor toma la I-93, una autopista que atraviesa Medford de norte a sur. Al principio, el trayecto es tranquilo, pasando por los barrios residenciales de Medford, con sus casas alineadas y calles familiares. Jessica reconoce algunas esquinas, lugares que ha visto en paseos ocasionales, pero hoy todo parece más distante, más ajeno.

A medida que el taxi se acerca a Boston, el tráfico se intensifica. Los rascacielos comienzan a alzarse en el horizonte, y el río Charles aparece a un lado, reflejando las luces de la ciudad. Jessica siente una opresión en el pecho. Es como si la ciudad misma estuviera marcando el fin de una etapa, empujándola hacia lo desconocido.

El taxi cruza el puente Zakim, una estructura imponente con sus cables tensos que parecen sostener el cielo. Jessica observa la arquitectura del puente, sintiendo que, de alguna manera, representa su propia situación: atrapada entre el pasado y el futuro, sostenida por hilos invisibles de incertidumbre.

Poco después, el taxi se sumerge en el túnel Callahan, un tramo oscuro y cerrado que conecta el centro de Boston con East Boston. Jessica siente que el túnel es un reflejo de su estado emocional: un espacio de transición, donde la luz del pasado se ha desvanecido y la salida hacia el futuro aún no es visible.

Finalmente, la carretera los lleva hacia East Boston, donde el aeropuerto Logan se hace visible en la distancia. Los aviones despegan y aterrizan sin descanso, ajenos a la tormenta emocional que Jessica lleva dentro.

Ana, quien ha permanecido en silencio durante la mayor parte del trayecto, finalmente habla cuando el taxi entra en la terminal de salidas.

—Es solo un viaje, Jessica. No significa que todo termine aquí.

Jessica no responde. Solo observa el aeropuerto, sintiendo que, aunque Ana lo diga con calma, para ella sí parece un final.

El taxi se detiene. Ana paga la tarifa y baja primero, tomando la maleta de Jessica.

—Vamos.

Jessica exhala un suspiro tembloroso y, con pasos pesados, cruza la puerta del taxi. El aire cargado de movimiento y despedidas la envuelve. Es el inicio de algo nuevo, quiera o no.

Ana

Origen