Sueños sin sueño

Saturday, June 24, 1995. Dormitorio (12:00 AM)

Introducción

Se supone que Jessica se ha quedado sola en el dormitorio con idea de que descanse, que entre unas cuestiones y otras se debe sentir afectada por el jetlag y estar agotada, aunque haya dormido algo en el avión, pero se asume que la inquietud, los nervios, la han mantenido en vela y alerta en todo momento. Viajar a lo desconocido y a ciegas no es motivo para que se relaje.

Sin embargo, ya han llegado a su destino, al que será su alojamiento durante las próximas dos semanas. No hay que tomar más aviones ni que estar pendiente de ningún cartel que le indique su próximo destino. Ya han llegado. Lo único que le puede intranquilizar es esa posible visita a la ciudad, pero no será este día, por lo cual se puede despreocupar. Ya le avisará Ana cuando vayan a ir.

Aquí, en cualquier lugar
Day: June 24, 1995
Time: 12:00 PM

Ya estamos en algún lugar del mundo que no es Medford ni el St. Clare’s Home. A mí me preocupa saber el dónde, pero tengo la impresión de que la prioridad de Ana se encuentra en ese misterioso asunto del que no quiere hablarme y por el que hemos venido hasta aquí.

¿Dónde están?

Como siente que no será capaz de conciliar el sueño, que le rondan demasiadas ideas por la mente y que al tener un dormitorio para ella sola nadie la controla, que en estos momentos la prioridad de Ana está en instalarse, en dedicarles tiempo a sus amigos, ella opta por refugiarse en la escritura, en su diario, para plasmar todo eso que le ronda por la mente.

  • El pasado

Es su primera salida, la primera vez que no dormirá en una de las camas del St. Clare’s Home for Girls, que se siente del todo desubicada y alejada de su entorno, de todo lo que hasta ahora le ha permitido sentirse segura, sobre todo localizable para su padre. Sin embargo, este viaje para ella ha sido completamente inesperado.

Hasta ahora se ha podido resistir y negar a que la lleven con familias de acogida, a participar en las excursiones organizadas por el colegio, aunque fueran de un día. Ella ha sido más de ajustarse a una rutina, a un horario invariable. Sus «excursiones» han sido por el St. Clare’s o los alrededores, nunca más allá del parque, al otro lado de la avenida, para encontrar un escondite donde perderse.

  • El presente

Para estas dos semanas tiene dos inquietudes: el trato con este joven matrimonio amigo de Ana, que habla en español, aunque se defienden con un inglés académico, y el tener que estar alojada en este chalé, que según parece debería transmitir calor de hogar, pero también se convierte en una especie de ratonera sin salida.

Como entretenimiento para estas dos próximas semanas, Jessica se podría dedicar a buscar las mil y una maneras de salir sin ser vista. Sin embargo, es adentrarse en terreno desconocido y Ana ya le ha advertido que no será tan fácil que encuentre puertas ni ventanas mal cerradas, ni siquiera por descuido.

Este es un domicilio particular, una vivienda familiar, un chalé individual dentro de una parcela y, más allá de los límites y muros de la parcela, por una parte, está la piscina comunitaria o, lo que es lo mismo, un espacio cerrado por las demás parcelas de esta zona de la urbanización. Por la otra está ese olivar que parece extenderse más allá de lo que alcanza la vista o permite la orografía. Por supuesto, sin olvidar que a ambos lados de la parcela hay vecinos.

Sin embargo, hay motivo para no ser demasiado pesimista ni negativa, aunque sienta que se encuentra en medio de ninguna parte y sin poder ir a ningún sitio. Este aparente aislamiento tan solo es debido a las primeras impresiones.

Es una zona ideal para montar en bicicleta y dar tranquilos paseos o hacer excursiones por el campo y, a la vez, tener la posibilidad de utilizarlo como base para visitar la ciudad y las demás poblaciones cercanas.

Pero queda descartado que le vayan a permitir que vaya sola. El riesgo de perderse o de que le ocurra algo es alto, porque no conoce la zona ni a nadie por los alrededores. Ella es de las de «I don’t speak Spanish» y aquí el español es idioma nacional.

¿Qué va a hacer aquí hasta que se marchen?

Sabemos que Ana va a estar ocupada y entretenida con ese misterioso asunto, con esas gestiones en la ciudad sobre las que no ha querido compartir información con Jessica; son temas de trabajo, relacionados con una de las niñas del St. Clare’s, y confiar en la discreción de Jessica es como publicarlo en la portada de los periódicos de mayor tirada.

Casi la única distracción que le queda durante el día, si no se encierra en el dormitorio, es acercarse a la piscina. Como es un recinto cerrado, no hay riesgo de que le suceda nada peligroso, aparte de que se entiende que Sonia estará pendiente. Tendrá la ocasión de hacer gala de su carácter o al menos de asumir que hay más gente joven en el mundo, aparte de los chicos de su barrio o sus compañeros del colegio.

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Por las tardes, cuando Ana regrese de la ciudad, si la climatología acompaña, casi seguro que podrán salir a dar un paseo por la urbanización, a tomar el fresco, y porque Ana se teme que será el único momento del día en que Jessica se mueva, porque eso de acercarse a la piscina y quedarse en un rincón, escondida de todo el mundo, a ver pasar las horas no parece que sea muy entretenido.

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