El misterio de la ciudad amurallada

Etiqueta: Jessica, Esperando a mi Daddy

Sunday, July 2, 1995, Toledo (05:00 PM)

El misterio de esa ciudad amurallada es una de las pistas más importantes que Ana me ha dado, y también uno de los mayores dilemas que tengo. Es una memoria muy vívida, pero llena de incertidumbre.

El Misterio de la Ciudad Amurallada

Recuerdo el viaje perfectamente. Era verano, y Ana me dijo que íbamos a una excursión. Llegamos a una ciudad amurallada que se alzaba majestuosamente sobre una colina, con un río que la rodeaba. Sus calles eran estrechas, llenas de historia. Las vistas desde lo alto de la colina eran impresionantes, y el aire olía a historia y a piedra.

Para mí, en ese momento, esa ciudad no tenía nombre. Solo sabía que estaba en un país de habla hispana y que era exactamente como yo me había imaginado Toledo. Durante todo el viaje, no me atreví a preguntarle a Ana si estábamos allí. Tenía miedo de que me dijera que no, que todo era una fantasía.

La actitud de Yuly en la clase de español me hizo dudar. Cuando le pregunté si conocía Toledo, se extrañó de que no supiera más sobre la geografía española, lo que me hizo darme cuenta de que quizás no era la ciudad que yo pensaba. Me pregunto si Ana me llevó allí para que yo misma descubriera la verdad, o si simplemente me estaba dando otra pista sobre la existencia de mi Daddy y de que había un lugar real para él.

Este misterio es una de las cosas que me impulsan a seguir adelante. Necesito saber si esa ciudad era Toledo o no. Necesito saber si mis sueños son reales o si simplemente son una fantasía. Es la única forma que tengo de avanzar en mi búsqueda.

La Ciudad Amurallada: Un acto de fe y de realidad

El viaje a la ciudad amurallada no fue solo una prueba, sino un regalo. Ana me estaba preparando para la clase de español, para que mi resistencia no fuera tan fuerte. Quería que mi primera exposición al idioma y a la cultura española fuera algo positivo, que la asociara con un recuerdo bonito.

Pero también fue una forma de hacerme consciente de la realidad. Yo soñaba con Toledo, una ciudad que solo existía en mi imaginación. Y Ana me llevó a un lugar real, con calles de piedra, con una historia tangible, con un río de verdad. Quería que mi sueño no fuera solo una fantasía, sino un lugar al que yo pudiera llegar.

Ana sabía que tenía que salir de mi caparazón y que la única forma de hacerlo era dándome la oportunidad de vivir en el mundo real. Y ese viaje fue el primer paso. El viaje fue una demostración de que mi búsqueda no es una locura, sino un anhelo que puede ser real.

Origen

  • Esperando a mi Daddy. Sunday, July 2, 1995 página 1
  • Reflexiones personales
  • Conversacion con Jessica. Gems de Gemini