Etiqueta: Esperando a mi Daddy
Thursday, September 7th, 1995. 10:55 AM
Yuly quiere venir a visitarme… No sé qué pensar.
Introducción: Una propuesta inesperada después de la clase de Spanish
«Llevas toda la mañana muy callada», me dijo Yuly para intentar romper mi silencio mientras estábamos en el patio del MHS. Su tono era preocupado. «Desde que has entrado en el aula de Spanish las moscas hacían más ruido que tú».
Le respondí que no me pasaba nada, que tan solo me sentía un poco cohibida por todo lo sucedido ayer. Ella me miró con complicidad y añadió: «¿Al menos no estás enfadada conmigo, o sí?». Le aseguré que con ella no, y entonces, sin rodeos, me lo preguntó directamente: «¿Preguntaste si podía ir a visitarte?». Lo dijo como si nada, relacionándolo con el trabajo que tenemos que hacer para la clase de Mr. Bacon, como si fuera la cosa más normal del mundo.
Mi respuesta y su determinación
Me quedé un poco cortada. Tuve que confesarle que no, que no lo había preguntado. Para que no pensara que estaba intentando quitarle la idea de la cabeza, añadí rápidamente: «De todos modos, no creo que haya problema por que vayas».
Su reacción me descolocó por completo. Con una confianza y una seguridad que yo nunca tengo, me respondió sin dudar: «Pues entonces, iré». Y añadió, con un entusiasmo que me abrumó: «Haremos el mejor trabajo de todos y nos pasaremos el curso como si estuviéramos de vacaciones». Dijo que le pediría a sus padres que la acercaran mañana por la tarde. Yo solo pude contestar con pasividad: «Como quieras. No espero que pongan ningún problema».
Un mundo de distancia entre West Roxbury y Medford
Mientras ella hablaba, yo no podía dejar de pensar en la logística. West Roxbury está demasiado lejos de Medford. Me sorprende que ella y sus padres lo consideren «lo más normal del mundo». Ya me parece extraño que estudie en el Medford High, con el trastorno que debe suponerle. Es como si viviéramos en mundos diferentes.
- La vida de Yuly: Por lo que me ha dado a entender, pertenece a una «familia normal». Una familia que puede permitirse llevarla en coche tan lejos cada día sin que parezca un gran problema.
- Mi vida: Si yo estuviera en su lugar, no le encontraría ningún sentido a estudiar tan lejos, salvo que de todas maneras sus padres tengan que venir por aquí a diario y no les suponga un trastorno. Pero incluso en ese caso, entiendo que lo lógico sería que toda la familia se trasladara y buscase otra casa por aquí cerca. Dudo mucho que le haya cogido a esa casa tanto aprecio como se supone que yo le he cogido al St. Clare’s porque espero que sea donde Daddy me venga a buscar.
La verdadera razón de todo: El trabajo de español
Claro que todo esto es por el trabajo para la clase de Mr. Bacon. Según Yuly, el nuestro será el mejor de todos. Su argumento es que «de toda la clase eres la única que de verdad está motivada. Aunque sea por las malas».
Supongo que tiene razón. Nuestras motivaciones son muy claras, aunque completamente distintas. Ella quiere que el próximo curso le permitan matricularse en el nivel Honor, porque es lo bastante inteligente para ello. Mi razón es mucho más simple y, en cierto modo, una obligación: Ana me lo ha puesto como requisito para quedarme este curso y los próximos. Me lo ha demostrado este verano, estando pendiente de mi lectura, sin pasar por alto ningún fallo y haciéndome repetir párrafos enteros hasta que la pronunciación era aceptable.
La redacción de Mr. Bacon trata sobre nuestras motivaciones. No sé qué esperan que digamos, si nos gusta la asignatura o si pretendemos mejorar las estadísticas de ese 3 % de hispanohablantes que hay en Massachusetts. Pensar en ese número me da vértigo. Sería como admitir que casi todos los hispanohablantes que conozco son los que se han cruzado en mi vida por el St. Clare’s: algunas chicas que han pasado por aquí, o la propia Ana. Es una prueba más de que, como siempre me recriminan, mi mundo es muy limitado. Incluso Yuly me insinuó que alguna vez ha estado en la iglesia de St. Francis, en esas reuniones a las que yo nunca voy.
Conclusión: Una visita que es más que una visita
Así que mañana vendrá. Y aunque la excusa es un trabajo de clase, para mí es mucho más. Es un recordatorio de lo limitado que es mi mundo, de lo diferente que es la vida de Yuly de la mía. Ella no para de repetirlo, con un entusiasmo que me abruma:.
Yuly: «¡Ya verás cómo merece la pena!»


Yo no estoy tan segura.
Origen
- Thursday, September 7th, 1995- página 3
- NotebookLM
