Etiqueta: Esperando a mi Daddy
Thursday, September 7th, 1995. 10:55 AM
Intentando entender a Jessica: Reflexiones sobre mi nueva compañera
1. Una nueva compañera en MHS
El curso acaba de empezar en MHS y todo es nuevo y un poco abrumador. En la clase de español del Sr. Bacon, en medio de las presentaciones y el caos del primer día, conocí a Jessica Bond. Estaba sentada sola, y yo, que tampoco conocía a nadie, me acerqué a su pupitre. Mi primera impresión fue la de una chica callada, quizás un poco perdida, como yo. «Creo que somos las únicas que estamos solas«, le dije, y creo que esa sensación compartida fue el verdadero comienzo de nuestra conversación.

A primera vista, no podríamos ser más diferentes. Pero el profesor, el Sr. Francis Bacon, a quien no he podido evitar apodar mentalmente «Paco Panceta», nos ha mandado hacer un trabajo en parejas sobre nuestras motivaciones para estudiar español. Y como me ha tocado con ella, no he podido dejar de pensar en Jessica, en su silencio y en la complicada historia que parece esconder.
2. El contraste en la clase de español
Nuestra experiencia en la clase del Sr. Bacon es un reflejo de lo distintas que somos. Para mí, el español es el sonido de los veranos en Vigo, la voz de mi madre. Pero para Jessica, cada palabra que pronuncia el profesor parece ser un recordatorio de un silencio, de una ausencia.
- Mi facilidad con el idioma: Para mí, la clase es casi un paseo. Mi madre es española, de Vigo, y mi padre de ascendencia irlandesa, así que paso allí todos los veranos. Como le comenté a Jessica, «Para mí es un nivel muy bajo«. En realidad, mis padres me han obligado a apuntarme a esta asignatura como una jugada estratégica. El plan es sacar la máxima nota sin esfuerzo para que el próximo curso me matriculen en el nivel de honor.
- La lucha de Jessica: Para ella, en cambio, la asignatura es una auténtica tortura. Se aferraba a su carpeta como si fuera un escudo y mantenía la mirada fija en el libro, pero era evidente que no estaba leyendo. El otro día, mientras yo y casi toda la clase ya habíamos terminado un ejercicio, el profesor le preguntó por dónde iba y ella confesó, con la voz apenas audible: «La tercera».
Pronto entendí que su dificultad va más allá de un simple bloqueo. Su asistencia y, sobre todo, su aprobado, son una condición impuesta por su tutora, Ana, para no ser enviada a un internado llamado Matignon High. Nunca había pensado que una asignatura pudiera ser un arma. Para mí, es una materia más, un escalón hacia una meta académica. Para Jessica, es el cerrojo de la única casa que ha conocido. Aprobar no es una cuestión de nota, es una cuestión de permanencia.
3. El enigma de su vida en el internado
Poco a poco, con las pocas cosas que me ha contado, he intentado imaginar cómo debe ser su vida en el St. Clare’s Home. Me da la sensación de que es un mundo completamente aparte.

- Un lugar de reglas estrictas: El hecho de que su permanencia allí dependa de aprobar una sola asignatura me hace pensar que las normas deben ser increíblemente rígidas. Su tutora, Ana, parece tener un poder inmenso sobre su futuro, controlando decisiones que para cualquiera de nosotros serían impensables. Todo su mundo parece pender de un hilo muy fino.
- La amenaza de «Matignon High»: Para Jessica, Matignon High no es solo otro internado; es la peor amenaza posible. Al principio no entendía por qué le aterrorizaba tanto, pero ahora una idea terrible empieza a tomar forma en mi cabeza. ¿Podría ser ese su verdadero pánico? No el nuevo internado, sino la idea de que si la mueven de St. Clare’s, su padre, si alguna vez viene, ¿no la encontrará jamás? De repente, su obstinación por quedarse allí cobra un sentido desgarrador.

- Soledad y excepción: Me confesó que fue un «bebé abandonado» y que se ha criado siempre allí. Pero lo que más me impactó fue cuando dijo: «se supone que ya no tengo edad para quedarme». Es una excepción a la regla, una adolescente viviendo en una casa de acogida para niñas más pequeñas. No me extraña que se sienta sola y diferente; vive rodeada de gente, pero en realidad, no pertenece del todo a ese lugar.
4. Una vida marcada por la espera
Lo más conmovedor de su historia es la increíble paciencia con la que parece vivir cada día.
- Esperando a «Daddy»: Toda su vida, cada decisión, cada miedo, parece girar en torno a una única y frágil esperanza: que su padre, al que ella llama «Daddy», venga a buscarla algún día. Es el motor que la mantiene anclada al St. Clare’s y, a la vez, la fuente de su mayor dolor.
- El rechazo a España: Al principio me confundió su aversión tan visceral por el español, hasta que me contó el único dato que tiene sobre su padre: «nació en Toledo, en España«. De repente, todo cobró sentido. El idioma que a mí me conecta con mis raíces, a ella la enfrenta con la posibilidad de que las suyas sean una mentira. Para ella, el español no es solo un idioma; es el eco de una ausencia, el recordatorio constante de una promesa que no sabe si se cumplirá. Teme aferrarse a esa conexión, como ella misma me dijo con una honestidad que me desarmó: «prefiero no saber nada por no hacerme ilusiones antes de tiempo, por si todo fuera mentira».
5. ¿Por qué quiero ser su amiga?
Jessica y yo somos muy diferentes, pero su historia me ha despertado una enorme curiosidad y, sobre todo, mucha empatía. Hay algo en su fragilidad y en su fuerza silenciosa que me atrae.
Por eso, con la excusa del trabajo, le he propuesto visitarla. «¿Se admiten visitas?», le pregunté. «Si queremos hacer un buen trabajo, necesito recabar información». En realidad, solo quiero entenderla mejor, ver el lugar donde ha crecido y donde deposita toda su esperanza.
Espero que este trabajo para la clase del Sr. «Panceta» nos sirva para algo más que una nota. Espero que nos ayude a conocernos de verdad y que, quizás, más allá de la tarea, podamos llegar a ser verdaderas amigas. Creo que ambas lo necesitamos.

Origen
- Thursday, September 7th, 1995- página 3
- NotebookLM
