Otra tarea monumental

Etiqueta: Esperando a mi Daddy

Friday, September 8th, 1995. 09:00 AM

Otra tarea monumental: mis orígenes como proyecto de historia

Por Jessica Marie Bond

Un viernes por la mañana en clase de Historia Universal

Otra tarea monumental. Como si pretendieran que no tuviéramos vida social, aunque la mía sea un chiste. Quieren una evidencia del aprovechamiento del tiempo, ¡que nos pongan un examen cada día y acaben de una vez!

Estamos en clase de Historia Universal I, y aunque Mr. Johnson aún no ha dicho nada, se nota en el ambiente que se avecina algo grande. Esto va a hacer que el trabajo de Spanish con Mr. Bacon parezca un juego de niños. Claro que el trabajo de Spanish con Yuly tiene sus propios problemas, pero al menos es solo una redacción, no desenterrar toda la historia del continente. Los profesores parecen empeñados en mantenernos ocupados, como si estudiar cada día no fuera ya bastante agobio.

La Petición del Profesor: ¡Una Investigación sobre los Primeros Humanos en América!

Y, por supuesto, no me equivocaba. Mr. Johnson nos ha pedido, nada más y nada menos, que «¡una investigación sobre la llegada de los primeros humanos al continente americano!». Quiere que esté «bien documentado». Un trabajo «mucho más gordo» que el de Spanish, que, según él, «requiere un mayor esfuerzo». Y para rematar, todo este lío tan solo cuenta para la nota media de esta evaluación. Como si con eso se justificara todo.

Un Tema Demasiado Personal

Si al menos fuera sobre los romanos o cualquier otra cosa lejana. Pero no. Me toca demasiado de cerca, porque «por mis venas corre sangre de los nativos americanos«. Estudiar esto es como estudiar mis propios orígenes, algo que tiene que ver con mi madre, y eso me «cohíbe bastante». Es como si Mr. Johnson pretendiera desmitificar eso de que fueron los españoles quienes descubrieron América. He decidido no investigar nada sobre mi madre hasta que encuentre a mi «Daddy». Él tiene que ser el primero.

Pero las reglas son las reglas. Mi objetivo principal es permanecer en St. Clare’s para que él pueda encontrarme, y para eso necesito aprobar. Así que, a pesar de todo, haré el trabajo. No quiero ganarme «un suspenso antes de tiempo» y poner en peligro mi estancia aquí.

Mi Estrategia para Sobrevivir al Trabajo

Ya tengo un plan para hacer esto sin volverme loca. En principio creo que me decantaré por la teoría de que los primeros pobladores llegaron «del continente asiático y cruzaron el estrecho de Bering para llegar a Alaska». En cierto modo, es lo que yo hubiera hecho, en caso de haberme encontrado con esta tesitura.

Descarto las otras opciones. He oído hablar de navegantes perdidos del Pacífico que llegaron arrastrados por las corrientes, pero me parece «demasiado arriesgado». Y ni hablar de extraterrestres. Gabriel, a mi lado, ya susurraba sobre alquilar la película de ET este fin de semana. Qué tontería. Además, he puesto un límite personal muy claro: evitaré cualquier referencia a España o a los españoles en mi investigación. No quiero saber nada de eso.

El Peso de las Expectativas

A veces siento que los profesores pretenden «tenernos ocupados como si no fuera suficiente con lo mucho que se supone estudiamos cada día y que tenemos que compaginar con otras actividades y con nuestra vida social«. Este trabajo, además, se supone que es individual, aunque sería más fácil hacerlo en equipo.

Claro que, con la estúpida canción esa sobre «Jessica Bond» corriendo por los pasillos, dudo que alguien se muera de ganas por hacer equipo conmigo. Y yo tampoco soy de las que toman la iniciativa. Me siento un poco perdida. A esto se suma que en el internado no es que sobren los libros sobre estas cosas. Supongo que me tocará «recurrir con más asiduidad a la biblioteca». Otro obstáculo más.

Conclusión: Resignación por un Bien Mayor

Al final, da igual lo que piense o lo que sienta. Haré el trabajo. Lo haré porque es un requisito, un trámite más que debo superar. Cada tarea, cada examen aprobado, es un día más que gano en St. Clare’s. Es un paso más en el camino para asegurarme de que, cuando «Daddy» venga a buscarme, yo siga aquí, esperándole. Y por eso, cualquier sacrificio… merece la pena. Es esto o Matignon High, y allí Daddy nunca me encontraría.

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