Etiqueta: Esperando a mi Daddy
Saturday, September 11, 1995 – 11:05 AM
Crónica de un Almuerzo : El Encuentro de Dos Mundos en Medford High
Por Francis Randy Bacon, teacher of Spanish
1. Prólogo: Una Observación Discreta
Son las 11:05 de la mañana. Desde mi posición, observo cómo la luz de septiembre baña el patio de Medford High School (MHS) durante este breve interludio de treinta minutos, entre las 10:50 y las 11:20. Mi mirada de docente, siempre curiosa ante las alianzas improbables, se detiene en un rincón donde la quietud desafía el bullicio adolescente. Allí están ellas: Yuly y Jessica.
Como su profesor de español, me resulta inevitable analizar la escena con una mezcla de sorpresa académica y profunda curiosidad humana. Yuly, con la soltura de quien domina su entorno, sostiene unos papeles que lee con insistencia; Jessica, con los hombros tensos y esa mirada que parece buscar una ruta de escape, escucha con una rigidez que delata su conflicto interno. Es un encuentro de dos mundos que, bajo mi supervisión, están intentando construir un puente a través de una lengua que a una le pertenece por herencia y a la otra le duele por ausencia.
2. Perfiles en Contraste: Fulton Heights vs. West Roxbury
Para entender la magnitud de lo que ocurre en ese banco del patio, es necesario desglosar las realidades que estas dos jóvenes traen consigo cada mañana a MHS.
- Jessica: Residente de St. Clare’s Home, en Fulton Heights. Su vida es un mapa de ausencias; fue abandonada al nacer en la cuna de un hospital por una madre de la que no quiere saber nada y un padre, a quien llama «Daddy», que vive en España y cuya existencia es casi un mito. A diferencia de otros jóvenes con raíces, Jessica carece de cualquier «pariente cercano» o historia familiar. En los pasillos tiene fama de ser reservada y rebelde, una coraza necesaria para alguien que siente que su propia existencia es «absurda».
- Yuly: Vecina de West Roxbury, posee un expediente académico brillante. Es hija de una delegada comercial española y un hombre de ascendencia irlandesa. Su historia familiar en Vigo es el reverso de la de Jessica: tiene unos abuelos «modernos» que lucharon para que su madre y su tío Luis tuvieran la mejor educación, una que ellos no pudieron alcanzar.
- La Situación Pedagógica: A menudo mis colegas me preguntan qué hace una alumna con la fluidez de Yuly en un nivel básico de español. La razón es pragmática: su largo trayecto diario desde West Roxbury hasta Medford es agotador, y se le permitió cursar esta asignatura para aligerar su carga académica, aprovechando una lengua que ya es parte de su ADN.
3. La Paradoja del Aprendizaje: Motivación vs. Resistencia
En mis observaciones, he detectado que el español actúa como un espejo doloroso para Jessica. Ella misma confiesa que el idioma la «deprime». No es un problema de capacidad cognitiva, sino un bloqueo emocional: hablar español la hace sentir «rara», como si dejara de ser ella misma. Cada palabra es un recordatorio de ese padre ausente y una invitación a hacerse unas ilusiones que teme que terminen en decepción. Para Jessica, el silencio en español es una medida de autoprotección.
En contraste, Yuly ha convertido la redacción en un ejercicio de «disfrute». Aunque de pequeña se resistía y obligaba a sus abuelos a escucharla en inglés, la insistencia de su tío Luis y la complicidad de su madre terminaron por conquistarla. En su casa de West Roxbury, el español es el idioma de la intimidad y el secreto: su madre lo usa cuando están solas, cuando está enfadada, o para transmitir mensajes de especial importancia. Yuly ahora usa esa misma lengua, que antes le costó aprender «por las buenas o por las malas», para guiar a su compañera.
4. Análisis Lingüístico: ¿Español o Castellano?
Durante el almuerzo, he visto a Yuly leerle a Jessica, con tono pedagógico, unos apuntes que intentan dar contexto a su trabajo de clase. Es un fragmento que explora la complejidad de nuestra lengua y que Yuly utiliza para demostrar que incluso el nombre de lo que hablamos es motivo de debate:
- La raíz del conflicto: La controversia entre usar «español» o «castellano» no es solo lingüística, sino de raíz ideológica, política y económica, especialmente en un país donde conviven otras tres lenguas oficiales.
- Evolución histórica: El idioma es un derivado del latín que llegó a la Península Ibérica hace 2,000 años, transformándose en «latín vulgar» al mezclarse con el habla de los pueblos indígenas.
- El papel de la monarquía: En el siglo XIII, el Rey Alfonso fue fundamental al estandarizar el dialecto de Castilla (el castellano) como la lengua para el uso culto y la traducción de documentos históricos.
- Distinción moderna: Hoy, el término «castellano» suele usarse para distinguir el estándar del norte-central de España de variaciones como el andaluz, o en Latinoamérica, donde es el término habitual en muchas regiones.

5. El «Reto del Profesor»: Visiones sobre el Futuro Académico
Sé que en los pasillos me llaman «Mr. Panceta», una broma juvenil sobre mi apellido que acepto con una sonrisa. Para estas chicas, sin embargo, soy algo más que un apodo; soy el juez de una apuesta arriesgada. Yuly ha decidido que presentarán la redacción íntegramente en español, con una sinceridad total sobre su falta de motivación, confiando en que mi «vocación de enseñar de verdad» me impida suspenderlas.
Jessica vive este proceso con angustia. Teme que nuestra «sinceridad» acabe con ellas en el despacho del director o, peor aún, que ella sea enviada a Matignon High o a otro internado si se considera una falta de respeto. Su única herramienta de defensa es la «lectura mecánica» que practica con su tutora Ana en Somerville: lee en voz alta para acostumbrar sus oídos y que el español «no le suene a chino», pero se esfuerza deliberadamente en no comprender el significado. Es un escudo psicológico; si no entiende lo que dice, las palabras no pueden herirla.
6. Conclusión: Más que una Asignatura
Al sonar el timbre que marca el fin del lunch, las veo cerrar sus cuadernos. Me queda la reflexión de que la lengua española es, en este patio, mucho más que gramática. Para Yuly, es un juego de identidades y una herramienta de generosidad académica. Para Jessica, es un «diamante en bruto» oculto bajo capas de tozudez y miedo al abandono.
A pesar de las abismales diferencias —la estabilidad de West Roxbury frente a la incertidumbre de Fulton Heights—, estas dos jóvenes han encontrado un punto de unión. Jessica dice que no cederá con facilidad ante el «Spanish», pero el hecho de que no haya salido corriendo, como ella misma prometió, es ya una victoria. Como profesor, me invade el optimismo: quizás, a través de la persistencia de Yuly y mi propia guía, logremos que Jessica deje de ver el español como un recordatorio del padre que no está y empiece a verlo como la voz con la que, algún día, podrá contar su propia historia.
Origen
- Saturday, September 11, 1995 página 1
- NotebookLM
