Etiqueta: Esperando a mi Daddy
Saturday, September 11, 1995 – 12:23 AM
¿Redacción académica o biografía no autorizada? El «efecto Yuly» en Spanish I
Por Jessica Marie Bond
Introducción: Una tarea escolar fuera de control
Aquí estoy otra vez, intentando asimilar la ironía de mi horario. Me encuentro en Spanish I, una clase que he pasado años esquivando con éxito y que ahora, por cosas del destino —y de Ana—, me toca aguantar. Por si no fuera suficiente con el bajón de estar en una asignatura donde me siento totalmente fuera de lugar, Mr. Bacon ha decidido que la mejor forma de empezar el curso es con una redacción explicando por qué estoy aquí. Tener que justificar mi asistencia a una clase que he intentado evitar durante tanto tiempo ya es bastante pesado, pero que encima se convierta en el proyecto de investigación personal de Yuly es lo último que me faltaba.
2. El «Informe» de Yuly: Cuando la amistad se vuelve observación clínica
Lo que debería ser un simple ejercicio de clase se ha transformado en algo mucho más agobiante por culpa del entusiasmo de Yuly. Se ha tomado el trabajo con una intensidad que me da miedo, como si yo fuera un bicho raro al que tiene que analizar bajo el microscopio. No busca cumplir con el expediente y ya; quiere diseccionar toda mi vida para Mr. Bacon.
Según lo que me ha ido soltando, su redacción va a incluir:
- Mi lista de «manías»: Yuly está anotando cada cosa que hago como si fuera una curiosidad de laboratorio.
- La etiqueta de «chica rebelde»: Le hace gracia que tenga esa fama. A mí me agota. No es que sea un invento; reconozco que he tenido mis épocas, como cuando me escaqueaba de los ratos de oración o aquel tiempo del trapicheo de ropa en el St. Francis, pero estoy intentando dejar eso atrás.
- Ventar mis secretos: Hay una diferencia enorme entre explicar por qué estudio español y que todo el instituto se entere de mis cosas.
Se lo tuve que soltar de golpe: «¡Se supone que la redacción trata sobre mis motivos para estudiar Spanish I, no para que Mr. Bacon se entere de toda mi vida!»
3. El lío de que me miren: Del vestuario al cuaderno de notas
Siento una presión parecida en el vestuario de Physical Education que en la clase de Spanish. En el vestuario me siento expuesta; me da pánico que los chicos como Gabe, que se cree muy listo por venir de un colegio católico, se burlen de mí o me espíen. Por eso intento ser discreta y no cambiarme delante de todo el mundo. Pero lo de Yuly es otra historia. Ella es de West Roxbury y parece que ha visto mucho más mundo que yo; se mueve con una naturalidad que a mí, que apenas salgo del barrio de St. Clare si no es con Daddy, me cuesta entender.
Su «simpatía» termina siendo igual de invasiva. Mientras los chicos miran para reírse, Yuly me estudia para su informe. Hoy, Mr. Ford nos pilló en las pistas y nos llamó «esas dos que van de paseo». No solo nos puso a correr 10 vueltas más que al resto, sino que usó nuestros apellidos: «Señoritas Bond y MacWindsor». Ahí perdí mi anonimato. Ahora los profesores ya saben quién soy, y el cuaderno de Yuly solo va a empeorar las cosas.
Análisis de las intenciones de Yuly vs. la realidad de Jessica
Yuly es demasiado optimista, pero yo prefiero tocar tierra. Aquí está la diferencia entre sus fantasías y lo que yo veo venir:
| La visión de Yuly | La realidad de Jessica |
| El objetivo: Sacar un A+ garantizado siendo la favorita de Mr. Bacon. | El objetivo: Que no me mientan. El A+ es un cebo para que trabajemos más; además, Ana me obligará a ir a clase igual. |
| La relación: Ser mejores amigas, salir por Boston y compartir secretos. | La incomodidad: Ser su «objeto de estudio» y que Monica jamás me deje irme de paseo a West Roxbury por los peligros que hay. |
| El futuro en Medford High: Demostrar que somos listas para que nos dejen en paz. | El miedo: Que Mr. Bacon y Mr. Ford hablen de nosotras y nos marquen como «las chicas problemáticas» del curso. |
El temor al escrutinio docente (Mr. Bacon y Mr. Ford)
Me aterra que mi reputación se hunda antes de que termine el mes. Si Mr. Bacon lee todos los detalles de mi vida en el informe de Yuly, seguro que se los cuenta a Mr. Ford o a otros profesores. No me hace ninguna gracia que intercambien opiniones sobre mí, especialmente después del numerito de hoy en gimnasia donde nos pusieron en evidencia delante de toda la clase.
Me molesta que nos vean como un pack: ella la «alumna aventajada» y yo «la más torpe». Yuly dice que en dos semanas los profesores se cansarán de nosotras, pero yo no lo veo tan claro. Ese supuesto A+ que promete Mr. Bacon me suena a mentira para que me esfuerce en recuperar los cuatro años de español que me salté en el St. Francis. Saque la nota que saque, Ana no me va a pasar ni una.
6. Conclusión: La búsqueda de la invisibilidad
Mi único plan era cumplir con las notas y pasar desapercibida, pero parece que el destino tiene otros planes. No quiero ser la «chica rebelde» oficial de Medford High, ni tampoco el proyecto de fin de curso de Yuly. Valoro que sea la única que me trata bien en un sitio donde todos me miran raro, pero preferiría que nuestra amistad no dependiera de cuántas de mis «manías» apunta en su libreta.
Solo espero que entregue esa redacción de una vez, que Mr. Bacon se busque otra distracción y que Yuly me deje ser, por fin, una estudiante normal y corriente que solo quiere sobrevivir al instituto sin que nadie la analice.


Origen
- Saturday, September 11, 1995 página 4
- NotebookLM
