Thursday, September 7, 1995

03:15 PM Saint Clare’s

Regreso al ST Clare’s bastante más relajada de lo que me marché, aunque no menos agobiada después de cómo se ha desarrollado la mañana, con un ejercicio de Spanish que ha supuesto el mayor de los ridículos porque para todo el mundo ha quedado claro que yo no hablo español, que no tengo la más ligera idea ni demasiado interés por enmendarme, al menos mientras no tenga alguna noticia de Daddy porque no quiero hacerme ilusiones antes de tiempo ni que todo el esfuerzo que haga en ese sentido al final no sea más que una pérdida de tiempo, si se demuestra que Daddy no es mi padre. La cuestión es que ahora puedo ir por Fulton Street sin llevar nada en las manos ni necesitar esconderme de nadie, aunque por otro lado no me apetece que me pregunten cómo me ha ido el día, porque casi estoy por decir que mañana me quedo en la cama y que ya todo me da lo mismo. Sin embargo, estoy convencida de que Ana no consentirá que me rinda ante las primeras dificultades, ella aún no se ha rendido conmigo y son muchas más las ocasiones en que la he defraudado que aquellas es las que ha tenido motivos para sentirse orgullosa de mis logros. Por lo cual, mientras no consiga que hable en español, no desistirá, porque si yo soy la chica más testaruda del mundo, ella lo es del universo, por lo que más me vale que me tome la vida con un poco más de alegría y menos como una tortura.

En cualquier caso, supongo que lo positivo de este día es que parece Yuly y yo que nos entendemos, al menos de momento parece que hay algo de afinidad entre nosotras, que le gusta estar conmigo y no intenta acercarse a las demás, que quizá sería lo más lógico, si no quiere que las burlas sean también contra ella. Supongo que el hecho de que a las dos nos hayan llamado la atención durante la clase de Physical Education ha sido muy significativo, como si a partir de ahora todo el mundo tuviera que asociar a la una con la otra, sin que hasta ahora yo haya tenido ese tipo de amistad con nadie, pero tengo la sensación de que es ella quien más lo fomenta. Tampoco es que a mí me dé lo mismo, pero hasta ahora no le he dado excesiva importancia, tal vez porque éste ha sido nuestro segundo día de curso y aún no me he mentalizado del todo, me agobio y preocupo más por otras cuestiones que por el hecho de tener una amiga o compañera de clase con la que vaya a tener más relación que con las demás. Lo curioso, en cualquier caso, es que esa complicidad se ha demostrado incluso en los vestuarios del polideportivo, lo que ella se ha planeado con la mayor naturalidad mientras que yo me he sentido un poco más cohibida. Supongo que a partir de ahora habré de tenerla un poco más en cuenta, aunque tan solo sea porque demuestre interés por el trabajo de Spanish sobre mis motivaciones, ya que lo que escriba sobre mí influirá en la opinión y en las impresiones que Mr. Bacon se haya creado por mi actitud en clase. Confío en que Yuly sepa lo que hace y no escriba nada que me perjudique más de la cuenta. Lo del chantaje emocional no me es muy favorable. Casi mejor que justifique mi interés por la asignatura en referencia a Daddy, a que mi padre es español y quiero conocer su idioma y su cultura. Da igual si no es cierto del todo, tan solo es un ejercicio de clase.

05:00 PM Bedroom

Escucho que se abre la puerta de la habitación, que quien entra sin llamar y, como es lógico, más inoportuna no se puede ser, pienso en femenino porque no están permitidas la entrada de los chicos y menos a los dormitorios. La cuestión es que me encuentran a medio vestir o medio desnuda, según se considere, porque me estoy quitando una camiseta del equipo del instituto, la que he conseguido por medios normales y sin ninguna trampa ni trapicheo. Hay que animar al equipo. Lo que no negaré que es la he conseguido por los motivos de siempre, me ha gustado y, dado que aquí no me la proporcionará, he tomado la iniciativa. De manera que ahora me encuentro desnuda de hombros para abajo y de cintura para arriba, lo que delata de algún modo que esta tarde o esta mañana me he dado prisa en vestirme o me he vestido con ropa más cómoda. El caso es que no esperaba visitas ni interrupciones porque se supone que ésta es mi habitación y no la comparto como nadie, además mi habitación se encuentra al fondo del pasillo, en el segundo piso, donde mi presencia supone menos problema para la estancia de las demás, aunque la asignación de esta habitación se deba a que me han querido mantener alejada de la puerta que me olvidase de mis intentos de fuga ya que la salida por la ventana se presenta mucho más complicada.

Si no fuera por esta interrupción, nadie me tendría porque recriminar nada, pero ahora me regañarán porque no he cerrado el pestillo, si pensaba cambiarme, pero también es verdad que hasta ahora se ha demostrado un poco más de respeto y consideración a las puertas cerradas, tanto por parte de las chicas como de las tutoras que son quienes han de dar ejemplo. Sin embargo, entiendo que mi presencia aquí rompe con toda La normalidad que ha habido hasta ahora. Soy la primera chica de High School que vive aquí, aunque éste haya sido mi hogar desde siempre, y en cierto modo comprendo que les preocupe la influencia que reciba del Medford High y de mis compañeros. Ya no estoy bajo la tutela de la parroquia de St. Francis, sólo del St. Clare’s Home y es como si me hubieran dado más libertad de la que merezco. Sin embargo, ha sido gracias a la mediación de Ana por lo que me he quedado aquí, aunque ella asegure que el mérito es más mío que de nadie, ya que, gracias a esta concesión, se han evitado mis rabietas y nervios, se han asegurado de que me quedaré tranquila y no gastaré energías en idear la manera de regresar, ya que nadie duda que me escaparía en cuanto me quitase la vista de encima una milésima de segundo. Éste es mi hogar.

Ana: ¡Barato, barato! – Dice como si regentase un puesto de mercadillo. – ¡Estamos de oferta, dos por uno! – Sigue con la broma. – A ver si lo adivinas. Se sube el telón y aparecen dos….; se baja el telón y aparece una cara de susto y vergüenza propia y ajena, ¿Cómo se llama la chica?

 Jess: Mejor no respondo. – Le contesto avergonzada.

Ana: Menos charla y termina de vestirte porque no he subido con idea de que me des este espectáculo. – Me aclara.

Tiro hacia arriba de la camiseta para que salga por la cabeza y los brazos, en vez de bajarla, porque la intención es despojarme de ésta una vez que he comprobado que no me queda pequeña. La culpa no es mía, si Ana ha entrado en un momento tan inoportuno, aunque supongo que tendrá sus motivos para ello, de lo contrario no tiene sentido esta interrupción. Con ello no pretendo estropearle la gracia de la adivinanza, pero supongo que ha acertado de pleno en lo que me ha dicho, me muero de la vergüenza por esta intromisión. Soy una chica decente que ha aprendido de sus errores de la infancia, que ya no se siente tan a gusto cuando mi feminidad queda tan a la vista de los demás, aunque no es lo mismo el bikini en la playa, que una camiseta y lo que ahora llevo puesto es la ropa interior, una prenda más íntima, que, según la educación recibida, únicamente tendría que ser visible para los demás cuando no la lleve puesta. Espero que Ana no haya subido a llamarme la atención por esto. Como comprueba por sí misma, ésta es una prenda que ya no excluyo con tanta frecuencia de mi vestuario.

Ana: Termina de vestirte que tenemos que hablar. – Me dice. – Si hubiera sabido que te cambiabas, hubiera llamado antes, pero pensé que te encontraría centrada en los libros ahora que ya ha comenzado el curso.

Jess: Solamente me probaba la camiseta. – Le explico. – Me ha costado $8:00 y es nueva. No se la he quitado a nadie. – Le aclaro para que no me acuse de haber vuelto con el trapicheo.

Ana: Vale, tranquila. – Me contesta. – Todavía no te he acusado de nada. – Constata. – He subido porque ya has comenzado el curso y creo que es hora de que te centres. – Justifica. – Es responsabilidad de Monica, pero ha delegado en mí.

Jess: ¿Dejamos las lecciones de Spanish I para otro día? – Le pregunto y propongo. – Ahora no me apetece y ya he tenido bastante.

Ana: No he subido por eso. – Me aclara. – Vístete y hablemos con calma. – Me pide. – Nos iríamos al despacho, pero creo que aquí estaremos mucho más tranquilas y me entenderás mejor. – Me indica. – Tenemos asuntos que tratar

Jess: Dime. Te escucho mientras me pongo la blusa. – Le contesto.

Ana: Ya eres una chica de 9th Grade y debes empezar a tener un poco más de orden y organización en tu vida. – Me explica. – Sé que en ocasiones el ambiente aquí es como la peor de las pesadillas, pero necesitas tranquilidad para estudiar, si es que quieres aprobar el curso y aprovechar las horas que le dediques a los libros.

Jess: Ya ocupo la habitación más tranquila. – Constato. – Le habéis dicho a las demás que no me molesten y de momento no tengo quejas al respecto. Me levanto la primera y me acuesto a la misma hora que todas.

Ana: ¿Te has confeccionado el horario y reservado dos horas de estudio al día? – Me pregunta. – Ya sabes cuanto mayor sea el grado, más tiempo necesitas.

Jess: Sí, de cinco a siete. – Le respondo. – La cena es a las ocho y a las nueve estoy en la cama. Los viernes y sábados me acuesto un poco más tarde porque al día siguiente no hay clase y duermo más. – Le indico.

Ana: Necesitas entre ocho o nueve horas de descanso al día. – Me recuerda. – Como no duermes bien todas las noches conviene que respetes la rutina.

Jess: Ya os aseguráis Monica y tú que la luz esté apagada a esas horas. – Le confirmo.

Ana: Aparte de estudiar, sabes que tienes que dedicar tiempo a otras actividades, pero sin abusar. – Me indica y recomienda. – La vida es algo más que pasarse el día encerrada en la habitación, hay que vivirla y tratar con la gente.

Jess: Ya tengo mis horas de servicio comunitario, cuando te ayudo. – Alego. – Lo que pasa que ahora con las clases no dispongo de tanto tiempo.

Ana: Para eso están los fines de semana y los días que no haya clase. – Me contesta. – Por eso no te preocupes. Nadie te quitará horas ni te exigirá un tiempo que no tengas, siempre y cuando lo aproveches como es debido.

Jess: Lo de la camiseta ha sido un momento. – Le digo por si me lo recrimina. – Pensaba estudiar, ya me han puesto tarea en clase.

Ana: No lo digo por eso. – Me contesta. – Ya sé que cuando quieres eres una chica responsable. – Justifica. – Tan solo quiero que tengas en cuenta tus objetivos y cómo se valora ese esfuerzo en sus calificaciones. – Aclara. – Te he traído una hoja para que la tomes de referencia.

Dicho esto, me percato que no ha venido con las manos vacías, que esta reunión es tan en serio como parece. Ana abre la carpeta que ha traído consigo y saca un folio que me entrega y donde queda patente lo que me intenta explicar y que el tutor del curso ya nos explicó ayer. En realidad, nos dijo que espera que a final de curso este grupo fuera el que obtuviera un GPA más elevado, por encima del 3.5, lo cual supongo es confiar en que la mayoría seamos de mente privilegiada o no despeguemos el culo de la silla en aquellas asignaturas que requieran más dedicación o no haya quien nos ate en las asignaturas que requieran movimiento y esfuerzo físico. Si soy sincera, me he fijado en la apariencia de mis compañeros y no creo que resulten engañosas para nadie. Yo apostaría porque más de la mitad aprobamos todas las asignaturas, pero no me atrevo a fijar un GPA que sirva de media porque me temo que mi aportación será perjudicial para el grupo, si no me esfuerzo un poco con la asignatura de Spanish I, pero me conformo con obtener una puntuación mínima de 60. El aprobado me asegura la permanencia y tampoco se me exige más al respecto ni lo pretendo.

Grades in Secondary School:
Grade % GPA
A 100-90 4.0-3.5 highest grade, excellent
B 89-80 3.49-2.5 above average
C 79-70 2.49-1.5 average
D 69-60 1.49-1.0 the minimum passing grade
F 59-0 0.99-0.0 fail
x_0 a x_3 es -,
x_4 a x_6 es =,
x_7 a x_9 es +.
Example
Class ...............................Credits Grade Points
Algebra 101 .................... 3 A 3 × 4.0 = 12.0
Biology 102 ................... 4 B+ 4 × 3.3 = 13.2
History 103 .................. 3 B− 3 × 2.7 = 7.1
Physical Education 104 1 C 1 × 2.0 = 2.0
Total 11 34.3
Grade Point Average: 34.3 / 11 = 3.11 or slightly above B average

Ana: Bueno ¿Qué te parece? – Me dice. – ¿Cuál será tu GPA al final de curso? – Me pregunta. – ¿Serás una chica de 4,00?

Jess: Lo siento, pero no soy tan buena estudiante. – Constato, aunque sé que no me lo pregunta ni lo espera en serio

Ana: Ya te has fijado tus objetivos y es ahora cuando tienes que esforzarte en alcanzarlos. – Me advierte. – Si tu objetivo es la universidad, más vale que te apliques desde ya mismo porque allí no aceptan a cualquiera y un GPA bajo en 12th Grade te deja en la calle. – Me advierte. – Si estuviera en tus zapatos, mi prioridad serían los libros y no me olvidaría de ninguna asignatura

Jess: ¿Qué GPA necesitaré? – Le pregunto preocupada.

Ana: Si quieres asegurarte la admisión, esfuérzate por el 4:00 y obtendrás un 3.99. Si aspiras únicamente al 2.0, tal vez te quedes en el 1,4. – Me dice. – Es así de injusto, pero es la verdad. En el Medford High ningún profesor será más benévolo contigo que con el resto de tus compañeros porque no sería justo para nadie. – Asegura. – Cuando aludo a tus compañeros me refiero a los todos los que querrán estudiar en la universidad cuando tú y la suerte esté en unas décimas.

Jess: ¡Ni en sueños obtendré una puntuación de 4,00 en el GPA! – Replico. – Además, Tufts es la universidad de Medford y eso también lo tendrán en cuenta. – Argumento, aunque no sé si ello es tan relevante como aseguro.

Ana: Para la selección de estudiantes se tienen en cuenta muchos factores y no a todos se les da la misma valoración. – Me advierte. – Quizás en tu caso que seas una chica de Medford sea una desventaja, porque no conoces el mundo más allá de lo que alcanza la vista.

Jess: Pero porque sé que Daddy me vendrá a buscar aquí. – Argumento como siempre. – Si me voy y no me encuentra, tal vez no me espere ni me busque más.

Ana: Sabes a lo que me refiero. – Replica. – Esto es más importante.

Jess: Ya me conozco el cuento de los tres cerditos y el lobo. – Le advierto con sutileza por si pensaba contármelo de nuevo.

Ana: ¡No me cuentes tú el de Peter y el Lobo! – Replica con gesto serio porque se sabe de memoria todas mis excusas y ya no se cree ninguna. – Yo también me lo conozco, aunque, en tu caso, no se trata de un cúmulo de mentiras hasta que se descubre la verdad. Es como el cuento de la lechera, que lo dejas todo hasta que venga Daddy y mientras te pierdes lo maravilloso de la vida.

Jess: Daddy vendrá. – Me reafirmo convencida. – Es mejor de lo que me imagino. – Alego.

El cuento de los tres cerditos es el ejemplo al que Ana siempre recurre para que nos esforcemos en conseguir nuestros objetivos y no seamos demasiado comodonas. Nuestros sueños se han de construir sobre algo seguro, que resista los inconvenientes y las dificultades que se nos presenten. Mi objetivo es la universidad. Con un GPA de 1.0 lo más probable es que no me admitan, aunque la mía sea la única solicitud ese año, que no creo que se diera el caso. Con un GPA de 2,0 tal vez tenga alguna posibilidad remota, pero será dejarlo al azar del momento. Si quiero que me admitan por mis méritos y no por mi cara bonita, mi GPA tiene que estar por encima de 3,0. Si obtuviera un 4,0 supongo que sería la universidad quien me vendría a buscar, pero no se habla de eso en el cuento. En esta ocasión creo que de manera sutil e indirecta Ana me advierte frente a mi actitud hacia el español, que por una cuestión personal perderé 3 puntos, que no se compensarán por mucho que en otras asignaturas mi GPA roce el 4.0, lo que en todo caso sería mucho más grave porque me bajaría la puntuación media. Sin embargo, ni siquiera eso hará que cambie de parecer. El curso que viene me matricularé en otro idioma extranjero y me quitaré estos agobios.

Ana: Si viene y tú ‘do not speak Spanish’, tal vez te deje con nosotras hasta que lo aprendas. – Me avisa. – Somos tus educadoras y nos pedirá explicaciones. – Argumenta. – A ti te lo preguntarán cuando te hagan la entrevista en la universidad. Si dejas o suspendes la asignatura de Spanish, será un fallo en tu expediente académico.

Jess: No creo que sea algo tan importante. – Le contesto. – Tan solo es un idioma y podría aprender cualquier otro. – Argumento.

Ana: Me parece que estás muy relajada y confiada. Así no llegarás muy lejos. – Me advierte. – ¿Cómo va tu vida social? – Me pregunta. – ¿Ya eres miembro activo o líder de algún grupo? – Me pregunta con intención porque sabe la respuesta. – Pertenecer a un grupo no significa que te pases hasta altas hora de la madrugada de fiesta, ni que seas tú el alma de la fiesta, ya me entiendes. Tan solo que seas un poco más sociable.

Jess: De eso no hay nada. – Le confieso. – Es el segundo día de clase y de momento únicamente he hecho amistad o tengo más trato con una compañera de clase, con Yuly. – Le explico. – Mañana vendrá de visita y la conocerás. – Le comento. – Con los demás compañeros no tengo trato porque me toman por el monigote de sus burlas.

Ana: Me parece bien que empieces a hacer nuevas amistades y sobre todo que se trate de otra chica. – Me contesta. – Aquí estaremos encantadas de recibirla. – Asegura. – Ya que tienes una amiga, seguro que te será más fácil encontrar alguna actividad o grupo en el Medford High, así te ganarás el respeto de tus compañeros. Pero, si mantienes esa indiferencia con todo el mundo, es normal que nadie te tome en serio.

Jess: Decirlo es fácil, pero en la práctica no lo es tanto. – Replico. – Hay mucho que estudiar y mi capacidad de retentiva no da para tanto. – Alego.

Ana: Ten en cuenta lo siguiente, cuando solicites plaza en la universidad se tendrá en cuenta la puntuación del GPA, SAT, horas de servicio a la comunidad, tu iniciativa y capacidad de liderazgo, etc., etc. – Me indica. – De todo eso que se supone que deberías hacer, pero de lo que te despreocupas.

Jess: Seguro que también se tiene en cuenta la perseverancia. – Le contesto. – No me he movido de aquí desde que me trajeron. – Alego. – Soy consciente de que quizá no haya hecho méritos suficientes, pero aún estoy en 9th Grade.

Ana: Yo diría, más bien, que en tu caso no es perseverancia, sino testarudez, lo cual no te favorece demasiado porque demuestras que no te gustan los cambios y en esta vida hay que madurar. – Argumenta. – No tienes capacidad de líder.

Jess: Soy una chica independiente que no se deja arrastrar por malas influencias. Una chica con las ideas claras y los objetivos definidos. – Alego en mi defensa.

Ana: Eres una chica que no ha explorado todas sus cualidades. – Constata. – No creo que tu experiencia en huidas sea algo que te favorezca.

Jess: Demuestro imaginación e inventiva, que soy una chica despierta. – Alego.

Ana: Si utilizases esas buenas cualidades en favorecer a los demás, lo entendería, pero me temo que quienes te valoren no sean tan benévolos como yo. – Me advierte. – Te preguntarán qué has hecho por los demás y no les servirá que les digas que no has sido una molestia para nadie. Lo que verán es que no demuestras tu compasión y empatía por los demás. Tanto la diversidad, así como el compromiso, cuenta. La mediocridad te perjudica.

Jess: Ya acumulo horas de servicio a la comunidad con lo que ayudo aquí. En el Medford High se exigen un mínimo de quince por curso y yo ayudo aquí siempre que hace falta, aunque como tal no se lleve un registro ni se me haya establecido un horario.

Ana: ¡Cambia esa cabecita, cambia esa cabecita! – Me dice y recalca. – No hagas que me arrepienta de haber conseguido que te quedases. – Me ruega y advierte. – Tal vez hubiera sido preferible que sufrieras la rabieta de los primeros días y después te relajaras; no que estés tan relajada ahora. – Dice como si lamentase su decisión.

Jess: El curso tan solo acaba de comenzar. – Alego como si me comprometiera a seguir su consejo. – Ya verás cómo en cuanto el curso avance un poco más, me organizo mejor y aprovecho mejor el tiempo. – Le prometo, aunque no sé si tal compromiso suena tan creíble como pretendo. 

Ana: ¿Qué harás el próximo verano? – Me pregunta. – Si pretendes quédate aquí, mejor que lo olvides. – Me advierte. – Apúntate al campamento, apúntate a las clases de verano o búscate un viaje, pero no esperes que el año que viene permitan que te quedes sin hacer nada.

Jess: Si viene Daddy, me iré con él. – Le prometo como todos los años.

Ana: No te burles, que soy capaz de mandarte con él, aunque no te reclame. – Me advierte con complicidad. – Como supongo que cuando acabe el curso, ya sabrás español, te montas en el primer avión y no vuelves hasta finales de agosto. – Me sugiere.

Jess: No sé dónde vive, únicamente que nació en Toledo, en España. – Le contesto.

Ana: Tienes todo el curso por delante para pensar sobre ello. – Me contesta. – Busca algo que hacer porque no te queda otro remedio, cuando vuelvas, siempre que hayas aprobado la asignatura de Spanish I, ya sabrás dónde tienes tu habitación. – Me indica. – Seguro que, si te lo planteas, se te ocurre algo provechoso.

¡Un viaje a Toledo el próximo verano! Supongo que Ana no lo dice en serio. Además, tampoco creo que me dejasen que vaya sola ni creo que desde Medford se organicen este tipo de viajes para estudiantes de High School. La verdad es que la idea resulta tentadora, pero, como digo siempre, tampoco quiero hacerme ilusiones sobre algo que de momento nadie me ha confirmado como seguro, que Daddy sea mi auténtico padre biológico ni que los datos que tengo sobre él sean ciertos, por lo que considero más conveniente que sea él quien tome la iniciativa y no yo quien me adelante a los acontecimientos. Ana sabe que, si existiera la más mínima oportunidad de que fuera a Toledo y la aprovechase, mi primer impulso, una vez estuviera allí sería buscar información sobre Daddy, que nos encontrásemos, aunque le viera desde lejos ante la posibilidad de que me rechazase o no sepa de mi existencia. Prefiero quedarme en Medford y no causarle problemas a nadie. Sin embargo, entiendo que soñar es gratis y que muchas veces he tenido ese anhelo, espiar a Daddy para saber si mi vida con él es posible antes de que venga a por mí.

Ana: Si te interesa, hago algunas gestiones. Un par de llamadas y a finales de junio te vas a Toledo un par de meses. – Me propone. – Por supuesto, tienes que aprobar todo y conseguir que la nota en Spanish sea de más de 70 puntos. – Me advierte. – Lo que sí te advierto es que no te quedas cruzado de brazos otro verano. – Me reitera.

Jess: Si Daddy no viene a por mí, prefiero no ir. – Le contesto. – No te molestes en organizarme ese viaje porque no me moveré de Medford. – Le aseguro.

Ana: ¡Cómo encuentre la manera, te vas! – Me advierte con complicidad, pero sin perder la seriedad. – Mejor que te tomes en serio esa asignatura o, de lo contrario, no habrá quién te entienda cuando les preguntes por tu padre. – Me indica. – ¡Contactaré con alguien de Toledo o de España y te mandaré para allá para que te acojan en su casa un par de meses! – Me sugiere.

Jess: ¡No iré! – Le aseguro con firmeza. – Si me obligas, me escaparé y estaré escondida. – Le amenazo. – Aún hay rincones en los que quepo y donde no será tan fácil que me busquen ni me encuentren. – Le aseguro.

Ana: Ja, ja. (Se ría con falsete) Deja que me ría. – Me contesta con incredulidad. – Tú, estudia y aprovecha el tiempo porque, como empieces con tus rabietas, te meto en una caja y te mando por correo urgente. – Me advierte, aunque no sea una amenaza muy literal.

Jess: ¡No, no iré! – Replico con la misma seguridad y firmeza de antes.

Ana: Será mejor que te hagas el equipaje, porque me parece que te mandaré para allá en cuanto estés lista, aunque sea yo misma quien me asegure que llegas y no te pierdes por el camino. – Me dice con gesto serio y como advertencia. – Tu Daddy será quien te aguante durante dos meses.

Jess: ¡Qué no, no iré! – Le grito porque no parece que me escuche. – Daddy tiene que venir a por mí. – Le reitero

Ana: Te aseguro que sí irás. – Me responde con voz seria. – Tú, estudia porque te vendrá bien cuando llegues a Toledo.

Supongo que lo dice porque a veces le gusta hacerme de rabiar, pero no creo que su amenaza se haya de tomar muy en serio. Sé que tiene sus contactos e influencias, que, si ha conseguido que me quedase, cuando se supone que las normas no lo permiten, ¡cómo se empeñe es capaz de hacerlo! Algunas de las chicas que conocemos sus habilidades a veces la llamamos ‘McAna’, en alusión a una serie de televisión en la que el protagonista MacGyver se supone que lo arregla todo de la manera más ingeniosa y a veces sorprendente. Ana con un par de llamadas resuelve cualquier problema, aunque el personaje de esa serie de televisión es mucho más mañoso, pero alguna de las chicas asegura que, en un duelo entre los dos, ganaría Ana, ya que mientras MacGyver se entretiene arreglando una bicicleta con dos palillos y un chicle usado, Ana es capaz de conseguir que la carrera ciclista más importante del mundo pase por delante del St. Clare. Ninguna de las chicas se explica muy bien cómo, pero ha demostrado que, con un teléfono en las manos, su inventiva y capacidad de convicción no tiene límites. Si se hubiera tomado mi caso un poco más en serio, sospecho que Daddy viviría en la casa de enfrente desde hace algunos años, pero prefiere que sea él quien tome la iniciativa.

Ana: Esta vez tus rabietas no me convencerán. – Me advierte. – Más vale que te lo tomes en serio porque estoy casi convencida de que es lo que te conviene para que madures.

Jess: Lo que tú digas, pero no pienso ir. – Le contesto. – Tengo que esperar hasta que Daddy venga a por mí. – Alego como excusa, porque no tengo otra.

Ana: Dejaré que tus calificaciones a final de curso decidan por ti. – Me propone. – Si no me convences de que eres una chica responsable, te mando a Toledo, aunque tengas que cruzar el océano a nado.

Jess: Vale. – Le digo confiada en que no cumplirá su amenaza. – Si mi GPA es menor de 2 me iré a Toledo de vacaciones, aunque tenga que pasar dos meses bajo un puente y aprender español, aunque no quiera. – Le propongo, a pesar de que no tenga ninguna credibilidad. – Sin embargo, si es mayor de 3, me quedo aquí como todos los veranos. – Le propongo. – Si es un valor intermedio, me quedo, pero buscaré algo que hacer. – Sugiero porque parece lo más justo.

Ana: Pues más vale que estudies, porque no es tan fácil obtener un GPA de 3 puntos y yo sí me ocuparé de que pases un verano lo más entretenido posible. – Me advierte.

Jess: ¡Ni tú te creerás las notas que sacaré! – Le digo con exceso de orgullo.

Ana: ¡Eso espero, que ni tú te lo creas! – Me contesta. – Ahora te dejo para que estudies. Si te aburres, ya sabes que siempre puedes ayudar y así sumarás horas de servicio, aunque deberías pensar en algo que fuera más provechoso para ti.

Jess: Ya me lo pensaré. – Le contesto con desgana.

 REQUIREMENTS FOR GRADUATION
The total number of credits required for eligibility for a Medford High School Diploma is 112.
Those 112 credits include, but are not limited to, the following:
A.	Four years of English
B.	Two courses in Physical Education
C.	Three years of Algebra to include Algebra and Geometry
D.	Three years of science to include Introductory Physics, Biology and Chemistry
E.	Three years of Social Studies to include World History I, World History II (or Advanced Placement European History) and U. S. History
F.	Three years of Foreign Language for college prep students
G.	Two courses in Health/Wellness
H.	Four years of community Service (60 hours required, 15 per year)
I.	Proficient scores on the English Language Arts and Algebra MCAS tests

06:15 PM. Bedroom

Thursday, September 7, 1995
Querido diario: 
Al final Ana me ha liado de tal manera que, ¡cómo no estudie en serio!, me pasaré el próximo verano en Toledo y no hará falta que Daddy venga a por mí. Me ha enredado de tal manera con sus razonamientos con eso de que ya soy una chica mayor y tengo que ser responsable que, como me despiste un poquito, me hace limpiar todos los rincones de la casa, porque cuando ha entrado en la habitación no estaba centrada en los libros y no vale como excusa que éste haya sido mi segundo día de clase. La cuestión es que a final de curso mi GPA supere los 3:00 o, de lo contrario, me temo que no tendré vacaciones, porque ya habré cumplido los quince años y no puedo seguir como si todavía fuera una niña de colegio. Ana consiguió que dejase de salir con los chicos y conseguirá que abandone esta actitud conformista y resistente al cambio, aunque el reto que me ha fijado parece bastante complicado porque no soy una estudiante tan aplicada, pero es el único modo de que me dejen tranquila durante esos dos meses.

¿Cómo se consiguen un GPA de 3,00 o superior? Creo que él único modo es que en ninguna asignatura mi porcentaje baje de 85, lo que se plantea bastante difícil, ya que mi entusiasmo por el Spanish no me beneficia en nada y reconozco que tendría que ser buena en todas las asignaturas durante todo el curso, lo que me parece bastante complicado, un imposible, ante lo cual es probable que me asegure la permanencia y me libre del viaje a Toledo, pero no me pasaré el verano cruzada de brazos, aunque quisiera que Ana no me obligara a que pasara esos dos meses en otra parte. En verano es cuando más probabilidad hay de que Daddy venga. Si me pierde la pista o no me encuentra, tal vez se vaya sin mí. Por otro lado, si fuera de viaje a Toledo, tendría la oportunidad de conocer la ciudad y tal vez de reunirme con él. Me presentaría en su casa y nos conoceríamos, descubriría si sabe de mi existencia y explicaría los motivos por los cuáles hasta ahora no ha contactado conmigo, porque la excusa de la edad cada vez me parece menos relevante.

Si suspendo, me mandan a Toledo. Sin embargo, si mis calificaciones son altas, me pasaré todo el verano de vacaciones, como todos los años. Lo primero es fácil, basta con que no estudie. Lo malo es que no sé si me motiva más la idea de pasar el verano en Toledo, sin saber nada de Daddy o la expectativa de que el próximo curso viva en Matignon High, aunque la otra opción es mucho menos tentadora, porque no me considero una chica tan lista ni aplicada, por mucho que lo pretendiera ni soportaría ese ritmo más de dos días y lo peor es que tendría que centrar todo ese esfuerzo en la asignatura de Spanish. Al final haré lo que Ana decida, aunque la idea de trabajar no me convence demasiado. El próximo verano aún tendré quince años, seré demasiado joven. Además, si Ana y Monica se turnan, será Monica quien se quede como responsable lo que implica que tendré plena libertad, incluso consiga permiso para que me permitan ir sola a Carson Beach porque la opción de que me acompañe Monica no tiene sentido. Además, tampoco me ilusiona. Con Ana las excursiones a la playa son mucho más divertidas.

En realidad, si suspendo, alguna asignatura, tendré que asistir a las clases de verano para recuperar y será bastante aburrido eso de acudir a clase mientras los demás están de vacaciones. No me atrae la idea de que se me incluya entre los alumnos poco aplicados, entre los marginados, por no calificarlos de otra manera, dado que no me gusta la idea de pensar que son menos inteligentes, en todo caso, menos estudiosos que la mayoría. Ya me siento bastante marcada y señalada por ser una de las chicas del St. Clare, por mi condición de mestiza o por mis problemas con la asignatura de Spanish, como para que se añada que soy una mala estudiante y necesito más tiempo que la mayoría para superar los cursos de Secondary School. Incluso es posible que hay quien ponga en duda mi capacidad para superar 8th Grade, pensarán que me he visto demasiado favorecida por la benevolencia de los profesores del St. Francis.

No soy estúpida ni padezco ningún tipo de retraso mental que complique mi desarrollo intelectual. Lo único que escondo, pero que, en realidad, es por una cuestión de pudor y vergüenza, de educación e integridad, es el hecho evidente de que tengo un menor desarrollo físico. Sí estoy desarrollada, pero no tanto como las demás chicas de mi edad. Tengo el aspecto y el físico de una chica de catorce años, cuatro meses, dos semanas y cinco días, pero con unas medias más propias de una chica más joven. No sé cómo explicarlo. El caso es que soy una chica de talla pequeña. Mientras que la mayoría tiene un aspecto que les hace parecer mayores de lo que son. Tengo poco de lo que presumir, pero nada me impide presumir de lo que tengo. Tan solo cuando estoy en ropa interior o traje de baño esas diferencias se hacen más evidentes porque ya no lo disimula mi vestuario.

En cualquier caso, confío en que mis calificaciones finales para este curso no dependan tanto de la fisionomía como de las capacidades de cada uno. Lo más seguro es que no sea una chica con un GPA de 4.0, soy consciente de que ello está por encima de mis capacidades. Por lo poco que he hablado con Yuly hasta ahora, ella tampoco aspira a tanto, pero se siente confiada en que, si todo va bien, le conviene estar a ese nivel, al menos en cuestiones de notas. Sobre lo otro supongo que se conforma con lo que tiene dentro de la media.