Ruido

"Mis palabras no van a tus oídos,
porque hablo de ti, pero no contigo"

Hace tiempo que no escribo nada en el blog, que da la impresión de que no tengo nada que decir, que está todo dicho. Sin embargo, no paro, casi estoy deseando que alguien me pida que me calle porque ya le retumban los oídos. Alguien que tiene un blog y después de un mes no ha escrito nada nuevo, tampoco genera interés por aquellos que le siguen. Lo que supongo que es el caso. Sin embargo, hablo con las piedras, con las flores de mi jardín, esto es, no paro de escribir, quizá no tantos poemas como antaño, pero sigo con las novelas, definiendo mejor la personalidad de los personajes, corrigiendo escenas para darles un mayor toque de veracidad y coherencia, en definitiva, procuro que todo aquellos que ya he escrito y lo que añada de más resulte de interés y no se considere una pérdida de tiempo ni para aquellos que se molesten en leer lo que escribo ni para mí por los ratos que me paso delante de ordenador.

La impresión, la sensación es que, si no das nada a leer tampoco se puede esperar que haya una respuesta por parte de la gente, lo que se considera feedback o retroalimentación, lo que de una manera un tanto poética me atrevo a definir como “ruido” en medio del silencio.

"mi silencio es lo único que oigo,
lo que ahora siento y a nadie digo."

Hablar del silencio no tiene demasiada lógica ni sentido ¿qué es el silencio? ¿Qué se puede decir sobre el silencio? Todo lo que se diga es ruido, como escuche en alguna ocasión, es lo primero que desaparece cuando se nombra. Por eso prefiero el ruido, que haya esa ruptura, que sea algo nuevo, algo que no se convierta en una constante.

El ruido, entendido en su sentido más poético y literario, tal y como se expresa en mis poemas, no es un sonido ensordecedor ni molesto, implica una comunicación entre dos o más personas, genera poesía, de ahí nacen los versos y las historias. Sin ruido entiendo que jamás hubiera llegado a escribir un primer poema y menos aún una novela, de esas que no parecen terminar nunca y que si terminan en algún momento se convierten en algo aburrido, falto de vitalidad. El ruido es aprendizaje, hay que aprender del ruido, en algunas ocasiones de ese “cállate” y en la mayoría de las ocasiones de la manera de romper con el silencio exterior para que haya una reacción por parte de los demás, incluso ese silencio que en apariencia carece de contenido, pero que en sí mismo es un estruendo de sonidos, una algarabía tal que hay que taparse las orejas para que no te estallen los oídos ni el corazón.

"Mis versos decoran todos tus olvidos,
adornan tus manos un momento,
tú los lees como si fueran un cuento,
una historia a la que le falta final feliz,"

De tal manera que aquí os dejo este poco de ruido con la esperanza de que de nuevo no haya razón para hablar de mi silencio, porque el silencio cierra los labios, refleja el hecho de que no sé cómo hablar contigo, que pasa una eternidad de tiempo entre mis añadidos en el block con la inevitable espera de un “Me gusta” que genere un nuevo ruido, un nuevo verso que le escribiré y leeré a las piedras de mi jardín, porque sobre mi silencio no hay nada más que decir. 

19 de junio 2013

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