Trabajo y más trabajo

Según el cristal con que se mira

Por lo que tengo entendido, con respecto al Síndrome de Asperger, lo que he tenido ocasión de leer y por mi propia experiencia personal, a los aspies no nos gustan los cambios, no nos sientan bien. – ¡Hay tantas cuestiones que nos alteran que una más o menos ya da lo mismo!

Tengo la impresión de que somos muy lineales en todo, en ocasiones demasiado literales a la hora de entender lo que se nos dice y el mundo que nos rodea. Tal vez sea una impresión personal un tanto exagerada, pero hay quien dice que todo es según el color del cristal con que se mira; que hay tal variedad de puntos de vista y opiniones que aquello que para unos es negro como el tiznao para otros es más blanco que la nieve. En el fondo es lo mismo, todo depende del cristal, no de la persona que mira a través de éste ni de la cuestión en sí. Mi impresión es que, si un aspie se empeña, es capaz de convencer a cualquiera de que todo es de color verde fosforito, aportando datos, pruebas y evidencias científicas de toda índole, de ahí que se nos caracterice por nuestras obsesiones. Tenemos que demostrarle al mundo que no todo es de color de rosas, es verde fosforito. 

En mi caso, a diario y de verdad necesito gafas, con cristales graduados para ver de lejos. Desde un punto de vista un poco más subjetivo, una interpretación más metafórica de esas gafas, también me ha dado la sensación de que hay quien vive con la creencia de que vería mejor si no llevase gafas, algo así como pasar de ser Clark Kent y me convirtiera en Superman. Pero, como digo, sin gafas no veo tres en un burro a partir de una cierta distancia. Puede incluso que, en tal caso, vea doble o se me mezclen las imágenes; incapaz de leer las señales de tráfico y un riesgo ponerme al volante del coche e incluso de cualquier vehículo con ruedas. Necesito las gafas con todos sus inconvenientes.

Habrá quien piense que este problema de la vista se arregla con una operación. La Medicina ha avanzado lo suficiente como para que se arregle cualquier problema en la vista, incluso la ceguera. Sin embargo, no todo el mundo es apto para someterse a ese tipo de intervenciones quirúrgicas. Incluso se puede pensar que en ocasiones es peor el remedio. Hay cierto tipo de cegueras que no se curan.

Cambios laborales

En la actualidad, en la empresa en la que trabajo, estamos en un radical proceso de cambio, para mejorar. Lo cual entiendo que es bueno y todos los estamos allí nos hemos de adaptar. Por suerte para mí, al menos así lo quiero valorar, no es un cambio demasiado brusco, todo tiene su tiempo y sus plazos. Hay que montarlo todo porque casi es como empezar de nuevo, aunque ya llevamos algún tiempo en funcionamiento.

Mi preocupación e inquietud es que este tipo de cambio conlleva más implicación social, más gente con la que tratar, más ruido, más olores diferentes, más amplitud, más de todo. ¿Seré capaz de adaptarme a ello? Quiero pensar que sí, que por el momento se cuenta conmigo y que en algo se valoran mis méritos de todo este tiempo trabajando allí, de verdad se agradece que así sea. Es más, confío en que tengo cualidades para estar a la altura, sin por ello pretender ser presuntuoso, dado que de nuevo se me obliga a hacer ese esfuerzo de adaptación, que quienes me conocen ya saben de antemano que no me será fácil. Sobre todo soy un poco más consciente de que he de pasar por ese proceso de cambio y adaptación, pero, dado que los cambios son lentos, todo resulta mucho más fácil. Que lo consiga, depende del color del cristal con que cada cual lo juzgue.

Por el momento y hasta que este nuevo proyecto no entre en funcionamiento y me haya de enfrentar a esa adaptación, me quedo con esa inquietud. Al menos, en vez de quedarme en un rincón, intento implicarme en lo que se me permite y en lo que se cuenta conmigo. Hay situaciones a las que soy capaz de adaptarme con facilidad y otras en las que soy más consciente de que esa adaptación aún requiere más tiempo y esfuerzo. Puedo decir que, mientras lleve gafas, no importa lo que se me ponga por delante porque seré capaz de verlo. 

Es posible que debido a mi empeño de que todos vean el mundo de color verde fosforito, me pierda dentro de ese abanico de colores del que se compone el mundo, el paisaje que me rodea. En todo caso, soy consciente de que no todo depende del color del cristal. 

03. octubre 2014

2 comentarios en “Trabajo y más trabajo

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