Jaque a la reina

Antes de publicar los próximos capítulos de la novela “Silencio en tus labios”, de hablar de esos días en los que ya se intuye que habrá pasión de enamorados, aunque ésta vaya a ser a mi manera, conviene que aquellos que siguen la novela tengan un poco más de idea de los comienzos de esta historia, porque cuando comencé a publicarlo en esta web me tomé la libertad de dar un pequeño salto, pasé de esos inicios en que los dos personajes se conocen o se reencuentran o cuando surge ese tercer amor o amistad en conflicto sobre los que desahogar sus penas, a verles enzarzados en una de sus tensiones más gordas, cuando Ana pasa de la desesperación, de la frustración personal o ser toda calma y paciencia, para caer en la cuenta de que su lucha interna quizá no sea tanto contra los alocados y no siempre acertados intentos de Manuel por acercarse a ella, cuando éste no demuestra una asombrosa indiferencia hacia ella porque no se siente correspondido, sino, más bien, la causa y el causante de sus pesadillas. digamos que estamos en un punto de la novela en que tan solo le falta ponerle la guinda al pastel, tal vez en el ambiente menos adecuado para ello, porque hay momentos y circunstancias mejores donde hacer el tonto.

Los próximos capítulos son más un homenaje a los amigos, a aquellos que le ponen un poco de sentido común a la vida y se arman de paciencia cuando no se atiende a sus consejos. pero sobre todo esa esos amigos que están ahí cuando se les necesita y en estos días, esos próximos capítulos van a ser una pieza fundamental en toda esta historia, porque ya se intuye que de un modo u otro Manuel se va a dejar llevar por sus impulsos, pero también adelanto que Ana no siempre va a ser un ejemplo de sensatez, aunque lo intente. Sobre todo, ella va a ser un poco de paciencia, pero se va a mostrar juguetona sin perder la seriedad porque sabe que cuenta con el respaldo de las amigas que dentro de lo que cabe la situación va a estar controlada hasta que se le vaya de las manos.

No adelantemos acontecimientos

No, no nos adelantemos a los acontecimientos, porque esta entrada del blog es para hablar de los precedentes, de los comienzos de esta historia, de cuando Manuel se empieza a fijar en Ana, ella se empieza a fijar en el y surgen los primeros conflictos y malentendidos entre ambos. Los he subido todos de una vez, en un único bloque, aunque cada día/capitulo separado en una pagina distinta, manteniendo la idea de que haya un enlace entre las dos versiones de manera que se puedan leer por días.

Versión de Manuel 1 (3-8)

Versión de Ana 1(3-8)

En estos capítulos se ve un claro progreso entre los dos, la evolución de Ana con esa pequeña china en el zapato llamada “Manuel” y como cuando éste no está cerca ella brilla con luz propia, de igual modo que Manuel siente como ésta le pasa por encima como una apisonadora y le confirma con algo más que indiferencia el hecho de que ella no está para reírle la gracia a nadie que no se lo merezca, de manera que la tensión poco a poco va en aumento, de igual modo que pasa por momentos de frialdad en los que da la sensación de toda esta historia no lleva a ninguna parte y casi mejor que cada cual siga por su lado.

De manera que frente a ese reinar con luz propia por parte de Ana cuando Manuel no está cerca, ahora se ha de enfrentar al hecho de que éste se encuentra también allí, con el aliciente de que en el fondo sabe que ella es la primera que necesita que esté, aunque sienta sobre sí el peso de la responsabilidad, que ha llegado demasiado lejos como para que hayan confiado en ella, pero no son los ojos de los demás quienes la juzguen, porque no serán los demás quienes se sientan defraudados, si ella falla. Manuel también tiene mucho que demostrarse a sí mismo, porque de algún modo tiene la sensación de que los últimos acontecimientos le han puesto en el punto de mira y tal vez se acabe dando cuenta que los demás le juzgan con mucha más benevolencia de la que se imagina y más que ponerle ruedas en el camino, le animan para que se levante tras cada caída.

Lo publicado en estos capítulos es para que intentemos simpatizar y ser amigos de los dos, que cada cual decida si se pone del lado de Ana y se arma de paciencia para que no se note demasiado lo que ya algunos intuyen, porque tiene un brillo especial en la mirada, en su manera de hablar de ciertos temas, porque tiene un ojo puesto en lo que hace mientras que con el otro está pendiente de lo que hace Manuel, para que éste no la atrape, pero tampoco se le despiste más de la cuenta. Porque esta vez Ana va a buscar más la complicidad de los amigos, no lo va a esconder.

Manuel, a su manera, también va a echar mano de los amigos, sino para lanzarse a la conquista de aquella por quien siente se desvive, al menos para darse cuenta de que desaprovecha las ocasiones en que sus pequeñas tonterías no desentonan tanto. Pero para comprender su manera de actuar hay que tener un poco de idea de cuales pueden llegar a ser esas torpezas. Porque, además, intentará ser discreto para no ponerse muy en evidencia y cuanto más quiera controlar la situación más conseguirá que todas las miradas se pongan sobre él. De manera que durante esta pascua, va a necesitar un amigo y va a encontrarse con la aliada más insospechada. Pero justo para que no sospeche se han de conocer los inicios de esta relación.

Desde aquí y antes de publicar ese comienzo de la convivencia de la pascua de 2003, creo que, si esto fuese como un juego de ajedrez, cada cual tiene situadas sus piezas en el tablero, la reina juega con todo y frente a ella tiene a un indefenso y torpe peón porque hasta parece el rey ha abandonado la partida, quizá se haya ido a jugar a las damas a otra parte. En todo caso, digamos que una vez publicado lo que aun me faltaba de la novela para llegar a este punto, la cosa de momento está en tablas.

Aclaración

Me reitero en lo dicho hasta ahora con respecto a la novela y cualquier parecido con la realidad. Ésta no es una novela autobiográfica, pero sí es cierto que parte de la historia está basada en mi experiencia personal una pizca de aquí y otra pizca de allá, con mucho de inventiva para que tenga apariencia de vivencia personal con una cierta coherencia. En todo caso, no pretendo ser muy exacto en la manera de tratar ninguna cuestión y reconozco que haya mucha subjetividad en casi todo.

La versión de Ana pretende ser una visión un poco más realista de los acontecimientos, cómo debería haberse planteado, de haber sucedido en realidad. Dándole ese toque de feminidad y de romanticismo, que puede llegar a ser tan subjetivo por mi parte como el propio personaje en sí.

En la versión de Manuel tal vez haya exagerado ciertos planteamientos, pero, dada la época de mi vida en que los escribí y los motivos que me llevaron a ello, no pretende ser una gran obra literaria, tan solo mi manera de contar una historia, de escribir sobre lo que sabía en vez de esconderlo bajo una mayor ficción; de mostrar lo que entonces sucedía en mi vida y no terminaba de entender.

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