DESPIERTA, SEÑOR La bravura del mar en esta noche, el abandono, la ceguera espiritual, la barca que se va al fondo del mar, el viento así sopla con toda fuerza, porque tenemos miedo a confiar, todo se ha ido, ya no puedo flotar. Sopla el viento, surge la tormenta, la barca no lo va a poder aguantar las maderas crujen, nos ahogamos El agua por los tobillos, no sé nadar mala noche para querer ir a navegar, sin rumbo, la barca no puede flotar. Ahí está durmiendo entre las redes, Él, que duerme, que todo lo puede, Él confía y por eso duerme en el mar y mientras el mundo sin Él se ahoga. Las olas nos abrazan por segunda vez se moja su blanca túnica y Él duerme El agua por la cintura, esto es el final, nada parece tranquilo en este mar, nada puede ya mantenerse a flote. pero Él no se ha querido despertar, cuando la ola le ha acariciado la nariz, una caricia de madre al verle sonreír. !Señor, despierta, que nos ahogamos¡ !Calma al mar con tus santas manos¡ !El mundo se pierde, no sabe nadar¡ Él se despierta y bosteza tranquilo, levanta las manos y nos vuelve la paz Desconfiado, navegabas con el Señor mientras siga durmiendo en tu barca no perderás el rumbo de su Amor.

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