Si has llegado hasta aquí

Final del libro 1

El otro pueblo

Siguiendo con las reflexiones de la novela, previas a esa despedida, a esa separación temporal, dado que no viven en la misma ciudad y da la sensación de que todo volverá a ser lo mismo de antes, a sus encuentros cuando haya alguna de esas reuniones mensuales y las agendas les cuadren. Pero aún les queda pasar unas pocas horas en el otro pueblo que la gente tenga constancia de que ya son pareja y por lo tanto, que haya quien les anime a acortar distancias, que entiendan que están tan alejados el uno del otro como quieran estarlo, porque existe la posibilidad de hablar por teléfono, de intercambiar email, cartas y buscarse cualquier excusa para que sea una buena ocasión perfecta para volver a verse y saber el uno del otro.

Su llegada a al pueblo en un primer momento se asemeja más a lo que han sido esos reencuentros previos. Allí se reúnen con la gente de Toledo, con aquellos que han sido de sus desencuentros y desavenencias, sobre todo con el hecho de que todo son prisas porque hay mucho que hacer y poco tiempo. Lo prioritario es la Pascua, el compartir con los hermanos, las cuestiones personales quedan aplazadas hasta que haya un momento de relax. Los de Toledo aun no saben que Ana se muere por tener ese momento de oración compartida, por tener la ocasión de coincidir en el banco, de modo que como es su costumbre las amigas ejercen de “gadgets amigas” y hacen lo posible por mantenerles separados.

Cuando salen de nuevo a la plaza, cuando se forman esos corrillos de gente para contarse de manera informal cómo les ha ido en uno y otro pueblo, los unos no pueden evitar comentarles a los otros que la gran noticia del día es que “!ANA ESTÁ ENAMORADA!” Así, como si fuera un titular de portada en los periódicos de tirada internacional, como si tuviera que se la noticia que abriera todos los noticiarios más importante y irrelevante que cualquier otro acontecimiento del universo, aparte de hecho de estar en Domingo de Resurrección. “Sí, Ana, nuestra Ana, está enamorada y su nuevo gran amor se encuentra entre nosotros”. “Qué sí, que sí, que se trata de Manuel”

Atención, gadgets amigas, operación ‘Comida romántica’, que somos muchos, pero Ana está loquita de amor por su amado y se teme que no haya sitio para que ellos desplieguen toda esa pasión. Para el Emaús el muy…. le fastidio el plan, pero esta no vamos a dejar que se escape, que si Ana tiene hambre, se lo vamos a servir en bandeja. Pero eso sí, hasta que ellos no lo hagan público seamos discretas, que no se note demasiado.

Después de comer, cuando parece que la situación se ha calmado, que la noticia ha perdido toda su relevancia porque quien no ha visto ese fuego de pasión entre ellos es porque no ha prestado atención, cuando Ana entiende que ya puede lanzar su cuerda de amor y atrapar al chico de sus sueños, arrancarlo de la atención de los demás porque le quiere y necesita todo entero para ella, los dos van a sentarse a uno de los bancos de la plaza, apartados de todos, ya pueden hablar con toda tranquilidad, sin que nadie les preste atención. Ahora tan solo están el uno para el otro. “¿Me quieres?” “¿Cuánto me quieres?”

¡Eh, vosotros dos que se hace tarde para la asamblea! Que nos tenemos que ir. ¡Eh, que estamos aquí! ¡Que no os habéis quedado solos! Ana, Manuel, a la asamblea final. Vamos, tortolitos.

¡Ay, qué bonito, los dos juntos! Ya verás, ya verás. Ahora nos van a decir que se quiere, que se han hecho novios cuando ya lo llevamos sospechando desde hace tiempo . Eso de que Ana fuera tanto por Toledo debía tener una explicación. Además, Manuel este año se ha animado a venir a la Pascua. Para su próximo cumpleaños le regalamos a cada uno una tercera mano, porque les van a hacer falta.

¿Alguien tiene dinamita? que nos tenemos que ir, Ana ha venido en su coche, Manuel se ha de ir con los de Toledo, pero ninguno sabe en qué hora vive. Venga, de verdad, ya vale, que se hace tarde.

¡Dale un beso y conduce! Venga, Ana, vámonos. Cuando llegues a casa le llamas por teléfono y os pasáis la noche en vela hablando, pero ahora, vámonos que tenemos prisa

Ana.- ¡Qué si chicas que ya nos vamos! Adiós, Manuel, nos vemos pronto.

Manuel. – Adiós, Ana. hasta pronto, Nos vemos el mes que viene, pero te llamo el sábado como muy tarde. Adiós, chicas, cuidádmela bien

Sin embargo, debido a que la presencia de mis amigas, la mirada atenta de éstas, me limité a darle un beso en la mejilla,

Ana, despedida de Manuel

¿Dónde es “aquí”?

Todas las historias tienen “un hasta aquí” y la historia de nuestra pareja empieza en este punto, al final de este primer libro. El final de esta pascua de cuatro días, de esta historia romántica, llena de tonterías, no termina cuando se suben cada uno a un coche con destino a su casa. Ese no es el final de la historia, hay más, nuestra pareja de enamorados necesita más, pero no es ahí donde terminan las confidencias y tampoco es donde termina la novela, hay mucho más que contar, mucho más escrito, porque eso de “que fueron felices y comieron perdices” Se queda para los cuentos. Esto tan solo es el comienzo, queda mucho por compartir, por vivir, por disfrutar de la vida, con todos sus dulces y sinsabores, pero como escribe Ana en su diario, si te he contado todo esto es porque he encontrado el valor para que leas mis reflexiones, pero lo que destaca de esa frase es algo crucial para toda la novela, para que toda su historia de amor tenga sentido y no se convierta en otra tontería “Me respetarás ¿Verdad?”

Me respetarás ¿Verdad? Porque si has llegado hasta aquí y has leído esto es porque he encontrado el valor para dejarte que leas mis reflexiones.

Diario de Ana, Final del libro

Esta frase no es tan solo una más o la última en la versión de Ana en su diario, en esa carta que le envía a Manuel para compartir lo que ha sido su vivencia y experiencias de estos días. Para mí como autor de la novela con el tiempo ha cobrado mucha más trascendencia. Son mis palabras todo aquel que se acerque a leer la novela, porque es fácil deducir que se dice más de lo que se cuenta y sobre todo se trata de mis reflexiones, que como le ocurre a Ana es una apertura total de corazón, de su ser, para entregarse a su amado. Para mí es, como escritor es como reconocer que éste soy yo que he encontrado el valor suficiente como para compartir todo esto, que ante todo quizás las primeras impresiones pueden estar un tanto equivocadas, pero al igual que te he mostrado mis debilidades, ahora quiero que te des cuenta de mis fortalezas que tal vez te has forjado una imagen de mí que está un poco distorsionada por los acontecimientos, porque hay mucho que no he querido contar porque no me ha parecido necesario porque lo único que he presentado de mí es mi punto de vista. Que, si te apetece, te puedo contar mucho más.

Esa primera parte de la novela, en sus dos versiones, se compone de varios libros y después está la segunda parte con muchos más personajes y tramas, a lo cual ya he aludido en algunas entradas del blog, aunque a la hora de presentar la novela, de dedicarle más atención, me suelo centrar en este primer libro, que es el que tiene un carácter más autobiográfico, aunque no todo lo que se cuenta es real ni todo fruto de mi imaginación. Porque, en realidad, la novela no trata de mis amigos ni de mis amigas, aunque hayan sido fuente de inspiración, trata del valor de haber sido capaz de contártelo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s