Parte de la historia

Hoy es 11 de septiembre y lo habitual en fechas tan señaladas es que la gente se pregunte dónde o qué hacía en ese momento.

El problema de escribir novelas con cierto realismo, es que esa pregunta necesita una respuesta, no es algo que se pueda pasar por alto.

Silencio en tus labios

En lo referente a «Silencio en sus labios» afecta en todo lo relativo al Covid 19, porque la segunda parte de la novela está centrada entre los meses de octubre 2019 y julio 2020, prácticamente le afecta el momento álgido de la pandemia, del confinamiento, pero en la novela no hay ni una sola línea ni alusión a ello. Ya es bastante complicado el hecho de que en cuestión de tecnología, de Informática, resulte un poco desfasado, poco ajustado a la realidad, como para añadirle un problema con el que no contaba cuando la escribí, aunque tampoco es algo que afecte al desarrollo de la historia, porque sí hay alusiones a las redes sociales, al intercambio de mensajes, al hecho de que es un tema que evoluciona. De hecho, uno de los personajes es estudiante de Informática y se hace mención a una tienda de ordenadores, con un software avanzado. Al menos en ese sentido la novela se puede considerar adaptada a los tiempo.

Lo que habré de añadirle en cuanto a la tecnología, es que esta sea un poco más accesible, porque se queda sin mucho argumento ni credibilidad el pensar que hasta cierta edad los niños y jóvenes no dispongan de su propio ordenador, porque en la actualidad es una herramienta más en sus estudios, junto con el lápiz y el papel, porque los adultos sí trabajan desde casa, cuando la ocasión lo precisa, incluso hay quien estudia a distancia.

Es decir, que para mantener el realismo en la novela, que la historia resulte creíble, casi me veo en la tesitura de reescribirla de nuevo, porque me quedo sin argumentos «paternales» para negar ese ordenador, si queremos que los estudiantes aprueben y los profesores no les regañen por no presentar los trabajos en las debidas condiciones, dado que hay anécdotas de instituto y de colegio para fijar las diferencias y similitudes entre las dos hermanas, para dar a entender que, a pesar de esas distancias sus vidas, no son tan distintas, aunque sus circunstancias lo sean en función de quién cuide de cada una.

En cuanto al tema del Covid lo que habría que hacer es retener a los personajes en casa, cada uno en la suya, lo que implica que no se puedan cruzar por la calle, buscar unos a otros, porque es lo que hacen. Ana se tiene que asegurar de que todo queda resuelto antes de que llegue ese fatal desenlace y aquellos que le ayudan en ese empeño han de redoblar sus esfuerzos para que esa reunificación familiar se produzca, pero, si les «obligo» a quedarse en casa, a mantener ese distanciamiento social, todo ese empeño se queda en nada. En realidad es durante los meses de abril y mayo cuando es esfuerzo de ve reforzado, porque las malas noticias cada día son más previsibles y son los meses en los que parece haber una mayor dispersión, pero también un mayor acercamiento. Si se quedan en casa, por mucho que les haga salir a aplaudir a las 8 de la tarde, de poco puede servir, porque cada cual vive en una zona distinta de la ciudad y aquellos que se encuentran cerca no se ven desde la ventana.

Os adelanto que uno de esos reencuentros se produce por casualidad, a raíz de que coinciden en el mismo lugar de trabajo, lo cual tiene algo de premeditado, forma parte de ese plan para que se reencuentren, pero, si incluyo la pandemia en la novela, lo del trabajo se va a volver un poco complicado.

Tan solo hay dos cuestiones que me parecen no se verían demasiado alteradas por ese previsible cambio:

Una, por supuesto, será la evolución de la enfermedad de Ana y ese cambio de hospital por causa de su agravamiento, que por tratarse de ella no vamos a escatimar esfuerzo en buscar su mejoría, que, si no, nos va a dejar sin novela, sin historia, sin ese final feliz que todos esperamos. Ana se tiene que perder, se le tiene que perder la pista porque nadie va a saber a dónde se la han llevado ¿No os parece el tema del Covid y la masificación hospitalaria un buen motivo? No se admiten visitas y las camas de los hospitales se reservan para enfermos Covid, por lo que aquellos que tienen otras patologías son traslados a otros hospitales.

La segunda cuestión es consecuencia de la primera, ante la ausencia de Ana, se hacen inevitables esas llamadas de teléfono a escondidas, esas «llamadas a papá» que hasta ahora se han hecho bajo la supervisión de un adulto, pero no habiendo un adulto que controle ese teléfono y siendo lo bastante lista como para saberse el número de memoria ¿Por qué no probar suerte? y lo gracioso es que la suerte le sonríe, pero, del otro lado del teléfono, no recibe la respuesta que espera porque nadie sabe nada de ella, pero, aun así, insiste por si acaso. Como se supone que está en casa, haya o no Covid, va a tener el teléfono a su alcance y va a encontrar quien le responda desde el otro lado.

Esperando a mi Daddy

Esta novela está llena de alusiones a acontecimientos históricos casi desde la primera línea, porque la fecha de inicio de la novela está clara 21 de abril de 1981, en un intento por buscar ese vínculo entre las dos orillas del océano, sin que pretenda ser una novela histórica en sentido pleno, tan solo le busco argumentos y motivaciones para que una chica de Medford, como es Jessica, tenga constancia de lo que sucede en España y cómo los acontecimientos de los Estados Unidos condicionan de algún modo el hecho de que su amado Daddy pueda ir a conocerla o ser ella quien haga ese viaje.

El primer acontecimiento es el Golpe de Estado del 23F (1981) que en realidad no tiene ninguna relación con la historia, pero de algún modo hay que argumentar que nadie sepa nada de los orígenes de Jessica, salvo la suposición de que su padre es español ¿Por qué no pensar en una trama política? ¿Suponer que tras el embarazo y nacimiento de Jessica hay intereses ocultos? El 23f no tuvo éxito, pero ¿Y si lo hubiera tenido?

Después hay alusión a los acontecimientos de 1992, Las Olimpiadas en Barcelona y la Exposición Universal en Sevilla, para alguien que no quiere saber nada de España, es como ponérselo delante de las narices, que haya alusiones a España casi en cada esquina, en casa conversación. Además es el año del 5º Centenario del Descubrimiento, para dejar constancia de lo cerca o lejos que se encuentran ambos continentes.

En 1996 las Olimpiadas fueron en Atlanta, parece que eso queda un poco lejos de Medford y de Toledo, pero a la gente le dio por cantar «la Macarena» de «Los del Río», hasta el mismísimo presidente de los EEUU lo bailó.

El 11 de septiembre de 2001 amanece como un día de normal de comienzo de curso, La única que ha retrasado un poco su vuelta es YUly, la amiga de Jessica, que pasa las vacaciones en España y ha apurado más de la cuenta. La noche anterior llegaba al aeropuerto y esa mañana acude a la universidad, a clase, con normalidad, se pasa por casa de Jessica para saludarla y avisarla de su llegada. Lo que pasa es que al finalizar la primera clase del día se empieza a percibir una cierta alarma por los pasillo, algo ha pasado. «Qué sí, vamos que seguro que lo has ido mal» «¡Menuda excusa para saltarse las clases!»

Encuentro de Toronto en 2002 y el 3 de may de 2003, encuentro de jóvenes con el Papa en Cuatrovientos, que se supone que es solo para los españoles, pero para Jack Catcher no hay fronteras en ese sentido y es una excusa para que Jessica esté al tanto de lo que sucede en Madrid. ¿Habrá ido Daddy?

El 11 de marzo de 2004. La noticia le sorprende a Jessica en la cama, son sus amigas quienes van a informarle porque prefieren que se entere por ella. Mejor que no se asuste sin motivo y que haya alguien con ella por si llegasen malas noticias que ella no sabe con exactitud dónde está Toledo, pero las amigas sí, aunque se tiene pocos dados con respeto a Daddy y Madrid no está tan lejos y es un buen sitio para trabajar.

También se hace mención a otros asuntos sin que sea en una fecha determinada, como son las elecciones presidenciales en uno y otro país, los conflictos políticos, Eurovisión, acontecimientos propios de Toledo como la cabalgata de los Reyes Magos; la procesión de Corpus, cuando se celebraba en jueves y domingo; como acontecimientos de índole un poco más doméstico, como un incendio en una cocinas del campus de la universidad; la visita de los expresidentes para dar una conferencia.

Y así, con pequeños retazos de historia, se ha escrito esta novela donde se mezcla ficción y realidad. De manera que si a Jessica le preguntasen dónde estuvo, su duda e inquietud estará más en saber dónde y qué haría Daddy en esas fechas

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