El teacher de español

Os he de presentar a un personaje que va a dejar huella en la vida de Jessica, aunque en un primer momento no puede decirse que se vaya a ganar su simpatía. Todo el mundo tiene un profesor que pensamos que nos ha cogido manía y en este caso digamos que tal apreciación tiene una causa justificada, es el profesor de la asignatura de Spanish. Sí, de esa odiosa asignatura que hay que estudiar por las buenas o por las malas, esa que le recuerda lo lejos que se encuentra Daddy y lo poco que sabe sobre éste.

Hasta ahora, en los últimos cuatro años, cuando la asignatura ha sido obligatoria, ella ha sido de las que ha encontrado refugio en la biblioteca, el aula de castigo e incluso el baño de las chicas, donde no la encontrasen ni obligasen a asistir a clase, porque, si la obligaban a estar en el aula, se ponía a estudiar cualquier otra asignatura o se tapaba los oídos para no escuchar, menos aún tener una participación mínimamente activa. La asignatura de Spanish y Jessica no han mantenido muy buenas relaciones. De hecho, las alusiones que se hace a su asistencia a clase son, más bien, escuetas. Como es ella quien relata la novela tan solo cuenta lo que le parece y apetece.

Sin embargo, en 9th Grade, en su primer año en el high school, de esta asignatura depende en gran medida su permanencia en el internado. Como no apruebe, como se salte una sola clase, como le llamen la atención por el motivo más insignificante, la amenaza que pende sobre su cabeza y que Ana le ha asegurado que será ella misma quien se encargue de ejecutarla sin el menor miramiento ni consideración, es que va a recibir una buena patada en el culo y, si no ve las estrellas, al menos va a dejar de ver el internado. Ya se puede olvidar de Daddy porque éste le perderá la pista y ya no habrá manera de que la localice. A la pregunta esa de “¿Hablas español?” pronunciada en un perfecto español, la respuesta ya no puede ser “No, I don’t speak Spanish”. Sino “Sí, por supuesto” con una sonrisa de oreja a oreja.

Para más recochineo, para tensar la cuerda por eso de que el primer día de clase es todo nuevo, aunque Jessica haya acudido pocos días antes a la presentación, sin que el profesor tuviera a bien presentarse, la primera clase es la de Spanish, en el aula de Spanish, porque no sé si lo sabéis, pero en USA, o la menos así es como lo he planteado en la novela después de investigar un poco, son los alumnos los que van de aula en aula y no los profesores. Detalle que después de muchos cambios y retoques me ha dado pie a mucho juego con los personajes, para convertir la asistencia a clase en una pequeña pesadilla, porque Jessica ha de verse desamparada, que ya no cuenta con la protección ni seguridad que tenía en el colegio. Se le ha terminado el cuento de ser la niña mimada por todo el mundo. Es momento de que espabile un poco.

Francis Bacon, Mr. Bacon

¿Quién es este personaje? De momento se presenta como el profesor de la asignatura de Spanish, un profesor relativamente joven, soltero y de buen ver, con suficiente experiencia en la enseñanza, un tipo por una parte serio, a quien no le agradan cierto tipo de comportamientos, de manera que, quien pretenda asistir a clase, lo ha de hacer con una relativa seriedad, formalidad, porque, si tan solo se viene a calentar la silla, no hace falta que entre en clase, que ni se moleste. En cierto modo se presenta como un tipo duro, que no se anda con rodeos, de esos que sabes que no te va a quitar el ojo de encima, que, como no pestañes al compas de tus compañeros, si no te manda al despacho del director, al menos te va a tener el resto de tu vida en su punto de mira, que ya te puedes dar por suspenso, aunque le hagas unos exámenes tan perfectos que parezca que te lo has hecho un miembro de la academia de la Lengua; que, si se te escucha toser, sea porque de verdad te hace falta aire para respirar. Es el típico profesor que Jessica prefería evitar porque va a convertir el tiempo que haya de pasar en el aula cada día en la peor de sus pesadillas. Ella es una chica tranquila que prefiere pasar inadvertida, que, si hay un bulto molesto en su silla, es porque siente que le han pegado el culo con pegamento y no se puede escapar.

De tal manera que desde el primer momento no es que Jessica tenga la certeza de que va a necesitar un golpe de suerte para aprobar la asignatura, es que será el propio Mr. Bacon quien se lo deje bien claro, está suspensa. Da igual lo que haga o deje de hacer. Si ella no está dispuesta a tomarse la asignatura en serio, con la seriedad con la que todo el mundo espera, más allá de lo que vaya a suceder a final de curso, está suspensa. Tiene un 0, un -F, en sus calificaciones, cuando lo cierto es que necesita un mínimo de 60 puntos, un -D.

De hecho, en el primer día de clase, la primera ocurrencia de Mr. Bacon, es pedirles que hagan un trabajo por parejas, uno escribe y el otro cuenta sus motivaciones para estar en esa asignatura. Se deja la opción de escribir la redacción en inglés y no se pone límite ¿Qué te motiva a asistir a clases de Spanish? Aquella pareja que haga un mejor trabajo de clase se pasará el resto del curso tocándose las narices, si les apetece porque su nota media final será de 100, un +A. No hará falta que vuelvan a aparecer por el aula, si no les apetece. Mr. Bacon es de los que cumple con lo que promete, pero hay que merecérselo. Es justo lo que Jessica necesita, que se la exima de la asignatura tan solo por un trabajo, por una redacción sobre sus motivaciones. Si vosotros fueseis Mr. Bacon, ¿Cómo le puntuaríais el trabajo?

A Mr. Bacon le gusta que la gente participe en clase, por lo cual le gusta que sus clases sean activas y, aparte de comerse el libro, propone otra serie de actividades, como dictados, análisis de texto, memorización y algún que otro juego de palabras en el que se enfrenten unos contra otros, como si se tratase de una batalla, de modo que muera hasta el apuntador o sobrevivan aquellos que tengan un mejor conocimiento de la asignatura, de tal manera que habrá batallas dialécticas en las que se podrá hacer prisioneros o rescatar a los compañeros, en las que será muy estricto con las reglas del juego y otras en la que se buscará las vueltas para que nadie se sienta exento de participar después de cometer el primer fallo porque nadie le va a rescatar. Ya sabéis a quién me refiero.

Mr. Bacon va a ser el profesor de esa asignatura, pero también es un vecino de su mismo barrio, alguien que tiene conocimiento y constancia de la existencia del internado y quien se toma a sus alumnos lo bastante en serio como para presentarse en su casa y no esperar a las tutorías para hablar de estos con sus padres o tutores, de modo que en alguna ocasión Jessica se lo va a encontrar en la puerta, que no viene a hablar con ella, sino con Ana, de manera que esta vez a ella no le va a servir mucho eso esconderse y que no parezca que allí nadie la conoce ni sabe de su paradero. Ana se ha marcado como objetivo que ésta aproveche el tiempo que esté en clase, aunque ni la actitud de Jessica ni los resultados académicos sean los deseables, aunque seria engañarse pensar que no son los esperados.

Lo único que tiene bueno Jessica, en lo referente a esa asignatura es que lleva los últimos años haciendo lectura no comprensiva, Ana la ha obligado a leer textos en español hasta el punto de que mientras lee su pronunciación sea lo más perfecta posible, con una calidad que supera a la de sus compañeros, de modo que no es alguien a quien se haya de dar por perdida desde el primer día. Tan solo que no le sabe sacar partido a esas fuente de conocimientos, que se niega en redondo a hablar, a pensar en español, con independencia de lo que haga en la privacidad de su dormitorio.

Os puedo adelantar que Mr. Bacon llega incluso a estar en el dormitorio de Jessica, por razones que ya explicaré en su momento. Jessica duerme en el trastero, allí donde ya no van ni las ratas. hasta cierto punto se la aislado del resto de las niñas de manera intencionada, desde el trastero no es tan fácil escaparse a hurtadillas y allí nadie la molesta cuando necesita estar tranquila, sin que nadie la moleste. Pero el caso es que, aunque se supone que los hombres no pueden subir a las habitaciones, con Mr. Bacon se tiene que hacer una excepción justificada, porque no hay excusas válidas para ausentarse de clase y Mr. Bacon ha de pasar por delante de la puerta del internado para ir o volver a sus casa, de modo que no le supone mucho trastorno pasarse por allí cuando la situación lo requiere.

Yuly versus Mr. Bacon

A la par que entra Mr. Bacon en la vida de Jessica, lo hace Yuly. ¿Yuly y Mr. Bacon se conocen de antes? ¿Se conocen el primer día de clase? Es una cuestión que se queda abierta y a decisión del lector. Mr. Bacon es de Medford y, según el mismo confiesa, su madre es de Burgo. Yuly procede de West Roxbury, un barrio al sur de Boston y como ya he comentado en el blog con anterioridad, su madre es de Vigo y ella es una enamorada de todo lo referente a España. Es todo lo opuesto a Jessica, con quien en principio no llegaría nunca a hacer amistad. Pero ambas se sienten un tanto perdidas en ese primer día de clase, coinciden al sentarse en pupitres contiguos y se ven la tesitura de hacer ese primer trabajo de clase juntas. Yuly es toda simpatía, mientras que Jessica es una chica bastante tímida, cohibida, pero ninguna de las dos parce que haga mucha amistad con el resto de sus compañeros, de modo que se ven obligadas a entenderse.

Su enemigo común, aparte de sus compañeros, va a ser Mr. Bacon. Yuly está en esa clase en ese grupo de rebote. Es una chica con un coeficiente alto, que al igual que Jessica se ha sentid un tanto sobreprotegida en su colegio y ante la duda de cómo le afectará el cambio, le han bajado su nivel de exigencia, por lo cual acude a clase de Spanish con la expectativa de aburrirse más que una ostra, sin demasiado aliciente y el hecho de que le pongan un profesor “hueso” la verdad es que no le entusiasma demasiado, ya que le gustaría dedicar el tiempo de estudio a esa asignatura al resto.

¿Qué tal le suena a Yuly eso de hacer un primer trabajo de clase y que el premio sea pasarse el resto del curso tocándose las narices y sin sentirse culpable ni que ello afecte a su expediente académico? La ocasión perfecta para lucirse. La oportunidad de lucirse, escribir una redacción en español y lo más extensa posible, dejar claro que ella sabe casi tanto como el profesor. Más adelante ya nos enteraremos de que su aprendizaje del idioma no ha sido tan idílico. El caso es que como Jessica adopta su actitud típica de que mientras no sea ella quien tenga que hablar, pensar ni escribir en español, dejarle la responsabilidad a los demás. El entusiasmo de Yuly por sus motivaciones provoca que ésta se entusiasme en exceso.

El resultado de su ejercicio es que Mr. Bacon, más que amenazarlas con la expulsión, con dar parte de padres, por pretender pasarse de listas, es hacer que los resultados académicos de una dependan de los de la otra, que si Jessica suspende, Yuly no descarte que su nota sea similar, en caso de que se lo merezca, porque a él no le va a temblar el pulso, consciente de que ese suspendo puede condicionar el futuro académico de Yuly. Sin embargo, si se ayudan la una a la otra, si se apoyan, si Jessica consigue merecerse esos 60 puntos en la nota media final, aunque sea de chiripa, Yuly conseguirá los 100 puntos, aunque se haya pasado el curso mirando las musarañas.

¿A ti te convence la idea? Si Jessica suspende, lo más probable es que suspendan las dos, pero si aprueba, Yuly tiene la nota máxima garantizada. Ya te he comentad antes que Mr. Bacon no se va a andar con remilgos con Jessica, que si ésta no se toma la asignatura con interés, da igual lo que haga, tiene que terminar el curso siendo capaz de mantener una conversación mínimamente fluida en español, no solo que entienda lo que de dicen, sino que responda de una manera coherente y comprensible.

Y como Yuly es tan española como angloparlante, no hay mejor manera de darlo a entender que con el apodo que se inventa para este profesor, lo que es con intención de generar cierto tono cómico. De modo que, cuando le quise dar nombre al profesor, tuve poco que pensar. Pero vamos que, como Mr. Bacon se llegue a enterar de esta broma, con lo serio y poco dado que es a estas confianzas dentro del ambiente educativo, Yuly se juega el aprobado por causa de esa falta de respeto. Además, ellos van a seguir juntos los cuatro años de high school, aunque para Jessica tan solo será el primer año y después tampoco es que se libre, pero tendrá una buena excusa para no sentirse afectada.

Esta canción refleja el “speak Spanish” a la inglesa de Jessica, el Jessicaish, un nuevo idioma.

Hey, Mr. Waiter (Emilio Aragón)

Un comentario en “El teacher de español

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