¿Y después de Toledo?

Esperando a mi Daddy

Introducción

Lista de lo visitado hasta ahora: (ver lista en pagina aparte)

Tengo que hacer mención a los Concilios de Toledo, porque ello cuadra y da un poco más de sentido a la fantasía y las ilusiones que Jessica se ha creado en torno a la ciudad de Toledo y su relevancia en la Historia, porque ya sabemos que, en la actualidad, no es la capital del mundo y que ni en la época de los Visigodos ni durante el reinado de Carlos V ha habido un periodo en la Historia que se conozca como «El Imperio Toledano». Tan solo queda decir que Toledo es conocida como «La ciudad imperial», si en algo ello sirve de consuelo o compensación

En Toledo tampoco hay playa ni aeropuerto internacional ni una gran avenida que suba desde la puerta de Bisagra hasta la misma puerta de la catedral. Más bien Toledo se caracteriza por sus calles estrechas y angostas, por sus cuestas empinadas. Hasta sabemos que Toledo, muchas veces ni siquiera aparece en los mapas. ¡Vaya con Toledo!

Sin embargo, hubo un periodo y un motivo por el que Toledo ha influido y ha sido relevante en la Historia, sin hacer de menos a Roma ni a la figura del Papa, como fueron los Concilios, que por lo que me ha parecido entender, aunque se trataban cuestiones como la designación de los reyes, también tocaban temas de mayor trascendencia.

Esta confusión probablemente provenga del apodo que, desde antiguo y en diferentes épocas, se le ha dado a la Ciudad Imperial: «la Roma Española». Pero la razón por la que los escritores y estudiosos le dieron ese nombre fue que a Toledo siempre se la ha considerado la ciudad más importante del catolicismo mundial después de Roma; la capital Primada de España; la urbe con más edificios religiosos en su seno tras la metrópoli capitolina.

«Que para alabar a Dios – después de Roma – Toledo»

Concilios de Toledo

Los Concilios de Toledo son el nombre que reciben los dieciocho concilios celebrados en Toledo entre el año 397 y el 702, y salvo el primero, acaecieron durante la dominación visigoda de la península ibérica. En la Hispania visigoda existieron asambleas de representación colectiva: el llamado Senatus y los Concilios de Toledo.

Recaredo y Obispos. Concilio III de Toledo, año 589. Códice Vigilano, fol. 145, Biblioteca de El Escorial.

Las reuniones visigodas conciliares fueron de dos clases: provinciales, que agrupaban el episcopado provincial bajo la presidencia metropolitana; y generales, que agrupando los obispos del reino, trataban temas de interés común.

Estas asambleas político-religiosas de la monarquía visigótica eran convocadas por el rey y presididas por el arzobispo más antiguo (posteriormente por el de Toledo), donde la representación se reducía a las altas jerarquías eclesiásticas y a la nobleza.

Concilios

  • I Concilio de Toledo (397-400) en plena época romana y giró en torno a las secuelas de la crisis priscilianista
  • II Concilio de Toledo (17 de mayo 527) durante el reinado de Amalarico, ya bajo la monarquía visigodo-arriana.
  • III Concilio de Toledo (7 abril del 589) (presidido por Leandro de Sevilla)
    • 8 de mayo el rey Recaredo dejó constancia de su anterior conversión a la fe católica
    • condenaran la herejía arriana
    • Otro hecho, llegó a tener especial trascendencia a principios del siglo XI, al atribuírsele a dicho Concilio la introducción de la cláusula «Filioque», en el rezo del Credo.  «y en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo». Hasta ese momento, el Espíritu Santo se proclamaba procedente del Padre.
  • IV Concilio de Toledo ( 5 de diciembre de 633) (presidido por Isidoro de Sevilla)
    • Sisenando (monarca reinante) se comprometía a gobernar con moderación, benevolencia, justicia y piedad sobre todos los pueblos.
    • canon 75, A la muerte del rey su sucesor sería elegido por todos los magnates del reino y los obispos reunidos en un concilio común.
  • V Concilio de Toledo (30 de junio de 636) (presidido por Isidoro de Sevilla)
    • En la iglesia de Santa Leocadia de Toledo
    • Acordaron que la designación del futuro rey solamente podía recaer sobre miembros de la alta nobleza goda
  • VI Concilio de Toledo ( 9 de enero de 638)
    • Decisiones acerca de la seguridad del rey y de su familia, así como algunas medidas contra los judíos
  • VII Concilio de Toledo (18 de octubre de 646)
    • Refrendó la ley sobre traición, así como el castigo de excomunión para los culpables.
    • Una curiosa norma del Concilio establecía que los Obispos de las sedes cercanas a la capital del Reino, deberían pasar un mes al año en Toledo, por reverencia al rey y en honor de la sede real y consuelo del Obispo metropolitano.
  • VIII Concilio de Toledo (el 16 de diciembre del 653)
    • Iglesia de los Santos Apóstoles,
    • con asistencia del rey, Recesvinto
    • dispuso que todo noble, eclesiástico o laico, culpable de insultos verbales al rey, perdería la mitad de sus bienes y, además, sufriría el castigo que el rey estimase conveniente.
  • IX Concilio de Toledo (2 de noviembre de 655)
    • un sínodo de Obispos de la Cartaginesa en el Reino de los Visigodos
    • los diecisiete cánones se suscribían a la honestidad del clero, los bienes de la Iglesia y el celibato eclesiástico
  • X Concilio de Toledo (1 de diciembre de 656 )
    • se trataron diversos temas, entre ellos las penas por el quebrantamiento del juramento de lealtad al rey por clérigos y laicos,
  • XI Concilio de Toledo (7 de noviembre de 675)
    • En la iglesia de Santa María
    • Se aprobó un texto relacionado con la Trinidad y la Encarnación
    • También trató de los obispos que habían seducido a viudas, hijas, sobrinas y otros parientes de los magnates, sufriendo, en su caso, pena de destitución de su cargo, exilio y excomunión hasta unos días antes de su muerte.
  • XII Concilio de Toledo (9 al 25 de enero de 681)
    •  declaró liberada a la población del juramento a Wamba, reconociendo a Ervigio como rey de los godos
  • XIII Concilio de Toledo ( 4 al 13 de noviembre de 683)
    • En la Iglesia de los Santos Apóstoles
    • El rey pidió a los obispos el perdón y la rehabilitación de los rebeldes del 673 contra Wamba.
    • El rey Ervigio no quería que los lazos de sangre y las venganzas familiares provocaran nuevas rebeliones y adoptó una prudente política de reconciliación que terminara con las facciones
  • XIV Concilio de Toledo (4 al 22 de noviembre de 684)
    • poco después del 13 de noviembre de 683 llegó a la ciudad un enviado del Papa León II con sendas cartas para el rey, para el conde Simplicio, para todos los Obispos y para el metropolitano, en las cuales invitaba a reconocer las resoluciones del III Concilio constantinopolitano (IV Concilio Ecuménico) que había condenado el monotelismo. Debía celebrarse un nuevo Concilio, pero tan reciente el anterior se convocó un Sínodo de Obispos de la Cartaginesa.
  • XV Concilio de Toledo (11 de mayo de 688)
    • En la iglesia de los Santos Apóstoles
    •  confirmó la posición teológica de Julián de Toledo en el tema conocido por “las dos Voluntades” de Cristo
    • rey Égica había prestado a su suegro el juramento de defender la familia real y la justicia al pueblo, y consideraba tal deber incompatible por ser necesario reponer a los ciudadanos de las usurpaciones del anterior monarca, por lo que pedía la liberación del juramento.
    • Los obispos entendieron que el bien público estaba por encima de los deseos reales, aunque trataron de proteger a la familia de Ervigio declarando que debía demostrarse la culpabilidad en la apropiación para ser castigados y desposeídos.
  • XVI Concilio de Toledo (25 de abril-2 de mayo de 693)
    • la condena de la idolatría pagana y de la sodomía, los tributos exigibles por los obispos a las parroquias, la elaboración del pan para las misas, la seguridad del rey y su familia, así como el castigo a quienes violasen el juramente de fidelidad al rey.
  • XVII Concilio de Toledo (noviembre 694)
    • convocado por el rey Égica, disconforme con lo aprobado en el anterior. Según el monarca se había propiciado entre los judíos un complot, con el objeto de constituir un estado mosaico. Aseguraba que los judíos conversos habían continuado en sus creencias secretamente y proponía terminar con ellos convirtiéndolos en esclavos, excepto en la Narbonense, donde la epidemia de cólera que asolaba la provincia había provocado un descenso alarmante de población y donde los judíos solo serían condenados a entregar sus propiedades al dux.
  • XVIII Concilio de Toledo (h. 702)
    •  al producirse la invasión musulmana poco tiempo después de la celebración del concilio, no hubo tiempo material para recoger sus contenidos en la recopilación conciliar hispana
    • Sus actas se perdieron. Acerca del contenido y del motivo de la desaparición de las actas, historiadores modernos sugirieron que al producirse la invasión musulmana poco tiempo después de la celebración del concilio, no hubo tiempo material para recoger sus contenidos en la recopilación conciliar hispana.

Museo de los Concilios y la Cultura Visigoda (Iglesia de San Román)

Para quienes me seguís en este paseo por Toledo, os diré que la Iglesia de San Román se sitúa en las proximidades de la Iglesia de los Jesuitas (San Ildefonso o de los Sagrados Corazones) (Enlace página 2) de la que ya hice mención en otra entrada (Busca una salida). La calle San Román es la que se encuentra a la izquierda

La calle San Román es la que se encuentra a la izquierda, a la derecha está el edificio de Hacienda

Mapa con la ubicación de l Iglesia de San Román

Hay que subir por la Calle de San Román

Calle San Román. Subida desde plaza Juan de Mariana
Bajada por calle San Román desde plaza San Roman

Bordea la Iglesia de San Pedro Mártir, en la actualidad está desacralizada y es Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Castilla-La Mancha. (Enlace página 3)

Fachada de la Iglesia de San Pedro Mártir
Iglesia de San Román/ Museo de los Concilios

La iglesia de San Román es un edificio de estilo mudéjar que se construyó en el S. XIII, en el lugar donde antes había una antigua basílica visigótica y probablemente un antiguo edificio romano.

La iglesia presenta planta basilical con tres naves, separadas por arcos de herradura con alfiz que apoyan sobre pilares de ladrillo con columnas visigodas y romanas adosadas y capiteles reutilizados de procedencia visigoda en algunos casos, distinguiéndose por sus hojas coríntias.

Durante el medievo, a lo largo del S. XIII, después de la reconquista de Toledo, se construyó un nuevo ábside, más acorde al nuevo culto cristiano que se impuso desde entonces. También se realizó una robusta torre, en estilo mudéjar toledano, con sus dos cuerpos superiores en doble campanario, abriéndose los vanos en grupos de dos y tres, y que serviría de modelo a otras torres toledanas; además en el último cuarto del S. XIII, se decoraron las paredes del edificio con las pinturas murales al fresco, que son de estilo románico tardío, con elementos figurativos combinados con decoraciones típicamente mudéjares. De gran belleza, están consideradas las más meridionales de España.

En el S. XVI, ya en pleno Renacimiento toledano, Alonso de Covarrubias, en 1554 acometió la construcción del ochavo del ábside de la iglesia y vistió interiormente la capilla mayor con una cúpula plateresca de casetones. Por las mismas fechas se realizó el retablo, en 1552, por el maestro Diego Velasco de Ávila el Viejo.

Actualmente es una iglesia desacralizada que alberga en su interior el Museo de los Concilios dedicado a la cultura visigoda.

Nave central, vista desde los pies del templo. El edificio presenta una estructura de tres naves cubiertas de madera y separadas entre sí por arcos de herradura sobre pilares de ladrillo a los que adosan columnas de mármol coronadas por capiteles visigodos reaprovechados.
Nave de la epístola vista desde los pies del templo

Reino Visigodo

El Reino visigodo de Toledo (conocido en la época como Regnum gothorum y, después, Regnum Hispaniae o Spaniae) fue fundado tras la derrota de los visigodos en la batalla de Vouillé (507) a manos de los francos, lo que los obligó a desplazarse con su población a Hispania, y de la Galia sólo conservaron el extremo occidental de la Narbonense, conocido como Septimania, poniendo fin así al reino visigodo de Tolosa (Toulouse). La nueva capital la situaron en Toledo y aunque no se tiene constancia del momento exacto, se cree que fue durante el reinado de Atanagildo (555-567).​ La conversión del rey Recaredo en el 589 al catolicismo, abandonando la fe cristiana arriana, divide su historia en dos grandes períodos, con el reinado de Recaredo (586-601) como nexo: el Reino visigodo arriano (507-589) y el Reino visigodo católico (589-711). La invasión musulmana de la península ibérica, desencadenada a partir de la batalla de Guadalete, en 711 puso fin al Reino visigodo de Toledo.

Provincias Visigodas en el siglo VII

En el lugar que hoy ocupa la ermita del Cristo de la Vega se encontraba la antigua basílica de Santa Leocadia, lugar donde se celebraban los concilios visigodos.

En los terrenos colindantes, conocidos como Vega Baja, han aparecido restos de asentamientos visigodos.

Hacia el sur de la ciudad, mirando al río, es posible que se encontrasen palacios de la nobleza visigoda, y junto a la ribera de éste, sucedió el hecho de la violación de Florinda La Cava, hija del conde Don Julián, gobernador de Ceuta, por el rey D. Rodrigo.

De la época de los visigodos en la península, podemos destacar en Toledo la figura de San Ildefonso, que fue discípulo de San Isidoro de Sevilla y autor de una importante obra sobre la Virgen María. Fue obispo de Toledo y la tradición le hace protagonista del milagro de la aparición de la Virgen.

Milagro de la aparición de la Virgen a San Ildefonso

Una noche de diciembre, fue junto a otras personas a la iglesia, para cantar himnos en honor a la Virgen María. Encontraron la capilla brillando con una luz tan deslumbrante, y sintieron un gran temor que les hizo huir a todos excepto a Ildefonso y sus dos diáconos. Estos entraron y se acercaron al altar. Ante ellos se encontraba la Inmaculada Concepción, sentada en la silla del obispo, rodeada por una compañía de vírgenes que entonaban cantos celestiales. María le hizo una señal  para que se acercara. Éste obedeció y, cuando lo tuvo ante ella, la Virgen le dijo: «Tu eres mi capellán y fiel notario. Recibe esta casulla la cual mi Hijo te envía de su tesorería.» Habiendo dicho esto, la Virgen misma lo invistió, indicándole que esta casulla debía usarla solamente en los días festivos designados en su honor.

“Tu eres mi capellán y fiel notario. Recibe esta casulla la cual mi Hijo te envía de su tesorería.”

Y tras haber pronunciado estas palabras, fue la misma Virgen quien impuso la casulla sobre Ildefonso, dándole instrucciones de utilizar esta prenda sólo en las festividades dedicadas a Ella.

Para conmemorar esta aparición, en un concilio de Toledo se ordenó que se celebrara anualmente un día de fiesta.

Imposición de la Casulla. Puerta del Perdón de la Catedral de Toledo

En la Catedral de Toledo, aún se puede observar, protegida por una recia reja, la piedra en la que la Virgen puso sus pies cuando se apareció a San Ildefonso.

Web de referencia

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Leyendas de Toledo. Orígenes, Toletum, Visigodos