Corazón de piedra

Introducción

Lista de lo visitado hasta ahora: (ver lista en pagina aparte)

Seguimos con nuestra vuelta a Toledo situados a las puertas de la Ermita del Valle. Si nos sentimos con fuerza, podemos abrir un pequeño paréntesis en nuestro recorrido y subir hasta la piedra del Rey Moro y que alguien nos cuente la leyenda de quien quiso morir de amor mirando a Toledo. Sobre todo, disfrutemos de sentirnos reyes de Toledo por un momento y pensemos que toda la ciudad se pone a nuestros pies.

Al salir de la ermita, si retrocedemos unos pasos en el camino, podremos divisar la salida que se muestra en la fotografía. Pues si vamos hacia ésta y tomamos el primer camino que nos encontremos, podremos subir a la Piedra del Rey Moro.

Piedra del Rey Moro

Vista aérea del camino de subida

Al éxito y fama de la leyenda ayudó mucho la curiosa forma de una de las rocas, que se asemeja sobremanera al perfil de una persona con turbante:

Pero la historia no acaba aquí. Al pie de la «peña» se pueden ver varios peñascos que, colocados unos sobre otros y vistos desde una posición determinada, figuran la cabeza de un hombre ceñida por un turbante. La tradición toledana explica el hecho de la siguiente manera: Partidos los restos del ejército moro y habiendo vuelto la tranquilidad a la zona, el alma de Abul-Walid salía todas las noches de su sepultura y se sentaba sobre la gran roca para contemplar la ciudad donde yacía su amada. Al llegar el alba volvía a su tumba. Cierto día, estando cercano el clarear de la aurora, pidió a Alá que le permitiera permanecer allí constantemente y no le obligase a ocultarse en su sepultura y el dios, viéndole tan desgraciado, le otorgó lo que pedía convirtiéndole en piedra.

Leyenda del Rey Moro

Tras subir un poco por el monte salpicado de encinas  veremos unas rocas con una escalerita. Pues ahí está la piedra del rey Moro, que por supuesto, no podría faltar, posee su propia leyenda.

Piedra del Rey Moro
Piedra del Rey Moro

Envuelta en la leyenda, se trata de una formación geológica que llama mucho la atención por su aspecto. Destaca entre otras piedras y entre la vegetación de su entorno.

Piedra del rey moro
Vista de Toledo desde la Piedra del Rey Moro

Envuelta en la leyenda, se trata de una formación geológica que llama mucho la atención por su aspecto. Destaca entre otras piedras y entre la vegetación de su entorno.

Esta Peña del Rey Moro es testigo de una de las leyendas más románticas (y también tristes) de la ciudad de Toledo.

Dice la leyenda que todos los días, desde esta zona donde fue enterrado, el príncipe Abul-Walid se sienta a contemplar la ciudad donde murió su amada Sobeyha, acabando convertido en piedra para contemplarla, en el horizonte, para la eternidad de los tiempos.

Dice la tradición toledana que en las noches de luna clara y luminosa, se vislumbra una sombra flotando sobre ella y sus alrededores. Es el espíritu del príncipe Abul-Walid que sale de su tumba para contemplar las siluetas de las viviendas, torres y cúpulas de la ciudad dibujándose en el resplandor lunar. Corría el año 1083 y reinaba en Toledo Yahia Alkadir, nieto de Al-Mamum. Alfonso VI cercaba la ciudad arrasando las campiñas, esperando que el hambre obligara a rendirse a los musulmanes que defendían la plaza. Yahia recurrió al recuerdo de la amistad del rey castellano con su padre, de los beneficios que de aquel recibiera; se rebajó a ofrecerle tributo, un tanto gravoso para sus arcas y sus posibilidades; pero nada de ello hizo ablandar el corazón del «de la mano horadada», quien rechazaba todos los razonamientos y ofertas que a cambio de abandonar el sitio pudieran hacérsele. Sólo deseaba tomar la capital del reino moro de Toledo.

La piedra (o peña) del Rey Moro – Leyendas de Toledo
Leyenda

La piedra (o peña) del Rey Moro – Leyendas de Toledo

La Piedra del Rey Moro ⋆ Pasearte Toledo

La Piedra del Rey Moro / TOLEDO OLVIDADO

Parador Nacional

El Parador está situado a 4 Km del centro de Toledo, en el llamado Cerro del Emperador, frente a la ciudad, el Parador mira de tú a tú a Toledo. Una mirada que nos lleva a la pintura de El Greco y sus inmortales cuadros cuando, desde su terraza, el viajero reconoce el inconfundible perfil abigarrado de catedral, alcázar y sinagogas.

Parador Nacional de Toledo
Interior del Parador
Vista de Toledo desde el Parador

Si queremos hacer noche y quedarnos a dormir en el Parador, tendremos oportunidad de contemplar la ciudad iluminada por la luna y por los focos.

LA OBRA DE JOSÉ CABALLERO

El Parador de Toledo posee una interesante colección de pintura del español José Caballero (1915-1991). Aunque empezó como escenógrafo, ligado a la vanguardia previa a la guerra, Caballero es el único pintor español, que a la manera del grupo abstracto de Nueva York, evolucionó directamente desde el surrealismo a la abstracción. Por su posición política fue más reconocido fuera que dentro, pero en la actualidad su obra se ha revalorizado notablemente. Son especialmente características las materias y la geometría que protagonizan sus cuadros: el rombo, la pirámide y, sobre todo, el círculo. 

Cuadro de José Caballero

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