¡Claro que sí, alhaja!

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Introducción

A lo largo de la Historia ha habido mucha gente que ha pasado por Toledo y ha dejado para la posteridad el efecto y la emoción que ello les ha causado. – «¡Pachasco se olvidan de contárnoslo!». porque les hubiéramos dado un «pescozón». Pero «cabalito» nos enteramos que han «subido a Toledo». Y, seguramente, habrán estado, no en medio como el jueves, sino «en mitad en medio», porque no se puede estar más en medio que cuando se está en Toledo, para que les aquellos que no se crean sus historias les hayan dicho eso de «¡Anda, bolo!», aunque no fueran toledanos. Y si se han quedado a dormir, habrán pasado una noche en Toledo, que «no una noche toledana», aunque puede que también, si no han conseguido pegar ojo por causa del calor o los mosquitos en verano

En cualquier caso, alhajas, aquí os dejo lo que algunos de los visitantes de la ciudad o toledanos de pro han escrito sobre ésta

Garcilaso de la Vega

“Caudal solemne y dulce, poblado de leyendas y tesoros; patrio, celebrado y rico Tajo, que baña la más felice tierra de España.”

Pablo Neruda “Confieso que he vivido”

Pablo Neruda (1904-1973)

“Sólo años después volví a sentir desde otra ciudad ese mismo llamado inexplicable. Fue durante mis años en Madrid. De pronto, en una cervecería, saliendo de un teatro en la madrugada, o simplemente andando por las calles, oía la voz de Toledo que me llamaba, la muda voz de sus fantasmas, de su silencio.
Y a esas altas horas, junto con amigos tan locos como los de mi juventud, nos largábamos hacia la antigua ciudadela calcinada y torcida. A dormir vestidos sobre las arenas del Tajo, bajo los puentes de piedra.”

Rainer María Rilke *Fuente: Cartas del vivir

«No cabe duda de que jamás podré decir cómo es esto de aquí, querida amiga (esto se reserva al lenguaje de los ángeles, con el que intentan comunicarse con los humanos), pero cuando le digo que esto sea así, que en realidad existe, ha de creerme, cueste lo que cueste. No se puede describir a nadie. Aquí no existe el azar: todo responde plenamente a una ley. Esta extraordinaria presencia tiene todo el carácter sideral de los astros cuya proyección hacia afuera y cuya posición en el espacio es tal, que ahora comprendo la leyenda según la cual Dios, el cuarto día de la creación tomó en sus manos el sol y lo puso justo encima de Toledo. Ya he recorrido los diferentes lugares y me he empapado el alma con todo ello para retenerlo para siempre: los puentes, los dos puentes, este río y sobre él esta extensión abierta del paisaje abarcable a la mirada, que no es definitivo ni acabado, que aún está elaborándose. […] Me duele no hallar el tono exacto para describir todo lo que he visto. Aquí, por primera vez, he imaginado que sería posible recorrer diariamente la ciudad para cuidar a los enfermos; atravesando esta ciudad todos los días, uno podría insinuarse en cualquier esquina y esfumarse en lo angosto de una callejuela. No hay forma de asomarse al “exterior”: todo está intensamente marcado por los límites que lo deslindan de lo de “fuera”…».

Miguel de Cervantes

“¡Oh peñascosa pesadumbre, gloria de España y luz de sus ciudades, en cuyo seno han estado guardadas, por infinitos siglos, las reliquias de los valientes godos para volver a resucitar su muerta gloria y ser claro espejo y depósito de católicas ceremonias!

«Toledo, solar hispano, crisol de la raza íbera. Dichoso aquel que naciera español y toledano».

Lope de Vega

Lope de Vega 1562-1635

“Vamos a la gran Toledo, que, en nombrándola, no puedo ni tengo más que decir. Gente noble, entendimientos raros, damas siempre hermosas.”

“Las armas me hacen feliz.
Letras y hermosura heredo;
¡Más que mucho, si, Toledo,
En todo es la Emperatriz!”

José Zorrilla.

José Zorrilla 1817-1893

“Ciudad situada en medio de España, luz y fortaleza de toda ella, fuerte por la naturaleza del sitio, excelente por la hermosura e ingenios de sus moradores, señalada por el culto de la religión y estudio de las ciencias, bienaventurada por el saludable cielo de que goza.”

José Amador de los Ríos

En su seno guarda todos los recuerdos, todas las tradiciones de España; la fábula y la historia se disputan su nombre; los pueblos, la gloria de haber abierto los cimientos de sus muros.”

«Mucho antes del diluvio era ya ciudad Toledo».

Hans Christian Andersen visitó durante varios días Toledo en 1862.

“Toledo se deja de mala gana. Es triste marcharse pensando que jamás se va a regresar, que no volverá uno a ver el lugar que de extraño modo despertó nuestra simpatía”.

Puente de Alcántara y Restos del Artificio de Juanelo hacia 1864. Fotografía de Alfonso Begue

Hans Christian Andersen en Toledo

Benito Pérez Galdós

Cuando se llega en ferrocarril a la que se llama todavía Ciudad Imperial, no cree el viajero encontrarse a las puertas de la antigua metrópoli española, ni aún a las de un pueblo, clasificado por la administración moderna en la fastuosa categoría de las capitales de provincia”.

“Toledo es una historia de España completa. Todo lo que aquí ha habido de caballeresco en las costumbres, de noble y ejemplar en la vida, de osado en las empresas, de original y picante en la literatura y de delicado en las artes, ha tenido por teatro esta ciudad.

Maurice Barrès.

Maurice Barrès 1862-1923

“El enorme peñón que soporta una ciudad tan gloriosa, está magníficamente proporcionado para servir de montura a tal diamante.”

Rafael Alberti

Rafael Alberti 1902-1999

Andar por Toledo, y en la oscuridad de una noche sin luna como aquélla, es adelgazarse, afinarse hasta quedar convertido en un perfil, una lámina humana, dispuesta a herirse todavía, a cortarse contra los quicios de tan extraña resquebrajadura, es volverse de aire, silbo de agua para aquellos enjutos pasillos, engañosas cañerías, de súbito chapadas, sin salida posible, es siempre andar sobre lo andado, irse volviendo pasos sin sentido, resonancia, eco final de una perdida sombra. Perdida y mareada sobra era yo, cuando de pronto, en uno de esos imprevistos ensanches —brusquedad de una grieta que supone una plaza, codazo de una calleja que hunde un trecho de espacio para el murallón de un convento, una iglesia, un edificio señorial—, se levantó ante mí un desmelenado y romántico muro de yedra, entre la que clareaba algo que me hizo forzar la mirada para comprenderlo. Era una losa blanca, una lápida escrita, interrumpida aquí y allá por el cabello oscuro de la enredadera. El temblequeo de un farolillo colgado a una hornacina me ayudó a descifrar: “AQUÍ NACIÓ GARCILASO DE LA VEGA…” La inscripción continuaba en letra pequeña, difícil de leer, aumentando otra vez de tamaño al llegar a los números que indicaban el año de nacimiento y el de la muerte del poeta: 1503-1536. Y me pareció entonces como si Garcilaso, un Garcilaso de hojas frescas y oscuras, se desprendiese de aquella enredadera y echase caminar conmigo por el silencio nocturno de Toledo en espera del alba

José Ortega y Gasset

Desde todas las partes y en todos los puntos, Toledo es alucinante y desmesurado. Siempre que lanzáis la mirada os sorprende tropezar con un torreón, con la espadaña de un convento, con un muro enorme que no habías advertido y se alza de pronto.”.

Frases famosas y citas célebres sobre Toledo – Leyendas de Toledo