Reflexiones. Capitulo 1. Esperando a mi Daddy

ESPERANDO A MI DADDY

Reflexiones.

Introducción al Capítulo 1

Se habla del crecimiento, de paso de la infancia a la adolescencia. Del descubrimiento del mundo y de uno mismo. Afloran los miedos, las dudas, las incomprensiones, de las incoherencias de la propia persona.

El internado Saint Clare es ese lugar en el que no se quiere estar, pero a la vez el único en que se siente la seguridad, que nada malo te puede suceder. Consigues tener tu propio dormitorio, aunque sea en el trastero, porque se supone que es el único lugar de la casa donde nadie te controla, pero sientes ese control para que no escapes a jugar al parque ni te dejes influenciar por los chicos

Es ese mundo cambiante, pero a la vez estático, donde todo el mundo es bienvenido. «All are welcome», pero las que vienen a quedarse huyen de sus pesadillas personales

Es un lugar de tránsito en la vida, porque todo el que llega lo hace con la expectativa y el deseo de que le encontrarán una familia de acogida o adopción, que será una estancia breve, salvo para ti porque no quieres que te lleven a ninguna parte y hay demasiados impedimentos legales para que se lo planteen, porque tu futuro depende de alguien de quien no sabes nada.

Sin embargo, es el único sitio dónde piensas que te encontrarán.

  • ¿Te moverías de allí?
  • ¿Dejarías que te llevarán lejos?

Es en el internado donde esperas que Daddy te encuentre, si acaso sabe de tu existencia, si es que se trata de alguien real.

¿Con quién te identificas?

  • El internado es tu jaula de cristal, un sitio donde no viven los que son felices.
  • Quienes son felices no viven en el internado.

Allí nadie te entiende, pero quienes viven fuera del internado no son como tú y te miran raro. Te aceptan, pero no siempre con las mejores intenciones. A veces incluso les juzgas antes de darte la oportunidad de conocerles.

En el internado hay que cumplir las normas y atenerse a las circunstancias, a las limitaciones que se imponen, mientras que fuera del internado puedes ser quién tú quieras.

¿Y tú quién eres? ¿Quién quieres ser?

Con independencia de lo que seas, te haces mayor y has de aceptar esa madurez, que acentúa más el hecho de que vives en el internado.

La única persona que te entiende, te trata a la par como una persona madura, pero no deja de tener una actitud un tanto protectora contigo. Te da un poco de aquí y un poco de allí para conseguir que hagas lo correcto. Mejor que sea por las buenas a que sea por las malas.

Te ayuda a que aceptes tu realidad, aunque se dé cuenta de las insensateces que se te pasan por la cabeza, pero ya escarmentarás cuando seas mayor 

7 de octubre 2012

Imagen generada por ordenador