El que tenga sed que venga

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Introducción

El 15 de agosto es uno de los días grandes en la ciudad de Toledo. Es el día de la Asunción de la Virgen. En Toledo, el día de la Virgen del Sagrario, y la tradición es subir a la catedral a beber agua de los aljibes del claustro de la catedral.

Cuando no se ha podido hacer este reparto de agua en el claustro, se han buscado ubicaciones alternativas, como la puerta del Reloj.

Al final de la entrada comento sobre alguna de las imágenes de la Virgen que hay en la catedral

Feria y fiestas en Toledo

En Toledo, por ejemplo, es obligado cumplir con la tradición de beber agua del aljibe de la Catedral. Multitud de toledanos se han acercado hasta la catedral primada para cumplir con la tradición.

Llenando las botellas y los botijos
Claustro de la catedral. 15 de agosto 2018
Claustro de la catedral 15 de agosto de 2018

Noticias del 2008

El agua de los botijos, en la Puerta del Reloj

El deán Juan Sánchez recordó ayer que este año, con motivo de las obras que se están realizando en el claustro de la Catedral primada, el agua de los botijos se beberá el próximo viernes, día de la Virgen del Sagrario, en la puerta del reloj. Como informó ABC hace unos días la entrada al templo primado se realizará por la Puerta Llana.

ABC Toledo 12/08/2008

La Puerta del Reloj fue escenario de la multitudinaria ceremonia de los botijos

TOLEDO. Aunque en diferente lugar que otros años, durante toda la mañana de ayer los fieles toledanos volvieron a beber del agua de los botijos de la Virgen, renovación de la tradición de la que fue testigo la Puerta del Reloj de la catedral. La escena, vista desde las Cuatro Calles, resultaba impresionante.

En familia o rodeados de amigos, vecinos de la ciudad y muchos visitantes acudieron a la llamada de una ceremonia que nunca cae en el olvido y que sirve para enaltecer aún más si cabe la impronta de la patrona de Toledo, la tan venerada Virgen del Sagrario. Unos botijos que todos los años, desde hace siglos, el Cabildo primado pone a disposición de los fieles para que sacien su sed de agua del aljibe de la catedral, cuyos claustros ayer no pudieron cobijar esta tradición al encontrarse en obras.

La Misa Pontifical, oficiada por el cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, tuvo una duración de una hora y cuarto. Al finalizar la eucaristía, los fieles que abarrotaban el templo se agolparon junto a las paredes de la catedral para ver pasar la procesión en honor a la Virgen del Sagrario.

Mientras tanto, centenares de toledanos se congregaban en la Puerta del Reloj para probar el agua del aljibe aupando los botijos. Cuando concluyó la misa, el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, y el cardenal primado, Antonio Cañizares, acompañados de diversas autoridades políticas y religiosas, se sumaron a los ciudadanos en el lugar.

Debido a que ayer sólo hubo una única vía de acceso a a la catedral, la Puerta Llana, tras la misa pontifical hubo problemas para entrar y salir del templo, donde se agolpaban los fieles. A ellos se sumaron los turistas extranjeros que en ese momento se encontraban visitando Toledo, y que no tenían conocimiento de esta celebración, además de los españoles procedentes de otras localidades que aprovecharon la fiesta, de carácter nacional, para pasar el día en la ciudad.

ABC Toledo 16/08/2008

Noticias del 2011. Jornada Mundial de la Juventud

Cartel de la Jornada Mundial de la Juventud en el Arco de Palacio

Cientos de toledanos y visitantes se han acercado este lunes a beber agua en botijos procedente de los pozos de la Catedral de Toledo, que tiene fama de milagrosa, siguiendo una tradición que parte del siglo XVII y se repite anualmente cada 15 de agosto, con motivo de la festividad de la Virgen del Sagrario. Entre las personas que han acudido a las inmediaciones del templo a beber el agua, había muchos jóvenes que están pasando estos días en Toledo antes de partir a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se celebra a partir de mañana en Madrid. También han cumplido con la tradición el arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez y el alcalde toledano, Emiliano García-Page, entre otras autoridades civiles y eclesiásticas, al término de la misa que se ha celebrado en la Catedral en honor de la Virgen del Sagrario, patrona de la ciudad.

ABC Sevilla 16/08/2011

Tradición de beber agua

Desde el año 2015 esta tradición vuelve a hacerse en el claustro de la Catedral, tras llevar varios años haciéndose en el exterior, en la puerta del Reloj. 

En el claustro de la Catedral de Toledo desde hace siglos, cada 15 de Agosto, miles de personas guardan turno para poder beber de los botijos preparados para tal ocasión. Unos botijos llenados con el agua de las cisternas de la Catedral y con los que podremos pedir un deseo a la Virgen al mismo tiempo que nos refrescamos.

Es tradición toledana que en la Catedral Primada, bajo sus altos muros y suelos transcurren recios torrentes de agua… Se puede asegurar cómo en casas construidas alrededor de este sagrado recinto, a pocos metros en sus sótanos transcurren estos mismos torrentes, incluso en edificios levantados a mayor altura que la Catedral.

Conoce una de las tradiciones más importantes de Toledo. 15 de agosto, el día en el que los toledanos beben de botijos en la Catedral. 

En el claustro catedralicio, rodeado por anchos pasillos decorados por las manos de Balleu y Maella, existen unos pozos o cisternas que recogen las aguas de lluvia de todos los tejados que allí van a parar pertenecientes a la Primada.

Las aguas de estos pozos son dadas al público gratuitamente el día y víspera de Nuestra Señora del Sagrario, patrona de Toledo (fiesta de la Asunción, el 15 de agosto), en parte para aliviar el calor que -generalmente apagado por el frescor de los anchos muros de la Catedral-, es intenso en estas fechas.

Esta tradición parte del siglo XVII, cuando finalizadas las obras de la Capilla de la Virgen del Sagrario se realizaron ocho días de fiestas en acción de gracias, y habiendo acudido numerosas gentes de los pueblos de alrededor, era tal el calor intenso que numerosos fieles abandonaban la catedral para refugiarse en lugares más frescos –si cabe-. Ante tal problema, las autoridades eclesiásticas de la época ordenaron la construcción de tarimas para distribuir jarras rebosantes de aguas cristalinas provenientes de los mencionados pozos.

Pero si en algún lugar de nuestra geografía son celebrados los botijos en agosto, justo cuando más arrecia el calor, es en Toledo. El próximo día 15 será la jornada grande de las fiestas en honor a la patrona de la ciudad, la Virgen del Sagrario, y tendrá lugar una curiosa costumbre que se remonta a finales del siglo XVII: la de beber en botijo agua de los aljibes subterráneos de la catedral toledana. Cuenta la historia que cuando se acabaron las obras de la capilla de la Virgen del Sagrario, allá hace casi 400 años, los fieles de Toledo y alrededores se congregaron en la Catedral Primada para admirar la obra y rezar. Eran tantos y hacía tal calor que las autoridades eclesiásticas ordenaron dar de beber a la gente el agua fresca que se almacenaba en varios pozos bajo el templo. Esos aljibes, que siguen existiendo y de donde se sigue sacando agua cada 15 de agosto, fueron construidos en el siglo XI para recoger agua de lluvia y abastecer con ella las fuentes de la mezquita que estuve emplazada en el mismo lugar en que hoy en día se levanta la catedral toledana

Bebiendo del botijo
Los botijos pasan de unos a otros
Manera correcta de coger y beber del botijo
15 de agosto de 2014
15 de agosto 2014

Capilla de la Virgen del Sagrario

La arquitectura de la Capilla de la Virgen del Sagrario pertenece al estilo greco-romano. Es muy antigua, pero la restauró el Cardenal Sandoval y Rojas, cuyas cenizas están sepultadas a la izquierda del altar.
En esta Capilla se venera con extraordinaria devoción, la Virgen antes llamada Santa María y adorada ahora con el nombre de Santísima Virgen del Sagrario (siglo XIII)

Al salir de esta Capilla, observaremos, en una de las losas funerarias a una modestísima inscripción; “Aquí yace polvo, ceniza y nada”. Es la sepultura del cardenal Portocarrero (1709) casi a los pies de la pomposa del Cardenal Mendoza. Es la humildad extremada, al pie de la pompa, llena de lujos…meditemos.

Leyenda El Agua de la Virgen

Referida a esta tradición existe también su propio mito o leyenda, que nos cuenta cómo hace siglos, gentes venidas de todos los pueblos de alrededor, formando un gran tumulto en esta conmemoración de la Patrona toledana, asistían a los ritos festivos y religiosos. Terminada la fiesta de la tarde, la multitud comenzó a desfilar lentamente fuera de la catedral, incrementando de forma notable la sensación de calor asfixiante propio de un 15 de agosto. El hijo único de uno de los asistentes a tal acto, sufrió un repentino desvanecimiento por tales calores y apreturas, creyendo todos los que le vieron que había muerto por tal y como quedó. Corrieron algunos de los que allí estaban a por el agua de los pozos de la catedral, que fue arrojada de forma repentina sobre el muchacho, el cual recobró el aspecto habitual de forma inmediata. El pueblo, muy dado a achacar este tipo de sucesos a la mano divina, “atribuyó el resultado a la pronta aplicación del agua, que llamaron de la Virgen, por esta causa, y por distribuirlo en la festividad mencionada”.

Torre de la catedral vista desde el claustro

La Virgen rescatada del pozo

Hay también otra leyenda, más conocida por los toledanos, que cuenta cómo la imagen de la Virgen del Sagrario, durante la reconquista de la ciudad por Alfonso VI en el 1085, fue rescatada del pozo del claustro donde allí fue escondida para protegerla de la invasión musulmana (proveniente de la anterior iglesia visigoda que en este mismo lugar se levantaba) y a partir de aquel momento estas aguas han recreado numerosos milagros y curaciones para aquél que la consume.

Los botijos y el agua de Toledo

Virgen del Sagrario

Es fama que perteneció a los Apóstoles y fue traída a Toledo por San Eugenio.
Se dice también que esta venerada imagen data del tiempo de los godos, que la ocultaron para evitar que fuese profanada por los moros, estando enterrada más de tres siglos, hasta que, al reconquistar Alfonso VI a Toledo, fue solemnemente restituida al culto cristiano.
Es casi toda ella de plata, y su mano está cuajado de perlas. Pero no se la venera por su valor material, sino por el divino encanto de su representación y de su poder milagrosos, que invita dulcemente al visitante a postrarse de rodillas y a rezar una Salve.

Cada 15 de agosto se la viste con los mejores mantos y corona y se la puede contemplar sin Niño. Rara vez sale a la calle

A continuación, os reproduzco el estribillo del himno que el que toledanos saludamos a nuestra patrona, compuesto en 1928, por el hermano del cardenal Segura, Emiliano Segura Sáenz.

Pueblo de Toledo, 
canta con fervor
a tu Reina y Madre,
la Madre de Dios. 
Virgen del Sagrario
oye nuestra voz, 
Tú eres nuestro encanto,
Tú eres nuestro amor. 
Tuyo será siempre 
nuestro corazón.
Reina y Madre nuestra
 y Madre de Dios.  

La festividad de la Asunción de la Virgen

Este 15 de agosto, festividad de Nuestra Señora del Sagrario, patrona de Toledo, la imagen volverá a recorrer, como lo ha hecho durante siglos, las naves de la catedral primada sin salir por las calles de a ciudad. Únicamente en casos muy extraordinarios ha visto la luz del sol. Este año se ha cumplido 90 años de una de la procesiones más famosas e importantes, que se celebró el 30 de mayo de 1926, con motivo de su coronación en la plaza de Zocodover.

Procesión del 15 de agosto de 2004. Calle del arco de palacio

Fue coronada por el Nuncio de Sumo Pontífice Pío XI, monseñor Tedeschini, en presencia del cardenal primado, Enrique Reig; Don Alfonso de Borbón, Príncipe de Asturias, que ostentó en ese momento la representación del rey Alfonso XIII ; el alcalde Fernando Aguirre, varios ministros del gobierno y una multitud de fieles que abarrotaron las calles de la ciudad, como lo muestra la imagen captada en la calle Comercio por el fotógrafo Rodríguez y que fue portada el 1 de junio de 1926 del periódico ABC. La Virgen iba adornada con un manto con 50.000 perlas y la corona, que había sido sufragada con donaciones; de su fabricación se encargó al asturiano Félix Granda Buylla, en oro y platino y adornada por brillantes, esmeraldas, zafiros, rubíes y perlas. Pero, llegó la Guerra Civil y el manto se perdió, pero la corona vivió una aventura que cuenta con todo tipo de detalles Eduardo Sánchez Butragueño en su blog Toledolvidado, en una interesante entrada titulada «La corona de la Virgen del Sagrario» . En 1936 las autoridades republicanas decidieron incautar las joyas y obras de arte de la catedral, entre ellas, esta corona. Las cajas con el tesoro viajaron a Madrid donde fueron depositadas en los sótanos del Banco de España cuya llave estaba en poder del ya presidente Largo Caballero, sin embargo, el Tesoro Artístico Español fue trasladado con los sucesivos cambios de sede del gobierno republicano por el avance franquista, unos cambios en los que el tesoro iba perdiendo partes y no se conocía el destino de la corona, pero «el 20 de agosto era hallada en el Castillo de Pedralbes, que había quedado allí en la huida hacia Francia de los republicanos sin entrar en los convoyes que partieron hacia Ginebra». Meses después, el 1 de octubre de 1939, la Virgen volvió a salir a la calle para celebrar un acto de desagravio a la imagen coronándola de nuevo. Iba a celebrarse el 27 de septiembre aprovechando una visita de Franco a Toledo, pero la fuerte lluvia que cayó ese día en Toledo retrasó el acto religioso.

Virgen del Sagrario de Toledo

En la catedral Primada, las celebraciones comienzan ocho días antes del Día de la Virgen con el llamado Octavario en honor a su Patrona. Y para la organización de todos los actos, desde 1924, el cabildo cuenta con el apoyo de una asociación de laicos que procesan especial devoción a la Patrona de Toledo (Esclavitud de la Virgen del Sagrario). El calendario festivo arranca cada 7 de agosto con una celebración litúrgica en la capilla del Sagrario en la que se descubre el velo que protege a la Virgen y se la muestra vestida. A continuación, la imagen es llevada en procesión hasta un altar que se instala en el interior de la puerta de los leones, donde permanece hasta el cierre de la Catedral el día 15, cuando después de celebrar la solemne Eucaristía presidida por el Arzobispo y llevar la imagen de la Virgen en procesión por las naves catedralicias, terminan los cultos con los que se honra a la madre e Dios. Al día siguiente, la imagen volverá a ocupar el trono de la capilla, sin su vestido ceremonial, a la espera del próximo Octavario.

La tradición de vestir cada año a la Virgen es un privilegio que realizan exclusivamente las llamadas “camareras” de la Cofradía de la Esclavitud, aunque el resto de cofrades participan en la organización de todos los actos.

Cita

La catedral Primada está acogida desde su origen al patrocinio de la Virgen María. La inscripción visigótica de la Capilla de la Descensión da cuenta de la primera consagración al rito católico de la primitiva catedral, ceremonia que tuvo lugar en el año primero del reinado de Recaredo el día 14 de abril del 587.

Pero hasta el S XII no llega a la catedral de Toledo la primera representación conocida de la Virgen, una pequeña imagen de madera procedente de Limoges, (que posteriormente fue chapada en plata en el SXVI), y que actualmente está expuesta en el Museo de la Catedral.

En el S.XIII, con motivo de la segunda consagración del templo, el obispo fundador de la nave gótica, Jiménez de Rada, encarga la imagen de la Virgen del Sagrario para la Capilla central de la Catedral, pero en el S.XIV es sustituida por la actual talla que preside el retablo del Altar Mayor.

Virgen del Sagrario el día de la fiesta

Fe y devoción de los reyes con la patrona de Toledo

La fe y devoción a Nuestra Señora del Sagrario de los reyes de España a lo largo de la historia ha sido grande y a la patrona de Toledo acudieron los monarcas para pedirla ayuda en las enfermedades y necesidades. El 27 de abril de 1539, a petición del emperador Carlos V, al cabildo primado la Virgen del Sagrario fue llevada en procesión de rogativas, al monasterio franciscano de San Juan de los Reyes, para pedir por la salud de la emperatriz Isabel, esposa del emperador, pues esta había acudido a la intersección de Nuestra Señora y había manifestado deseos de que implorasen a la Virgen del Sagrario por su salud.

El 14 de marzo de 1596 en la reunión del cabildo catedralicio se dio lectura a una carta de García Loaysa, Gobernador Eclesiástico, en la que comunicaba que el rey Felipe II quería pasar la Semana Santa en la Imperial Ciudad. El cabildo hizo los preparativos oportunos para recibir y alojar al monarca. El Miércoles Santo cuando el monarca venia de Aranjuez a Toledo tuvo un ataque de gota en el palacio de Aceca (Villaseca de la Sagra) y envió una carta al cabildo catedralicio para que le enviasen el Niño Jesús de Nuestra Señora del Sagrario y otras reliquias. El canónigo obrero de la catedral llevo con las reliquias y el rey sanó a los pocos días prometiendo que ese año acudiría a orar ante la Virgen del Sagrario el día de su festividad. El monarca cumplió su promesa y asistió a la misa y a la procesión de la Madre de Toledo, desde los aposentos que en el claustro alto había habilitado el cabildo. Desde entonces se introdujo la costumbre de llevar el Niño de la Virgen del Sagrario cuando los solicitaban los reyes, príncipes, infantes y arzobispos primados, lo que duro hasta que el cardenal primado Luis María de Borbón y Villabriga acabó con esta costumbre.

POR SALVADOR RUIZ Y SAGRARIO DORARO

La Virgen Blanca

La segunda imagen por excelencia es la Virgen Blanca, mármol francés anónimo del Siglo XII. Está situada sobre el Altar de Prima del Coro y refleja como ninguna otra en el mundo la felicidad de una madre sosteniendo a su hijo y la sonrisa de éste al tiempo que toca la barbilla de su madre

En el año 1300 también llega al Coro de la Catedral una imagen de alabastro de la Virgen Blanca donada por el arzobispo Gonzalo Pétrez, pero los toledanos ya habían elegido como su patrona a la de la Virgen del Sagrario que presidía el antiguo “sacrarium” (del que adopta su nombre), y que posteriormente fue entronizada en la actual capilla tras la remodelación del espacio, encargada por el cardenal Quiroga a finales del S.XVI, que fue inaugurado con gran solemnidad por el Felipe III en 1616, en vísperas de la Asunción de la Virgen, en una celebración que incluyó el estreno del auto sacramental San Ildefonso y la Virgen del Sagrario, compuesto por el gran dramaturgo y capellán catedralicio, Calderón de la Barca.

La Virgen Blanca

Son deliciosos detalles que hacen de esta imagen algo digna de ver y se cuenta de ella que su sonrisa se debe a la protección que otorgó al joven Santiago Galán a quien todo el mundo creía muerto en combate y que después de largas penurias un día apareció en la catedral cuando se celebraba su fiesta el 8 de septiembre.

Al aparecer Santiago, la Virgen Blanca bajo un intenso resplandor, moviendo la cabeza comenzó a sonreír de alegría. Lee aquí la leyenda completa sobre la Virgen Blanca.

Virgen María con Niño

Se encuentra en la Sacristía Mayor de la catedral y puede decirse que fue la primera Virgen del Sagrario. A esta imagen Alfonso X «el Sabio» bien pudo ser que le dedicara sus célebres Cantigas: «Santa María mi fiel Señora, Tú la alegría que mi alma siempre añora».

Virgen María con Niño

Santa María de Toledo

La imagen de Santa María de Toledo, podemos verla presidiendo el retablo de la Capilla Mayor, sobre la predela. La belleza de esta imagen también sedente, es verdaderamente insuperable.

Santa María de Toledo

La Virgen de la Buena Leche

La Virgen de la Buena Leche que preside nada menos que el Trasparente, obra cumbre del barroco español (Narciso Tomé).

El Trasparente

Virgen del Tiro

Una enigmática imagen cuya procedencia es muy dudosa, es la Virgen del Tiro que parece ser que pudo pertenecer a Los Templarios y se encontraría en la iglesia de San Miguel. Hoy la vemos en la fachada de la calle cardenal Cisneros, esquina con Sixto Ramón Parro. Otra imagen con el mismo nombre se encuentra en la capilla de San Gil en el interior de la catedral.

Hornacina en calle Cardenal Cisneros

Virgen del Alcázar

Es una Inmaculada y se llama así porque es la imagen que estaba en la capilla del Alcázar durante el asedio en la Guerra Civil española, se la puede ver en una capilla lateral al inicio de la girola.

Virgen de la Estrella

Preciosa talla situada en el trascoro de la catedral en otro tiempo muy venerada en nuestra ciudad.

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