Mantuvimos la fe

Introducción

De la zona del Miradero se nos ha pasado por alto una visita, porque hemos visitado hasta las escaleras del aparcamiento. Hemos estado en la iglesia de San Miguel, en el museo de Santa Cruz, hasta en el convento de las Concepcionistas, hasta os comenté que allí había nacido el rey Alfonso X El Sabio. Sin embargo. perdimos la fe. Es decir, no entramos en el convento de Santa Fe. Si tenéis fe, os animo a que os adentréis en el convento y lleguéis hasta Belén, hasta la capilla de Belén.

Convento de Santa Fe/ Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla-La Mancha.

Si hay un edificio en Toledo que guarda entre sus cimientos las glorias de un pasado de siglos, mezcla de visigodos, árabes y cristianos, ese es el convento de Santa Fe. Por él han pasado pretores romanos, reyes visigodos, gobernadores musulmanes y diversas órdenes religiosas (franciscanos, calatravos, santiaguistas…)

Vista aérea.
Convento de Santa Fe (Museo de arte Moderno), paseo del Miradero y Museo de Santa Cruz
Entrada el museo de Arte Moderno y Contemporaneo

Y ciertamente lo que hoy podemos apreciar difiere mucho de aquellos Palacios de Galiana como así los llamaban en el siglo XI cuando Alfonso VI llegó a la ciudad y que según las crónicas también fue el palacio del rey Wamba. Según Florián de Ocampo se decía un viejo proverbio en el reino de Toledo, para dar a entender que una cosa era muy grande: Se decía “que son unos Palacios de Galiana…”

También conocido como «Monasterio de Comendadoras de Santiago», Situado en el noreste del casco viejo,​ está reconocido como Bien de Interés Cultural;​ en 2001 se delimitó el área afectada por la protección, que incluye también el contiguo Hospital de Santa Cruz.​

Entrada al conjunto por la calle de Santa Fe. Actualmente, ese rincón toledano con la preciosa portada puede ser contemplado en todo su esplendor tras la estupenda restauración de sus trampantojos y pinturas:
 Portada de la iglesia (s. XVI).
Entrada al conjunto por la calle de Santa Fe.

La otra entrada a la iglesia de Santiago se efectuaba por la Cuesta de las Armas, desde donde fue trasladada la portada que anteriormente hemos visto. La figura de Santiago que puede hoy verse aquí procede del derribo del Hospital de Santiago, que se levantaba junto al Alcázar y que fue demolido en 1884.

Entrada a la iglesia por la calle Armas. En la subida a la plaza de Zocodover

La iglesia del convento está compuesta por dos tramos, uno absidial y otro rectangular que lo antecede. El tramo absidial es semicircular al interior y octogonal al exterior. El tramo rectangular de la iglesia se cubre con bóveda de cañón. Las fachadas de ésta son de época barroca.

El claustro es de planta rectangular con dos plantas. La inferior posee cuatro arcadas de medio punto rebajado en sus lados cortos y cinco arcos en sus lados largos, todos ellos apoyados sobre pilastras de ladrillo y basas de piedra. El piso superior es de menor altura, con pilastras de ladrillo, sin basas.

Actualmente la iglesia está desacralizada y junto con otros espacios anexos (Sala de los alfarjes, Capilla de Santa Fe, Capilla de Belén, Claustro…) forman parte de un conjunto que alberga el Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla-La Mancha, cuyos fondos proceden de la Colección Roberto Polo. El Centro fue inaugurado el 27 de marzo de 2019.

Claustro

La escalera es obra de Jorge Manuel Theotocópuli El hijo de El Greco

Sepulcro de Fernán Pérez
Alfarje
Sala de los alfarjes
Convento de Santa Fe, (09-03-2009)

Tenemos documentado que en el año 1210 el rey Alfonso VIII cedió a don Ruy Díaz Maestre de la Orden de Calatrava dio uno de los cuatro alcázares de Toledo [3], concretamente aquél que dicen haber sido Palacios de Galiana, dentro de los muros de Toledo y que incluía las capillas de Santa Fe [4] (fundada probablemente por  Alfonso VI bajo influencia de doña Constanza de Borgoña) y la de Belén, esta última considerada una verdadera joya del conjunto al considerarse de origen taifa y cuya bóveda de nervios de herradura demuestran la vinculación a la arquitectura cordobesa de la época de Al-Haquen II [5]. En ese momento, el maestre de la Orden de Calatrava fundó allí un priorato y mandó hacer una iglesia con titulo y nombre de Santa Fe [6] durante la segunda mitad del siglo XIII de la que se conserva su ábside gótico-mudéjar. Se ordenó que residiesen allí cuatro freiles clérigos, con los que debían confesar los caballeros calatravos. Además, en esta iglesia de Santa Fe, debían enterrarse los caballeros de la orden que muriesen en Toledo ó cerca de aquí, como así se hizo hasta el siglo XV. Se conservan los textos de las lápidas de alguno de aquellos calatravos como por ejemplo el siguiente:

AQUÍ YAZE FREY RAMIR LORENZO, FIIO DE FERNAN LORENZO GALLINATO, E CLAVERO QUE FUE DE CALATRAVA, E CRIADO DE DON IVAN, FIIO DEL INFANTE DON MANUEL

Plano del convento
Planos del convento en alzada
©Ministerio de Cultura. Instituto de Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Proyecto de consolidación y restauración. Marzo de 1996

Hasta la época de los Reyes Católicos, los calatravos ocuparon este convento y Priorato de Santa Fe, concretamente hasta 1484, fecha en la cual los citados reyes cedieron parte de los Palacios de Galiana y la iglesia de Santa Fe a las monjas de la Concepción Francisca, encabezadas por doña Beatriz de Silva. Estas últimas estarían un breve espacio de tiempo, ya que en 1505 llegarían las Comendadoras de Santiago trasladando a las concepcionistas a lo que había sido convento de San Francisco, donde siguen hoy en día. Sería en estas circunstancias, cuando el rey don Fernando, cediera a la Orden de Calatrava, a modo de compensación por haberlos desplazados de Santa Fe, la “sinagoga mayor que los Judíos tenían en Toledo” , es decir la Sinagoga del Tránsito, la cual una vez consagrada cristianamente sería dedicada a San Benito, creándose el denominado Priorato de San Benito, al cual llevaron además el archivo de la orden.

Por lo que respecta a la historia reciente del convento de Santa Fe, las Comendadoras de Santiago permanecieron en este lugar hasta el año 1935, en cuyo año y debido a las estrecheces económicas, tuvieron que vender el edificio al Banco de España el cual tenía pensado demolerlo para posiblemente construir allí una sucursal. Con el producto de esa venta, compraron posteriormente una parte del convento de Santo Domingo el Real, lugar que ocupan en la actualidad. De aquellos momentos de 1935, cuando el Banco de España proyectó construir un nuevo edificio, se conservan diversos artículos de prensa como los que incluimos en estas líneas y que demuestran la movilización social que tuvo lugar en contra del derribo de este monumento tan querido en la ciudad y al que se debía proteger.

Noticia
Dibujo del proyecto para edificar la sede del Banco de España en Toledo (1935). Contemplaba el derribo del Convento de Santa Fe.
Dibujo del proyecto para edificar la sede del Banco de España en Toledo (1935)

Tras la guerra, la destrucción de Zocodover dejó curiosas perspectivas de este callejón hoy imposibles de ver.

Es importante señalar que el convento de Santa Fe fue declarado Monumento Nacional según R. O. de 30-9-1919. La última -y más importante- intervención integral que se ha realizado en el edificio fue realizada en el año 1996 por el Ministerio de Educación y Cultura y que sería complementada por un completo estudio arqueológico del Instituto de Patrimonio Histórico Español a partir del cual surgieron algunas sorpresas y hallazgos muy relevantes que ponían en valor la importancia de este inmueble. En esta intervención se encontraron algunos restos de lo que serían en tiempos musulmanes los conocidos como palacios de Al-Mamún, destacando un salón islámico, enterramientos en la ya mencionada capilla de Belén ó un espectacular arco de ladrillos decorado con escenas de caza.

Estamos sin duda, ante uno de los edificios más representativos del pasado glorioso de Toledo, el cual nos depara –y lo seguirá haciendo- mil y una curiosidades y anécdotas que seguiremos descubriendo.

JOSÉ GARCÍA CANO, Febrero 2017
Impresionante arco de ladrillos decorado con yeserías aparecido en las últimas intervenciones arqueológicas en el convento de Santa Fe. Fuente: El antiguo convento de Santa Fe de Toledo. Fabiola Monzón Moya y Concepción Martín Morales. ©Instituto del Patrimonio Histórico Español
Detalle de la cara sur del arco de Santa Fe, donde se aprecia la decoración con motivos de cetrería en la que aparece un águila ó halcón. Fuente: El antiguo convento de Santa Fe de Toledo. Fabiola Monzón Moya y Concepción Martín Morales. ©Instituto del Patrimonio Histórico Español

Santa Beatriz de Silva

Beatriz era hija de Ruy Gómez de Silva e Isabel de Meneses, de origen portugués y la que se convertirá con los años, en la fundadora de la Orden de la Inmaculada Concepción.

Beatriz, la hermosa Beatriz, llegó a Castilla en 1447 acompañando como doncella a Isabel de Portugal, que venía desde el país vecino para contraer matrimonio con el rey de Castilla Juan II. Desde su labor de doncella y mujer cercana a Isabel, no le faltaron a Beatriz personas que la envidiasen e intentasen mancillar su nombre.

Como era normal en cualquier corte, las intrigas y engaños se sucedían e involucraban a nobles, religiosos y gente de bien.

Uno de los bulos que corrió por los pasillos de palacio, era que el rey tenía como amante a Beatriz, por lo que la reina, que, en un principio la tuvo por amiga y personas cercana, empezó a desconfiar de ella y a odiarla, hasta tal extremo que la tuvo encerrada -según las crónicas- durante 3 días en un arca, “donde ella, por no descubrir este desacierto de su señora, no se atrevió a dar voces ni a pedir auxilio ninguno”. En aquella situación tan extrema y angustiosa, la Virgen se le apareció a Beatriz para indicarla que sería liberada. A raíz de aquella visión la joven portuguesa decidió ofrecer su virginidad a María y consagrar su vida a la Madre de Dios.

Beatriz de Silva llegaría a Toledo alrededor de 1451, después de sucederle el episodio del arca, ingresando como pisadera en el convento de Santo Domingo el Real, donde permanecería más de treinta años y donde maduraría muy paciente y devotamente, el proyecto de fundar una orden, la que sería la Orden de la Concepción.

Pasados los años, la hija de Isabel de Portugal y de Juan II, llegaría a tener un especial cariño hacia Beatriz, y cada vez que venía a Toledo, la visitaba y conversaba con ella; nos referimos a la reina Isabel la Católica. Gracias a ella y a la cesión que le hizo a Beatriz de la parte citada de los Palacios de Galiana, comenzaría a materializarse la creación de la Orden de la Inmaculada Concepción.

La Infanta doña Sancha Alfonso

Sin dejar el tema de los milagros en Santa Fe, no debemos pasar por alto un espacio que ya hemos citado, como es la capilla de Belén, muy interesante a nivel arqueológico y donde se encuentra enterrada una hija ilegítima de Alfonso IX de León, es decir Sancha Alfonso.

Doña Sancha, nacida en 1220, fue monja profesa de la Orden de Santiago siendo enterrada en el convento de Santa Eufemia de Cozuelos, aunque en 1608 y con autorización del rey Felipe III sería trasladada a Toledo, al convento de Santa Fe y concretamente a la capilla de Belén –a la derecha del altar-. Su cuerpo incorrupto se depositó en 1615 y alrededor de Sancha corría un halo de santidad pues después de muerta se documentaron diversos milagros en la ciudad de Toledo.

Imagen de la momia de doña Sancha Alfonso, cuando fue abierto su sepulcro en 2008 con motivo del IV centenario de la llegada de su cuerpo a Toledo. 

La capilla de Belén

Una auténtica maravilla histórica que se debe visitar en Toledo. Actualmente contiene el Centro de Arte Contemporáneo Roberto Polo, con una extensa colección de arte moderno, pero el conjunto de edificios en esta zona es tan rico y tan importante como que aquí se ubicaron los palacios taifas mandados edificar por el monarca al-Ma’mun en el siglo XI, fue el lugar de nacimiento de Alfonso X o han sido zona conventual desde siglos. Junto al Museo de Santa Cruz, una de las zonas museísticas más importantes de España, a buen seguro. No se pierdan, en el interior, la Capilla de Belén, un pequeño recinto de planta octogonal que sirvió probablemente como oratorio privado de época musulmana de al-Ma’mún y otros nobles islámicos y que posteriormente sirvió como capilla de enterramiento, permitiendo su conservación fosilizada entre el imponente convento.

El enigma de la capilla de Belén

La capilla de Belén es un pequeño recinto realizado completamente en ladrillo con una planta octogonal al interior y cuadrada al exterior, situado al sudoeste del actual claustro del antiguo convento de Santa Fe. Fabiola Monzón y Concepción Martín así describen este desconocido espacio en el informe arqueológico promovido por el Instituto del Patrimonio Histórico Español a la sombra del proyecto de restauración que el Ministerio de Cultura desarrolló en el lugar en 1999. Las labores se ejecutaron desde julio de 2000 a julio de 2003.

Casi oculta a las miradas públicas y abordado sólo en el ámbito de la investigación, esta sala continúa manteniendo -sobre su fecha de construcción- un debate abierto acerca de su filiación islámica o mudéjar, enraizado en las fuentes históricas y las características arquitectónicas de este pequeño edificio. De hecho, al recinto se accede por el hueco central de la pared oeste, ampliado y resaltado con una fachada en yeso y un arco conopial mixtilíneo que, citan, podría fecharse entre el gótico final y el renacimiento.

Recogida esta situación en el informe citado, las dos investigadoras «gracias a los hallazgos islámicos registrados» ofrecen una nueva visión de esta capilla «al quedar ceñida al que originariamente fuera patio musulmán». Partiendo de esta base y de las similitudes que existen con respecto a la mezquita de Bad al-Mardúm (Cristo de la Luz), se atreven a plantear «una nueva cuestión: ¿Es posible que  esta capilla sea una obra califal vinculada a esas primeras construcciones regias y, por lo tanto, el precedente de la mezquita toledana?

A modo de conclusión, el estudio recoge que la denominada capilla de Belén es «una pequeña qubba -espacio cuadrado cubierto con cúpula- de diseño califal fue concebida durante el período hispano-musulmán como recinto religioso con acceso a un jardín, siendo utilizado como mausoleo a partir del siglo XIII y, probablemente, con anterioridad teniendo en cuenta los restos hallados en el subsuelo». Finalmente, aluden a que estas dependencias fueron suplantadas por otras hasta transformarse en el convento cristiano conservado, cuya distribución espacial en gran parte fue adecuada a las estructuras preexistentes. De hecho, su interior se ha conservado exornado con «temas marianos, estilizados ángeles, y una profusa y coloreada vegetación encuadrada en torno al siglo XVI».

Destaca su sistema de cubierta proyectada mediante una cúpula de nervios paralelos cruzados siguiendo los cánones de un diseño califal, estilo al que también responde la estructura y esquema de sus paredes este, oeste y sur, conformadas cada una de ellas por tres arcos de herradura redonda enjarjados, de los cuales el central quedaría abierto y los laterales cegados. Añade el informe que los restos de molduras de yeso conservados en las fachadas parecen formar parte de un revestimiento original, quizá de un alfiz que remarcaba los tres arcos, un arquetipo presente en la arquitectura andalusí al menos desde mediados del siglo X.

Teorías e interpretaciones. La acepción más admitida en torno a la función y atribución de la Capilla de Belén es la de oratorio, un edificio de carácter religioso atribuido al rey taifa al-Ma’mún. Este planteamiento fue defendido por Clara Delgado en sus numerosos artículos, si bien la infructuosa búsqueda del mihrab fue debilitando esta idea que, sin embargo, fue retomada por otros muchos autores, destacando a Susana Calvo que encuentra ineludibles paralelismos con otros edificios islámicos.

Web de referencia

Leyendas de Toledo. Convento de Santa Fe

Leyendas de Toledo. Capilla de Belén

Toledo Olvidado. El Convento de Santa Fe

La Tribuna de Toledo 29/10/2018. El enigma de la capilla de Belén

Cultura Castilla La Mancha. Convento de Santa Fe

Wikipedia. Convento de Santa Fe