Porque pienso en ella

Introducción

Hoy por diversos motivos me ha dado por pensar, por dejar las novelas que descansen por hoy, y ese pensamiento me ha llevado a recordar uno de mis poemas. No sé si entonces lo escribí con esa intención y ya se me había olvidado o es que de pronto se me ha encendido la bombilla y me he percatado del detalle, pero entre la 1º y la 3º estrofa hay un cierto paralelismo.

Poema ya publicado en la web

RECUERDOS
Corrientes aguas, puras, cristalinas, 
árboles que os estáis mirando en ellas, 
dejad descansar en la orilla mi recuerdo, 
no lo rocéis como si fuera las piedras, 
lo no desgastéis porque pienso en ella. 

Si tantas lágrimas de amor no la recuerdan,
si la furia del viento se lleva las hojas,
desnuda las ramas de mis recuerdos, 
si mis palabras han de navegar por tierra, 
no permitáis que yo me olvide de ella. 

Mi amor ha de ser más puro que el agua, 
más fuertes que las raíces que riega, 
resistir más que los árboles del río, 
más que cuantos están pensando en ella.

Los primeros versos del poema proceden de la Égloga I de Garcilaso de la Vega, (Poeta español del Siglo de Oro (1501-1536), un poeta toledano.

AL VIRREY DE NÁPOLES
Personas: SALICIO, NEMOROSO
(...)
NEMOROSO
Corrientes aguas puras, cristalinas,
árboles que os estáis mirando en ellas,
verde prado de fresca sombra lleno,
aves que aquí sembráis vuestras querellas,
hiedra que por los árboles caminas,
torciendo el paso por su verde seno:
yo me vi tan ajeno
del grave mal que siento
que de puro contento
con vuestra soledad me recreaba,
donde con dulce sueño reposaba,
o con el pensamiento discurría
por donde no hallaba
sino memorias llenas d’alegría;
y en este mismo valle, donde agora
me entristezco y me canso en el reposo,
estuve ya contento y descansado.
¡ Oh bien caduco, 
(.....)
Égloga I de Garcilaso de la Vega,

Recuerdo que me resultó inspirador y me llevó a darle ese toque personal, que lo convirtió en poema de amor, casi en un llanto por la pérdida de la amada. Pérdida en el sentido más trágico, aunque se puede entender también como una ruptura, en un «a ella se le acabó el amor y se fue con otro«, mientras que el enamorado desconsolado se queda lamentando esa ausencia y se reafirma en ese incuestionable amor infinito, en un «Te voy a querer siempre y cómo nadie es capaz de hacerlo»

Comparativa

1º estrofa
Corrientes aguas, puras, cristalinas, 
árboles que os estáis mirando en ellas, 
dejad descansar en la orilla mi recuerdo, 
no lo rocéis como si fuera las piedras, 
lo no desgastéis porque pienso en ella. 
3º estrofa
Mi amor ha de ser más puro que el agua, 
más fuertes que las raíces que riega, 
resistir más que los árboles del río, 
más que cuantos están pensando en ella.

Mi poema «Recuerdos» empieza como un llamamiento al agua, a la resistencia de esos árboles plantados en las orillas de los ríos que no hay corriente ni nada que los mueva. Los árboles tienen raíces que se agarran a la tierra como si en ello les fuera la vida, porque la vida es su reflejo en el agua. Y el agua de los ríos sigue corriendo y los árboles se agarran cada vez con más y más fuerza, extienden sus raíces más profundas y abarcan más terreno. Y lo que hay en torno a esos árboles se va empujado por la corriente y la fuerza del agua. todo lo que se queda en la orilla del río siente ese empuje, ese rozamiento, ese desgaste.

El agua, la corriente del río, es el transcurrir del tiempo y frente al pasar el tiempo ni siquiera las piedras tienen la suficiente resistencia. Y si el agua es el tiempo, los recuerdos pertenecen al tiempo y se van desgastando, se quedan en el olvido. Las piedras de los ríos son cantos rodados, pierden su forma y acaban tallados por las corrientes, por el empuje de unas piedras contra otras. Es más, hay ríos de aguas bravas, donde las corrientes son más fuertes, tanto como para empujan las piedras y lo que encuentren a su paso río abajo. Se llevan los recuerdos en apariencia más firmes.

dejad descansar en la orilla mi recuerdo

Queda el anhelo, el deseo de que ese recuerdo quede inalterable en el tiempo, esa promiso de que el amante no se olvidará de su amada a pesar de los envites que le dé la vida. Le hace un ruego de magnificencia para que allá donde quede el recuerdo guardado, todo lo que se acerque por allí lo esquive, lo ignore ¿Por qué? «porque pienso en ella» ¿Qué hay más fuerte que ese pensamiento, ese querer recordarla siempre?

Si tantas lágrimas de amor no la recuerdan, 
si la furia del viento se lleva las hojas, 
desnuda las ramas de mis recuerdos,  
si mis palabras han de navegar por tierra,  
no permitáis que yo me olvide de ella. 

Ese llanto desconsolado me puede hacer olvidar, puedo sentirme atacado por la furia del viento ¿Acaso no os habéis fijado cómo sufren los árboles cuando sopla un viento fuerte hasta el punto de dejar a los árboles desnudos, sin hojas? Tan solo quedan las raíces. Y las palabras se las lleva el viento ¿Quién no ha escuchado alguna vez esa expresión? ¿No habéis visto el viento levanta las hojas del suelo y como remolinos se las lleva lejos? Las hojas de los árboles se convierten en barcos que navegan sobre la tierra.

Pero aunque pase todo eso, aunque haya tormentas y olvidos, No, no permitáis que me olvide de ella. Ya no que no la recuerde, si no que no la olvide.

Mi amor ha de ser más puro que esas «corrientes aguas, puras, cristalinas«, más fuerte que las raíces de los «árboles que os estáis mirando en ellas«, más resistente que los propios árboles.

lo no desgastéis porque pienso en ella.

más que cuantos están pensando en ella.

Mi amor, ese amor, ha de estar por encima de mis propias flaquezas ¿Cuántos están pensando en ella? ¿Cuántos la amarán? Porque dicen que el amor se desgasta con el tiempo, pero este ha de ser un amor que vaya más allá del tiempo. Este amor ha de ser único, puro, inalterable en el tiempo. Si te puedo recordar por siempre, nunca te olvidaré.

Conclusión

Como digo, la poesía, este poema, tiene muchas interpretaciones, igual es por un amor perdido, del que tan solo queda un recuerdo, pero también puede ser una declaración de un amor vivo, porque «mi amor ha de ser«, pero, sobre todo, es presente «pienso«/ «están pensando» en ella.

Como digo, igual podéis escribir este poema en una lápida que a fuego en el corazón.