cabecera de "Silencio en tus labios" Ana

¡Cotillas no, chicos fuera!

Introducción

Aquí se genera una situación un poco comprometida y comprometedora que quizá no está lo bastante bien explicada en la novela, porque cuando escribí este pasaje le di mayor relevancia a las consecuencias que al hecho en sí. Pero que, sin lugar a dudas, si no ayuda a resolver todas las intrigas suscitadas durante la noche, resulta clarificador para los acontecimientos del día.

La noche había terminado con la incertidumbre de cómo se debía interpretar que Ana y Carlos, su ex, se hubieran ausentado de la fiesta, sin dar demasiadas explicaciones y porque tenían que resolver una conversación pendiente. Por lo que es lógico entender que ello genera demasiadas intrigas y suspicacias por parte de todos, en especial por parte de quienes no saben muy bien lo que sucede.

  • Tenemos a Ana que se ha mostrado demasiado seria y silenciosa desde el final del camino de Emaús. Su comportamiento es raro
  • Tenemos a Manuel que en tres ocasiones ha escuchado de labios de Ana que ella le quiere, está dispuesta a aceptarle, pero hay un «luego hablamos» que no se termina de concretar y ha visto como ésta se marchaba con Carlos.
  • Tenemos a Carlos que se ha presentado allí tras la Vigilia, ha acudido para poner su coche a disposición del grupo, pero se ha presentado sin su novia y lo primero que ha hecho ha sido marcharse con Ana.

Ante esto, quienes no saben lo que ocurre y sacan sus propias conclusiones, se ilusionan con la posibilidad de que

  • Ana le haya cantado las cuarenta a Manuel, harta de la actitud obsesiva y enamoradiza de éste
  • Ana y Carlos hayan retomado su relación.
  • Cabe una tercera posibilidad que nadie les ha comentado.
calle del alojamiento de las chicas

Se desvela el misterio

De manera que ahí tenemos a Ana metida en su saco y acaparando todas las miradas, de los ocho chicos plantados delante de la puerta del dormitorio y de las chicas que los rodean y velan para que ésta no se sienta agredida en su privacidad, aunque los chicos no se hayan presentado en la casa con intención de molestar a nadie, tan solo de despertar a las chicas en un ambiente amistoso.

Ana acostada en el saco de dormir // Copilot Designer

La atención se centra en Ana, en cierto modo, motivados por la curiosidad, por la necesidad de una aclaración por su parte y porque, como ya sabemos, tiene la mirada fija y puesta en el grupo, no en todos los chicos, sino en un uno en particular, aunque ninguno de ellos se ponga en evidencia ni quiera parecer darse por aludido.

La mirada de Ana, sus ojos, esta mañana tienen un brillo diferente, de alegría contenida, mezclada con un sentimiento de vergüenza porque la han sorprendido en el saco. La seriedad y la frialdad de la tarde-noche anterior se ha desvanecido. Ésta es la Ana que todos conocen, con sus misterios y sus silencios.

En medio de aquella tensión, cuando ya pensaba que nadie aludiría a ello, que lo sucedido aquella noche había pasado desapercibido para todo el mundo, fue Carlos quien habló más de la cuenta, pero con la discreción que le caracterizaba, como si sintiera que sobre él recaían todas las miradas y de aquel modo desmentía cualquier rumor sobre que él y yo volvíamos a estar juntos o algo así.

Ana. Silencio en tus labios. Domingo, 20 de abril, 2003 (7)

Algunos deducen que las miradas de Ana se dirigen hacia Carlos, porque hay quien entiende que es él quien acapara las miradas y la atención, como una reminiscencia de convivencias anteriores, en las que él sí ejercía de novio oficial y el hecho de que ambos se hubieran ido de la fiesta juntos da que pensar.

Carlos decide zanjar la cuestión y deja claro que él no se da por aludido, que entre Ana y él no queda más que una buena amistad, como la que mantienen con el resto del grupo. Sin embargo, su indiscreción está en que argumenta dicha cuestión desvelando el secreto de Ana: «Ana tiene nuevo novio», sin dar nombres ni señalar a nadie

Pio, pio que yo no he sido

Ante las palabras de Carlos, la reacción de Ana es inmediata «!Tierra tragame!!». De manera que se esconde dentro el saco al percatarse de que todas las miradas se vuelven a centrar sobre ella y esta vez con una clara intención, con una curiosidad malsana, esperando que dé una explicación.

Que, si la situación ya está lo bastante tensa por lo sucedido durante la noche, la noticia de que vuelve a estar de nuevo enamorada, sobre todo dicho por boca de Carlos, deja a todo el mundo en shock, como si les hubiera pillado desprevenidos después de todo lo sucedido a lo largo de la convivencia.

En el encuentro habido en Toledo dos meses antes, ya se había empezado a extender el rumor de que Ana estaba iniciando relaciones con un chico, que al final no apareció por ninguna parte ni dio señales de vida. Sin que Ana confirmara ni desmintiese nada en ese sentido. Sin embargo, ahora quien ha dado la noticia es Carlos, quien para la gente del grupo tiene toda la credibilidad.

Ahora se entiende que Ana haya estado un poco rara todos estos días. Y Manuel, que no da una a derechas, ¡incordiando como siempre! Se entiende que ésta le haya tratado con esa frialdad e indiferencia. El corazón de Ana es para otro chico.

La reacción de las chicas

Ante las palabras de Carlos y sobre todo la reacción de Ana por verse amenazada, la respuesta de las chicas es inmediata y sin contemplaciones. Se termina la visita y los chicos ya no son bien recibidos en la casa de las chicas. Todos, sin excepción, a la calle: ¡¡Fuera!!, ¡¡Largo de aquí!!, ¡¡Ya!!

Chicas armadas con escobas// Copilot Designer

La simpatía, la actitud afable de las chicas, se convierte en seriedad, en la necesidad imperiosa de protegerse entre ellas, porque entienden que se ha creado una situación incómoda para una de ellas y ante eso sobran las contemplaciones. Ana no quiere ver a nadie y a alguno ni siquiera en sus peores pesadillas

Manuel (imagen oficiosa para la web) // Copilot designer

Son once chicas, pero no todas son conscientes ni conocedoras de lo que fluye por el corazón de Ana. En cualquier caso, ella se ha escondido en el caso avergonzada por la confidencia que Carlos ha desvelado, por lo cual, no hay necesidad de pensar en nada más. Lo que sea es asunto personal de Ana y los chicos no tienen por qué entrometerse ni curiosear de más.

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