Introducción
Tras la convivencia llega el momento de las despedidas, de separar esa manos que se agarran como se hubieran pegado a la otra con el adhesivo más fuerte y no hubiera nada que las fuera a romper, sobre todo porque este estar juntos, disfrutar de este amor como pareja les ha sabido a poco, a penas lo que ha durado la asamble final y para presumir de romanticismo ante los demás.
Ellos han querido comportarse y actuar como las otras parejas de novios, como las de su convivencia, como las que han estado en este otro pueblo. en su caso como una relación que comienza y que en los próximos días, semanas o meses habrán de vivir desde a distancia, pero con la cercanía del corazón, con la confianza y certeza de que sabrán sobrellevar esta separación geográfica, porque latirán con un único corazón.
Adiós, Ana
Si el miércoles fueron Ana y la gente de su parroquia los primeros que llegaron al pueblo y recibieron a los de Toledo, ahora son los primero que se marchan, aunque se supone que viven mucho más cerca.
Cuando llegó el momento de marcharse, Manuel me acompañó hasta el coche. Como seguía agarrado a mi mano no le di opción, consciente de que en cuando le soltará sería hasta que volviéramos a vernos y las expectativas no resultaban muy alentadoras, dado que establecer una fecha para una próxima cita se presentaba un tanto complicado por parte de los dos, dado que ni él se mostraba muy decidido a tomar la iniciativa de hacerme una visita ni yo tenía muy claro que mis compromisos me permitieran que fuera a Toledo,

Ana dice que es Manuel quien la acompaña hasta su coche, pero como van tomados de la mano, que no quiere soltarle, Manuel se ve en la tesitura de seguirla, consciente de que ha de aprovechar hasta el último momento de su compañía, porque él tampoco quiere soltarse. Le sabe a poco el tiempo que ha disfrutado de su nueva situación sentimental.
Manuel, hasta ahora se había sentido ignorado por Ana, ahora entiende que esa actitud no era más que una apariencia, un mantener las formas, la compostura, hasta estar segura de sus verdaderos sentimientos. el hecho de que no le quiera soltar es una manera de justificar todas esas ocasiones en la que éste ha querido acercare a ella y se ha sentido rechazado. Ahora es Ana quien no deja que se aleje.

¿Cuándo volver a verse?
Mientras esas manos siguen unidas por el pegamento del amor, tienen ocasión de hablar, de hacer planes para volver a verse. Les empieza a pesar la distancia, el hecho de que habrán de afrontar los inconvenientes de no residir en la misma provincia, ciudad ni barrio.
El peso del compromiso individual de cada uno a partir de ahora, dependerá de algo más que los buenos propósitos o las muchas expectativas, se ha de demostrar con hecho comprobados y demostrables.
- Al menos una llamada de teléfono a la semana
- Cartas de amor tantas como para aburrir y para querer releerla juntos cuando se vuelvan a juntar
- Contarse intimidades y confidencias sobre lo que hace cada uno, sin secretos y sin más reservas de las necesarias.
Para el próximo reencuentro, si no se ponen de acuerdo antes, habrán de esperar un mes, la reunión mensual del grupo, el sábado, 25 de mayo, en apenas cinco semanas, suficientes como para que vayan haciendo planes para ese fin de semana, dado que si no pasa nada, Ana no descarta quedarse, aunque se habrá de poner de acuerdo con las amigas. Manuel tan solo habrá de acudir.
La despedida
Por la presión de mis amigas, para que nos marchásemos de una vez, por mucho que se entendiera que en aquellos momentos no tuviera ninguna gana, la despedida se hizo inevitable. Ya estaba sentada en el asiento del conductor, la llave en el contacto y los pies en los pedales. Aun así, no quise que la despedida, las últimas palabras o expresión de cariño entre nosotros resultase demasiado frío, por lo cual, abrí el cristal de la ventanilla, me asomé y dado que a él también le costaba alejarse, me hubiera costado poco susurrarle al oído lo mucho que le quería.
No han sido estas amigas las que han propiciado este acercamiento entre ellos, sino las de Toledo, pero, aunque lo hubieran sido se entiende que tienen ganas de marcharse a casa y este romance no se puede eternizar, ya que casi da la sensación de que Ana se ha subido a su coche, pero se está pensando esperarse hasta ver cómo es Manuel quien se aleja.
En realidad, estas amigas son las confidentes de Ana, aquellas con las que en los últimos meses se ha desahogado y que ahora tienen ocasión de comprobar ese cambio de actitud, como el chico de sus pesadillas se ha convertido en el chico de sus sueños, en el chico perfecto.
Las amigas tienen prisa, no dan ocasión a que este par de tortolitos sigan hablando, por lo cual la despedida se limita a un beso en la mejilla a través de la de la ventana.
En cualquier caso, ya intuimos lo que Ana hubiera querido decirle a Manuel. ese «luego hablamos» es el deseo de que sea pronto, de que su amor no pierda intensidad mientras se encuentren distantes.
Adiós, Manuel

De cómo o cuándo se marcha Manuel no se dice nada en la novela. de hecho tampoco tiene demasiado sentido que se quede allí, una vez que Ana ya se ha marchado.
Se entiende que se monta en el coche de esa pareja de Toledo y juntos se marchan a casa, sin desviarse de su ruta.
No se alude a esas conversación en el coche, en el caso de que hablasen de algo, porque es lógico pensar que, si no es Manuel quien tiene ganas de hablar, es la chica de Toledo quien necesita saciar su curiosidad, quien tal vez necesite preguntarle para cuando tenga ocasión de hablar con Ana y ésta quiera saber de sus impresiones.
- ¿De verdad se ha convencido de que los sentimientos de Ana son en serio?
- ¿Cuál va a ser su planteamiento a partir de ahora?
- ¿La va a fastidiar o se esforzará por dar continuidad y consistencia a la relación?
- ¿Se esforzará por ser el chico que Ana se merece?
En el coche de Ana

Ana tiene la ventaja de que es la conductora y que por lo tanto tampoco conviene que la distraigan, porque se ha de centrar en la carretera para no tener ningún percance.
Sin embargo, no podrá evitar que sean las amigas quienes hablen del tema ni que se crucen un montón de ideas y pensamientos por su cabeza.
- ¡Se ha enamorado de Manuel!
- Veremos cómo llevan la relación a distancia
- Ahora tendrá que contarle a todo el mundo que vuelve a tener novio
- Sí, hay chicos cien mil veces mejores y quizá se precipite, pero es lo que ahora le pide el corazón.
- Habrá de buscar razones y argumentos para contrarrestar las posibles objeciones.
- ¿Qué va a pensar de ella el círculo social de Manuel? Un par de tornillos y un poco de cordura quizá sí le falte, pero es una chica seria dispuesta a asumir e reto.
- Manuel es tonto, pero tan solo para sí mismo. El resto del mundo le tiene en mejor estima de la que se atribuye.

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