Introducción
Sábado, 27 de septiembre 2003

Cuando llegamos frente a la iglesia, al punto donde, en cierto modo, él había empezado a cambiar los impulsos de mi corazón, los comentarios y alusiones que escuchaba de sus labios se referían por entero a mí,

Cuando llegamos casi al final de la avenida no hizo falta que me preguntara nada. Ella ya sabía dónde estábamos y lo que le podía contar de mi vida. Aquella zona ya se la conocía.
Todo tuvo un comienzo
Yendo por esta avenida nos enteramos que fue aquí donde la tarde del 15 de febrero tuvieron esa primera conversación más o menos seria con respecto a los conflictos habidos hasta entonces entre ellos. En donde nos atrevemos a sospechas que Ana, con la complicidad de las amigas, atrapó a Manuel como un inocente ratoncito para cantarles las cuarenta y saber de qué pie cojeaba.
Pero, si nos atenemos a lo que se cuenta en la versión de Ana, éste no es el comienzo «extraoficial» de toda esta historia de amor, porque la confirmación fue en la convivencia de la Pascua, el sábado por la tarde, tras aquel silencioso camino de Emaús un tanto accidentado, con aquel «Te quiero, luego hablamos» que manuel no se esperaba y que Ana le dijo casi sin pensar en ello.
En la versión de Ana se habla de encuentros anteriores a los que también se hace mención en la versión de Manuel, pero hemos de entender que, aunque el orden en que están escritas ambas versiones de la novela no sea ese, Ana habla desde en presente y Manuel en pasado. Ella sin adelantar acontecimientos y él con pleno conocimiento de lo que sucede con posterioridad.

Entre las personas a quienes tuvimos ocasión de saludar estuvo Manuel, a quien tenía un especial interés en conocer, aunque creía recordar que no era la primera vez que nos veíamos, pero de aquel primer encuentro ya habían pasado algunos años

Como ella misma me explicó meses después, cuando ya tenía la suficiente confianza conmigo, había acudido a aquel retiro, no sólo por tener el sábado libre o por la oportunidad de venir a Toledo desde tan lejos, sino también, porque era miembro del grupo parroquial dentro del Movimiento
Encuentros previos
No queda claro cuándo, cómo ni el porqué de ese primer encuentro al que Ana hace referencia, pero se puede entender que tiene la debida importancia en la trama, en el desarrollo de la novela, dado que es una manera de presentar el personaje de Manuel ante los lectores, como alguien lineal, previsible, frente a la alocada y cambiante personalidad de Ana.

La impresión que me causó la verdad es que no fue muy distinta a la que recordaba de la primera ocasión, era tan solo un chico más dentro del grupo y seguía sin novia. Era el de siempre.
Ana empieza la novela siendo la novia de Carlos, una chica que busca su propia identidad dentro del grupo, en cierto modo, ser ella misma sin esa coletilla de ser «la novia de…«, aunque al principio sea lo que más destaque, mientras que en paralelo a esto tiene sus propias y particulares vivencias.

Se hace mención al campamento de verano de ese año, el que se supone es su primer campamento y al que Manuel no acudió, aunque hubiera acudido en años anteriores. Por un fallo de la organización pusieron a Ana como su amiga invisible, ante lo cual Ana se queda con la inquietud de no entender dicha ausencia.
Se supone que dentro del grupo, de esa relación con los demás ha de haber un crecimiento personal, como el que ella busca para sí. Acudir al campamento con su novio conlleva un paso más en esa relación de pareja, ese evidenciar la seriedad y formalidad de su compromiso.
Manuel, un chico que se supone ya lleva algunos años vinculado al grupo debería tener un mayor compromiso e implicación con las actividades del grupo, asumir responsabilidades. Si está en la lista es porque, en principio, no cuenta con él, sin embargo, no acude. Lo cual se puede decir a muchos motivos y las suposiciones al respecto son tan variadas como la gente que le conoce.

Es más, puede decirse que uno a los que Ana pregunta por Manuel, porque entiende que es alguien a quien conoce, es a Carlos, quien podemos deducir que por su relación con grupo mantiene un trato cercano con la gente de Toledo en general y como es lógico con los chicos en particular, entre los que se cuenta a Manuel.
Para Carlos podemos deducir que, como para el resto de los chicos, de quienes le conocen, es uno más, tal vez un chico algo reservado, pero sin nada reseñable, un chico que quizá no está tan implicado en las actividades del grupo como el resto, pero para quien en principio esa ausencia al campamento no parece demasiado justificada. Tal vez haya encontrado un trabajo de verano o se haya encontrado con algún tema familiar en el último momento.

¿Será «El poeta»?
«El poeta» es ese amigo anónimo y misterioso que Ana ha conocido por medio de un chat de citas de Internet, tras la ruptura de su relación con Carlos como consecuencia de sus problemas de salud, desánimo y pérdida de vitalidad
Este chico es alguien con quien se supone tienen intereses comunes, aunque la tecnología en el año 2001 aún no éste lo bastante avanzada. De hecho, Ana recibe mensajes de muchos pretendientes pero tan solo este capta su interés y atención.
No sabemos demasiado de cómo son esas primeras conversaciones entre ellos, pero parece que hay un cierto entendimiento entre ellos. En principio Ana no busca nada serio y su amigo tampoco parece propenso a buscar un mayor acercamiento.
La cuestión es que sin que se explique demasiado bien en la novela, podemos deducir que Ana empieza a tener sospechas de quién se esconde bajo la identidad de este chico, bajo ese anonimato que ella espera se respete por parte de los dos.
Es a este chico a quien le cuenta sus penas y conflictos con Manuel, en principio sin dar detalles demasiado concretos, mientras que por otro lado mantiene ese intercambio de cartas con Manuel, las cuáles no siempre son muy acertadas ni afables, dado que ella pretende que la deje tranquila y ponga sus miras en otras.
Podemos entender que en esa desesperación por quitarse a Manuel de sus pensamientos, centra su interés en descubrir algo más de este otro «amigo», aunque no quiera romper esa promesa de mantener el anonimato de una manera demasiado brusca ni repentina, tampoco se trata de que un clavo saque otro clavo.
La cuestión es, que por cómo se comporta Ana con Manuel, podemos pensar que ésta tiene una ligera sospecha aún no confirmada, porque el estilo de las cartas de Manuel coincide con el de los mensajes de «El poeta» y sabemos que Manuel es aficionado a expresar sus sentimientos através de la poesía
En conclusión
Aquel chico a quien Ana conoció no se sabe hace cuánto tiempo, la dejó un tanto impactada y el hecho de reencontrarse con él tras todos estos años ha provocado en ella una inquietud un tanto extraña, porque tiene la sensación de que de un modo u otro todo lo lleva a pensar en él, sobre todo porque a lo largo de este último año y medio ha sido Manuel quien no ha escondido ese repentino interés por ella.
En cualquier caso la intención de la novela no es la de ser muy rebuscado a la hora de inventarme esta ficticia historia de amor, sino, más bien, de darle un sentido, de buscarle un motivo a por qué un chica como Ana se fijaría en alguien como Manuel y en lo posible mirar en lo profundo del corazón.
Origen

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