Regreso a casa

Introducción

Sábado, 27 de septiembre 2003

En cualquier caso, quería disfrutar de la ventaja de aquellas cuatro semanas sin vernos para recapacitar, dado que mi temor era que en cuanto Manuel leyera alguno de mis mensajes de enamorada quizás empezaría a sospechar, a darse cuenta de que su anónima amiga y su novia eran la misma chica.

Ana

¿El chico perfecto?

Ana se marcha a casa, aunque en la novela ya no se hace ningún comentario al respecto, pero tenemos la suerte de poder divagar, de que ya ha quedado claro que la verdadera historia, la libertad que da esta ficción es que hay mucho más de lo que se cuenta, que la imaginación es libre mientras no pasemos a la siguiente página o escena.

Lo que sabemos es que en este caso quien deja atrás Toledo y la compañía de Manuel, la que ha sido una visita sorpresa y un tanto improvisada, no es solo Ana la chica de quien entendemos Manuel está locamente enamorado, aunque sea a su manera. esta chica también es «la Dulce Gatita» que ha confirmado la identidad de «El Poeta», su supuesto amigo anónimo amigo de chat.

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Ana ha venido a Toledo a reencontrar con Manuel después de dos meses sin verse por incompatibilidad de agenda, por la distancia y sobre todo por la falta de respaldo por parte de los padres de Ana a la hora de aceptar esta relación. sin embargo, Ana se resiste a la ruptura porque parece tener sobrados motivos para este enamoramiento.

El objetivo de la visita ha sido conseguir su confirmación de que asistirá a la boda de Carlos, el ex de Ana, porque ella sí ha recibido una invitación formal y se sobreentiende que por deferencia hacia ella, la invitación incluye a «su acompañante». En este caso, un pretendido «Don Excusas» cuando se trata de eventos sociales comprometedores. Pero le ha asegurado que acudirá.

Manuel (imágen oficiosa para la web) // Copilot designer

Aprovechando la ocasión ha conocido de manera un poco más directa y de cerca la vida privada de su amado, descubrimiento que tampoco le ha defraudado, pero como en todo, ha tenido su parte positiva como la negativa, pero la valoración general ha sido positiva, que sigue siendo su primera elección para que la acompañe a la boda. ¡Pobre de él como no acuda!

¿Escribir o no escribir?

La cuestión es que ahora se han intercambiado los email. Más bien, Ana ha conseguido que Manuel le diera el suyo y se ha comprometido a escribirle, pero se ha encontrado con un pequeño dilema, la dirección a la que Manuel espera que le escriba es la misma que la de «El Poeta». Es decir, que a ella no le apetece descubrir su identidad y se teme que éste se acabará dando cuenta de que ella es «la Dulce Gatita».

Tampoco es que en sus últimas cartas, esas que se supone se han intercambiado en las semanas previas y de las que no se hace una clara mención en la novela, ella no haya sido sincera, pero cuando le ha enviado esos mensajes a «El poeta», hasta cierto punto lo ha hecho al amparo de ese anonimato. para Manuel, hasta ahora, ella ha sido la chica del teléfono, de las cartas ordinarias, de los encuentros en las reuniones organizadas por el grupo

Ana hablando por teléfono// Copilot designer

La chica que se supone había tras esos emails, aparte de ser una chica que prefería no descubrir su verdadera identidad, también era un chica que no tenía reparo en utilizarlo como su pañuelo de lágrimas porque había un chico con quien mantenía una relación de esas definidas como de montaña rusa. Una chica que se supone ya ha roto todo contacto con Manuel porque ahora tiene novio.

Los email que se supone Manuel espera recibir de Ana a partir de ahora, desde su cuenta de email «oficial» serán para contarle todo eso que ya le ha contado por carta y sobre todo para compartir confidencias que hablen de su presente y del futuro que esperan compartir. Sin embargo, a Ana ya no le quedan dudas sobre el destinatario de esos mensajes.

Si se muestra demasiado prudente y reservada, si intenta guardar las apariencias y mostrarse comedida, manuel se puede mosquear. Pero es que lo más urgente e inmediato es terminar de concretar los detalles de la asistencia a la boda. Ana necesita sincerarse, contar con su complicidad y sobre todo que Manuel entienda que será el primer evento social al que acudan juntos como pareja.

Además, para ese fin de semana está el comprometido asunto de dónde se alojará Manuel, dado que éste se sienta un poco obligado, Ana le ha ofrecido la hospitalidad de su casa, es decir, un nuevo reencuentro con sus padres, de manera que sea una nueva ocasión para limar asperezas y acercar posturas, porque en ese sentido parece que los progresos resultan favorables para Manuel.

Con Manuel ya no se puede andar por sutilezas ni disfrazando la realidad para no ser demasiado directa en ese sentido. sus padres, son sus padres, con cara, personalidad, nombre y apellidos. manuel ya ha tenido ocasión de conocerles y causarles unas primeras impresiones no demasiado buenas.

Sin embargo, cuando acuda, se le recibirá como su novio, al menos como su pareja formal y aunque haya el impulso de darle con la puerta en las narices, se ha ganado el privilegio de poder sentirse casi como en casa. Que la boda es el sábado por la tarde y él querrá regresar a Toledo el domingo por la tarde, pero Ana quisiera que se quedase hasta el lunes por la mañana.

Dicen que quien calla otorga

Ana podría limitarse a seguir con las cartas ordinarias y sobre todo con las llamadas de teléfono, pero lo cierto es que hasta que no llegue el momento de acudir a la parroquia para asistir a la ceremonia religiosa y tenga la certeza de que Manuel se encuentra allí para acompañarla no se va a quedar tranquila. ëste es capaz de inventarse cualquier imprevisto de última hora para no moverse de Toledo en todo el fin de semana. ¡Le mata!

Sea como fuere la comunicación entre ellos ha de ser fluida, como lo lleva siendo en las últimas semanas, sobre todo porque Manuel ha aceptado implicarse en eso de la cuenta de vivienda, en ayudar económicamente a que Ana salde sus deudas con su ex, Carlos, con respecto a ese tema y que lo de tener un piso en propiedad pueda ser una realidad para así no perder la inversión.

Es decir, que Manuel se calle si quiere, mejor que no diga nada inoportuno o que llegue a contrariar a Ana de algún modo, pero que acuda a este compromiso porque Ana tiene ganas de presumir de acompañante delante de las amigas, incluso presumir de que lleva a los dos hombres que han marcado su vida en los últimos meses, aunque se trate del mismo, pero éste no sea consciente de dicha coincidencia.

Origen