Cantos de amor

Introducción

Sábado, 25 de octubre, 2003. (17:30)

Entre las letras de aquellas canciones hubo muchos “te quiero” “te amo”, “lo doy todo por ti”, que tal vez tuvieran un sentido más religioso que romántico, pero eran canciones que se habían escogido de manera especial para aquella ceremonia. 

Ana

Canción de amor

¿Quién ha escogido las canciones? ¿Con qué intención?

Sin desmentir ese trasfondo religioso, de oración, de acompañamiento en distintos momentos de la ceremonia, de alabanza, realzando esos momentos donde hay una participación más activa de los asistentes o donde los cantos ponen en relevancia cuanto sucede en el altar, Ana le da un doble significado.

Grupo de cantores// Copilot designer

Lo que da a entender es que, sin que ello sea una ruptura con la liturgia, ni un tomarse más licencias de las debidas con el repertorio musical, con la música se intenta poner voz al silencio de los contrayentes, empatizar con éstos y que de algún modo se digan lo que en estos momentos sienten el uno por el otro, aunque sea con ese trasfondo religioso.

La música, este repertorio de canciones, se puede entender como un detalle, como un regalo, que los amigos les quieren hacer a los contrayentes, demostrandoles con ello su alegría y felicidad. Se trata de la boda de Carlos y por lo que sabemos de la relación de este con el grupo es alguien que deja huella, que se ha ganado el aprecio de todo el mundo y en un día tan importante, como el de su boda, con las canciones se quiere demostrar esa gratitud y aprecio.

Incluso es posible que incluso el propio Carlos haya intervenido en la selección de esas canciones. Ya que, como se menciona al comienzo de la novela, Carlos es uno de los guitarristas del grupo, pero en esta ocasión son los demás quienes cantan en su lugar.

Ana le canta a Manuel

Ana, como miembro del coro, le canta a los novios y a los allí presentes, pero, si resalta esa intención romántica de las canciones en gran medida se debe a que piensa en Manuel, porque aunque aquella no sea su boda y aún sea pronto para pensar en ello con demasiado interés o premura, sabemos que Ana no puede reprimir ese romanticismo en su vida.

Sabemos que la charla que ella dio sobre la Vigilia pascual en abril no pretendía que tuviera ese trasfondo romántico, aunque los ejemplos en los que apoyó su meditación a los demás les hicieron pensar lo contrario, esta vez no puede evitar pensar en su propia boda, cómo le gustaría sentirse y, hasta cierto punto, con quién quiere compartir ese momento.

Lleva todo el día en actitud fría y poco distante con Manuel, pero el hecho de cantar en el coro le permite expresar con toda libertad y discreción esos sentimiento reprimidos, tal vez con un poco de cobardía porque no ha dado ocasión a que Manuel se pusiera en evidencia, delante sus padres, aunque en el fondo lo echara de menos.

Lo más romántico y destacado que Manuel le ha dicho desde su llegada es que con aquel vestido iba a pasar frío, ante lo que ella no reaccionó de una manera muy afable, más bien se lo tomó a mal, por esa evidente falta de delicadeza y exceso de franqueza por parte de éste. Tras aquel comentario todo han sido desaciertos y meteduras de pata por buscar una reconciliación y no centrarse en el momento.

Ana se esconde en el coro para dejar que aflore de su corazón todo eso que le remueve por dentro, sobre todo porque desde donde está situada tiene una visión clara de lo que hace Manuel y percibe una cierta frialdad por su parte, por lo cual, con su canto es como si pretendiera llamar su atención, que la escuche.

Desechando nervios

Intuimos que tanto el uno como el otro este fin de semana están un poco nerviosos y se siente un tanto superados por la situación. son demasiadas emociones y acontecimientos concentrados en un solo fin de semana, de manera que hasta cierto punto se puede comprender que haya esta falta de comunicación.

Ana vestida para la boda // Copilot designer

Para Ana supone afrontar un presente, una realidad, que ya no forma parte de su vida, ni tan siquiera de su pasado, porque entiende que con Manuel ya ha rehecho su vida sentimental y tiene nuevos proyectos, un nuevo compañero en este viaje, retomando viejos proyectos y con la expectativa de iniciar otros nuevos.

Tiene que afrontar el hecho de que ahora, sí o sí, ha de hacer pública y oficial su relación con Manuel, un chico que no es de primeras buenas impresiones y con quien a primera vista no parece tener demasiado en común, no es el chico con quien la relacionarían. Pero ella está segura de conocerlo, de haber descubierto en el algo que va más allá de las simples apariencias y que le hace ser el chico perfecto para ella.

Manuel vestido para la boda // Copilot designer

Para Manuel supone afrontar una situación completamente novedosa y hasta cierto punto se siento obligado por el corazón a estar a la altura de las circunstancias, con la desventaja de que no se siente correspondido como hubiera esperado porque Ana tiene otras preocupaciones.

De nuevo parece tener la sensación de que no hay la suficiente complicidad entre ellos, que quizá ha idealizado en exceso a la chica de su vida y cada vez que hace un esfuerzo por acercarse a éste se da de bruces con la realidad, que cada uno tiene sus propios sueños, expectativas y a él se le ponen exigencias que no sabe muy bien cómo alcanzar.

Hasta ahora Ana se ha esforzado en introducirlo en su vida, en buscar ese acercamiento con sus padres, pero realmente no puede decirse que ella dado el paso en sentido contrario, demostrado curiosidad por conocer su vida, a su familia, porque ya cree conocerlo lo suficiente o porque sencillamente ha de ser Manuel quien se desvincule, dado que ella no va a renunciar a su estabilidad.

Él también la quiere, la ama, pero querría un poco más de complicidad por parte de ésta, que no se tomase tan en serio sus meteduras de pata, porque son sin maldad, porque querría expresarle todos esos buenos sentimientos, sin la inquietud de verse reprobado por inoportuno.

Origen