Se olvidaron de la hora

Introducción

Domingo, 26 de octubre, 2003. (03:30)

Cuando nos quisimos dar cuenta de la hora eran más de las tres y media de la madrugada. 

Ana

Aquel último baile sirvió para que nos relajásemos y olvidásemos de todas las preocupaciones que nos rondaban por la cabeza, de los agobios y de las ocurrencias con más o menos sentido,

Manuel

¡Qué tarde es!

Tras el incidente con el ramo Ana había dicho un ultimo baile y se marchaban a casa, que a Manuel no le convenía trasnochar y se podía entender que tras lo sucedido tal vez a ella tampoco le apeteciera demasiado quedarse más tiempo, consciente de que seguirían siendo el centro de atencion y hasta cierto punto de decepcion par algunos por esa falta de romanticismo por parte de Manuel

Manuel con el ramo de novia// wordpress AI

Sin embargo, lo cierto es que se relajan, se olvidan de todo y de todos, se centran y se concentran tan solo el uno en el otro, en ser una pareja más dentro de la celebración del baile. sin pretender acaparar ningun protagonismo y sin tener nada que demostrar. De hecho, se puede entender incluso que los amigos y el resto de los presenten les conceden un cierto margen para que disfruten de la fiesta.

En realidad, sea o no un fallo de la novela, por el hecho de no escribir todo de corrido y sin parar, el caso es que entre los pensamientos de Manuel ya no está el marcharse el domingo por la tarde, sino el lunes por la mañana, de manera que se puede decir que se siente un poco más relajado, en cierto modo se le han ido las prisas y parece más dispuesto a alargar el fin de semana y dedicarle un poco más de tiempo a la relacion de pareja.

Un último baile y nos marchamos. – Le propuse. – Me temo que mañana mis padres no nos dejarán dormir hasta muy tarde. Además, a ti te convendría ir a misa antes de comer y así tendrás la tarde libre para viajar sin prisas.

Ana (00:45)

Se suponía que, aunque la gente de Toledo regresara al día siguiente, yo me quedaría hasta el lunes por la mañana, abusaría un poco de la hospitalidad de los padres de Ana

Manuel (03:30)

Crisis superada

Es un baile que parece no terminar nunca, pero lo que sí se da por terminada es su segunda crisis de pareja, porque ya ninguno fuerza ni presiona al otro en ningún sentido. Si conversan es sin presiones, sin grandes expectativas. Si bailan, se entiende que ya es sin dejarse llevar por la impulsividad del momento, dejando que corra al aire, manteniendo las distancias para poder mirarse a los ojos y disfrutar de la conversacion y de la compañía.

En cierto modo podía decirse que me sentía feliz y secuestrado entre sus brazos, aunque fuera ella quien se dejara abrazar, pero yo quien me sentía atrapado por su cariño y corazón.

Manuel (03:30)

Si bailan abrazados, ya no es con la inquietud ni la preocupación de dónde o colocar las manos, porque ninguno pretende incomodar al otro con su actitud ni con advertencias más o menos serías a tener en cuenta. Ya no hay desconfianzas en ese sentido, sino, todo lo contrario, confianza absoluta, se dan seguridad y se apoyan mutuamente. Ana ya no tiene el temor de que Manuel se excesa y hasta cierto punto ella se permite cohibirse un poco menos.

Manuel entiende que a Ana empieza a pesarle le hecho de que él se tenga que marchar, que vayan a estar sin verse al menos durante un mes y porque ya parecen tener planes para volver a verse, que de nuevo será Manuel quien regrese a finales de noviembre, si no es Ana quien pueda acercarse por Toledo con la excusa de las reuniones mensuales del grupo

Si te vas es porque quieres

por lo cual habría de regresar a casa en autobús o asumir el hecho de que en mi casa casi se podía dar por secuestrado, porque trabajo en la gestoría no le iba a faltar

Ana

Ana parece tener claro que Manuel está allí ese fin de semana por ella, que la asistencia a la boda es una excusa, porque ni el viernes se vino con la gente de Toledo ni en principio tiene intención de regresar con éstos. Lo cual es una demostración de compromiso y de madurez.

Es decir, que si no fuera porque lo de la oferta de trabajo en la gestoría ha sido algo que le ha pillado por sorpresa y no se ha concretado en nada, se quedaría. este fin de semana supondría un gran avance en ese acortar distancias entre ellos contando con el beneplácito del padre de Ana.

Tras la convivencia de julio y esa primera noche en su casa, Manuel se tuvo que marchar con prisas porque de otro modo le hubieran echado del piso por las malas, como consecuencia de esa no muy buena primera impresión y el recelo hacia la relacion, pero después de tres meses las circusntancias son muy diferentes.

Tampoco es que a Ana le entusiasme de manera particular eso de que se acomode en su casa, porque en ese sentido se comprende que comparte la incomodidad de la madre, pero ya es momento de que Manuel se empiece a plantear en serio qué queire hacer con su vida, con su relación y con su futuro. Allí se le está ofreciendo la oportunidad de mejorar, de tener una estabilidad.

No es obligatorio que trabaje en la gestoria, si por lo que sea la expectativa no le convence o le resulta comprometedor, Ana no se cierra a la posibilidad de que trabaje en lo que quiera, mientras haga algo de provecho con su vida y mejore su situación.

Lo que no se admite bajo ningún concepto, ya sea en Toledo, al amparo de esa distancia, de ese «ojos que no ven corazón que no siente» ni cuando se mude a la ciudad, si se lo plantea, es que haya otra chica en su vida. Se le ha terminado eso de ir detrás de todo lo que se mueva, porque por mucho que corra no les dará alcance.

Si Manuel quiere ir detrás de alguna chica, ella se ofrece voluntaria y resignada a ser cómplice de este coqueteo, porque como haya de ser ella quien le persiga a él, más le valdrá correr, porque quizá su actitud no sea tan pícara ni cariñosa.

En todo caso, si se marcha a Toledo, porque allí no se puede quedar, es para que regrese tan pronto como sea posible. Ella no tiene intención de ir a ninguna parte y ya sabe dónde vive, dónde trabaja y quiénes son sus amigas más cercanas, de manera que es fácil de localizar y, sobre todo, ya se sabe el camino de ida y de vuelta, aunque del de regreso se puede olvidar, si quiere, y no volver a marcharse.

pareja bailando // Copilot designer

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