Monday, September 11, 1995

11:23 AM. MHS classroom Spanish

Period 4       11:23 AM-12:19 PM          Spanish

Es lunes, estoy en el Medford High y es la cuarta clase del día y según el calendario que me dieron en la presentación es ahora cuando tengo la asignatura de Spanish y cuando es inevitable que Mr. Bacon y yo coincidamos en el mismo sitio. Lo sucedido el sábado en el Foodmaster fue una inoportuna coincidencia, que confío no se repita, aunque, como a Monica le haya entrado el gusto de mandarme a hacer recados, me temo que mis mañanas del sábado serán muy movidas y me antes o después me tropezaré con todo el mundo. Ya nadie argumentará que utilizo el St. Clare como escondite para que nadie sepa nada de mí, por lo cual, aunque no me echen, de manera un tanto superflua es como si lo hicieran porque se me ha terminado la buena vida, eso de pasarme todo el día mirándome el ombligo. Quizá, si me hubiera trasladado a Matignon High, no asumiría esas tareas y recados, pero sigo en el St. Clare y Ana ya no pasa allí tanto tiempo, de manera que he de asumir parte de sus obligaciones, como si fuera lo justo después de haberme cedido su dormitorio y gestionado que me quedase.

Yuly: ¿Te sucede algo? – Me pregunta contrariada. – Tienes cara rara. – Me comenta. – ¡Al final será cierto eso de que la asignatura de Spanish te pone enferma!

Jess: Es que el sábado me encontré con Mr. Bacon y, por lo que me digo, no se le olvidará mi cara. – Le comento con cierta preocupación. – Me tiene fichada y eso que apenas estamos a comienzo de curso. – Le digo preocupada.

Yuly: ¿Te reconoció? – Me pregunta sorprendida. – A veces lo mejor es ignorarles. Yo también me he cruzado con profesores del colegio, pero no ha pasado nada especial.

Jess: Sí. Me reconoció. – Le confirmo con rotundidad. – Conoce mi pequeño secreto, ‘I don’t speak Spanish’. – Le indico con complicidad. – Después del cuestionario del otro día eso es más que evidente.

Yuly: Por lo que he oído es un buen profesor de manera que o aprendes por las buenas o lo harás por las malas. – Me comenta. – Si estuviera en tus zapatos, no volvería a pronunciar esa frase ni dejaría que nadie me relacionara con ello.

Jess: Le prometí a Ana que asistiría a clase, que aprobaría, pero ello no hará que me guste el idioma ni la asignatura. – Argumento y me reafirmo en mi postura.

Yuly: Tú sabes que todo lo que digas tendré que anotarlo en la redacción. – Me advierte con complicidad, pero también con intención. – Estoy de tu parte, pero o presentamos un buen trabajo o tendrás que esforzarte un poco más. – Me indica.

Jess: Por el momento hago lo que puedo y estamos a comienzo de curso. – Me justifico. – Sé que me tengo que esforzar, pero no es tan fácil como parece

Gabe: (En la puerta) ¡Ya viene! – Grita para que nos enteremos todos.

Desde el primer día Yuly se ha mostrado como una chica alegre, positiva y optimista, pero me temo que de momento no me dejo contagiar por su entusiasmo, aunque comparta con ella la expectativa de que Mr. Bacon cumpla con lo prometido y valore el trabajo en su justa medida, nos haga merecedoras de esa calificación tan alta que no tengamos que preocuparnos por nada en lo que resta de curso, aunque lo cierto es que resulta poco creíble que vaya a ser tan complaciente. El curso es muy largo y tener a un par de alumnas dedicadas a cualquier otra cosa no es muy conveniente. Sin embargo, si a mí, desde ya mismo, me asegurase el aprobado me tomaría la asignatura con otra mentalidad. Tampoco es que me plantee ser más participativa y alterar mis principios, pero me sentiría mucho menos agobiada. Incluso es posible que me esforzase un poco más por la lectura comprensiva, pero descartaría mantener una conversación o que me pidan que hable. Si he de ser bilingüe por el momento prefiero que sea con cualquier otro idioma, a pesar de que cuando viva con Daddy no me quedará otro remedio, pero entonces ya no tendré motivos para ser tan recelosa con el español.

Mr. Bacon: (Entra por la puerta) Buenos días. – Saluda em español. – Mientras os sentáis y preparáis para esta maravillosa asignatura, os informo que hoy nos lo tomaremos con un poco más de calma. Empezaremos por lo más básico.

Yuly: (En voz baja) [Traduce] ‘Mientras os sentáis y se preparáis para esta maravillosa asignatura, les informo que hoy lo tomaremos con un poco más de tranquilidad. Vamos a empezar con lo básico.’

Mr. Bacon: [Habla en español] Julia, gracias por el esfuerzo, pero no es necesario que haya una traducción simultánea. – Le dice y recrimina porque es evidente que le ha oído.

Yuly: Perdón. – Se disculpa.

Mr. Bacon: [Habla en español] La próxima vez sea un poco más discreta. – Le recomienda. – Quien no se entere de algo, ya preguntará que para eso estamos en clase. – Argumenta. – ¿Hay alguien que no se haya enterado de lo que he dicho? – Le pregunta a toda la clase. – Tan solo he dado los buenos días y dado algunas indicaciones sobre la clase.

Nadie levanta la mano ni hace ninguna indicación respecto a la pregunta de Mr. Bacon. Si no fuera por Yuly, creo que tan solo la vergüenza y el temor a que ello fomente la burla de los compañeros, sería la primera que me daría por aludida, porque en realidad no sé si me he enterado de algo o mi capacidad para la traducción es mejor de lo que hasta ahora he creído gracias a que Ana me habla en español y más o menos por el contexto no cabe duda al respecto. De todo el grupo se supone que soy quien estoy más perdida con esta asignatura. En teoría Ana asegura que estoy capacitada para estar aquí, que esto no será más que un refuerzo, una manera de que me convenza de que la asignatura de Spanish no es tan terrible como me la planteo. Es posible que no haya aprendido el idioma con horas de estudio, como el resto de mis compañeros del St. Francis. Sin embargo, Ana está segura de que, después de las muchas ocasiones en que ha hablado conmigo y las muchas horas de lectura que he tenido, al final he tenido que aprender con la práctica, como quien aprende a hablar por primera vez. Con la diferencia de que yo aún no he dicho mis primeras palabras, tan solo he sido una oyente silenciosa y una lectora fría y sin sentimientos. En estos últimos cuatro años no he progresado todo lo que debería, más bien nada. Aquí o se me suelta la lengua por las buenas o lo hará por las malas.

Mr. Bacon:  [Habla en español] Si no hay dudas, empezaremos con la clase. – Nos indica. – Practicaremos un poco con el alfabeto. – Nos dice. – Primero en inglés, por si a alguno se le hubiera olvidado, y después en español. Empezaremos por la primera fila.

¿Recitar el alfabeto? ¿Acaso nos ha visto con cara de ser alumnos de 1st Grade? Eso sí lo he entendido, aunque lo haya dicho en español. ¡Esto es comenzar la asignatura desde el nivel más básico! Habrá quien piense que nos ha tomado por tontos o que el resultado del cuestionario de la semana pasado ha sido en general tan malo que no le queda otro remedio. Por mi parte soy consciente de que la única que tiene un perfecto conocimiento del idioma es Yuly, pero dentro del grupo también me ha dado la impresión de que hay algún otro que se defiende y en general todos tenemos algunas nociones básicas de español. Lo mío es un caso aparte porque hay aspectos personales que me condicionan, pero ello no es razón para que todo el mundo se sitúe e a mi nivel, porque de ese modo estoy segura de que Yuly se morirá del aburrimiento y los demás no tendrán que hacer demasiado esfuerzo por seguir el ritmo de la clase. Supongo que yo tampoco debería tener problema, pero no es tanto lo que sepa o ignore como el hecho de que me obliguen a tener una actitud más participativa porque esa posibilidad me bloquea. Yo no hablo español en el sentido literal de la expresión, aparte de lo más o menos limitado de mi conocimiento del idioma, que entiendo es bastante.

Mr. Bacon: ¿Jessica, estás en clase? – Me pregunta. – Despierta y pon un poco más de atención. Siguiente letra. – Me indica.

Jess: [Deletreo en inglés] ‘M’. – Le respondo.

Mr. Bacon: Participar en clase implica estar atentos. – Me advierte. – A ver si somos un poco más ágiles a la hora de responder y no te atascas. – Me recomienda.

El abecedario en inglés me lo sé sin esfuerzo, aunque en su momento ya me costase aprenderlo, pero era alumna de 1st Grade, aparte de que algo ya se nos enseñaba durante el kindergarten como parte de un juego porque debíamos aprender o mejor la manera de hablar, aumentar nuestro vocabulario y entender que las palabras están compuestas por letras y que éstas tienen un orden que al conocerse ayuda para encontrar las palabras en el diccionario. Sobre todo, hemos de saber cómo se escriben para no cometer errores ortográficos, sobre todo porque no todas las letras se pronuncian y resulta un tanto complicado. En su momento, además, se me recalcó que en fonética las vocales tienen diferente pronunciación según las palabras en las que vayan escritas, por lo que en la práctica hay más de cinco, pero en el alfabeto tan solo aparecen esas. Por lo que sé en referencia al español, la diferencia en la pronunciación se encuentra en la acentuación de la palabra y que hay palabras en las que no se pronuncian, como sucede con la letra ‘u’ cuando acompaña a la letra ‘q’ o a la ‘g’, aunque en este caso depende de la palabra y en ocasiones se escribe ‘ü’ y entonces sí se pronuncia.

Mr. Bacon:  Jessica, seguimos con el alfabeto, ¿Qué letra sigue a la ‘m’ en el alfabeto español?

Jess: [Deletreo en inglés] ‘N’. – Le contesto porque no estoy tan despistada, aunque no preste atención.

Mr. Bacon: Jessica, ¡estamos con el alfabeto español! – Me reprende

Jess: [Deletreo en inglés] ‘N’.- Le vuelvo a decir.

Somos veinticuatro alumnos en clase y, según ese orden, me corresponde la ‘n’ porque en el alfabeto inglés no existe la ‘ñ’, lo cual supone un problema, por lo que Ana me ha dicho al respecto porque cuando intenta escribir algún texto en español a máquina se encuentra con que en el teclado falta una letra, que no todo el mundo lo tiene en cuenta, porque es una peculiaridad del español, como si fuesen tan especiales que tuvieran derecho a tener una letra que les caracterice. En mi caso reconozco que cuando me la he encontrado en algún texto y he tenido que leerla se me ha llegado a trabar la lengua porque no he sabido pronunciarlo y Ana me ha obligado a leer varias veces la palabra o frase entera hasta que ha considerado que la pronunciación era aceptable, por eso ‘I don’t speak Spanish’. Si por el contrario dijese ‘Yo no hablo español’, resultaría un tanto contradictorio porque mi pronunciación de esa frase resultaría bastante correcta. Lo cierto es que Daddy no tiene que ser muy español, si su nombre y apellidos no incluyen esa letra.

Mr. Bacon:  Jessica, estamos con el alfabeto español. – Me reitera.

Jess: [Deletreo en inglés] ‘N’.- Le vuelvo a decir.

Mr. Bacon: De acuerdo, para el próximo día recitarás el abecedario completo o no entras en clase. – Me indica de manera que me quede claro su amenaza. –  Julia, siguiente letra.

Yuly: [Deletrea en español] ‘Ñ’- Le dice.

Gabe: [Deletrea en español] ‘O’- Le dice.

 Somos veinticuatro alumnos en clase, según el abecedario y el idioma, hay veinticinco o veintiséis letras, incluso algunas más, si se considera que la «Ll» es una letra, pero ahora no se ha tenido en cuenta. Yuly y yo estamos sentadas en la tercera fila a la izquierda, junto a la ventana. La cuestión es que, si tan despistada hubiera estado, habría fallado con mis letras, pero estoy segura de que he dicho las correctas ‘m’ en el alfabeto inglés y ‘n’ para el español, por lo cual no entiendo que Mr. Bacon me llame a atención y amenace con impedirme que entre en clase, que me obligue a que el próximo día le recite todo el abecedario, si pretendo seguir en su clase. ¡No me parece justo! No tiene motivos para amenazarme de esa manera porque estoy atenta en clase y me he mostrado participativa. Si no es eso lo que se espera que haga, tal vez sea mejor que no venga a clase porque no me entero de nada. En cursos anteriores ni siquiera hubiera abierto la boca, pero ahora no me recriminarán que me haya quedado callada.

¡Cómo Ana me pregunte y le cuente que me han amenazado con echarme de clase no se lo creerá! Seguro que piensa que Mr. Bacon se ha excedido, que tendría que ser un poco más considerado y tener un poco más de paciencia conmigo, ya que no sé en qué me he equivocado y no es justo que, por una letra del abecedario, por una tontería, me amenace con echarme de clase y que no vuelva a entrar. Supongo que no es muy consciente de la trascendencia de su amenaza. En caso de que me lo haya dicho en serio el jueves por la tarde tendré que hacer las maletas porque el viernes a primera hora tengo clase en Matignon High y me tendré que olvidar del St. Clare y de todo lo que he pasado estos días en el Medford High. Ana se quedará sin argumentos para defenderme ante los administradores y ya no habrá una razón para que todo siga como hasta ahora. Se supone que he de asistir a clase de Spanish por las buenas, pero, si me mandan a Matignon High será por las malas, en realidad ya dará igual el idioma extranjero que estudie porque mi vida habrá sufrido un cambio radical y me tendré que olvidar de Daddy y de la posibilidad de que me encuentre. Habrá perdido todos sus derechos sobre mí y quedará constancia de que estoy sola en el mundo, que no tengo pasado y mi futuro es igual de incierto porque no tendré quien me respalde ni en quien apoyarme.

Yuly: [Deletrea en español] ‘Ñ’. – Dice porque ahora sí que no estoy atenta a la clase.