Wednesday, September 20, 1995

11:23 AM MHS. Spanish classroom

Esta mañana Mr. Bacon también se ha adelantado a todos a la hora de venir al aula. Supongo que ha terminado por comprender que mientras le esperamos el ambiente en clase se alborota un poco y está dispuesto a ponerle remedio, para que por lo menos su clase no sea conocida por el escándalo que se monta, por la dichosa cancioncita que, como nos recalcó el otro día, se escucha por todo el pasillo. Asumo que también le han debido llamar la atención por ello. Sin embargo, creo que deberían ser los chicos quienes le hicieran una visita al director para ver si con ello se les arreglaba la neurona que les queda en el cerebro y se dan cuenta de que con esa mala actitud son ellos mismos quienes se ponen en evidencia en vez de ser yo quien me sienta humillada, burlada, aunque eso sea indiscutible, a pesar de que no les preste atención porque ya me tienen un poco harta. Sobre todo, derrotada porque nada de lo que yo haga parece que les afecte. Al menos, tengo la impresión de que Mr. Bacon intenta hacer valer su autoridad como profesor y ello le baja los humos de grandeza a más de uno.

Más que destacar el hecho de que Mr. Bacon se encuentre en el aula, lo que me llama la atención es su gesto de sorpresa, contrariedad y alivio cuando comprueba que Yuly y yo llegamos juntas con la alegría y jovialidad que nos caracteriza, como si a él también le hubieran llegado rumores de lo sucedido ayer y se esperase una actitud un poco más tensa entre nosotras. Como si hubiera dudado de nuestra capacidad para entendernos y resolver nuestros conflictos. Lo cual, quizá en lo referente a mi pudiera ser un temor más o menos justificado. Sin embargo, incluso yo me sorprendo de la madurez con la que me he enfrentado al problema. De todos modos, no le quietare el mérito a la mediación de Ana. De no haber sido por la llamada telefónica de ayer por la tarde, no sé cómo me hubiera comportado esta mañana, dado que la verdad es que ayer me sentí completamente desamparada, traicionada por quien consideraba podía llegar a ser mi primera amiga fuera del internado. De modo que, en mi desesperación, en mi frustración, no descartaba nada con tal de no volver a cruzarme con ésta. Por suerte para ambas, seguimos aquí y lo sucedido se ha quedado como una pequeña discusión son mayores consecuencias.

No necesito ser muy espabilada para comprender que conocedor de lo sucedido tal vez se había planteado la clase de manera que las discrepancias entre Yuly y yo no estropeasen su clase. Pero en vista de que seguimos tan afables la una con la otra le obligamos a cambiar sus esquemas, porque, si se había planteado separarnos para evitar las tensiones, ahora se ha percatado de que no hay problema en que cada una ocupe su silla como siempre. Es más, después de haber estado juntas durante el tiempo de descanso, por mi parte tengo la impresión de que Yuly se muestra más dispuesta a ayudarme con la asignatura. Más segura de que el hecho de echarme mano nos beneficiará a ambas y hará que la asignatura será u poco más provechosa. Ella sabe más de español del exigido, mientras que, por mi parte, mi nivel está muy por debajo del mínimo, pero tengo una buena pronunciación lectora y dentro de lo que cabe, aunque no hable el idioma, soy capaz de comprenderlo por el contexto cuando me hablan.

Mr. Bacon: [Habla en español] Buenos días a todos. – Nos saluda en tono afable. – Hoy vamos a tener una clase normal. – Nos indica. – A ver si nos tranquilizamos todos un poco.

Todos: Buenos días, Mr. Bacon.

Yuly: [Habla en español susurro] Buenos días, Mr. «Panceta»

Mr. Bacon: Ya he corregido vuestros criterios de evaluación. De verdad espero que seáis capaces de cumplirlos y os merezcáis esa máxima calificación. – Nos dice con optimismo.

En mi caso me temo que voy a tener que poner muy buena voluntad para cumplir con alguno de los criterios que escribí, más por rellenar la lista que por convicción o disposición a cumplirlo. Sin embargo, si aspiro a ese aprobado a final de curso me temo que no tengo muchas escapatorias, aunque debería ser suficiente con llevar los ejercicios al día, asistir a clase y que no me tengan que llamar la atención por nada indebido. Lo cual puede implicar que me sienta demasiado confiada, pero es demasiado lo que hay en riesgo como para que todo este esfuerzo no sirva para nada. De todos modos, tal como Ana me ha recalcado en alguna ocasión, Mr. Bacon no me va a aprobar por mi cara bonita. De hecho, el planteamiento de éste es que somos nosotros quienes nos aprobamos, que él se limita a dejar constancia de ello, por lo cual no sé muy bien qué pensar. Si por mi fuera, ya me daría el aprobado y olvidaría de la asignatura. En cualquier caso, para Ana lo importante de la asignatura no es la nota final si no el aprovechamiento que haya de los conocimientos, porque si pretendo que Daddy venga a por mí conviene que antes sepa a dónde me llevará, a pesar de que y me haya cerrado en banda y no quiero saber.

Mr. Bacon: Jessica, a la pizarra. – Me llama con tono serio. – Veamos como pones en práctica esa participación en clase.

Jess: ¿Tengo que salir a la pizarra? – Le pregunto contrariada.

Mr. Bacon: Sí, ven a la pizarra. – Me confirma. – Los demás, preparaos para un dictado. – Le dice al resto.

Jess: ¿Voy a tener que escribir? – Pregunto no muy convencida de la expectativa.

Mr. Bacon: No, tú vas a ser quien lea. – Me aclara. – De manera que lee despacio y que te escuchen los del fondo. – Me indica.

Jess: ¿Si me equivoco, tendré que empezar de nuevo? – Le pregunto contrariada. 

Mr. Bacon: Se trata de un dictado y de cómo leas dependerá lo que escriban tus compañeros. – Me responde.

No me apetece lo más mínimo tener que leer para los demás, exponerme de esta manera ante mis compañeros, pero se trata de Mr. Bacon y, como ha dicho, se trata de evaluarme en uno de mis criterios, por lo cual, si me niego, me doy argumentos para que me suspenda, si es que no tiene suficientes después de lo que llevamos de curso, aunque como antes se ha quejado Yuly, con razón, es hora de que tengamos una clase un poco más normal, en la que se nos enseñe algo de teoría la asignatura porque ya ha quedado claro el nivel y la disposición que tiene cada cual. En nada llegan los exámenes y es posible que visto el método de trabajo no sea la única que deje la hoja de respuestas en blanco o lo rellene al azar por si hubiera alguna posibilidad de acertar. De hecho, tengo suerte de que aquí los exámenes sean de tipo test, si se tratase de preguntas de redacción, el suspenso estaba más que asegurado. De todos modos, Mr. Bacon ha dicho que tendrá en cuenta la actitud y el trabajo en sus clases día tras días. Es posible que por ahí aún tenga alguna opción y a pesar de sus advertencias no se muestre tan severo conmigo.

No sé si esto del dictado o de sacarme a la pizarra la tenía ya previsto después de enterarse de mi pequeña pelea con Yuly, en caso de que le hayan llegado los rumores, pero lo que tengo claro es que nos separa y de algún modo es como si me hiciera a mi responsable de lo sucedido y me castigara por ello. Tal vez sería peor que fuera Yuly quien saliera a leer porque mi dictado iba a ser un desastre de antemano. Así al menos me evito tener que escribir y por lo tanto de corregir esa innumerable cantidad de error de todo tipo, con palabras que ni siquiera existe en el diccionario, que no es que estén mal escritas, es que son de relleno y para no dejar espacios en blanco. Ana me recomendó que al menos dejase evidencia de que escucho con un mínimo de atención porque al principio tan solo escribía aquello que creía reconocer. Ante lo cual más que un distado era un listado de palabras escritas sin ninguna conexión entre ellas, sin ningún sentido ni significado como texto.

Mr. Bacon: ¡Jessica, no tenemos todo el día! – Me reprende por mi tardanza. – Pretendo que aprovechemos la clase y el descanso ya ha terminado.

Jess: Voy. – Le respondo antes de que se impaciente.

No me voy a negar a leer, dado que con las mismas no es que me eche de clase, pero habré de asumir las consecuencias, dado que ya he recibido una primera llamada de atención por mi poca participación en clase y se puede llegar a pensar que he vuelto a mis malos hábitos de siempre, que tan solo acudo a clase para justificarme, pero que, en realidad, es como si no estuviera. Sin embargo, aunque no tengo aspiraciones de implicarme ni de ser la que más participa en clase, no pretendo poner al límite la paciencia de Mr. Bacon. Porque ello llegará a oídos de Ana y tengo la certeza de que a ésta no le haría ninguna gracia. Si yo no cumplo con mi parte del compromiso, ella tampoco se sentirá obligada a cumplir con la suya, de manera que ya me podría olvidar de Daddy y de mi continuidad en el internado tanto los próximos tres años como quizá lo que reste de éste curso. Se trata tan solo de leer para un dictado.

Me acerco a la mesa de Mr. Bacon y me es fácil distinguir cuál es el texto del dictado. Aunque, de todas maneras, Mr. Bacon suele ser bastante ordenado con sus papeles y no dejar a la vista nada que resulte confidencial o no sea de nuestro interés, salvo su periódico, porque ya me he percatado de que lo trae todos los días. No sé si como distracción mientras se supone que nosotros hacemos los ejercicios de clase o como excusa para hacerse el distraído y que dé la sensación de que no nos vigila, aunque, en realidad, está al corriente de todo cuanto sucede en el aula y ante lo cual es más recomendable que nadie se confíe porque toma nota de todo y lo tendrá en cuanta a la hora de la evaluación. Todo dependerá de si pretende que su presencia nos inspire miedo o respeto. A mí, por el momento, me provoca cierto temor, pero es posible que ello se deba en gran medida a lo que me provoca la asignatura, porque es el profesor de Spanish, lo que tal vez con el resto de los profesores no me ocurre. Aparte de que con éste sienta que se ha implicado de más en mi vida.

Mr. Bacon: [Habla en español] ¿Estáis listos? – Nos pregunta a todos. – Ya sé que el libro de texto empieza por algo mucho más sencillo, pero con este dictado pretendo que demos un poco de teoría y nos adelantemos un poco. – Nos comenta.

Yuly: [Habla en español] ¿No van a ser reglas de comportamiento? – Pregunta sin cohibirse.

Mr. Bacon: [Habla en español] Podríamos empezar con nociones básicas de español, porque sé que a más de uno de vendrá bien, pero estoy seguro de que esto os resultará mucho más entretenido y motivador. – Le responde y habla para todos. – Tratad de escribir lo que oigáis y cómo os parezca. De momento se trata de que abráis los oídos. – Explica. – Ya habrá tiempo para que entremos en detalles. 

Yuly: [Habla en español] ¿Son apuntes? – Pregunta un tanto contrariada.

Mr. Bacon: [Habla en español] Es un dictado. – Aclara para todos con intención de que nadie se agobie. – Es una introducción a la clase de hoy. – Añade. – ¿Listos? – Pregunta. – Jessica, cuando quieras. Lee despacio, procura pronunciar y que te escuchen los del fondo.

Un cognado es aquella palabra que existe en dos idiomas, compartiendo una misma raíz morfológica y un mismo significado. Sabiendo esto, no es extraño que el hispanohablante medio confunda sistemáticamente palabras como ‘actually’ o ‘constipated’, en realidad ‘false friends’ con un significado totalmente distinto entre ambos idiomas. A pesar de la abundancia de estos falsos amigos, lo cierto es que son muchos más los cognados que comparten raíz en inglés y español. Vamos a ver unos cuantos.

Para empezar, os voy a dejar una lista con los llamados ‘perfect cognates’ o ‘cognados perfectos’. Se trata de aquellas palabras que son exactamente iguales en ambos idiomas (a veces con alguna tilde más en castellano. Y diferente pronunciación, claro). Y, por supuesto, con el mismo significado (al menos uno de ellos, que ya sabéis que una palabra puede tener más de un significado). Tanto en esta lista como en las siguientes no están todos los que son. Existen muchos más cognados, ya que el inglés es una lengua muy viva que está constantemente adquiriendo palabras de otros idiomas. Pero, como suele decirse, sí son todos los que están.

Si hago una lectura comprensiva un poco rápida, me da la sensación de que esto hace referencia a eso que Yuly ya me ha contado sobre las facilidades para aprender el idioma y que en contra de lo que tal vez ésta me ha dado a entender, Mr. Bacon es igualmente conocedor, por lo cual no creo que vaya a ser tan fácil que le engañemos queriendo darla a entender que hablamos en español cuando en realidad seguimos hablando en inglés. Ante lo cual no estoy muy segura de sí en su momento Yuly pretendió pasarse de lista o que después de la redacción que le entregamos sobre mis motivaciones para asistir a clase o, más bien, las razones para que me desmotive. Mr. Bacon no está tan dispuesto a permitir que le tomemos el pelo. En cualquier caso, entiendo que es la evidencia de que Yuly en todo momento ha intentado ser una buena amiga y ayudarme. Lo malo es que Mr. Bacon tampoco está muy dispuesto a consentir que se exceda ni le quite el mérito de ser el profesor de esta asignatura, ya que sería absurdo que después de todo yo acabase aprendiendo por mi cuenta y de mala manera.

Yuly: [Habla en español] ¡Yo veo mucho constipado aquí! – Dice de manera burlona y jocosa, sin reprimirse.

Mr. Bacon: [Habla en español] Yo conozco alguna que debería morderse la lengua. – Le responde en tono recriminador. – En boca cerrada no entran moscas ni resfriados. – Añade con sutileza.

Yuly: [Habla en español] ¡Ya cierro la cremallera, echo el candado y tiro la llave! – Le responde un tanto avergonzada por la recriminación

Mr. Bacon: [Habla en español] A veces conviene ventilar, pero tampoco le demos ocasión a que entren a los ladrones. – Le responde con sutileza.

Yuly: [Habla en español] No, por supuesto. – Le contesta.

Mr. Bacon: Jessica, ya te puedes sentar. – Me dice. – Buena lectura y pronunciación. – Dice para que me sienta justificada. – Ya sigo yo con la clase. – Me dice para que lo escuchen todos. – Le daremos un par de vueltas al diccionario a ver si alguien encuentra algún ejemplo para el texto del dictado.

Si no le he entendido mal, aunque Yuly no haya ejercido de traductora, creo que ahora nos toca un ejercicio de investigación. Es más, creo que aún guardo los apuntes que Yuly me pasó ayer. Mi enfado con ella no llego hasta el extremo de hacer pedacitos esas hojas, por lo cual, si ella no tiene una copia, podremos compartirlos. Los demás, va a tener que dar mil y una vueltas al diccionario, mientras que nosotras ya tendremos el trabajo hecho y en consecuencia ahora entiendo un poco más el aburrimiento de Yuly, porque nosotras no tendremos nada que hacer, salvo que nos apetezca ampliar esa lista. En cualquier caso, quizá le debamos echar un vistazo porque me parece que los que Yuly me pasó fueron trucos para identificar los cognados porque para eso de ‘los falsos amigos’ me parece que no hay ninguna regla.

Es un poco irónico eso de que Mr. Bacon nos pida que busquemos “false friends” después de que ha sido quien más ha insistido en que hemos de ser buenos compañeros de clase y, por lo tanto, amigos. Lo cual supongo que no tiene nada que ver con mi desencuentro con Yuly, porque no tiene mucha lógica que, después de todo lo que nos ha dicho, sobre eso de que hemos de trabajar juntas, ahora pretenda separarnos y hagamos nuevas amistades entre los compañeros. Por lo que a mí respecta, Yuly es una buena amiga y no es probable que me confunda con ella ni ella conmigo. Quiero pensar que por parte de ninguna hay engaño ni posibilidad de error. Lo único es que hemos de conocernos un poco mejor para no crear situaciones comprometidas ni comprometedoras.

Yuly: Has leído bien, como la otra vez. – Me dice en tono afable. – Supongo que ha pretendido confirmar que la primera vez lo leíste en serio.

Jess: Ana me ha obligado a leer muchos textos y ya me sale casi sin esfuerzo. – Le comento. – Pero, como ya te he comentado, en realidad no sé lo he leído.

Yuly: ¿Ahora tampoco? – Me pregunta contrariada. – El texto contiene palabras en inglés y ayer te hable de ello. 

Jess: Sí, esta vez sí me he enterado. – Admito con sinceridad. – El texto se refería a eso de los cognados y los falsos amigos, pero falsos amigos no de personas, sino de palabras. – Aclaro.

Yuly: Pues ya sabes lo que ha pretendido Mr. “Panceta” con este ejercicio. – Me dice con sutileza e intención.

Jess: Nosotras ya somos buenas amigas. – Le respondo porque es lo que deduzco de sus palabras

Yuly: Me refería a que, si prestas un poco de atención a lo que lees, te enterarás de lo que dice el texto. – Me corrige con cierta jocosidad. – ¡Que nosotras dos somos buenas amigas hasta yo lo digo! – Exclama y recalca.

¿Qué empiece a hacer lectura comprensiva? ¿Traducción simultánea? Ya me cuesta bastante cuidar la pronunciación como para añadir este esfuerzo extra, dado que mi tendencia natural, habitual es leer textos en inglés, con fonética angloamericana. Como en alguna ocasión me ha insinuado Ana, ante u texto en español he de cambiar del chip, hacer un cambio de circuitos en mi cabeza y olvidarme que soy una chica de Medford, para creerme eso de que puedo ser de Toledo de toda la vida, aunque en realidad no estoy tan segura de que mi lectura en español suene tan natural. De hecho, por lo que Ana me aconsejó, me he de limitar a leer lo que está escrito sin inventarme sonidos raros ni omitir ninguna vocal ni consonante, aunque con el tiempo ya he aprendido que en ocasiones éstas se omiten porque forman un único fonema con las que acompañan, como es la “qu” o la “gue” o “gui”, aunque esta última no siempre, si la ‘u’ se tilda con diéresis, se pronuncia. La combinación “ch” también tiene un sonido propio.

Yuly: Empecemos a buscar palabras antes de que Mr. “Panceta” piense que nos aburrimos en sus clases.

Jess: Espera, me parece que me he traído los apuntes que me pasaste ayer. – Le respondo animada.

Yuly: ¡Al final te tendrá que aprobar! – Replica con optimismo.

Si fuera por el empeño e interés que Yuly pone en ayudarme, supongo que sí, ese aprobado a final de curso estaría justificado, pero dudo que Mr. Bacon se vaya a limitar a valorar tan solo eso. Además, las expectativas que en ese sentido Ana se ha fijado conmigo van mucho más allá. Lo cual no sé si estaré a la altura de cumplir a final de curso, aunque quiero quedarme en el internado y que ésta no deje de buscar a Daddy. Por mi parte haré lo que pueda, pero tampoco me quiero obsesionar con aprender un idioma que, de momento, me provoca sentimiento enfrentados. Se trata de sentirme un poco más y mejor conocedora de la cultura de Daddy, de mis antepasados, pero también recalca el hecho de que sigo sin noticias de éste y no conviene que me cree falsas expectativas en ese sentido. Aparte que esa supuesta normalidad, esa seguridad, me puede perjudicar, dado que Ana puede pensar que ya me puedo valer por mí misma y por lo tanto no hace falta que se me tenga ninguna consideración especial. Es decir, que pienso esforzarme lo justo e indispensable para que al menos quede constancia de que abandono parte de mi rebeldía, pero no toda.

Yuly: Si tienes nociones de italiano, lo del español no tiene que ser tan complicado. – Me dice. – Tal vez por eso te sea tan fácil leer.

Jess: Son idiomas que proceden del latín. – Le respondo. – Eso lo sé. – Le confirmo.

Yuly: Entonces, seguro que entre los dos idiomas hay más cognados que con el inglés. – Deduce. – Es posible que también haya más de un falso amigo.

Jess: Mi nivel de italiano es el exigido en el colegio. – Me intento justificar. – Ana considero que al llegar a 5º Grade debía centrarme en el español y ya sabes cómo me ha ido.

Yuly: Mi tío Luis no ha sido tan considerado conmigo. – Me contesta y comenta. – En Vigo se habla en español, a lo sumo en gallego que es el dialecto de la región. – Me dice. – El inglés es para los turistas.

Mr. Bacon: [Habla en español] ¡A ver, ese par de cotorras! – Nos dice e interrumpe. – Se trata de hacer un listado de cognados y “false friend”. Lo de hacer y forjar buenas amistades se queda para el descanso. – Argumenta en tono recriminador.

Yuly: [Habla en español] Perdón. Ya nos podemos a trabajar. – Se disculpa en nombre de las dos

Mr. Bacon no ha aclarado, si el ejercicio ha de ser individual, por parejas o por grupo de más de dos, pero todo el mundo ha sobreentendido que nos concede una cierta libertad en ese sentido, siempre y cuando aprovechemos el tiempo y no parezca que alargamos el tiempo de descanso, como nos ha recriminado a nosotras. Si soy honesta, a mí se me ha quedado un poco corto porque me he sentido más impulsada a reafirmarme en el hecho de que somos amigas y Yuly tiene toda mi confianza. De todas maneras, ahora estamos en clase y supongo que lo que toca es que nos esforcemos en ser buenas compañeras. Sobre todo, ante la evidencia de que los demás se desentienden de nosotras. Para mí mejor porque no tengo que compartir los conocimientos de Yuly y entiendo que para ella también porque de este modo se evita tener que resolver la infinidad de dudas que puedan surgir. Las preguntas o cuestiones que yo le pueda llegar a plantear serán por una clara demostración de mi ignorancia, no tanto porque quiera poner a prueba sus conocimientos, ni siquiera porque pretenda poner a prueba nuestra amistad, dado que no tengo motivos para desconfiar de sus intenciones.

Una vez termine la clase, hasta mañana durante el descanso no volveremos a coincidir. De hecho, si no fuera porque ambas tenemos interés en pasar los descansos juntas, hasta el viernes a última hora no sabríamos nada la una de la otra, por lo cual no sé si echo en falta que haya más clases de Physical Education. En todo caso entiendo que es un poco tarde para que nos lamentemos por no coincidir en más asignaturas, porque de cara al próximo curso las expectativas no son mucho más alentadoras y como única opción será que yo este año estudiara como una loca para colocarme a su nivel y aspirar a que me admitan entre los alumnos de Honor, lo cual me temo que es una utopía, dado que lo primero que habría de lograr es vencer mi recelo y reticencias con la asignatura de Spanish. De hecho, dado el expediente académico que arrastro del St. Francis resultará un poco complicado que alguien se tome con cierta credibilidad mi cambio de actitud. Aparte que debería mantenerlo hasta el último día. Tan buena estudiante no soy y mis trucos no llegan a tanto.

Lo que no puedo esperar ni pretendo es que sea Yuly quien renuncie a sus ambiciones y se quede como una estudiante standard, ya que sus padres se iban a preocupar. Para ser justa con las dos, yo me sentiría bastante culpable por ello. Quiero ser una buena amiga y no convertirme en un obstáculo para que alcance sus metas, de manera que, por mucho que me pese, habré de aceptar que en su disyuntiva seré yo quien pierda. Lo único que me queda confiar es que nuestras diferencias en ese sentido no nos acaben distanciando. Soy consciente de que hay muchas incompatibilidades entre nosotras, pero también somos capaces de encontrar puntos en común, porque ambas somos chicas y me temo que no gozamos de la suficiente simpatía por parte de los demás, aunque ella se muestre bastante más social que yo y en parte se sienta un poco condicionada y perjudicada por estar conmigo, porque he sido la chica con la que se relacionó el primer día y porque de algún modo. Mr. Bacon ha unido nuestros destinos en esta asignatura.

Period             Schedule                                          Subject 
Period 5          12:22 PM - 01:19 PM                        Writing workshop