Wednesday, September 20, 1995

02:18 PM. MHS Corridor

Cuando salgo del aula de Science con intención de no perder el bus y a ser posible decirle adiós a Yuly antes que nos separemos, me encuentro con que ésta sale con bastante más prisa que yo de su aula. Hoy ni siquiera dirige sus pasos hacia la taquilla para dejar los libros ni recoger nada. Mi primera impresión es que lleva algo de prisa, aunque ni durante el descanso ni tras la clase de Spanish me comentase algo al respecto, asumo que tampoco tiene por qué, pero ahora que volvemos a ser amigas para mí empiezan a ser un poco más relevante este tipo de situaciones, que quede claro que no nos evitamos ni hay recelos por parte de ninguna. Por mi parte aún confío en que venga de visita al internado, si surge la ocasión y le apetece, aunque yo, por causa de mis manías descarte presentarme en su casa. Antes tendría que cambiar mucho mi manera de pensar, pero no espero que ella se lo tome como algo personal ni negativo. Además, creo que ya es un poco más consciente de que para ciertos temas soy un tanto peculiar        

Me hubiera gustado que hablásemos y confirmar que mañana cuenta conmigo para el descanso, aunque sea algo que ya demos por sentado después de estas dos semanas de curso, pero mañana no coincidiremos en ninguna clase y no sé si aún le convence eso de que estudiemos juntas, dado que en realidad creo que hoy ha quedado patente que a poco que nos entretengamos en el aseo, al final la media hora de descanso se pasa en un vuelo y casi no aprovechamos el tiempo. A mí no me importa, si a ella le apetece que nos limitemos a hablar de nuestras cosas, de temas de chicas, porque si hemos de ser algo más que simples compañeras de clase y empezar a considerarnos amigas conviene que busquemos intereses comunes, porque estoy segura de que aparte de su entusiasmo por España, ella tiene otras muchas cualidades, como yo quiero suponer que yo tengo las mías, aparte de ser un poco cabezota y recelosa con todo lo referente a España. No presumiré de simpatía, pero creo que sí puedo hacerlo de normalidad a pesar de la negatividad o las burlas de algunos que no me conocen y juzgan con excesiva subjetividad.

Si tiene prisa porque sus padres vienen a recogerla pronto hoy, no seré yo quien a retenga. Al menos en ese sentido me ha quedado claro que tenemos planteamientos distintos y que no contamos la una con la otra, porque, si ella viviera por el barrio podríamos ir juntas en el bus, de igual modo que si yo viviera cerca de su casa o me viera en esa tesitura, no me importaría abusar un poco de su amistad para que me acercasen con el coche. Sin embargo, procedemos de sitios distintos. En realidad, supongo que, si ella lo necesitase, tal vez a Ana no le importaría acercarla. En todo caso, si Yuly necesitara de un sitio donde esperar a sus padres, es probable que pueda esperar en el internado, aunque ya sé que a ella no le agrada es de que piensen que es una de nosotras. De todos modos, estoy segura de que sus padres encontrarían la manera de pasar a recogerla antes de que fuese muy tarde. En todo caso, supongo que la casa de sus abuelos está cerca para solventar ese tipo de situaciones.   

Igual que me contraría el hecho de ver a Yuly marcharse con prisa, confiada en que será por asuntos personales que no tienen que ver conmigo, no me deja menos sorprendida el hecho de que a Ana haya venido a recogerme, haya entrado para cerciorarse de que no me despisto entre la marabunta de estudiantes que corren hacia la calle. En principio no contaba con que me fuera a venir, entiendo que me hubiera avisado. Además, tampoco creo que haya un motivo en particular para que tenga este detalle. Esta mañana salí del internado bastante confiada en que zanjaría mi desencuentro con Yuly. Es más, supongo que Ana me vio lo bastante animada y confiada como para que hubiera descartado faltar a clase, a pesar de que ayer por la tarde lo llegase a insinuar a consecuencia de los nervios y la tensión acumulada. Sin embargo, en ese sentido he rectificado y asumido que no puedo permitir que mi desencuentro con nadie me condicione hasta ese punto.

Valoro en mucho mi amistad con Yuly y sin duda me molestaría cruzarme con ella, en caso de que no hubiera habido reconciliación. Pero, sí he de poner en una balanza mis prioridades, me importa más quedarme en el internado, seguir a la expectativa de que algún día Daddy me vendrá a buscar. De manera que estaba dispuesta a tragarme mi orgullo y sobrellevar esa situación con el mejor ánimo posible. Tras haber hablado con Yuly entiendo que su planteamiento no era muy similar. Que en su caso tampoco había descartado forjar nuevas amistades con sus otras compañeras, a las que, en cierto modo, traiciona por preferir mi amistad. No creo que después de la conversación telefónica de ayer la situación hubiera llegado a ponerse tan tensa como para justificar que Ana se preocupe de esta manera. Aunque me cuesta admitirlo, cuando tengo un problema o, aunque no lo tenga, el único sitio donde me siento a salvo es el internado, de manera que no cabe la menor duda de que de todas maneras tengo intención de volver después de clase. En todo caso, intentaría aparentar que he venido al high school. En realidad, como me temo que Mr. Bacon me tiene más o menos controlada, Ana se hubiera enterado de que yo no hubiera aparecido por el aula de Spanish. En cualquier caso, este día o ha tenido nada de particular en ese sentido. Quizá que a clase de Algebra he llegado un poco apurada, pero a tiempo, lo cual no es motivo para que se alarme nadie hasta el punto de que Ana haya de venir a confirmar que he acudido a todas las clases con normalidad.

Ana: Hola. – Me saluda con tono afable. – ¿Qué tal todo? – Me pregunta

Jess: Bien. – Le respondo sin ocultarle mi contrariedad. – ¿Sucede algo? ¿Te han llamado?  – Le pregunto. – No he faltado a clase ni me han llamado la atención.

Ana: Todo está bien. Tranquila. – Me contesta. – Tan solo que tenía que pasar por aquí y me he detenido a recogerte. – Se justifica.

Jess: Con Yuly está todo aclarado. – Le indico por si acaso. – Hemos hablado a primera hora y coincidido en el descanso y en clase de Spanish como siempre.

Ana: Me alegro de que al final os entendáis. – Me dice con cierto alivio. – Procura ser un poco menos impulsiva en tus reacciones y valora el hecho de que ella te ha dado ese voto de confianza.

Jess: Lo hago. – Me comprometo con sinceridad. – Intentaré conocerla un poco mejor. – Argumento. – Supongo que podemos entendernos.

Ana: Es una buena chica, como tú. – Me responde con confianza. – Son los primeros días de clase y este tipo de percances tampoco tienen tanta importancia.

Me tengo que creer sus excusas de que tan solo pasaba por aquí y ha querido aprovechar para recogerme, aunque no descarto del todo que haya sido por la preocupación provocada por mi reacción tras mi pelea con Yuly. Como si temiera que no fuéramos a ser capaces de solventarlo entre nosotras. Yo creo que lo hemos hecho y que está todo resuelto. Puede que aún quede algo de desconfianza, pero por mi parte estoy segura de que seremos capaces de pasar página, pero lo más importante entiendo que ya lo hemos hecho, volver a hablar y dejar constancia de que nos entendemos bien, que ambas estamos dispuestas a darnos una segunda oportunidad. Por mi parte, y por lo que ella misma me ha dicho, asumo que ella agradece que me haya querido disculpar a primera hora, como yo que hayamos pasado el descanso juntas, y hayamos dejado constancia de que ambas estamos un poco más dispuestas a ser amigas. Que está bien eso de ser compañeras de clase y de estudio, pero supongo que ahora hemos de definir un poco más esa amistad, esa complicidad de amigas. Lo que cada cual espera de la otra y está dispuesta a ceder en ese sentido.

A ver si mañana puedo volver a hablar con Yuly y nos aclaramos u poco más. aunque tampoco quisiera que ella se sintiera presionada en ese sentido ni me viera desesperada por ganarme su amistad. No quiero parecer una chica demasiado controladora ni obsesionada. Entiendo que, como yo, ella también necesita de su espacio, que es normal que, en su caso, no tenga reparo en relacionarse con sus otras compañeras, mientras que a mí me puede costar un poco más aumentar mi circulo social y hasta me cause cierto reparo que cualquier insinuación por mi parte en ese sentido Yuly lo pueda malinterpretar como una pérdida de confianza o que pretendo sustituirla. De momento tenemos que hacer el trabajo para el Foreign Language Club, sin olvidar que Mr. Bacon espera que estudiemos juntas todo el curso. Sin embargo, no espero que Yuly me tome por una interesada. Prefiero pensar que, a pesar de nuestras muchas diferencias o discrepancias, a pesar de que en un principio la idea no me entusiasmara en exceso, podemos llegar a un punto de entendimiento. Tal vez no sea tan malo eso de tener una amiga con ese entusiasmo por España.

No sé si es mucha o mala suerte, pero si se tratase de una cuestión de probabilidad es un tanto curioso que yo haya acabado haciendo amistad con una chica que es en muchos sentidos tan distinta a mí y que además nos hayamos conocido en la asignatura que menos me gusta, donde ella acabó un poco de rebote. Pero bueno, también he de tener en cuenta que ambas procedemos de colegios católicos y tal vez en ese sentido se puede pensar que tenemos valores similares, aunque ello no implique que se nos encasille, ni tan siquiera por nuestro color de piel o nuestros ancestros. Se supone que ambas tenemos ascendencia española, aunque a mí se me pueda considerar más mestiza, dado que se cree que mi madre tenía los rasgos mucho más marcados. Yuly, por su parte, ya sea de un modo u otro tiene ascendencia europea y no tengo muy claro si en ese continente se tendrá tan presente eso de los antiguos pobladores y de las relaciones que debió haber entre ellos. Irlanda es una isla, pero es posible que de algún modo se relacionasen con los pueblos del continente. Lo que en América sea producido durante los últimos cinco siglos, allí ha debido ser desde hace miles de años.

Ana: ¿En qué piensas? – Me pregunta y saca de mis pensamientos.

Jess: En los primeros pobladores del continente europeo. – Le contesto sin pensar demasiado.

Ana: Vale, pero no te pierdas. – Me responde con complicidad.

Jess: En clase de History hemos estudiado sobre el comercio marítimo en el Mediterráneo. – Me intento justificar. – Eso de los griegos y los fenicios. – Le comento.

Ana: Si te pregunto si llegaron a España, ¿me vas a responder? – Me interroga con desconfianza.

Jess: Sí, llegaron a la Península Ibérica. – Le respondo. – De momento no se ha aludido a Toledo. – Le aclaro por si es lo que espera que le responda.

Ana: Cuando te enteres que alguien ha llegado a Toledo, me avisas. – Me propone con complicidad.

Es una manera bastante sutil de sugerirme que no haga como siempre y me plantee la asignatura de World History con la suficiente seriedad, como si diera por sentado que la ciudad de Toledo forma pare de la Historia de la Humanidad y que yo he sido un poco ciega al no querer saberlo. Pero eso es como decir que en contra de lo que ha sido mi apreciación hasta ahora, Daddy vive al otro lado de la calle y no puede ser más fácil de encontrar. Sin embargo, al menos por lo que yo tengo constancia, aún no se han encontrado pistas fiables sobre Daddy y ello ha sido lo que ha provocado que se desistiera en la búsqueda, que no se haya dado veracidad a esos datos, ya que parece casi seguro que por su parte no hay el menor interés en localizarme, que no sabe de mi existencia. En caso de saber algo es que mi madre se quedó embarazada, porque no hay más información sobre la identidad de ésta y la mía se ha forjado según la conveniencia de unos u otros, ya que deberían haber intentado ponerse en contacto con Daddy para informarle, sin presuponer que sus datos están equivocados por incoherentes con la edad que se supone debe tener un hombre para ser padre.

Jess: ¿Tú crees que se hablará de Toledo en los libros de Historia? – Le pregunto un tanto incrédula y contrariada.

Ana: Si te tomas la asignatura en serio, y no pasas página a capricho, tal vez lo averigües por ti misma. Cuando lo descubras, me lo cuentas.

Jess: Ya sé que Daddy no nació en una pequeña aldea perdida en mitad de las montañas. – Le indico para que no piense que soy tan ingenua.

Ana: ¡Tú, estudia en condiciones y ya verás lo lista que pueden llegar a ser! – Me responde con evasivas

Lo sé. Me inquieto en exceso por el libro de la asignatura de Spanish, pero con el resto de las asignaturas debería mostrarme al menos igual de recelosa, dado que mi inquietud no de debe a algo que se encuentre al otro lado de la Galaxia y que no conozca nadie. España es un país que pertenece al continente europeo, que por diferentes circunstancias ha llevado su implicación histórica más allá de sus fronteras geográficas naturales, que, igual que aquellos que en si momento se lanzaron a la conquista de lo que era el centro de mundo conocido, las costas del mar Mediterráneo, los españoles llevaron esa exploración y conquista hacia el océano Atlántico y se toparon con el continente americano. Lo que también se atribuye a los pueblos navegantes del norte de Europa y creo haber escuchado que no está claro a quien se le ha de atribuir el Descubrimiento, porque puede que los españoles siguieran las rutas de los otros. Sea como fuere, a mí me va a tocar estudiarlo y aprenderlo tal y como me lo expliquen. Por lo cual, si no quiero merecerme un suspenso ni dejar en blanco la hoja de respuestas, más me vale que me lo tome en serio.

Asumo que no ha venido a recogerme para que tengamos una tarde de playa en Carson Beach. El curso ya está bastante avanzado y ella está más centrada en las niñas pequeñas y en sus asuntos personales. Yo también soy parte de su responsabilidad, pero me puedo considerar más un extra y porque Monica se desentiende un poco. Si sigo en el St. Clare’s es por Ana, incluso estoy dispuesta a admitir que es porque tengo algún que otro problema que se podría agravar si me llevasen a Matignon High, que no es solo por mi obsesión por esperar a Daddy, aunque yo lo prefiera considerar así. De manera que Ana no se quiere desentender de mí mientras considere que necesito ese toque de supervisión, que al menos se ha dado de plazo este curso para ver mis progresos. Que si no ve ninguno no habrá motivo para para que me quede, aunque si hubiera demasiados me temo que tampoco, de manera que me corresponde a mí jugar con esa baza y convencer a todo el mundo de que lo mejor es que me quede porque me resulta provechoso y que no tiene mucho sentido ni conviene que me manden a ningún sitio.

Ana: ¿Habéis hablado algo del trabajo para el Foreign Language Club? – Me pregunta con preocupación. – Tenéis dos semanas y los días se pasan volando. – Me advierte.

Jess: No, ninguna ha hablado de ello. – Le respondo. – Yo creo que ella sigue decidida a investigar sobre eso del Tour.

Ana: ¿Tú no has cambiado de idea con respecto a eso del Camino de Santiago? – Me pregunta con inquietud. – Aun estás a tiempo de pensar en otro tema.

Jess: Creo que investigaré sobre eso. – Le respondo. – Estoy segura de que por ahí pasara mucha gente y que Yuly tiene mucha información por eso de que el camino termina cerca de Vigo. Ana: Esta vez no te obligaré no sugeriré que investigues sobre Toledo. – Me dice en tono conciliador. – Tan solo espero que estudies y aproveches el tiempo porque ya no estás en el colegio.