El hombre invisible

¿Qué hay “Tras el último verso” estos días?: “Esperando a mi Daddy”

Llevo un tiempo sin escribir nada en el blog, da la sensación de que estoy como desaparecido, que no hay nada ni nadie que me motive a escribir y compartir mis pensamientos con todo el mundo, pero nada más lejos de la realidad. Aparte de que hago otras cosas aparte de escribir, no he dejado de lado mi labor creativa, si cabe, la siento un poco más intensa, aunque quizá pueda dar la sensación de que la guardo para mí, que, como dice el poema, tan solo lo comparto con las piedras y las flores que adornan mi jardin, lo que hasta cierto punto es cierto, pero porque entiendo que esta labor creativa requiere del tiempo que dispongo para ello porque el día tan solo tiene veinticuatro horas.

Me estoy dedicando a reescribir la novela “Esperando a mi Daddy”, no porque haya empezado de nuevo ni mucho menos. El argumento no ha cambiado y la mayoría de los pasajes no requieren ningún retoque, la historia como tal ya tiene suficiente consistencia y no precisa de nuevos personajes ni tramas argumentales. Se trata más de una cuestión de puntos de vista. Se supone que es la vida de Jessica, pero llega un momento de la historia es que ésta deja de ser la narradora, lo que me he dado cuenta que le resta fuerza al desarrollo de la novela, resulta un tanto confuso para quien intenta leerlo. Es una novela que requiere un único narrador y que no exista esa dualidad, que en algún momento puede estar más o menos justificada porque hay información que Jessica desconoce, pero que hasta ahora he intentado proporcionar a los posibles lectores por medio de mi personaje, de Daddy, lo que de algún modo rompe con el hilo de la historia en determinado momento y me he percatado de que resulta un tanto confuso.

Explicado de una manera un poco más clara y práctica, me dedico a hacer un ejercicio de empatía, tanto en el sentido de cederle al personaje de Jessica todo el protagonismo de la novela, una vez que se supone se ha encontrado con su anhelado Daddy, como por el hecho de que intente dejar a un lado lo que en circunstancias normales serían mis propios pensamientos y sensaciones en ese momento puntual de la historia, en caso de tuviera que expresarlo con mis propias palabras. El objetivo, en principio un tanto laborioso, es que tanto la narradora como el personaje principal sean en todo momento la misma persona, tanto en los buenos momentos como en los que haya una mayor confusión por su parte, al no tener claro el desarrollo de los acontecimientos, que no se reprima a la hora de expresar sus alegrías y frustraciones porque hasta ahora me ha dado la sensación de que el relato se fracturaba porque querer darle un punto de vista distinto.

Lo mejor de todo ello es que como tal el personaje y la personalidad de Daddy, con la que se supone me identifico, no desaparecen ni se desvanecen en mitad de la historia, sigue estando ahí, si cabe, con mucha mayor fuerza, aunque haya perdido su esencia como narrador. Se convierte en un personaje un tanto más complejo. Es más, incluso me he dado cuenta que necesito ser un poco más objetivo, incluso crítico a la hora de hacer mención a cuestiones un tanto más propias. Es como si me viera obligado a tener una interacción más directa.

La suerte es que, además, a lo largo de estas semanas estoy asistiendo de nuevo a clases de inglés, recordando y perfeccionando mi conocimiento del idioma, porque a nivel laboral no me parecía tener suficiente nivel, lo que de algún modo también es un recurso que estoy aprovechando para la novela, ya que como tal el personaje de Jessica se resiste a hablar en español, se crea un conflicto en la comunicación a cuenta de la diferencia de idiomas entre los personajes. He sufrido en propia carne la experiencia de que me hablen en inglés y no tener muy claro lo que me decían, hasta cierto punto tomado consciencia de los esfuerzos que Jessica ha de hacer para aprender español y entenderse con su amado Daddy. En mi vida real, y en la práctica, he de admitir que no tengo tantos recursos como ésta se supone tiene en su vida, en la novela, pero, sin embargo, he conseguido empatizar con ella y, aunque sea un tanto presuntuoso por mi parte, quizá esas tácticas que se me han ocurrido para aprender un nuevo idioma no hayan sido tan descabelladas, tampoco lo he pretendido, porque en realidad se trata de eso, de práctica. A diferencia de Jessica, “I speak English” aunque necesite mejorar y no me resista. Ella se lo toma igual de en serio una vez que se encuentra con Daddy, apesar que a éste eso de “speak English” le suene un poco a cuento chino.

Esperando a mi Daddy. Escena fechada en mayo de 2005

Es absurdo y sin sentido que me esté planteando esto de que Daddy y yo no tenemos futuro por el hecho de que estos días de convivencia no hayan sido tal y como me había imaginado. ¡Se trata de mi padre! Antes tan solo era un chico con el que me planteaba una relación más o menos sería a largo plazo, porque sentía que estaba unida a él por una cuestión legal llena de incoherencias, e incluso sobre quien de algún modo he volcado mis frustraciones porque conocía mi existencia y se ha mantenido al margen durante nueve años. En realidad no me quería engañar a mí misma con una historia que a él no le convencía del todo y haberle dado una segunda oportunidad ha sido una manera de asegurarme de las decisiones que debía tomar al respecto. Sin embargo, se trata de mi verdadero padre y lo importante es que está aquí, vino desde Toledo para hacerme una visita y ahora que se le ha planteado la posibilidad de quedarse todo el verano no parece que haya tenido un momento de duda. Es cierto que tenemos algún que otro problema de entendimiento, pero no le puedo recriminar que me quiera abandonar, que me tenga desamparada, porque se quiere quedar conmigo. Es ilógico que ahora sea yo quien tenga mis dudas por el simple hecho de que no me siento tratada ni correspondida como me gustaría; quien no asimilo del todo que el hecho de ser su hija implique tanto lo bueno como malo. Daddy me ofrece la oportunidad de que sea yo misma, como siempre he anhelado, de manera que mis dudas al respecto no tienen el menor sentido.

18. marzo 2016

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s