El primer poema

Vuelvo a ser Jessica.

Manuel, Daddy, o cómo le queráis llamar, aún sigue secuestrado y no se puede quejar. Vuelvo para aburriros con mis historias, porque, mientras nadie le rescate, supongo que nada tiene que decir, que contar. Como a mí me gusta decirle “¡Qué guapo estás cuando te callas!”.

Sharon también está guapa cuando se calla, pero, según los chicos, lo está incluso cuando habla, la más guapa de todas para envidia del resto y desesperación de su hermana porque no debería dejar que los chicos a avasallasen de esa manera. Es más, le molesta un poco que le pidan que se calle, sobre todo cuando es consciente que lo hacen con intención de hacerle rabiar, por burlarse de ésta, normalmente instigados por Jack, para que no sea siempre Luz quien se lo pida porque es un poco cansado ejercer de hermana mayor, aunque sí no lo hace parece que se desentiende.

Que se calle Yuly en ocasiones los chicos también lo agradecen porque España es un país maravilloso, lleno de historia, pero no es el centro del mundo. Incluso yo, en ocasiones, me canso de escuchar sus historias, aunque ya sospecha ella que muchas veces me hago la sorda con toda intención, pero en el fondo me encanta que avive mi imaginación, por si entre esas historias incluye alguna alusiva a Toledo, pero lo malo es que Yuly, en nuestros primeros años de nuestra amistad, afirmaba convencida que ella nunca había estado en Toledo, pero, aun así, escuchaba sus historias y los ratos que pasábamos juntas se hacían de lo más amenos.

En ocasiones a Jack también hay que pedirle que se calle, porque Sharon asegura que no es necesario que se pase el día presumiendo de niño rico, porque, en realidad, es el más pobre de todos, pero «pobre de pedir», porque, si no, no se entiende que Luz se haya enamorado él como si no hubiera ningún otro en el mundo, porque ésta no se ha dejado engañar por su cartera. En cualquier caso, como Jack ya tiene novia y no necesita impresionar a nadie, casi mejor que se calle, dado que empezará a hablarnos de sus negocios y nos dejará con la boca abierta de lo absurdos y arriesgados que son algunos de éstos. Quiso participar en un negocio de esos de las redes sociales con idea de conectar a todo el mundo, con la idea de que antes o después alguno de los que se conectase tuviera a Daddy entre sus contactos. ¡Ay lo que han crecido las redes sociales en los últimos años! Sin duda culpa de Jack, pero fui yo quien encontré a Daddy por mi cuenta.

Quien por aquel entonces guardaba silencio, de manera premeditada, dado que, según ella, era yo quien me negaba a escucharla, era Ana. ¡Ay, si la hubiera escuchado entonces! ¡Si hubiera prestado un poco más de atención! ¿Quién se iba a pensar que Daddy era tan fácil de encontrar? Para ser verdad desconozco gran parte de los trámites y pasos que tuvo que seguir. Tan solo sé que me prometió que lo intentaría y que, si tenía éxito, yo sería la primera en enterarme. Ana siempre cumple con lo que promete, pero, si no la quieres escuchar, tampoco te obliga y casi mejor que lo descubras por su cuenta, que ella se va a limitar a orientarte.

La cuestión de este post es precisamente contaros cómo fue ese primer encuentro con Daddy. Bueno, en realidad, la primera pista que sin quererlo me encontré y sobre la que opté por mantener en silencio. Tampoco era tan fácil descubrir a quién le pertenecía porque no llevaba ningún nombre, aunque era fácil de deducir. De hecho, como a mí todo lo que me sonara a español me daba arcadas, iba a ser complicado que me preguntase si lo había visto o si me lo había guardado. En realidad por aquel entonces ya empezaba a superar mis traumas en ese sentido y, en cierto modo, pretendía dármelas de lista, porque ya empezaba a hacer lectura comprensiva de los textos que Ana me obligaba a leerle y mi curiosidad, aunque escondida, era irreprimible.

En la novela lo cuento en mi diario como una anécdota del día anterior, porque fue uno de esos momentos en que no me paré a pensar de manera que una vez que fui consciente de mi hallazgo no pude por menos que escribir sobre ello. Por aquel entonces para mí Daddy no era nadie en realidad, un completo desconocido ¿Cómo me iba a pensar yo que le gustaba escribir poemas? Es más, ¿Cómo se me podía pasar por la cabeza que si nadie sabía nada de él, uno de sus poemas fuera a aparecer así, como lo hice yo en aquella cuna del hospital? Os repito y reitero que Ana siempre cumple con su palabra y supongo que aquel hallazgo no fue algo tan casual como a mí me pareció, pero eso os lo tendría que aclarar ella, porque por mi parte no estoy muy segura de que llegase a saber que yo había encontrado, recogido y guardado ese trozo de papel.

Fragmento de la novela

Cuando regresaba del desayuno, mientras subía por las escaleras, me he encontrado media cuartilla en uno de los escalones. En principio me ha parecido que era un folio más, que no es raro que a alguna se le hubiera caído sin darse cuenta y después nos volvemos locas por encontrarlo porque están en los apuntes o ejercicios de alguna asignatura y de ellos depende nuestra propia existencia, sin exagerar demasiado. Lo cierto es que estaba algo pisoteado, como si yo hubiera sido la primera o la única que lo ha visto porque nadie más se ha percatado de ello. En cualquier otra circunstancia supongo que hubiera actuado con la misma indiferencia que las demás, e incluso, dado que se trata de un papel bastante pisoteado, el primer impulso habría sido cogerlo y echarlo a la papelera, para que nadie diga que el St. Clare está sucio ni nada por el estilo, pero como no he querido perjudicar a nadie, antes de pensar en tirarlo, lo he recogido del suelo y ojeado por si identificaba a la propietaria y se lo devolvía. Como he visto que era un poema escrito en español, porque italiano no me parece, he supuesto que tal vez se le haya caído a Ana, por esos dictados que en ocasiones me hace y que este curso pretende aumentar en dificultad.

Conclusión

¿Cuál ha sido vuestro primer poema de Manuel? Espero que no haya sido éste, porque en la web tiene publicado alguno que otro. ¿Tú también haces como yo y los lees a escondidas? Si en aquel momento hubiera sabido que se trataba de un poema de Daddy, de Manuel, te aseguro que me hubiera faltado tiempo para ir a preguntarle a Ana. Pero claro, la asignatura de Spanish es obligatoria en los últimos cursos del colegio y, aunque se suponía que yo había pasado por ellas, porque, de otro modo no me hubieran permitido matricularme en el High School, lo cierto era que los profesores me habían visto el pelo tan solo para escaparme antes de que me dejasen encerrada y obligaran a asistir a sus clases. Había hecho los exámenes porque no me había quedado otro remedio, para justificarme. Como estudiante de la asignatura de Spanish yo había una “homeschooled” en el colegio.

Yo sigo con intención de aburriros con las mías, si es que alguno de mis amigos no se anima antes. Le preguntaré a Mr. Bacon, el profe de Spanish que os cuente lo de su poema, aunque creo que Daddy / Manuel ya lo ha hecho en este blog, pero os dejo a vosotros el esfuerzo de buscar el post.  

Ya me contaréis, si os apetece, alguna de vuestras anécdotas poéticas.

Seguimos en contacto que tengo mucha gente a la que presentaros

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s