Vamos de visita

Tercer día de clase.

Diario: September 8th, 1995, 09:00 AM-11:20 AM

Yo no sé quién está más loco si el profesor de Word History I, Mr Johnson, por pedirnos que investiguemos sobre los primeros pobladores del continente americano, o Daddy por pretender ser tan original al inventarse mi historia que no es muy consciente de los problema en los que se termina metiendo. Tal vez con mis investigaciones sobre el tema, con la siempre oportuna y ocurrente contribución de Yuly no me hiciera merecedora de esa A+, que ayudase a subir la nota media de la asignatura, porque Mr. Johnson no ha prometido que ello fuera a ser suficiente como para que no demos un palo al agua el lo que resta de curso, ni de nuestras vidas. Sin embargo, como a Daddy se le ocurra llevar esas ideas tan originales suyas hasta la últimas consecuencias, le va a salir humo por las orejas. Por suerte para él y para los lectores de la novela. me parece que no habrá necesidad de llamar a los bomberos, pero sin duda este trabajo de clase va a dar un poco de juego y a contribuir a que se afiance mi amistad con Yuly un poco más, que no se centre todo ni solo en la asignatura de Spanish ni en la de Physical Education/Health, en donde también pasa cosas, pero de momento Daddy no ha publicado nada al respecto, será porque Mr. Ford no permita que ejercitemos el musculo equivocado y las consecuencias de esas llamadas de atención acaban por cansar a cualquiera.

La particularidad y curiosidad de este trabajo de Historia, está en el hecho de que se supone que yo tengo rasgos y ascendencia amerindia, por lo cual se trata, más bien, de investigar sobre mis antepasados maternos, aunque lo único que conozca de mi madre sea su apellido. se supone que he de ser un poco más consciente de mi propia realidad y no vivir tan solo obsesionada con el hecho de encontrar más datos sobre Daddy, sobre lo que, en realidad, no hago nada que se pueda confesar de manera muy abierta y sincera.

La cuestión es que este viernes es uno de esos días en los que Yuly y yo coincidimos en más clases, incluida la media hora del descanso, sin necesidad de que tengamos que buscarnos ni quedar en vernos en un punto determinado porque ya estamos juntas y después no tenemos que irnos cada una por nuestro lado como si fueranos dos extrañas. Es el tercer día de clase y ella mantiene su empeño en conocerme, en que seamos amigas, cómplices, confidentes y todo lo bueno que se supone ha de haber entre un par de adolescentes deseosas de rebelarse contra el mundo. Que frente a mi actitud de dejarme llevar por los acontecimientos, ella adopta una postura mucho más activa. La chica más lista de todo el high school ha fijado su objetivo como amiga en la más retraída, en quien tiene más diferencias con ella. Yuly es una chica de recursos y parece tener respuesta para todo, sobre todo una sonrisa de oreja a oreja que deja sin validez cualquier posible reparo o impedimento que a mí se me pueda ocurrir. Es más, acabo siendo yo la mala de esta historia por no ser un poco más detallista, por no hacer cas a los consejos de Ana y esforzarme un poco más en afianzar esa amistad, en demostrar mayor interés por una chica que es tan distinta a mí, pero que está claro que me puede sacar de más de un apuro con su buena predisposición.

Es decir, que cuando ambas coincidimos en clase de Spanish, por hablar de algo, le comento la ocurrencia de Mr. Jonhson y a ésta le falta tiempo para implicarse, se olvida de que no somos compañeras de clase en la asignatura de Worl History y que para ella va a ser un esfuerzo añadido a lo mucho que se supone que tiene que estudiar. ¡Menos mal que a mí no me iban a evaluar en cuanto a mis relaciones sociales! Sobre todo que Yuly no tuvo la ocurrencia de proponerme que yo también la ayudase a ella con alguna de sus asignaturas porque mi respuesta y reacción hubieran sido menos impulsivas que la suya. Ya éramos compañeras para el trabajo que nos había puesto Mr. Bacon sobre mis motivaciones para asistir a su clase y dada mi actitud estaba claro que Yuly se iba a responsabilizar de casi todo y un poco más porque pretendía conocerme hasta tal punto que eso de que yo fuera una chica de padres desconocidos y criada en un internado, en un hogar para chicas, Yuly lo iba a convertir en uno de los argumentos principales del trabajo. asistir a clase de Spanish bajo amenaza de que me dieran una patada en el culo, en caso de que no me lo tomase en serio o no aprobara, a Yuly le resultaba de lo más interesante. Es más, dada mi cerrazón a negarme a aprender, Yuly pretendía encontrar argumento para avalar mi postura y ser mi abogada defensora, con e objetivo de que a Mr. Bacon le impresionase tanto la redacción que nos eximiera a ambas de asistir a sus clases.

Mr. Bacon: (Entra y cierra la puerta) Buenos días. Reparto A+ entre los que estén sentados y en silencio. – Nos dice para que le escuchemos y reaccionemos a su presencia. – Espero que todos llevéis la redacción avanzada porque lo quiero para el día 18 de este mes. Tenéis más de una semana para acabar y tampoco se trata de que escribáis sobre toda la vida y milagros de nadie. Tan solo de sus motivaciones para esta asignatura y no considero que ello requiera tanto tiempo, pero así os lo pensáis con calma.

Al menos en esta tercera clase de la asignatura no hay que hacer ningún ejercicio, examen ni nada que suponga un sobreesfuerzo. Mr. Bacon llega a clase un poco más animado y dispuesto a que esta vez sí la clase sea un poco más amena y divertida para todos. Considera que ya nos ha puesto a todos los puntos sobre las íes y que es momento de que la situación no se le vaya de las manos, ya tiene una idea aproximada del nivel que tiene cada uno y sobre ello pretende estructurar y basar el ritmo de la asignatura. Se acabó eso de exprimirnos el cerebro para darnos cuenta se que nadie tiene ni puñetera idea de español, salvo Yuly.

Mr. Bacon: Para hoy tengo pensado que hagamos las presentaciones que no hicimos el otro día. – Nos dice. – Como supongo que ya se habrán pasado los nervios del primer día, estaremos todos más tranquilos. – Comenta. – Necesito aclarar mejor el nivel de conocimiento que tenéis del español, para ver si ya os concedo la licenciatura universitaria en filología en letras española y nos vamos a casa, o partimos de cero. – Nos indica con buen humor. – El pequeño ejercicio de ayer le fue bastante bien a la mayoría.

Fue Mr. Bacon quien lo dijo, que nos podíamos ir a casa, aunque era lógico entender que ninguno de los presentes, salvo él mismo, reunía los requisitos para ello la licenciatura en filología en letras española, ni siquiera Yuly, de modo que entiendo que ésta no se diera por aludida ni recogiera sus cosas para marcharse, aunque hubiera sido uno de sus impulsos, a pesar de que le entusiasmara aún menos eso de que el nivel de la clase tuviera que ser tan bajo que se partiera de cero cuando ella ya era bilingüe, ya que como reconoce, se pasa los veranos en Vigo, donde tiene ocasión de practicar el español, el gallego y el inglés cuando su tío Luis no está cerca para callarle la boca, dado que en Vigo, eso de pretender destacar ante sus amigas por sus orígenes americanos parece que no está muy bien visto, aparte que ella ha de tomar consciencia de que vive con sus abuelos y con su tío, quienes han de ser capaces de entenderse con ella sin dificultad. Su tío Luis habla inglés, pero tan solo en el trabajo, aparte que tiene una novia y futura mujer procedente de Boston.

Mr. Bacon: Gracias por la aclaración. – Le contesta. – ¿Alguien más tiene alguna noción de español? – Pregunta al resto de la clase en un perfecto inglés. – ¿Alguien que haya estado en España o países de habla hispana? ¿Alguien que tenga algún familiar, amigo o conocido que hable español, aunque sea como segunda lengua? ¿Alguno a quien le guste la música en español? – Pregunta. – Por poco que sepáis o conozcáis, os aseguro que en esta clase es un buen punto de partida el detalle que consideréis más insignificante. – Alega. – Me sirve con que hayáis asistido a clase de Spanish en cursos anteriores.

Jessica adolescente. Fotomontaje

¿Yo, conocimientos de español? ¡Ni mi nombre! Le confieso que entre mis hobbies o castigos está eso de la lectura no comprensiva de textos en español, de hacer dictados en español para que mis oídos se acostumbres, aunque son una verdadera desastre, y que soy capaz de entender a Ana cuando me habla en español, según el contexto de la conversación, y me coloca al nivel de Yuly como poco. Ni tan siquiera aludir al hecho de que a finales de junio he estado dos semanas de vacaciones en un sitio, cuya denominación y ubicación desconozco, donde todo el mundo hablaba en español. Como mucho podría confesar sin tapujos que los últimos cuatro curso en el colegio los profesores me conocían por saltarme las clases de Spanish con el mayor de los descaros y el menor de los remordimientos.

El primer día de clase nos enseñó un mapa donde nos mostraba la influencia del español en los Estados Unidos, y en lo referente al estado de Massachusetts el porcentaje estaba en torno al 3%, lo que trasladado a ese grupo se ajustaba a Yuly y poco más de manera que Mr. Bacon no se tenía por qué sorprender por nuestra aparente ignorancia, aunque la asignatura de Spanish se incluye en los planes de estudio a parte de 5th Grade y estábamos en 9th Grade, por lo cual podía decirse que la falta de respuestas se justificaba en la timidez, en que nadie tuvo valor en querer destacar sobre el resto. Quizá, si Mr. Bacon nos hubiera animado a repetir la cancioncita con la que se solían burlar de mí, hubiera habido más de no que se hubiese animado, pero tampoco era día para que el director nos recibiera en su despacho y supiera de esos malos hábitos adquiridos.

Influencia del español en los Estados Unidos
Mapa geopolítico de los Estados Unidos

Mr. Bacon: Si nadie responde, entenderé que esto del español os suena a chino a casi todos. – Nos dice. – No pasa nada. Así tendremos una excusa para aprovechar la clase y aplazamos la ceremonia de graduación para una mejor ocasión. – Argumenta con buen humor. – El objetivo de esta clase es que aprendáis el idioma y por empezar desde lo más básico nadie se ha muerto todavía. – Nos dice con buen ánimo.

Ante lo frustrante que resulta hacer la clase más participativa, conseguir que alguien más que Yuly hable en español, para que la clase resulta más amena y entretenida para todos, incluso para mi, nos propone el juego de las tarjetas, para que las emparejemos lo que implica primero hacer una lectura comprensiva del texto, entenderlo lo que hay escrito y después que perdamos la timidez y dejemos que se nos suelte la lengua a la hora de hablar con el resto de los compañeros. No hay que calentarse mucho la cabeza, no nos va a salir humo por las orejas ni nada parecido, tan solo se trata de leer unas sencillas frases y buscar a quien tenga su pareja. ¡Aún nadie se la muerto por ello! Además, salvo por el texto de las tarjetas. Mr. Bacon no ha dicho que no podamos hablar en inglés.

Con la excusa de las tarjetas me entero de cuando es el cumpleaños de Yuly, el 4 de julio. es decir que ella es dos meses y medio menos que yo, pero su coeficiente intelectual, su conocimiento del español, está por encima del mío. Ella ha recorrido más mundo. de todos modos si es cuestión de presumir de fecha de nacimiento, se supone que yo nací un martes, al día siguiente del Patriot Day, al menos esa en la fecha que consta en mi partida de nacimiento, igual pudo haber sido unas horas antes de la medianoche, pero al no haber ninguna certeza de ello, se fijó ese martes que fue cuando me abandonaron y encontraron en la cuna del hospital.

El caso es que con la excusa de las tarjetas, Yuly me sigue contando confidencias sobre su vida y no reprime su curiosidad por saber un poco más de la mía, mientras Mr. Bacon parece mantenerse ajeno a lo que sucede en el aula, que ya no tiene previsto hacer nada más en lo que resta del tiempo de clase, lo cual a mí me viene de perlas, porque me permito hablar en inglés sin ningún pudor y Yuly no tiene reparo en corresponderme, consciente de que hemos de seguir juntas hasta después de la asignatura de Physical Education/Health mejor que no se corte el hilo de la conversación. En la cafetería ya podremos hablar de cuestiones un poco más mundanas, más de chicas preocupadas por el ambiente que hay en el high school y hacer planes para su visita de esa tarde.

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