A vueltas con Toledo

Introducción

Lista de lo visitado hasta ahora: (ver lista en pagina aparte)

Que si Toledo para arriba, que si Toledo para abajo, que si tomar la calle de la derecha que lleva a no sé dónde o la calle de la izquierda que lleva a no sé qué. Una ciudad que parece que nunca se termina de visitar y, después de todo, lo que hemos visto hasta ahora no es ni la mitad, con algún que otro rincón que incluso a mí me ha sorprendido. Alguna veces los hemos recorrido con más prisas de las debidas y otras queriendo pararnos menos de lo que se recomienda. Porque Toledo o se recorre en cinco minutos o en toda una vida.

Mapa turístico del casco histórico de Toledo

Y si ya es larga de recorrer por dentro, incluso en sus cuevas, pozos, depósitos de agua y demás misterios escondidos, resulta que, además, se recorre por fuera, que nos echan de Toledo; nos hacen creer que los habitantes de Toledo son un poco fríos e insensibles. Pero descubrimos que, en realidad, son unas bellísimas personas, de lo más simpáticos y atentos, dado que nos echan de la ciudad para que no nos perdamos ni un solo detalle, porque, si el casco histórico es bonito desde cerca, a cualquier hora del día, desde la distancia, desde sus alrededores, no lo es menos.

Hay mil y una rutas para disfrutar de ese Toledo por fuera. las más recomendadas son la ronda del Valle y la senda ecológica. Porque, como suele decirse, «¡Toledo está de oferta!». En una sola ciudad, te ofrece un 2×1. Que no son rebajas, sino, más bien, de esos placeres de la vida de los que a todo el mundo le gustaría repetir.

El compañero para estas rutas es el río Tajo, la oportunidad de estar cerca de sus orillas y la ocasión de contemplarlo desde las alturas, de ver la ciudad desde la falda de la colina, con la inmensidad del cielo como sombrero y observar la ciudad de la distancia, adornada por el paisaje que rodea la ciudad hasta allá donde nos alcance la vista.

La senda ecológica es un paseo a pie, bordeando la ciudad con su historia, porque no hay otra manera de bajar hasta la orilla del río. Pero la ronda del Valle también se convierte una excusa para bajarse del coche y maravillarse ante lo que se presenta ante nuestros ojos. Porque, además, esa ruta por el Valle igual se puede hacer en coche que a pie y darse cuenta de que, detrás de cada curva de la carretera, el paisaje cambia. Toledo se ve, se vive, de otra manera.

Aunque no te olvides que estás en Toledo y ésta te lo recuerda también en estos paseos por los alrededores, con sus cuestas empinadas, sus bajadas, que son subidas, si vamos en sentido contrario, con sus pendiente y alguna que otra estrechez en el camino. sobre todo por la incertidumbre de no saber lo que habrá tras la próxima curva. Quizá haya otra porque la carretera, el camino, es igual de serpenteante por dentro de la ciudad.

La duda no es tanto por dónde ir, sino, más bien, cuándo empezar la camita, el paseo. Se puede ir desde el puente de Alcántara hasta el puente de San Martin o del puente de San Martin al Puente de Alcántara, de aquí para allá y de allá para aquí

Por la senda ecológica nos espera el río, la naturaleza salvaje de la ciudad a la que se le ha abierto un camino por el que podemos ir tan lejos como la fuerza de nuestras piernas nos aguanten. Desde el Baño de la Cava al puente Nuevo de Alcántara, por la orilla del río, el paseo del Barco del pasaje y la senda de Cabrestreros

Senda ecológica

Porque, si las piernas nos aguantan y queremos además de rodear la ciudad, desde la zona del Baño de la Cava podemos seguir el cauce del río e ir más allá de la antigua fabrica de armas y tener el río bajo nuestros pies. y llegar hasta casi el puente de la carretera de la Peraleda

Y si nos quedamos con ganas de caminar podemos cruzar el puente y darnos un paseo de vuelta hasta el puente de San Martín, cruzando el parque de la Peraleda y recorriendo las calles por las urbanizaciones y cigarrales de esa zona de la ciudad.

Por la ronda del Valle, desde el puente de Alcántara, hasta el puente de San Martin, nos esperan el puente y el arrollo de la Degollada, el Cerro del Bu, la ermita del Valle, la piedra del Rey Modo, los cigarrales….. nos espera la panorámica siempre distinta de la ciudad, para descubrir cuáles de sus edificios destacan desde cualquier parte del recorrido y cuáles son los que aparecen y desaparecen de nuestra vista según avanzamos .

Ronda del Valle

O, si no nos apetece ir por el Valle, podemos ver hasta dónde llegamos si tomamos como referencia el camino que se inicia en el puente Nuevo de Alcántara y pasa por debajo del puente de Alcántara, porque este pequeño pasadizo ha de tener algún sentido, este camino junto al cauce del rio ha de llevar a alguna parte.

Camino en el puente Nuevo de Alcántara
Pasadizo bajo el puente de Alcántara

Y si cruzamos el puente del Azarquiel, podemos acercarnos por el parque de Safont, por donde ante se encontraba la playa en la que los toledanos venían a bañarse

Camino en el parque de Safont

Porque si algo tiene el río Tajo son dos orillas, de manera que a lo largo de todo su recorrido en torno a Toledo te ofrece la posibilidad y oportunidad de disfrutar de la naturaleza y de la Historia, de manera que tan solo queda decidir por dónde vamos mañana.

De seguro habrá toledanos que conozcan otras rutas, otros caminos para seguir dando vueltas a Toledo, con la certeza de que siempre se descubre algo nuevo e interesante