Escribiendo y aprendiendo

ESPERANDO A MI DADDY

(reeditado)

Segundo día de clase.

Diario: September 7th, 1995, 12:24 PM-02:30PM

Reflexiones de Jessica

Buenas noticias para aquellos que quieran verme asistiendo a otras clases, porque ni el mundo ni la novela, ni mi vida giran en torno al Spanish, aunque tenga una importancia fundamental en el desarrollo de los acontecimiento.

Sin embargo, por suerte para mí, al igual para vosotros, es un descubrimiento saber que hay mundo más allá de mis narices, de lo que alcanza mi vista.

De todos modos, lo que es bueno para vuestro divertimento como lectores, para saciar esa curiosidad sobre lo que os cuente sobre mi vida, Tal vez en estos momentos para mí no lo sea tanto, porque me corresponde sufrirlo y no siempre son experiencias tan placenteras como me gustaría. En cualquier caso, os lo cuento, os lo comento, y dejo a vuestro criterio las correspondientes valoraciones.

Primero he de decir que la asignatura de «Writing workshop» es de las opcionales, de las que se cursan tan solo dos horas a la semana. Por lo cual tampoco es algo de lo que pueda disfrutar todos los días.

Diría que es una de esas asignaturas en las que mi opinión se tuvo en cuenta, para compensar la obligatoriedad de asistir a clases de Spanish, lo uno por lo otro.

Si hubiera sabido que haría amistad con Yuly me hubiera molestado en preguntarle en cuáles se matricularía ella, para así ir juntas. Pero como no se dio el caso, cada una escogió según su parecer y en esta tampoco coincidimos. Aunque, dados sus gustos, deberían haberle dicho que se encontraría con algún que otro «bicho» y ello le hubiera ocasión a que se lo pensara. Esto es que con todo el jaleo que tenía con todo esto del horario de clases al final se consideró que no me podría defender sola, que para los problemas a los que me iba a enfrentar no necesitaría de la ayuda de nadie.

Como en el mundo y en el high school hay más adolescentes aparte de Yuly y de mí, que ya volvemos bastante locos a algunos profesores, lo que sucede en esta primera clase de Writing workshop, aunque me afecta de una manera indirecta, porque mi fama poco a poco se extiende por todo el edificio, no acaparo tanto protagonismo con eso de que los alumnos tenemos algo así como buffet libre con las diferentes asignaturas.

En esta ocasión coincido con quienes aspiran a ser los alumnos más «cool» de la Class 1999, el año en que nos graduemos. De manera que tengo ocasión de codearme con lo mejor de los mejor, para que se me suba un poco la autoestima y se desvanezca esa idea de que todo lo malo me tiene que tocar a mí.

Aunque haya que escribir una carta a algún compañero o a alguien en particular, yo reprimí el impulso y redactarla de una manera un poco más abierta para expresar cómo me sentía. es más como esto de escribir en inglés, se supone que se me da mejor que con el español, ya sabéis a quién le tocó hacer doble trabajo para facilitar la lectura de la novela, porque yo soy de las de «I don’t speak Spanish».

Thursday, September 7, 1995
Letter to you, I do not care who you are.
Dear classmate:

I do not know what tell you. Certainly I guess it does not matter because this is just piece of homework for class. Nor do I tell my life because I do not know you and do not know what I write so that letter have some content. However, the teacher has asked us to put imagination and what I’m doing because I hope to get a good mark in this subject. Not that I have much liking to write, but sometimes I do it for my entertainment. 

De todos modos, no sé si me entusiasma mucho eso de ser compañera de clase de George Johnson, porque desde el primer día, demuestra ser un poco creído y ponerse en evidencia, que no son tan solo los chicos que acuden a clase de Spanish conmigo son tontos de remate y en esta asignatura no tengo a Yuly para sentirme un poco menos indefensa.

George: (Se pone de pie) Me llamo George Johnson. – Se presenta. – Le he escrito una queja a la chica que ha hablado antes y nos ha pedido que no le escribiéramos cartas de amor. – Explica.
(....)
George: (Lee) ‘Estimada compañera: Comprendo que aspires a ser la chica más popular de 9th Grade. Estamos a comienzo de curso y todas aspiráis a ello, a que los chicos suspiremos por vosotras, pero me parece que con esa actitud tan negativa y recelosa no tienes muchas posibilidades. Los chicos te vamos a considerar una chica presuntuosa y, como es lógico, no es algo que nos agrade. Ya supongo que sabes cómo nos gustan las chicas y las que son como tú merecen que las pongan en un rincón a aparte.....

Su carta es para Elisabeth, pero sin duda la sutileza e indirecta de a quién se están claras

Fíjate, por ejemplo, en esa Jessica Bond, de la que ya se habla por todo el High School y a la que aún casi nadie conoce. Se ha hecho popular en dos días con la tontería de la canción. Seguro que ella sí es una chica que merezca la pena, porque a todos los que nos ha llegado el rumor de la canción y no la conocemos, nos imaginamos que es una chica guapa e interesante, aunque quizá, en la realidad, tal vez sea más fea que un pie, pero eso de que se diga de ella que es una bomba sexual ha contribuido que se gane la admiración de muchos chicos.  

Aunque tampoco tengo muy claro eso de que Elisabeth Stevenson se ocupe de bajarle los humos, porque lo que consigue con ello es ponerse en evidencia.

Elisabeth: (Levanta el brazo) Por favor ¿Le puedo responder? – Pregunta a la profesora.
(....)
Elisabeth: Es una carta de amor. – Aclara, aunque por la expresión de su cara se intuye que lo ha escrito con demasiada sinceridad. – (Lee) ‘Amado George: Te saludo así porque estoy segura de que te gustaría que todas las chicas del Medford High suspirásemos por tus huesos, porque te crees un chico guapo e interesante, pero una vez que superamos esa primera impresión, que miramos más allá, que te conocemos cómo eres, tendrás que admitir que nos desilusionamos una tras otra porque, quienes ya te conocemos de antes, sabemos que para ti las chicas somos meros adornos en tu vida.....

En cualquier caso, coincido con ésta el curso ha empezado a todos con mucha intensidad y que no soy de la única de quien se habla en clase o por los pasillos.

La cuestión es que esta vez un inocente ejercicio de clase sirve de excusa para poner de manifiesto ciertas actitudes y comportamiento poco loables, en donde lo que para algunos es una broma por que no les afecta, por desconocimiento, porque no son conscientes del daño que ello puede causar, otros lo sufren en silencio. Dado que George, como dicen españoles, con su escrito se pasa tres pueblos, por una parte para poner en evidencia esa supuesta popularidad pretendida por Elisabeth, para ser un de las chicas más populares y destacar sobre las demás, pero a quién ponen en ridículo es a mí.

Casi mejor evitarse las presentaciones del primer día porque después de los comentarios de George todas las miradas se hubieran vuelto sobre mí y hubiera tenido que escuchar esa dichosa cancioncita que me persigue a todas partes.

Casi mejor que mis compañeros no sepan ni no apellido ni mi nombre completo.

Boys: ♫ Jess Bond, Jess Bond, you are Jessica Bond. You can give it to me when I need to come along. Jess Bond, Jess Bond, she is Jessica Bond ♫

02:30 PM. MHS Patio

Lo mejor de la mañana, sin duda es que llegue la hora de marcharse a clase y encontrarse con una sonrisa amable, con alguien que tiene un mejor concepto de una que una misma. De alguien que, en contra del pesimismo o las burlas que acompañan tu mañana en el high school, aparte de no negarte el saludo más afectuoso y cómplice entre dos buenas amigas, tiene interés en conocerte, en fomentar ese compañerismo, en saber quién eres; quién de esconde detrás de esa fachada de chica tímida y retraída.

Yuly: See you later, alligator. We’ll see you tomorrow.

Jess: After a while crocodile.

Yuly: Confirma lo de mañana ¿Vale? – Me pide. – Tenemos que hacer un buen trabajo.

Que sí, que la excusa es ese trabajo para la clase de Spanish y que tal vez Yuly se quiera meter donde nadie la ha invitado, pero lo que pretende es justo eso, que la inviten para no presentarse sin avisar. Porque, además, como ella viene desde West Roxbury, del sur de Boston se tiene que poner de acuerdo con sus padres para que la lleven y la recojan. Que si viviéramos en el mismo barrio, en la misma calle, no habría tanto problema. Aparte que, como yo vivo en un internado con más niñas, tampoco es cuestión de que acudan mis amigas sin más. De hecho, dado que yo entonces no tenía a nadie a quien considerar mi amiga fuera del internado y en aquellos momentos quizá tampoco dentro, lo de pedir permiso a Ana o a Monica estaba más que justificado.

¡A saber con qué tipo de chicas me relacionaba yo!

¿Merecería Yuly su aprobación? Una chica completamente opuesta a mí, de buena familia, inteligente y entusiasmada con todo lo referente a España, su idioma y su cultura; una chica que cruzaba el océano todos los años para ir a casa de sus abuelos. Mientras que a mí no había quien me sacara del barrio, casi ni del internado, de no ser porque tenía que ir a clase,a misa, me escapaba al parque a jugar con los chicos o saltaba al coche de Ana en cuanto se mencionaba la posibilidad de acercarse por Carson Beach

West Roxbury-Medford. Google map

Ser de West Roxbury parecer algo trivial e incluso pretencioso para un personaje que será tan relevante de la novela y en mi vida, aunque esa tarde no lo supiéramos ninguna de las dos. Es alguien que supone un contraste conmigo. Alguien de mi edad que me servirá como referente. De tal manera que esa españolidad que caracteriza a Yuly está en cada detalle, salvo en su fecha de nacimiento, el 4 de julio. Porque Yuly tiene ese toque de americana, de estadounidense.

Porque, si no lo sabéis, en West Roxbury se encuentra la iglesia de St Theresa of Avila, hay un colegio con el mismo nombre y, al otro lado de la calle, es donde vive Yuly. Justo al lado, para que los profesores la vean desde la ventana del aula, si pretende esconderse en su dormitorio y argumentar eso de que no había acudido a clase porque estaba enferma. ¡Qué si se tiene que buscar otro sitio más idóneo donde vivir no lo encuentra!

Pero al venir a estudiar a Medford, a parte de los madrugones, se le ha terminado eso de caerse de la cama y entrar en clase. Ahora puede argumentar que se ha encontrado con un atasco en la carretera .

A ella la traen y recoger sus padres, que, según cuenta ella, trabajan cerca del high school, al menos de esa parte de Medford. A mí me toca subirme al bus school. En caso de que me despiste, siempre tengo la opción de volver a pie, con un pequeño paseo de algo casi dos 2 millas de distancia (3,0 km), o en el bus urbano. Aunque casi mejor que no me despiste.

Ya habrá tiempo y ocasión para que Yuly quiera hacer de buena amiga, presentarme a sus padres y convencer a quien corresponda en esa ocasión para que me acerquen hasta el internado. No les pilla muy al pasar, pero tampoco se tienen que desviar demasiado de su ruta.

Además, como ella planea esa visita con la excusa del trabajo, pronto se percatará de lo fácil o o que resulta que vaya a por allí.

September 7th, 1995, 02:30 PM-06:15PM

06:15 PM. Bedroom

Y si los demás se sienten a salvo cuando llegan a casa, a mí me toca rendir cuentas ante Ana. Quién, sin ser muy directa en sus acusaciones o comentarios, da a entender que está al corriente de todo lo que me sucede en el high school. Al menos en clase de Spanish y no hace falta calentarse demasiado la cabeza para saber quién es el chivato. Es de mala educación señalar👉🏼

Mr. Bacon, el profesor de Spanish ¿El chivato?

De manera que, tras haber hecho ese desastroso ejercicio en clase de Spanish, con tan solo tres preguntas mal contestadas en media hora; en vista del entusiasmo demostrado por la asignatura y por mi porvenir, Ana decide tomar cartas en el asunto y ponerse un poco más seria conmigo.

Ya que, visto lo visto, eso de calentar la silla y que no me salga humo por las orejas se me da de perlas. Mr. Bacon, el profesor de Spanish, ya sabe lo bonitos que tengo los ojos y si me he peinado antes de salir del internado. Pero eso no es suficiente, se supone que no es lo que tengo acordado con Ana, tengo que tomarse la asignatura en serio y aprobar.

Grades in High School:
Grade    %                  GPA         
A            100-90          4.0-3.5       highest grade, excellent
B            89-80            3.49-2.5     above average
C           79-70            2.49-1.5      average
D           69-60            1.49-1.0      the minimum passing grade
F            59-0              0.99-0.0      fail
x_0 a x_3 es -,
x_4 a x_6 es =,
x_7 a x_9 es +.
Example
Class                                  Credits   Grade    Points
Algebra 101                       3            A            3 × 4.0 = 12.0
Biology 102                       4            B+         4 × 3.3 = 13.2
History 103                        3            B−         3 × 2.7 = 7.1
Physical Education 104    1            C           1 × 2.0 = 2.0
Total                                11                                 34.3
Grade Point Average: 34.3 / 11 = 3.11 or slightly above B average
Tabla de calificaciones

Ana: Bueno ¿Qué te parece? – Me dice. – ¿Cuál será tu GPA al final de curso? – Me pregunta. – ¿Serás una chica de 4,00?

(….)

Jess: Vale. – Le digo confiada en que no cumplirá su amenaza. – Si mi GPA es menor de 2 me iré a Toledo de vacaciones, aunque tenga que pasar dos meses bajo un puente y aprender español, aunque no quiera. – Le propongo, a pesar de que no tenga ninguna credibilidad. – Sin embargo, si es mayor de 3, me quedo aquí como todos los veranos. – Le propongo. – Si es un valor intermedio, me quedo, pero buscaré algo que hacer. – Sugiero porque parece lo más justo.

En definitiva, que me termina liando de tal manera que mi futuro más inmediato ya no se centra solo en mi permanencia en el en el internado, durante los cuatro años que haya de estar en el high school, ni en una única asignatura, porque se supone que las demás las podré aprobar sin problemas. Consigue poner en juego mis vacaciones para el siguiente verano, porque en las que acababa de terminar había viajado a un destino que ella sí conocía, pero que para mi seguía siendo un misterio. De hecho, mi sueño es viajar a Toledo y reunirme con Daddy, pero la advertencia de Ana es que me iba a mandar con una buena patada en el culo como no espabilara y me tomase más en serio los estudios.

La diferencia entre unas calificaciones aceptables, tirando a altas y un suspenso está en lo que podré hacer o no durante las vacaciones de verano. Que no se trata de que, si me va mal con la asignatura de Spanish, lo compensaré yendo a clases de recuperación. Aunque mi intención sea la de no matricularme de nuevo en esa asignatura.

El escarmiento será que me pasaré dos meses en Toledo (España), obligada a verme rodeada de gente que hablará en español y convierta el mayor de mis anhelos en la peor de mis pesadillas.

Por supuesto, se entiende que tras esa amarga y larga visita, experiencia, a la vuelta, me esperarán en el otro internado.

Adiós a la posibilidad de reunirme con Daddy, si en dos meses de vacaciones no me ha dado tiempo a encontrarle. Porque tendría estar yo sola en Toledo y los cuentos de una adolescente despistada y desubicada resultarán poco creíbles.

De modo que más vale que empiece a plantearme en serio eso de convertir el libro de texto Spanish en mi libro de noche y de día, de cabecera; afinar mis cuerdas vocales, afinar los oídos y despejar la mente de todo lo que me impida que esa fuente infinita de sabiduría se asiente en mi cabeza.

Es decir,

  • con una nota media general de 2 puntos, no es que me prometa un verano de esos de tocarse las narices. Pero, al menos, no tendré que tocar mis maleta ni pensar en mudanzas.
  • Con un suspenso en la asignatura de Spanish y no siendo una alumna destacada, se presentaba como algo no demasiado factible, aunque con el resto de las asignaturas fuese más o menos bien.
  • Lo de conseguir un GPA de 3 puntos iba a requerir que saliera humo por las orejas y ello quedase reflejado en todas y cada una de las asignaturas sin excepción.

Lo que Ana pretende es que me duela el culo de tenerlo pegado a la silla y que a final de curso bien invertido cada centavo destinado mi educación. Sobre todo, cada gota de su paciencia y de mi esfuerzo. Que al menos en el siguiente ejercicio de clase que tenga que hacer de la asignatura de Spanish haya un acierto. O, en caso de ser todo fallos, que me dé tiempo a contestar a todas las preguntas. Que la siguiente vez que «el chivato» le comenta algo de mí a Ana haya un primer indicio de positividad.