Esperando a mi Daddy (4)

Saturday, October 7, 1995

06:40 AM. Bedroom

Suena el teléfono por todo el St. Clare`s

Es sábado y el teléfono no debería sonar tan temprano, pero no es un sábado cualquiera y resulta más efectivo que el despertador, que ayer dejé desconectado. Ana se ha quedado de guardia y, como acordamos hace dos semanas, está decidida a que me someta al SAT para evaluar mi nivel. Se ha enterado de que en el Medford High cabe esa posibilidad y debido a nuestro limitado presupuesto y a que es casi seguro que he de tomármelo en serio, pero esta primera vez suspenderé y será un gasto perdido y absurdo, los exámenes me lo pondrá ella. Además, como estamos cerca de los exámenes del cuatrimestre, se supone que será un anticipo, una manera de saber qué asignaturas necesitan un mayor empujón por mi parte y en cuáles me lo puedo tomar con un poco menos de agobio. En cualquier caso, Ana pretende que me lo tome con la mayor seriedad posible, porque ella me controlará el tiempo y se asegurará que nadie me moleste durante el tiempo que duren los exámenes. Algo así como que tendrán que venir los bomberos a sacarme porque de otro modo me moveré de la silla.

Lo curioso es que tal vez Yuly también se acerque y comparta la pesadilla conmigo. En su caso está segura de que obtendría una puntuación alta e incluso que, como me explicó Ana, ello le favorecerá a la hora de solicitar plaza en la universidad que quiera, porque tendrá algo con lo que demostrar sus cualidades e interés. Sin embargo, prefiere reservarse el coste del examen para sus viajes a España, al menos por el momento. El próximo curso cuando sea alumna del nivel Honor, si es que consigue plaza, se mostrará mucho más exigente consigo misma. Por el momento se quiere centrar en su objetivo que es conseguir las calificaciones más altas en este curso de 9th Grade, consciente de que la signatura de Spanish la lleva bien se concentra en las demás asignaturas. Es una mentalidad y planteamiento diferente a los míos, aunque el objetivo a largo plazo sea el mismo. Yuly espera ser quien tome la última decisión sobre la universidad a la que vaya y por mi parte tan solo confío en que haya alguna que me tenga en cuenta a ser posible la de Tufts, porque está en Medford y considero que es la más próxima al St. Clare, aunque ya sé que no podré vivir aquí, pero, si Daddy viniera, me encontrará cerca y con facilidad.

Ana me ha dicho que, si Yuly viene con intención de someterse al SAT, estará encantada de recibirla. Confío en que no pretenda torturarla para que no regrese porque de momento ha demostrado ser una buena compañera de clase y ya empiezo a considerarla una amiga, aunque queda pendiente lo que suceda en los próximos meses o años porque tengo la incertidumbre de que nuestras vidas antes o después se distanciarán porque tenemos inquietudes diferentes y será complicado que encontremos intereses comunes que de verdad refuercen esa amistad. En cualquier caso, por mi parte tampoco tengo ningún reparo en que pasemos juntas por esta pesadilla. Supongo que por parte de Yuly la intención es que la consideren una buena influencia para mí y que por parte de sus padres tampoco haya reparo en que seamos amigas. Como suele ser habitual, causa un cierto recelo el hecho de que yo sea una chica del St. Clare y que, en mi caso, además. me haya quedado más tiempo del permitido. Juzgado con una cierta frialdad lo cierto es que no es demasiado favorable para mí. Sin embargo, cuento con el respaldo de Ana y a lo largo de estas primeras semanas Yuly y yo nos hemos tratado lo suficiente como para conocernos y entendernos bien. 

Ana: (Se asoma por la puerta) Ya sé que no sonado el despertador todavía, pero ¿has oído el teléfono?

 Jess: Buenos días. – Le contesto a lo primero. – Sí, el teléfono sí lo he oído. – Reconozco. – Ha sonado por todo el edificio.

Ana: Pues levanta y prepárate porque tienes examen. – Me indica.

Jess: ¿Lo de SAT es en serio? – Le pregunto contrariada y confiada en que dirá que es broma.

Ana: Quien llamaba era Yuly para confirmar que también hará el examen. – Me comenta. – A sus padres les ha parecido una buena idea y la traen.

Jess: ¡Pero es que eso es asunto nuestro! – Alego antes de que se lo tome demasiado en serio.

Lleva varios días lloviendo y lo cierto es que ante este panorama cualquier distracción parece tentadora antes que quedarme encerrada aquí sin hacer nada. Monica tal vez lo haría, pero Ana no me mandará a hacer ningún recado. Además, el hecho de que Yuly haya llamado y avisado que viene me deja sin argumentos para no hacer los exámenes del SAT y ponga en evidencia mis muchos o limitados conocimientos, aunque, como tal, no vaya a tener ningún valor ni repercusión académica. Es un ensayo, una prueba de control para que Ana corrobore que en estas primeras semanas de curso hago algo más que lamentarme por madrugar más que nadie y asistir a clases de Spanish que en principio no me sirve de mucho provecho dados mis escasos progresos. Esto será algo así como un experimento de prueba de acceso a la universidad, que Ana se convenza de que estoy preparada para ello y que, cuando me llegue el momento, lo superaré sin más dificultad que el resto, que como suspenda me veo con las maletas en la puerta o de camino a Matignon High porque aquí y nadie más se puede hacer por mí.

Ana: Te levantas ¿o te saco de las orejas? – Me pregunta con gesto serio. – Yuly estará aquí en menos de una hora y lo mínimo es que la esperes en la entrada, lista y en condiciones para hacer los exámenes. – Me indica. – Mejor que aproveches que estos exámenes serán de prueba porque, como colmes mi paciencia, para el mes que viene te llevo al Medford High y te presentas a los de verdad. – Me dice amenazante.

Jess: Ya voy. – Le respondo con algo de pereza y desgana, mucha. – Salto de la cama en dos segundos, en cuanto consiga que mi cuerpo reaccione. – Alego.

No me atrae la idea de tener que competir con Yuly, que esto sirva para que se ponga más de manifiesto las diferencias que hay entre las dos, aunque no quiero pensar que sea ella quien se aprovecha de la buena predisposición de Ana o se implique en los asuntos del St. Clare más de lo que debería. En realidad, como ella me comentó, es una excusa para vernos y eso de que haya quedado conmigo para que hagamos un examen resulta tan peculiar que sus padres no pondrán objeciones a traerla. Es evidente que entonces no me mentía o que ahora se arrepentirá de habérselo insinuado porque le han sacado de la cama a la misma hora de todos los días cuando hubiera dormido dos o tres horas más de ser un sábado normal, con el añadido de que el lunes es fiesta lo que implica disfrutar de tres días de descanso. A causa del SAT a las dos nos robarán un día. No sé si es un robo o una renuncia involuntaria, pero la cuestión es que nos pasaremos una mañana de lo más entretenida, una mañana en la que estoy segura de que Ana pondrá en evidencia de lo que es capaz y es muy probable que el examen como tal sea de los originales, de años anteriores o algo así.

07:45 AM. Bathroom

Que se abra la puerta desde fuera sin que hayan llamado antes para saber si el baño está ocupado es una falta de educación, aunque en esta ocasión y dadas las circunstancias es factible que se ponga en dudas mis intenciones porque, si tan mala me resultaba la noticia y posibilidad de que me hubieran buscado o encontrado una familia de acogida cuando era pequeña, la expectativa de que me examinen no es para que dé saltos de alegría, aunque se trate de un ensayo sin repercusión académica y de antemano se dé por sentado que mis calificaciones no serán demasiado altas, en particular si he de competir con las aptitudes y capacidades de Yuly, quien me supera  y no espero que vaya a tener ninguna consideración conmigo porque estoy segura que se lo planteará tan en serio como si fuera de verdad. Me he excedido a la hora de hablar maravillas de Ana, por lo que ahora tendrá la oportunidad de comprobarlo por ella misma. Ana consigue todo lo que quiere con una llamada de teléfono, menos localizar a Daddy, por lo cual, si esto del examen SAT funciona, me temo que para el mes que viene o en diciembre me hará repetir la experiencia, sin que descarte que incluso se plantee que el examen sea en español para añadirle dificultad.

Yuly: ¿Te parece bien que haya venido? – Me pregunta algo cohibida. – Me asusta un poco presentarme al SAT de verdad y esto me servirá de ensayo.

Jess: Confío en que hayas estudiado, porque Ana se toma esto muy en serio. – Le advierto. – Si te soy sincera, a mí me pilla un poco de sorpresa, sin muchas ganas.

Yuly: Es un ensayo, de manera que tranquila. – Me responde.

Jess: Lo cierto es que estoy como un flan. – Le confieso sin tapujos. – Es la primera vez que Ana se toma tan en serio mis estudios.

Yuly: Supongo que no quiere que le des motivos para echarte a la calle. – Me responde. – Se supone que habrá convencido a los administradores para que permitan que te quedes y lo ha de justificar de alguna manera.

Jess: Contigo aquí tendrá doble trabajo. – Le indico con complicidad.

Yuly: Sí, bueno…. – Me contenta algo entrecortada al entender la sutileza de mi comentario. – Pero es que a mis padres no les gusta que desaproveche la oportunidad de hacer un buen examen. – Se justifica con cierto sarcasmo.

Jess: Me peino y vamos a la tortura. – Le propongo.

Si cuando ha abierto la puerta esperaba encontrarme en una situación un tanto comprometida, le he dejado con las ganas, porque tan solo me lavaba las manos. Como le he dicho, ya he desayunado, pero no me gusta llevar las manos pringosas y menos para enfrentarme a algo tan serio como un examen. Supongo que Yuly tiene razón y que esto es más por Ana que por mí. En todo caso, Ana pretende que nos lo plateemos como si fuera de verdad, como si el día de mañana fuera a ser tenido en cuenta por las universidades más prestigiosas a la hora de valorar nuestra idoneidad o no para admitirnos entre sus estudiantes. En este caso supongo que a mí me juzgarán los administradores, por si me gano o no mi derecho a seguir en el St. Clare otro curso más o en cuanto sepan los resultados me sugieren que deje libre la habitación y me traslade a Matignon High o cualquier otro high school con residencia que me acepte en esas fechas, una vez que el curso ya se ha iniciado. Yuly lo único que pone en juego es su autoestima, que, si no obtiene una puntuación demasiado alta, se replanteará la organización del curso hasta final de curso, ya que tiene un objetivo claro y muchas posibilidades de conseguirlo, siempre y cuando no se le tuerzan los planes en el último momento.

Yuly: ¿Puedo dejar mi mochila en el dormitorio? – Me pregunta. – No es por desconfiar, pero prefiero no dejarla al alcance de cualquiera.

Jess: Sí, déjalo donde quieras. – Le respondo. – Tengo el dormitorio un poco alborotado, pero es porque Ana me ha sacado de la cama y no me ha dado tiempo a ordenarlo.

Yuly: No hace falta que me justifiques. – Me contesta. – Yo también espero que a mi madre no se le ocurra asomarse por mi dormitorio porque ya sé lo que me espera para esta tarde.

Jess: ¿Cuándo te vendrán a recoger? – Le pregunto intrigada.

Yuly: Si todo va bien y por lo que han hablado con Ana, me marcho a la una en punto. – Me indica. – Me quedaría más tiempo, pero tengo planes con las amigas del barrio.

Jess: Bueno, como quieras. – Le digo un tanto desencantada.

Me molesta un poco la idea y el hecho de que tan solo haya venido motivada por el SAT y no por la posibilidad de pasar el día juntas, que haya venido con el tiempo marcado, cuando lo lógico es que se hubiera tomado el día con calma. No hay clase hasta el martes y para los exámenes aún quedan tres semanas, por lo cual no estaría de más que se relajara, pero con sus excusas pone de manifiesto que ella tienen su vida social en West Roxbury, que su paso por Medford casi lo considera algo accidental, de manera que no me tiene tanta consideración como a mí me gustaría o me ha dado a entender hasta ahora. De todos modos, admito que ha sido sincera conmigo desde el primer momento y que tampoco he puesto demasiado interés en que nuestra amistad vaya más allá de las clases, aunque tras la experiencia de su primera visita lo cierto es que me ilusioné bastante, a pesar de que aquella visita se justificara con el trabajo de Spanish y esta segunda por los exámenes del SAT, no porque haya venido a pasar el día con quien considera una de sus mejores amigas. En cualquier caso, se lo agradezco y no me tomaré a mal que se marche tan pronto porque no quiero que me considere una chica dominante y acaparadora.

08:00 AM. Dining room

Como hay dos mesas en el comedor no hay posibilidad de que rivalicemos por el sitio ni nos molestemos mientras hacemos el examen. Si esto fuera de verdad un aula del Medford High, las mesas serían pupitres y en vez de dos chicas seríamos varias decenas. En cualquier caso, Ana pretende que nos lo tomemos con la debida seriedad, cada una se ha de sentar y ocupar la mesa que quiera porque amplitud no nos faltará y, dado que estaremos separadas, no nos molestaremos entre nosotras ni nos hemos de preocupar por lo que suceda más allá de estas cuatro paredes. Tenemos que estar centradas y concentradas en lo que hacemos, mentalizadas de que la mañana se nos hará muy larga, o muy corta en función de cómo se desarrollen los diferentes exámenes. Por mi parte ya he reconocido que no me siento demasiado optimista ni positiva con respecto a resultado. Tampoco es que mi estado de ánimo sea un reflejo de cómo llevo el curso, tan solo de la importancia que le soy a esta prueba y lo consciente de que soy de que tal vez me haya de esforzar mucho más si pretendo llegar a la universidad y no quedarme por el camino porque en el fondo me siento capaz de superar el reto universitario, pero estoy bloqueada por la falta de noticias de Daddy.

Prefiero la mesa más alejada de la ventana, para no sentir tan constante ni cerca el ruido de la calle, aparte que tengo la impresión de que es el sitio que tiene una mejor iluminación y está más apartado de la vista de todo el mundo, de manera que con mi elección a Yuly no le queda más remedio que irse a la otra mesa, con todos los inconvenientes o ventajas que ello tenga. Tal vez debiéramos echarlo a suerte o dejar que fuera Ana quien decidiera por nosotras, porque me temo que Yuly se siente un poco cohibida y no se atreve a protestar. Como he comentado antes, tengo la suerte de que me siento en mi casa, aunque como tal mis sentimientos con respecto son contradictorios, por cuanto es mi hogar y la evidencia de que mientras viva bajo este tejado no estaré con Daddy. De hecho, espero que con este examen se considere que sumo puntos y hago méritos para que Ana se plantee un poco más en serio esa búsqueda y convenza a los administradores para que no tengan demasiada prisa porque yo me marche, aunque me quiera ir en cuento Daddy asome la nariz por la puerta y no serán éstos quienes me retengan.

Ana: Sed bienvenidas las dos a vuestro primer examen SAT. – Nos dice de manera ceremonial. – Durante las próximas cuatro horas espero que os divirtáis y seáis capaces de demostrar todo lo que sabéis.

Yuly: Pero, ¿de verdad que es en serio? – Le pregunta contrariada y con bastante incredulidad. – Tampoco es que haya estudiado en exceso. – Reconoce.

 Ana: Es un ensayo, pero pretendo que lo viváis como si fuera de verdad. – Le indica. – Tan solo dejaré que tengáis dos lapiceros del N.º 2, un borrador, un sacapuntas y una calculadora lo más sencilla posible, porque los cálculos y las operaciones las haréis de cabeza, sin trampas.

Yuly: Eso sí me lo he traído. – Le dice y se lo muestra.

Ana: Como quiero ser igual de considerada con las dos, además del examen, os proporcionaré todo lo que necesitéis, el coste corre a nuestro cargo. Incluso os tendréis agua en los descansos. – Nos dice. – Tal vez penséis que desconfío de vosotras porque tan solo os dejo pasar con lo puesto. Lo único que pretendo es que las dos estéis en igualdad de condiciones.

Jess: Yuly se sentirá un poco fuera de lugar, mientras que yo me siento en casa. – Le indico. – Llevaré esa ventaja. Espero que me sirva de algo y ello compense las diferencias entre las dos. – Digo con intención.

Ana: Pretendo ser justa y equitativa con las dos, de manera que espero que ninguna llevará ventaja y de haberlo la otra se verá compensada de algún modo.

Jess: Ya sabemos que Yuly lo hará mejor que yo, de manera que eso también habría que tenerlo en cuenta.

Ana: Tú, hazlo lo mejor que puedas porque seguro que Yuly se esforzará al máximo. – Me responde. – El objetivo no es que compitáis la una contra la otra, sino cada una consigo misma. – Me aclara.

Yuly: Yo sí espero esforzarme al máximo. – Asegura.

Ana: Bueno, no perdamos más tiempo porque se os va la hora y hay que cumplir con el horario. – Nos indica. – El tiempo que perdáis irá en vuestra contra. – Nos advierte. – Os he reservado el comedor durante toda la mañana y espero que estéis concentradas. – Nos dice. – Sentaos cada una en una mesa y empezad con el primer ejercicio porque tan solo disponéis de 25 minutos de reloj y ni un segundo más.

Tal y como Ana nos ha dicho, en el puesto de cada una, aparte de los papeles del primer examen, hay dos lapiceros del N.º 2, un borrador, un sacapuntas y una calculadora. El resto de la mesa está despejada y, como ha sido Ana quien lo ha dispuesto todo, no nos ha dado ocasión a que hiciéramos trampas ni escondiésemos nada. Lo cierto es que, por lo que sé de este tipo de pruebas, no se trata de que hayamos memorizado datos, sino que demostremos nuestras capacidades. Es más práctico que teórico, aunque sin duda habremos de sacar todos nuestros conocimientos y aplicarlos. Como Ana me dijo, con este tipo de pruebas lo que se intenta poner de manifiesto es nuestra personalidad, sin que sea como tal una prueba psicológica ni se nos pregunte sobre cuestiones personales. Se trata de nuestra manera de enfrentarnos a la resolución de un problema y que lo hagamos de la manera más correcta posible, equivocarse supone perder 4 puntos por pregunta y las que se dejan en blanco no puntúan en ningún sentido.

St. Clare's Home.  Exam SAT
Saturday, October 7th, 1995

Name: Jessica Marie Bond

Spanish. CRITICAL READING. Vocabulary

Texto:

DE TI PARA MÍ       

Esperando tu carta la vi en mis sueños
ya no recuerdo qué decía, pero existía.
En mi sueño, era cierto que tú escribías
que respondías a mi carta sin decírmelo.
La carta aparecía escondida en el buzón
pensando que esa carta no era para mí,
pero era mi sueño y la quería recibir
con una hoja doblada llena de palabras
soñaba que aquellas palabras eran tuyas
pensabas y reflexionabas sobre mí.
No lo hubieras expresado con palabras
por eso aquella carta era de ti para mí.

Fecha: 06/02/1994

Yuly: ¡Esto está puesto a mala leche! – Exclama sin poder reprimirse.

Ana: (Junto a la puerta) ¡Silencio que estáis en un examen y se supone que es en serio! – Le recrimina. 

Yuly: ¡El texto está en español! – Constata.

Ana: Es un examen SAT de elaboración libre y me he permitido alguna que otra licencia. – Alega en inglés para que ambas la entendamos.

Yuly: No, si a mí me parece bien, pero lo digo por Jessica. – Se justifica y aclara. – Lo suyo es la lectura no comprensiva.

Ana: ¡Que cada una haga lo que pueda! – Nos dice en tono afable. – Disponéis de 25 minutos y habéis perdido uno.

Es cierto el texto del examen que se supone hemos de analizar está en español, que es lo último que nos hubiéramos esperado porque ello añade mayor dificultad a la prueba y desvirtúa un poco la idea que nos habíamos creado del examen SAT, como si, de manera premeditada, Ana hubiera pretendido que esto se convirtiera en un examen de la asignatura de Spanish, pero a un nivel que me supera por completo y que de verdad pondrá a prueba las capacidades de Yuly, si es que el curso que viene espera matricularse en el nivel Honor. Tengo la sensación de que Ana ha debido hablar con sus padres o previsto que, en caso de que Yuly se apuntara, aceptaría el reto, porque está claro que este curso los exámenes de Spanish para Yuly serán demasiado básicos mientras que para mí tienen la mayor de las dificultades. En todo caso, me he comprometido a que haría el examen y entiendo que como de antemano se entiende que mi puntuación será baja, el hecho de que sea en español no empeorará demasiado las expectativas más desfavorables y será un aliciente para el mes que viene o la próxima ocasión en que Ana me haga pasar por esto, si es que no hace que me presente al examen oficial, que también habré de hacerlo, pero mejor con la seguridad de que obtendré una puntuación aceptable.

No sé si las tres secciones de esta parte del examen tratarán sobre el mismo texto, pero lo cierto es que así, en frío, no sé cómo traducirlo, no lo entiendo. Necesitaría de la ayuda de un diccionario y que me dejarán tranquila en la intimidad del dormitorio para que nadie supiera de mi pequeño secreto. De todos modos me temo que con esto Ana pretende que confiese la verdad, que en realidad las lecturas no comprensivas que hago no son tales y en el fondo tengo interés por saber y entender lo que leo, que después de todo este tiempo y de las horas que le he dedicado no tengo los oídos tan taponados como le hago creer a todo el mundo y que por mucho que me niegue a reconocerlo en el fondo ‘I speak Spanish!’, que como Yuly me insinuó, tal vez no haya asistido a clases de Spanish en el St. Francis School, pero se ha visto compensado por el hecho de que por las buenas o por las malas, con conocimiento o sin ello, he sido una homeschooled, recibido un curso de español tan intenso que tan solo mi tozudez evitan que se me haya soltado la lengua y superado ese bloqueo mental. Sin embargo, aún no me siento capaz ni preparada para hablar y si converso con Ana, si la entiendo cuando me habla es español es tan solo por el contexto y porque escoge muy bien el momento, la pronunciación y el tono de voz.

La duda es que no sé de dónde salen tantos poemas. Me sorprende el hecho de que Mr. Bacon me haya encargado que memorice uno para el día del examen del trimestre y que, por otro lado, Ana haya escogido este texto para el examen. Me sorprende bastante que el hecho de que se hable español tenga alguna relación con la poesía, como si el lenguaje de los españoles o hispanos en general fuera tan cuidado o rebuscado. Yuly no habla así y entiendo que su madre tampoco. De hecho, el texto que tiene Yuly para el examen de Spanish no está escrito en verso y se supone que es de un autor español, que sospecho se incluye entre los que he leído este verano, aunque Yuly tampoco me ha explicado demasiado al respecto porque, según ella, no quiere que me adelante a los demás. En su caso tampoco considera que sea un texto que se haya de leer de memoria, aunque sí explicarlo.

1. Complete next sentence: Waiting for your ____ I could find it in my dream.

a. Pillow
b. Moon
c. Cloud
d. Letter

¿Qué espero encontrar en los sueños? Al menos el texto de la pregunta y la respuesta están escritos en inglés. Supongo que, si tuviera que completar la frase en español, bastaría con que me fijase en el texto original. La respuesta a esa cuestión es tan variada y complicada como son los sueños muchas veces, pero para el examen tan solo dan cuatro opciones y una es la correcta. En ocasiones, cuando Ana me ve despistada, me dice que estoy dormida, en las nubes, cuando no que tengo los ojos en la luna en vez en lo que tengo que estar. Por otro lado, también es cierto que para soñar lo mejor es hacerlo por la noche, en la cama, con la cabeza apoyada en la almohada, aunque sin duda mi mayor sueño sería que Daddy me escribiera una carta, tener noticias suyas y que estuviéramos en contacto. Entonces ¿Cuál es la opción correcta? ¿Dejo la pregunta en blanco? ¿Intento que Yuly me lo chive? ¿Respondo al azar y que, si tengo suerte, no me reste 4 puntos del total? Mi sueño sería que este ensayo del examen SAT me saliera bien, pero al tratarse de un texto en español me considero perjudicada.

2. Finish next sentence: one folded sheet was empty of____ scribbles

a. watermelons
b. drawings
c. words
d. bananas

¿De qué se llenan las hojas? Supongo que no se refiere a la chuleta de los exámenes ni nada de eso, aunque éste sea un examen de SAT, pero no creo que Ana haya escogido ese texto ni esa pregunta con tan mala intención, más cuando se ha asegurado que tanto Yuly como yo seamos honradas en ese aspecto. En cualquier caso, y por las respuestas, esa posibilidad queda descartada desde un principio. Aparte que, si la pregunta anterior se refería a los sueños, no tiene sentido que ahora se refiera a algo diferente. Es más, si se trata de una hoja de papel, no será, aunque diga que está plegado, entiendo que no se refiere a que se haya utilizado como papel de envoltorio, porque para las sandías habría de ser muy amplio. Como se trata de un poema, de lenguaje metafórico, cualquiera de las tres opciones que quedan sería válida. Sin embargo, a mí un papel lleno de garabatos no me diría mucho. Las niñas pequeñas en ocasiones se entretienen pintando líneas sobre hojas en sucio porque ello les ayuda a aprender a coger los lapiceros y a escribir. Pero no creo que el poema se refiera a eso. Tal vez la respuesta sea que el papel está lleno de dibujos, por eso de que una imagen vale más que mil palabras y que se trata de un poema.

3. Text is about:

a. Yellow flower
b. Certificate of bank
c. Romantic dream
d. One mail

Esta pregunta no acabo de comprenderla. No le encuentro demasiado sentido con el texto. Sobre todo porque debería ser capaz de entender el poema para saber de qué trata y las preguntas que he respondido hasta ahora no me aclaran demasiado al respecto. Trata sobre algo referente a los sueños y a una hoja de papel doblada que contiene algún mensaje. Lo cual no sé si tiene mucho sentido, porque de las opciones que da la pregunta tan solo le encuentro una cierta coherencia con las respuestas c) y d). Sin embargo, si se trata de una carta, no puede ser un sueño y, en caso de que sea un sueño, no será una carta. Lo único que tal vez tendría sentido es que se trate de alguien que sueña algo referente a una carta, que tiene un recuerdo, una añoranza.

¡Eso es cosa de chicos y de mayores! ¡A mí que no me molesten con esas tonterías! La única carta que espero y con la que suelo es la de Daddy en la que me diga que viene a por mí o que me tantea para saber si quiero irme con él. Ante lo cual tardaría dos segundos en contestarle y empezar a recoger la habitación para marcharme. Aunque me temo que Ana me retendrá en la puerta del dormitorio, porque primero se querrá asegurar que se cumplen las condiciones para que yo haga ese viaje y me quede en casa de Daddy igual o mejor que si permaneciera aquí.

4. Jessica es una chica de North Medford, tiene una (n) _________ que la distingue del resto. 

a. dignidad
b. autosuficiencia
c. fantasía
d. complejidad

Una pregunta de cultura general escrita en español que no tiene relación con el texto, al menos eso espero, porque además entiendo que hace referencia y alusión a mí, como si me tuviera que conocer lo suficiente como para no fallar, aunque supongo que también hay que ser bastante subjetivo a la hora de marcar una de las cuatro opciones porque entiendo que son todas válidas. La cuestión es que esta pregunta convierte este examen en un psicotécnico, ya que supongo que no tiene relación con el poema. Estoy segura de que no tengo ningún admirador secreto. De tenerlo, por la fecha en que fue escrito el poema, yo aún cursaba 7th Grade y nunca me he considerado una chica precoz ni interesada por los chicos en ese sentido, desde siempre han sido compañeros de juego, hasta que empezaron a mirarme y tratarme de manera diferente, porque es evidente que lo soy, una chica y no comparto muchas de sus inquietudes, aparte de que tengo mis propios problemas, los típicos de cualquier chica, lo que ya he comprobado que los chicos muchas veces no entienden ni es algo que les interese o afecte. Es más, si hace un año y medio algún chico que hubiera venido con tonterías de este tipo hubiera pensado que pretendía burlarse de mí o que era más tonto que el resto. ¿Qué es lo que a mí me distingue del resto? Tal vez haya de dejar la respuesta en blanco.

Critical Reading         Vocabulary                             0.25     8:00-8.25

Critical Reading         Critical reading                      0.25     8.30-8.55

Critical Reading         Sentence-level reading            0.20     9:00-9.20