¿Quién va a ocupar tu puesto?

Esta entrada del blog es para seguir con las reflexiones sobre Manuel y la continuidad de la novela, sobre lo que se supone que éste no sabe, pero sobre todo frente a lo mucho que ha de afrontar en este momento de la historia, porque ya sabemos que por lo escrito en la entrada anterior, en la que se hace alusión y mención a los planes de Ana, ésta tiene intención de acudir a la Pascua y por lo que cuenta en su versión, en su diario, tiene constancia de que Manuel también acudirá, que si nada lo remedia se verán allí y no puede menos que inquietarse, que sentir como el corazón le da un pequeño vuelvo, porque no sabe que pensar al respecto y no descarta del todo darse la oportunidad de ser feliz pero también necesita estar segura de las intenciones y expectativas que Manuel se haya podido hacer al respecto. Es la Pascua, no son días para hacer el tonto, para ponerse de ligoteo con ella ni con ninguna otra, tampoco en las convivencias mensuales de Toledo, pero se supone que durante la Pascua hay un poco menos de permisividad en ese sentido, ha de haber una mayor seriedad y compromiso por parte de todos, que sí que con días para compartir con los amigos y por supuesto ello no excluye a la pareja, quien la tenga, que los frutos de la Pascua pueden ser muchos y variados según el corazón con el que vaya cada uno, pero si acudes con el corazón equivocado, se volverás a casa con lo puesto y la sensación de que esos día de Pascua no te han servido de nada. Ana no quiere que la distraigan porque en las actividades a las que ha acudido se la ha visto entregada y a quien no se ha visto ha sido a Manuel, de modo que razón para inquietarse y dudar no el faltan, pero, aun así, ella está dispuesta a acudir con el corazón abierto y que pase lo que tenga que pasar, que no sea por ella que no pase.

De manera que hay tenemos a Manuel, Ana ya conoce su decisión y en el fondo no puede negar que se alegre del cambio de actitud de éste, que con intención de que éste vaya a ir o no con intención de hacer el tonto, ya es todo un cambio de actitud por su parte que esta vez se haya animado. Sin embargo, si vas a hacer el tonto, mejor que quedas en tu casa, que como tal no hay obligación de acudir a una de las pascua organizada por el grupo, igual la puedes celebrar en tu parroquia o de seguro que los que sean de la ciudad organizan algo para aquellos que no tengan planes para ir a ninguna parte, la Pascua va a ser la misma la vivas donde la vivas, aunque dependerá de cómo lo vivas que no sea lo mismo. de modo que si quieres vivir la Pascua has de pensar donde, cómo y con quién quieres vivirla, porque allá donde no quieres ir, quedará un sitio libre que nadie va a ocupar.

¿Quién convence a Manuel esta vez? ¿Cuáles son sus motivaciones? Ana ya adelanta que a la pascua en la estará ella vienen cinco personas desde Toledo ¿Sólo cinco? ¿Y los demás? A las convivencias de Navidad organizadas en diciembre de año anterior, tanto Manuel como Ana comentan que acude gente de Toledo, es cierto que no se menciona a un grupo muy numeroso, pero al menos se trataba de las amigas de Ana. ¿debería ser Ana y no Manuel quien diera ejemplo? No nos escandalicemos, la Pascua, para vivirla con intensidad, mejor en grupos pequeños, que no se trata de un campamento de verano. Además, se entiende que por parte de los amigos de Ana ya acude un pequeño grupo y los de Toledo acuden en representación de todos. De hecho, hay otra pascua organizada en otro pueblo, pero Manuel se decanta por ésta en a la que se supone que acude gente con al que tiene más confianza, por los que se ha dejado convencer de algún modo.

¿Acaso no les ha dicho nada con respecto a su conversación con Ana? ¿Acaso no le conocen lo suficiente como para entender que puede haber una intención oculta? ¿Acaso éstos no le están ocultando ese pequeño detalle de que coincidirá allí con ella? Porque, si Ana no se ha quejado, no ha puesto ninguna observación al respecto ¿Quién va a impedir que Manuel acuda a la Pascua? ¿Acaso no será mejor alegrarse por su cambio de actitud? Tal vez la charla mantenida con ésta por fin haya logrado ese cambio en su manera de relacionarse con el resto de la gente.

¡Ah, que Ana no se ha quejado! Pero es que la lista de los que acuden de Toledo le llega casi el día antes de que hayan de emprender el viaje ¿Cómo se va a quejar? Se entiende que esa lista se confecciona con suficiente antelación, que lo que a Ana le llega es la lista definitiva, que no podemos olvidar que la noche del 15 de febrero, ella se queda a solas con las amigas, que sin que sea algo a lo que se haga mención en la novela, se sobre entiende que tiene la oportunidad de compartir confidencias de amigas con éstas, como queda constancia que ocurre cada vez que tiene la oportunidad de hablar con éstas, de tal manera que como buenas amigas y alguna de ellas como sufridora involuntaria de lo mismo que a ella le está pasando, es normal que haya un cogido de amigas no escrito. Sin embargo, nadie dice nada, tampoco es algo que pueda pasar desapercibido. A esa pascua tan solo acuden cinco personas de Toledo y como Ana deja constancia en su diario:

De Toledo vendrán cinco, tres chicos y dos chicas. Manuel será uno de ellos. 

Ana

Que si fueran más chocaría tanto que Manuel se apuntase, como la pascua escogida. ¿Se merece una oportunidad? Se sobre entiende que los demás son gente que tiene una cierta confianza con Manuel y por deferencia con Ana y los demás que estarán en la pascua, por lo que nada hay que contarles ni que explicarles ¿Qué han dicho para que Manuel se deje convencer? ¿O qué no le han dicho para que no cambie de parecer? Si se ha organizado una pascua en otro pueblo ¿por qué no le han animado mejor a que acuda a aquella y no a ésta? ¡Vaya amigos!

Ya os adelanto que no será a primera ni la última vez a lo largo de la novela en que Manuel se habrá de enfrentar a un dilema similar, pero será en esta ocasión cuando serán los demás quienes habrán de hacer frente a este pequeño dilema organizativo, sobre eso de que muchos son los llamados, pero pocos los escogidos y en esta ocasión Manuel se quiere contar entre este último grupo ¿Le dejamos? Ana ha dicho que a ella no le importa, que ella sabrá manejar la situación y deja claro que cuenta con el respaldo y apoyo de sus amigas, que para hacer el tonto ya está Manuel, pero no será ella quien le ría la gracia. además, si quiere acudir a la pascua es porque sabe a lo que se compromete, quienes le conocen ya sabes que no será la primera vez que acuda a una y la benevolencia de unos no tiene por qué ir en perjuicio del compromiso ni el bienestar de los demás, sin que como tal se le cierren las puerta a nadie porque cada cual sabe el peso que lleva en el corazón.

De manera que hay tenemos a Manuel preparando la mochila, porque el momento de acudir a la pascua se acerca. Mientras tanto Ana también está en su casa preparando su mochila, que donde el primero quizás ha optado por poner valentía o actitud de cambio que todos esperan que sea para mejor, porque no puede ser de otra manera, la otra prefiere incluir un par de tráileres de paciencia y otro tanto de ilusión comedida. Mientras el uno no parece tener muy claro dónde va, aunque siente el impulso de ir, que no puede faltar porque tiene la sensación de que el viento sopla a su favor, a la otra no tiene demasiado claro, si todo se le ha vuelto todo en contra o, por el contrario, tiene claro que por mucho que quisiera escapar de ello, al menos será testigo directo de como se produce ese cambio en el corazón.

Es un chico que en el fondo tiene su encanto, pero ¡muy en el fondo!, según algunas. 

Ana

¿Y tú? ¿Te vienes a la pascua?

Pronto, a no tardar mucho, seguiré publicando capítulos de la novela, ya sea de los primeros, de los que he preferido guardarme para destacar ahora este enamoramiento de los personales y no tanto los conflictos iniciales o seguiré avanzando en la historia para que haya una progresión porque se trata tanto de dar a conocer la novela como mi no siempre correcta manera de entender la vida, porque ésta nunca ha sido una novela autobiográfica, pero si en algo me ha ayudado ha sido a comprender que todo eso que se decía de mí eran más que primeras impresiones de los demás.

Por eso no sé si de verdad hay alguien que me acompañe en esta aventura literaria, en esta historia de amor, por eso prefiero preguntar si hay alguien más dispuesto a prepararse la mochila y acompañarme en los que se relatará en los próximos capítulos, que como sucede en la Pascua, por todo lo que ya he adelantado de la novela en entradas anteriores, incluso lo que puede llegar a ser el desenlace de la novela, el hecho de ir ahora paso a paso, con estas paradas y reflexiones de más tal vez resulte un tanto tedioso, monótono y sobre todo repetitivo, que siempre es lo mismo y no va a aportar nada nuevo porque tampoco le añado ni quito nada a la novela, tan solo copio, pego ajusto el texto desde el documento de texto a las características de la página web, con alguna que otra corrección ortográfica porque siempre aparece alguna.

En realidad, lo que viene a continuación no pretende ser un relato de la vivencia de la Pascua, sino una vivencia de esta particular historia de amor, donde habrá quien piense que no he escogido el entorno más adecuado, que hago mención al hecho de que a la Pascua no se va a hacer el tonto y soy el primero que no sigo mis propios consejos, pero es que si no, mi personaje perdería toda su esencia y creo que la novela carecería de sentido, dado que Ana tiene brillar y yo me tomo la libertad dejar que afloren mis torpezas. En cierto modo, necesito reírme de mí mismo, sobre todo que, cuando escribía la novela, necesitaba darle una explicación a lo que entonces para mí no la tenía.

En cualquier caso, se suba más o menos gente al coche el día que vayamos a la pascua, sabed que hay alguien que nos espera, que, si no fuera así, lo más probable es que no mereciera la pena ir, que hubiera escrito esta novela, por lo cual de ti depende, de quienes me sigan en esta aventura, que llegado el momento, cuando se abra esa puerta, se encuentre con que ha sido el viento o que hay que hacer sitio a tanta gente que el pueblo se quede pequeño y Manuel va a estar tan entretenido contándoos sus aventuras y desventuras románticas que ella podrá disfrutar de unos días de convivencia sin que nadie mas que sus amigas la molesten. Ha de encontrar tiempo para preparar la charla del sábado y para espirar a Manuel de reojo y reírse con sus torpezas

Ana (Imagen generada por ordenador)

¿Te vienes?

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