Cara de tonto

Sábado, 25 de octubre 2003 (fin del día)

Sí, ya lo sé os prometí el gran beso en esta boda, pero se retrasa. Esta vez tampoco lo he incluido porque pertenece a una secuencia posterior. Los besos hay que ganárselos y de momento me parece que no hemos hecho méritos suficientes. En cualquier caso, sí, habrá beso por aclamación popular, aunque hasta ahora la verdad es que nuestra pareja ha pasado un poco desapercibida, casi ha sido mejor no molestarles demasiado, porque, como se suele decir, tampoco estaba el horno para bollos. sin embargo, ahora parece que la situación, la tensión entre ellos se ha calmado un poco, ha vuelto la paz y a brillar el amor con toda su intensidad, han bailado por primera vez y han compartido alguna que otra risa y broma de complicidad como pareja. Han hecho “manitas” o al menos eso es de lo que Ana se ha quejado, porque Manuel se ha tomado alguna que otra licencia .

Cuando regresamos a la mesa, me senté sin dudarlo, me dolían los pies, porque aquellos zapatos no eran para bailar, pero él se quedó de pie y sentí que tenía su mirada puesta sobre mí, como si el hecho de que hubiéramos dado por finalizado el baile le hubiera dejado un mal sabor de boca y aún necesitase comerme con los ojos, ya que no le consentiría que se abalanzase sobre mí. 

Ana

Ana: No sé si tu cara de tonto es la de todos los días o es que te alegras de que hayamos bailado. – Le contesté.

Ana

Manuel se ha quedado de pie, como embobado. mientras que Ana ha optado por sentarse, ya no soporta más los zapatos pero ello no implica que se distancien, que se ignoren, porque ambos han disfrutado del baile, del momento, Han bailado abrazados, se ha desvanecido cualquier atisbo de frialdad entre ellos, hasta el punto de que Ana se teme que Manuel se haya podido entusiasmar más de la cuenta, por lo cual no puede evitar echarle esa pequeña recriminación, porque allí no ha estado su madre para que “corriera el aire”. lo que de algún modo es como reconocer que a ella tampoco le ha sido indiferente “!Han bailado!” Ella quería tener un momento de romanticismo con Manuel, recuperar el entusiasmo de relaciones pasada para sentir que su relación actual no se ha quedado atascada en sus recuerdos ni en ilusiones frustradas. “¡Ha bailado con su novio!”

Ana: Déjalo. – Le respondí dándolo por imposible. – ¡Todos sois iguales!

Ana

Ese cosquilleo que a ella le recorre todo el cuerpo por parte de Manuel se queda en un comérsela con los ojos, recorrer cada rincón y recoveco del vestido, recrearse en el hecho de que la ha tenido entre sus brazos. Según Ana, a Manuel le va haciendo falta darse una ducha fría, lo cual es una acusación un tanto sutil, que éste parece no comprender del todo, porque no parece haber la misma sintonía entre ambos.

Manuel opta por sentarse entiende que han de hablar, que queda mucho por decirse y es lo que Ana pretende, que solventen sus diferencias y la gente les vea como una pareja feliz y radiante como la de los recién casados, aunque en realidad lo que demuestran que la fiesta no va con ellos, que se la han montado por su cuenta.

El ramo de la novia

Photo by Mauru00edcio Mascaro on Pexels.com

Alguien se debió percatar de que nos habíamos evadido de la fiesta, que estábamos en cualquier sitio menos donde nos correspondía en aquellos momentos, de manera que, para lograr que nos implicáramos, recurrió al truco más sutil que se les hubiera pasado por la cabeza. 

Ana

Su conversación se ve interrumpida por el lanzamiento del ramo de la novia, que de manera premeditada o porque se ha desviado un poco el tiro, acaba a los pies de Manuel, quien se ve un tanto sorprendido y contrariado. De una boda sale otra boda y dado que aquella celebración debería servir para la presentación oficial de ellos como pareja, se les pasa el testigo. Los amigos quieren que se sientan arropados y apoyados, darles ese último empujón, para que no encuentren objeciones ni reparos por su parte. Quieren dar a entender que Manuel es bien recibido en el grupo. Sí, sí, Manuel, ese mismo que a lo largo de la novela ha tenido la sensación de que no encaja en ninguna parte por causa de sus romances frustrados. Esta vez tiene un recibimiento que no deja lugar a dudas. Si él quiere a Ana y ésta le corresponde, el aprecio que ésta se ha ganado entre sus amigos se lo trasladan también a él.

En cierto modo, el hecho de que él fuera el receptor de aquel ramo tenía su gracia, en alusión a la charla que yo había dado el Sábado Santo en la Pascua, sobre eso de que la Vigilia me parecía que era como los momentos previos a una boda, lo que Manuel ya había tenido a bien comentarme que se sentiría un tanto ridículo en el supuesto de que tuviera que ser él quien se pusiera el vestido de novia, para lo cual, en aquellos momentos, ya tenía el ramo

Ana

¿Manuel vestido con traje de novia? ¿Te lo imaginas? La carcajada por parte de todo el mundo, la imagen de verle hacer el mayor de los ridículos no tiene precio. Manuel se queda un poco en sock, pero a Ana incluso se le escapa una sonrisa, consciente de la relevancia de ese momento, que, en realidad, el ramo se lo han lanzado a ella, porque esperan que llegado el momento les invite a su boda y como cualquier novia ese día este radiante de felicidad.

Ana: ¡Ahora sí que se te ha quedado cara de tonto! – Le dije.

Ana

Aprovechando el momento, la situación, queriendo ser participe de la complicidad de sus amigos, que en esos momento toda la la atención se ha puesto sobre ellos. Ana se queda a la expectativa de que Manuel le haga una declaración pública de su amor, poco menos que se le declare allí mismo ante lo cual éste reacciona con una cierta frialdad, como si aún le pesaran los desencuentros habidos entre ellos, como si no se lo terminase creer del todo y le resultase comprometido tener ese tipo de arranques e iniciativas. Ante su frialdad, la respuesta de Ana no lo puede ser menos

Ana: Si dentro de un año te doy calabazas, a mí no me culpes. – Le advertí con complicidad.

Ana

Por salir del paso Manuel intenta devolverle el ramo a la novia para que ésta repita el tiro. Sin embargo, se encuentra con que ésta ya no lo quiere, se lo tiene que quedar, sobre todo porque su actitud parece más un desplante hacia Ana, no le declara su amor y tampoco pone de manifiesto que vayan a tener planes de futuro juntos. Cuando se lo intenta entregar a Ana, de una manera un tanto fría y sin ningún romanticismo, ésta también rehúsa, pero no tanto porque le asuste la idea de ser la novia el día en que Manuel se case, sino porque entiende que no puede recoger ese ramo sin más. Ella es una chica tradicional a su manera, de ideas claras y necesita sentirse valorada por aquel sobre quien ha depositado todas sus ilusiones. sobre todo porque acaparan la atención de todo el mundo y se trata de que el portador del ramo actúe en consecuencia en vez de pretender librarse de esa tesitura.

Ana: ¡Eso no es asunto mío! – Le respondí en actitud defensiva. – Tú sabrás lo que quieres, lo que te conviene y lo que has de hacer al respecto.

Ana

Dado que Manuel no se muestra muy participe del juego, de la broma, la gente pierde el interés por ellos y les dejan solos, se retoma el baile y Manuel se permite invitar de nuevo a Ana, quien acepta, pero sugiere que después se marchen a casa. Ninguno de los dos está participando de marea muy activa de la fiesta y no le encuentra mucho sentido a que sigan allí. Además, se empieza a hacer tarde. En la novela no se hace mención a la hora, pero se intuye que la media noche ya ha quedado atrás, Además, a Ana le preocupa que al día siguiente Manuel ha de regresar a Toledo y que vista la actitud de sus padres, de lo sucedido en julio, mucho más margen no le van a dar, aunque éste se haya comprometido a regresar en las próximas semanas. Para poder volver, primero tiene que irse.

Manuel: ¿Bailamos?- Le pregunté de nuevo, porque no me apetecía que discutiéramos.

Ana: Vale, pero las manos quietas.- Me respondió.

Manuel

2 comentarios en “Cara de tonto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s