¡Eso lo será tu padre!

26 de octubre de 2003. (Despertar por la mañana)

Ésta es una secuencia de la novela que en principio no tiene demasiada importancia. es el despertar en casa de Ana tras la noche de fiesta. en cuanto al tiempo, por lo que se dice en la novela, transcurre en tan solo una hora de reloj, tal vez algo menos, porque nuestra pareja se despierta a las once de la mañana y a mediodía han de acudir a misa a la parroquia, por lo cual no hay tiempo para mucho. Es más, casi da la sensación de que la vida sigue con independencia de lo que ellos hagan, porque se acostaron tarde, se levantan tarde y mientras tanto, como se suele decir, el mundo a seguido girando.

Por lo que cuenta Ana, quien se despierta a causa del ruido procedente del cuarto de baño, más que por causa del despertador o por la llamen, sus padres les gusta aprovechar la mañana y aquella mañana de domingo no se la plantean de manera muy diferente, a pesar del pequeño detalle de que tienen un invitado en casa. Da la sensación de que tras la tensión de todo el fin de semana por fin todo empieza a volver a la normalidad que los padres entienden que nuestra feliz pareja ya ha superado los desencuentros tras la boda de Carlos y que Manuel se merece un primer voto de confianza, su beneplácito, como ese posible y previsible pretendiente de Ana, aunque aún tenga mucho que mejorar y que demostrar, pero tal vez no sea tan mal chico después de todo. Antes de echarle de casa, veamos a ver qué pasa.

La cuestión es que la madre de Ana no se encuentra en el piso, ha ido a misa a primera hora y después a casa del hijo porque éste ha requerido su atención. Detalle bastante significativo en las dos versiones, dado que quien monta guardia para que no ocurra nada inapropiado es el padre. Que si la advertencia de Ana para Manuel es que su madre éste con la zapatilla en la mano y actitud amenazante , para la actitud del padre no hace falta que le eche mucha imaginación, ya que éste sí se encuentra en el pasillo escoba en mano, con la excusa o el argumento de que está barriendo.

El padre seguía allí, escoba en mano, aunque mi impresión era que más que barrer el suelo, que de por sí ya estaba limpio, barría malos impulsos, demostraba una cierta desconfianza o prudencia ante los acontecimientos, de tal manera que su sola presencia bastó para que Ana no considerase prudente que nos cruzásemos. 

Manuel

Un padre, un hombre de negocios ¿barriendo en su casa? Manuel da a entender que la imagen le resulta un tanto extraña, que no le cuadra con la imagen que se ha formado de éste. Sin embargo, para Ana no tiene tampoco mayor relevancia. En su casa las tareas domésticas son obligación y responsabilidad de todos. De tal manera que se da una imagen bastante cercana y familiar del padre, como se destaca esa figura maternal de la madre que acude a los reclamos del hijo, ante la evidencia de tener que ejercer de abuela, lo que desmonta un poco la imagen de mujer dura e intransigente o resalta el hecho de que se muestre protectora con los suyos. La cuestiones es que Manuel tiene la ocasión de comprender que aquella es una familia bastante normal, por mucho que se trate de los padres de Ana, de quienes llegaran a ser sus futuros suegros.

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Y ya que el padre anda por el pasillo, con una mano en la escoba y la vista en ese abrir y cerrar de puertas por el pasillo, primero se encuentra con Ana cuando esta sale de su dormitorio con intención de entrar en el cuarto de baño, aunque se lo encuentra ocupado, porque ya sabe que hay alguien en la ducha y casi mejor que no demuestre demasiado interés ni convencimiento por quien sea. Es más, como el padre se encuentra en mitad del pasillo montando guardia. Sin embargo, no, él no ésta montando guardia, aunque sea eso lo que Ana le recrimine y sospeche. la excusa es el rastro de pétalos que ha quedado por el pasillo de su llegada. El ramo que se ha ido deshaciendo.

¿Es acaso el padre de Ana un tipo demasiado paternalista con ésta? Lo que se da a entender en esta conversación entre ellos es que hay una buena relación padre e hija, que dentro de lo que cabe el padre intenta ser discreto y no entrometerse más de lo debido donde no le llaman, aunque se sienta implicado y a lo largo del fin de semana haya dejado bastante clara su postura con respecto a Manuel, que si ella le acepta, él está dispuesto a ser un poco más flexible en cuanto a su desconfianza, pero claro éste también habrá de poner algo de su parte, siempre que no sea ponerse en evidencia ni pretender vivir del cuento.

Papá: Ya tuve ocasión de charlar con él ayer y no me parece que sea mal chico, tan solo hace falta que le den un empujón de vez en cuando. – Me comentó. – Como os dije, me parece que será fácil hacerle un sitio en la gestoría.

Ana

Lo malo de mantener conversaciones personales en mitad del pasillo es que las paredes oyen y que las puertas se abren en cuanto menos te lo esperan, pero se cierran de igual modo en cuanto te descuidas, de manera que Ana tarda poco en encerrarse en el cuarto de baño una vez que se lo encuentra libre. No hay tiempo para besos de buenos días ni para saludos más o menos cariñosos. Ella está en pijama, recién levantada y su padre está en mitad del pasillo con la escoba en la mano.

De lo que hablan el padre y Manuel en la novela no se comenta nada, pero sí que le aconseja que no se entretenga, que desayune y termine de prepararse para ir a misa de doce ¿Cuánto tarda una chica en estar lista? Se ha levantado a las once, se ha encontrado con el cuarto de baño ocupado y el reloj ha seguido avanzando imparable. Mejor no esperarla. es más cuando ésta sale del cuarto de baño, se siente un tanto intimidada por la impaciencia de los dos hombres de su vida a los que no duda en mandar a la calle, que no la esperen, que ya les alcanzará, porque, si no la entretienen, tendrá menos tiempo que perder. A las mujeres mejor hacerles caso. Manuel que se vaya aplicando el tiempo de cara a su convivencia matrimonial porque madre e hija en el fondo no son tan diferentes.

De hecho, a Ana aún le da tiempo a echar un vistazo rápido al dormitorio y preocuparse de que Manuel ya lo tenga todo recogido para esa tarde. ¿Qué ha pasado con el ramo de novia? Según el padre, ha quedado un rastro de pétalos por el pasillo, ha sido la evidencia de dónde ha pasado la noche Manuel, lo que ha aliviado muchas suspicacias y malentendidos, pero ¿Ha entendido Manuel la relevancia e importancia del ramo? ¡Hombres, qué poco detallistas!

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