Lleva mi recuerdo a los peces

Esperando a mi Daddy

Introducción

Continuó con la visita turística por la ciudad, aunque por lo que he compartido con vosotros hasta ahora parece que no me he movido del sitio, que habiendo tanto por ver, me he quedado atascado frente a la Puerta del Cambrón, que le doy la espalda a la ciudad porque aún no he cruzado la muralla. Ya os he hablado de la Ermita del Cristo de la Vega, con su leyenda, que se encuentra extramuros, a los pies de la colina.

Pero insisto en la idea de que no pretendo hacer una visita turística al uso. Se trata, más bien, de dar un tranquilo paseo, de disfrutar del momento, de pasar un rato lo más largo posible en compañía de Daddy. De sentirnos como Jessica y deleitarnos con las historias que Daddy tenga a bien contarnos ¡Hay tanto que descubrir de Daddy, de Toledo!

No hay prisa, aunque el reloj avance y marque los segundos, los minutos, las horas…. Aunque el sol parezca esconderse en el horizonte. No hay prisa. Ninguna prisa. Ya sabemos que la ciudad no se va a mover de donde está, que podemos volver mañana; durante el fin de semana o cuando dispongamos de un rato libre en nuestras apretadas agendas. Pero, de verdad, no hay prisa. Estamos con Daddy y no vamos a dejar que Daddy se nos escape esta vez. Y si Daddy tiene prisa le preguntaremos qué es esto o aquello para entretenerle y que se olvide de todo. ¡Ah, solo es una piedra! ¿Y eso de aquí? No hay prisa.

Anochecer en Toledo

Prisa había cuando Jessica estaba en Medford y pasaban los días, las semanas, los meses, los años, las interminables hojas del calendario y en ninguno se marcaba que hubiera noticias de Daddy; cuando el teléfono sonaba de manera incansable a cualquier hora, pero no era porque Daddy estuviera al otro lado. Había prisa cuando el buzón se llenaba de cartas, cuando el cartero se presentaba en la puerta para traer algún paquete, procedentes de no se sabe cuántos lugares distintos y distantes, pero ninguna tenía a Daddy como remitente. ¡Y quién sabe si alguna vez habría en el correo en la que éste fuera él destinatario! Entonces sí había prisa.

Paseo de Recaredo, frente a la Puerta del Cambrón. 2008 Google Maps

Pero ahora, no, no hay prisa, ahora nos quedamos aquí asomados al mirador del Paseo de Recaredo, después nos iremos un poco más allá a descubrir más de Toledo, y en todo momento dejamos que fluya la imaginación, ignorancia y curiosidad de Jessica en 1995, mezclada con el disfrute que para ella supone volver a ese mismo lugar en el 2004 y que Daddy se muestre como una fuente de sabiduría e incluso de desconocimiento, porque esas batería de preguntas muchas veces se queda sin respuesta. ¡Que pena, Daddy no lo sabe todo!

Ahora no hay prisa, podemos observar que se ve desde el mirador del paseo de Recaredo y, si se tercia, en este caso, buscar ese camino que nos lleve hasta las orillas del río ¿Se podrá llegar de algún modo? ¿Acaso hay algo que no se pueda conseguir en Toledo? Mira, Daddy, la calle sigue por aquí, por donde van los coches.

El río Tajo

Lo que se observa desde el mirador del paseo de Recaredo, es el cauce del Río Tajo, el río que se aleja hacia el oeste, hasta su desembocadura. Son las aguas que nacen de la Sierra de Albarracín y que tienen a bien llegar hasta este punto de la península Ibérica, de la meseta castellana. Es ese río que a su paso por Toledo tanto me ha influido e inspirado como poeta y como escritor, por lo que tiene todo el sentido del mundo que, en la novela, se haga esta parada

Jess: ¿Qué río es ese? – Le pregunto intrigada y sin reprimir la curiosidad. – ¿De dónde viene? ¿Hasta dónde llega?

Ana: No te voy a decir dónde estamos. – Me responde con toda tranquilidad. – Averígualo por ti misma. – Me propone. – Me parece que, si te dijera cómo se llama ese río, te ahorraría el esfuerzo. – Se justifica. – Lo más que haré será darte todas las facilidades para que lo descubras por ti misma y saques tus propias conclusiones.

Jess: (Recito) “Over the river, and through the wood, to Grandfather’s house we go; the horse knows the way to carry the sleigh through the white and drifted snow. Over the river, and through the wood, to Grandfather’s house away! We would not stop for doll or top, for this is Thanksgiving Day…”

Ana: Me temo que el Mystic River queda un poco lejos de aquí. – Me dice. – De todas maneras, tienes buena memoria.

Sunday, July 2, 1995, 04:00 PM

Nace en los montes Universales, en la sierra de Albarracín, sobre la rama occidental del sistema Ibérico y, después de recorrer 1007 km, llega al océano Atlántico en la ciudad de Lisboa. En su desembocadura forma el estuario del mar de la Paja, en el que vierte un caudal medio de 456 m³/s. En sus primeros 816 km atraviesa España, donde discurre por cuatro comunidades autónomas (Aragón, Castilla-La Mancha, Madrid y Extremadura) y un total de seis provincias (Teruel, Guadalajara, Cuenca, Madrid, Toledo y Cáceres).

Wikipedia

El Tajo se adentra en la ciudad de Toledo, única capital española por la que pasa, por espacio de unos pocos kilómetros formando el denominado Torno del Tajo en la rocosa Meseta Cristalina, que convierte a la ciudad en una península rodeada de agua por todos sus flancos excepto por el norte. Este lugar está ubicado en una zona de transición geológica entre la arcillosa y fértil comarca de La Sagra y la silícea Meseta Cristalina (antesala de los Montes de Toledo), hecho que permite una enorme diversidad de recursos naturales, desde cultivos hortícolas y cereales a zonas de monte mediterráneo que ofrecían leña y madera para las construcciones o piedras de la Meseta Cristalina para la edificación. También conforma un auténtico corredor ecológico, es una zona muy rica en avifauna donde se han llegado a censar hasta 70 especies de aves diferentes, tales como cormoranes, garzas, ánades, garcetas, fochas, etc.

El río Tajo a su paso por Toledo
El Torno de río Tajo a su paso por Toledo

El río Tajo es el motivo de la existencia de la ciudad de Toledo. Los primeros pobladores se asentaron en este promontorio rodeado casi por completo de agua, lo que les proporcionaba una magnífica defensa ante los ataques enemigos, abastecimiento de agua, riego para los cultivos y pesca. También supuso durante siglos un lugar de recreo y diversión para los toledanos, que lamentablemente, a finales de 1960, con la creciente industrialización y los vertidos que llegaban de Madrid procedentes del Manzanares y el Henares a través del Jarama, terminó, dejando un río contaminado. En 1972, finalmente, se prohibió oficialmente el baño en esta zona. Al problema de la contaminación, se añadió poco después la entrada en funcionamiento del Trasvase Tajo-Segura en 1979, que agravó la situación del río pues mermó en gran medida el caudal, por lo que las aguas contaminadas estaban aún más concentradas.

El río Tajo a su paso por Toledo

Entradas en el blog

Poemas

Oda al Tajo
En la sierra naces tú, Tajo
en la Sierra de Albarracín,
allí en lo alto de las montañas
para que tu agua vaya abajo
¡Todos los ríos te envidian,
porque tú has nacido allí!
¡Tan lejos del mar tu cima
y tan alejado de allí tu fin!
Ni el Guadalquivir con sus barcos,
ni el Guadiana con sus ojos,
ni el Duero pasando por Zamora,
nunca podrán compararse a ti.
Envidia te tienen todos, Tajo,
porque ellos no pasan junto a mí,
ellos no me dan ese abrazo
con el agua de Albarracín.
Sólo tú atraviesas capitales,
sólo tú pudiste hacer los mares,
con el agua caída en Albarracín
Lleva esa agua hasta abajo,
como el reguero de mi jardín,
Lleva mi recuerdo a los peces,
porque yo he de quedarme aquí
viendo cómo pasan tus aguas,
las que traes desde Albarracín.
                                                            Manuel Pellicer (o sea yo mismo)
El río Tajo Llegando al puente de Alcántara

La Senda Ecológica del río Tajo, es un recorrido de una dificultad baja que se puede realizar en aproximadamente una hora, pues es de una longitud corta, unos cinco kilómetros. Es un sendero que en algunos tramos lo podremos encontrar pavimentado y en otros no. Durante la realización de este recorrido podremos observar distintas panorámicas interesantes de la ciudad de Toledo, así como bellos lugares que de encuentran a las orillas del río.

Senda ecológica
El rio Tajo a su paso por el Puente de San Martin

El río Tajo dejó de ser apto para el baño en 1972