Novatada a Daddy

Esperando a mi Daddy

Publicado avance: Miércoles, 3 de septiembre, 2008

Entrada modificada: «Una mañana en la biblioteca«

Mi reflexión previa

Me parece curioso e interesante localizar esta secuencia de la novela en la biblioteca regional, en la última planta del edificio Alcázar, de manera que las gemelas Twist tienen tiempo para recorrer todas las salas y rincones, para volver loco a Daddy con sus ocurrencias adolescentes y desavenencias fraternales. Para tener un comportamiento que ser llegar a ser motivo para que las echen a la calle por molestar, genera algún que otro malentendido.

Photo by Ron Lach on Pexels.com

En la secuencia subida a la web tan solo he incluido el final de aquella mañana, donde me permito jugar con ese tìpica confusión entre los hermanos gemelos por parte de aquellos que aún no les conocen. en este caso centro ese conflicto en la relación de Daddy con las gemelas Twist, cuando se supone que aun no las conoce lo suficiente y para complicar el conflicto, se encuentra con que cada una está en una sala distinta de la biblioteca y ha de volver a reunirlas.

Es la ocasión para que las gemelas se enfaden entre ellas y sea Daddy quien sufra la consecuencias, quien entienda que no es tan sencillo hacerse cargo de un par de adolescentes que lo único que pretenden es llamar la atención cuando aún están en su periodo de adaptación. Aún llevan poco tiempo en Toledo y es la primera vez que hacen planes con Daddy. Ya se intuye que la experiencia terminará en desastre.

Visita a la biblioteca

El motivo por el que acuden a la biblioteca ese día es que Daddy trabaja allí de manera temporal, lo cual es un dato autobiográfico, que quise aprovechar para la novela y me sirvió para situar mejor las escenas.

El conflicto de estas gemelas, en cuanto a su identidad como personajes, es que se parecen, se las diferencia por detalles muy sutiles y para ello hay que conocerlas, de tal manera que, aunque para Jessica ese problema se pueda considerar solventado, las conociera siendo niñas y ahora sean una adolescentes. Daddy se encuentra con que éstas parecen jugar al despiste, porque se intercambian la ropa, los complementos o sencillamente son ellas mismas y Daddy llega a pensar que es la misma que se ha multiplicado y está en todas partes.

Lo peor es cuando se pelean entre ellas, porque no siempre son tan buenas hermanas y la culpa siempre es de la otra.

Pongo esta secuencia de la película «Tú a Boston y yo a Londres» (1998) para mostrar un ejemplo de lo que puede ser un problema en el parecido entre las gemelas. Aclaro que, en el caso de las gemelas Twist, es el resto del mundo quien parece no tener muy claro quién es cada una.

En los conflictos fraternales, será el pobre de Daddy quien acabe por sufrir las consecuencia. Por lo general, hay una buena relación entre ellas, pero se encuentran con que Daddy no sabe manejar la situación cuando ésta se complica más de lo esperado.

Narradoras

Es decir, toda esta situación da para que en la novela haya una buena y nueva línea argumental, para que ese Daddy, a quien Jessica adora, acabe medio chiflado por causa de estos dos angelitos y, sobre todo, a pasarse de listo porque cree descubrir travesuras adolescentes donde, en realidad, no las hay.

Lo gracioso sería ver cómo este par de adolescentes se organizan para hacer de las suyas. De hecho, una de esas travesuras, en un primer momento la planteé en la novela con esa intención.

¡Gastémosle una broma a Daddy ahora que aún no nos conoce!

Pero me pareció mucho más gracioso y conflictivo, si les quitaba parte del protagonismo, porque en realidad «el torpe» en toda esta secuencia es Daddy

Las gemelas llegan a ser narradoras en la novela, en aquellos momentos en los que acaparan todo el protagonismo y se encuentran solas. Ni Jessica ni Daddy son testigos ni partícipes de sus aventuras, como en su viaje desde Medford hasta Toledo.

Daddy narrador

Sin embargo, me pareció mucho más divertido que fuera Daddy el narrador de la escena, para dejarle en evidencia y que, en medio de esta pelea de gemelas, la gracia esté en que parece que es éste el único que no es consciente de la confusión que está cometiendo, de las consecuencias que su error puede llegar a generar. Pero a la vez deja constancia de su propia contrariedad, de cómo intenta fijarse en los detalles, busca sus propios argumentos para convencerse de que está en lo cierto y que las gemelas pueden llegar a ser tan rebuscadas a la hora de jugar con esa dualidad.

Tengo la opción de seguirles la broma o dejarlas en evidencia para que repriman este tipo de ocurrencias. Aunque, si es lo que me supongo, una especie de prueba, una llamada de atención para que las considere de manera individual, me ponen en una difícil tesitura.

¿Qué gemela se esconde tras esta goma de pelo?

El detalle que la descubre, lo cual no sé si ha sido premeditado o un acto involuntario, es el color amarillo de la goma con la que se ha recogido el pelo. No tanto por el hecho de que hasta ahora Becky lo haya llevado suelto y haya querido recogérselo para estar un poco más cómoda y que no se le caiga sobre la cara ni el libro, que no dificulte la lectura y le distraiga.

En principio, me debería creer que se trata de Becky, porque es quien se supone que está castigada a estar aquí y se comprometió conmigo a no moverse, aunque sonara la alarma de incendio y le obligasen a salir a la calle por su propia seguridad. Con el consiguiente riesgo de estar en un sitio cerrado y lleno de libros inflamables.

Escena en la sala de lectura
Sala de Lectura, Biblioteca CLM

A diferencia de Milly, ella no se ha recogido el pelo y resulta mucho más creíble el engaño, hasta el punto de que, si hubiera venido primero a por ella, habrían conseguido que cayese en la trampa, porque tampoco las he observado con tanto detalle a lo largo de la mañana y lo único que me ha puesto en alerta ha sido la goma del pelo. Lo que he visto confirmado con la conversación con Milly. 

Mediateca

Es decir, que, aunque se trata de los primeros días de acogimiento y, hasta cierto punto, a Daddy se le pueda disculpar su torpeza, que le falta algo más que tacto para mediar en este conflicto entre hermanas, lo relevante es que, por encima de todo eso, ellas parecen relativamente relajadas, que es tal vez lo que más contraría. Por encima de cualquier otra consideración, ellas se muestran cómo realmente son.

¿Gemelas? ¡Ni en broma!

Puede decirse que se olvidan de sus diferencias y cada una asume su individualidad. Acepta ese enfado con relativa normalidad, a la espera de que, quien se supone es la persona adulta y responsable (o «irresponsable»), zanje el asunto y les recuerde que, por encima de estas pequeñas discrepancias, son hermanas y se han peleado por tonterías.

La biblioteca regional como escenario

Esta secuencia la he situado en la Biblioteca Regional de Castilla La Mancha, última planta del edificio del Alcázar de Toledo, porque, debido a que todo gira en torno al patio central, se puede llegar a un mismo punto por ambos sentidos y no cruzarse. Hay largos pasillos, recovecos, puertas que hay que abrir pasa pasar, escaleras de subida y bajada, la sala de préstamo que se encuentra en un piso intermedio…. Es el lugar y la excusa perfecta para que, sin mucha planificación y con la debida discreción, las gemela monten:

«¡La broma más gorda de todas las bromas!».

El problema es que no están de humor ni para existir en el mismo espacio/tiempo. Sin embargo, Daddy llega a dudar incluso de la veracidad de ese desencuentro entre hermanas.

Pasillo Borbón-Lorenzana. Biblioteca Regional CLM
Pasillo de la biblioteca regional. EUROPA PRESS 26.10.2010 – 16:50H
recepción 2014