¿Qué pasará?

La pregunta, la intriga está en saber lo que pasará a partir de ahora en la historia, en la novela “Silencio en tus labios”, porque desde la última publicación la situación se ha quedado en pausa, aquello de “¿Nos vemos pronto?” os ha dejado con la intriga, de hecho, lo último que ha publicado de la novela, esa última secuencia exclusiva en la versión de Ana, debería haber tenido una introducción propia en el blog, porque es algo que en sí mismo trastoca toda la historia, porque nuestra pareja está planificando eso de acortar distancias, para tener más tiempo para ellos, pero la madre de Ana ha sorprendido a ésta con una noticia, que no por inesperada, le deja indiferente.

¿Una noticia inesperada? En realidad para Ana no tanto y para aquellos que han seguido la novela tampoco debería serlo, ya que por fin nos enteramos del motivo por el que Carlos demostró interés en mantener aquella conversación con Ana durante la última noche de la convivencia de la pascua, cuestión que Ana tiene a bien aclarar y que de algún modo justifica que tras esa conversación no tuviera ánimos para regresar a la fiesta, por mucho que fuese lo que le pidiera el corazón, a que había dejado a Manuel abandonado y sin darle muchas explicaciones. El pobre que ya parecía que por fin había conquistado su corazón, que veía florecer ese amor, se quedó compuesto y sin novia, que ésta se marchaba en plena noche, con nocturnidad, alevosía y su ex (20 de abril)

De hecho, esa mediación había sido la razón de nuestra charla en la Pascua, para que mis padres se mantuvieran al margen y porque Carlos consideró que al menos yo debía estar al corriente del tipo de vida que llevaba mi hermana, ya que estaba preocupado por las posibles consecuencias.

Ana
Embarazo de la hermana de Ana

La hija pródiga, la hermana perdida, esa de de quien Ana prefiere no hablar, da señales de vida justo cuando Manuel se encuentra en la ciudad, cuando no puede ser más inoportuna para los planes de la familia, aunque por una hija, por una hermana, se cambian los planes que hagan falta. ¡Vaya familia! La una enamorada de un chico que tiene mucho que demostrar, aparte de que ésta esté afectada por esa enfermedad y la otra dando la nota para acaparar todo el protagonismo y sin demasiado control sobre su vida. Porque sí, porque los padres de Ana van a ser abuelos, pero se van a tener que hacer cargo de la criatura, ya que la irresponsabilidad de esa vida alocada no incluye asumir las consecuencias de sus actos, de modo que pocas opciones le quedan.

Un embarazo no deseado, no buscado, para el que no se han puesto medidas. Suponemos que los primeros indicios de lo que estaba por venir de dieron en el mes de abril. Os dejo a vosotros que hagáis los cálculos porque la novela se encuentra ya a finales de octubre, unos seis o siete meses después de ese apasionado y furtivo encuentro de no sé cuántas noches allá en Escocia, ya que de aquellas alegrías y desenfreno, ahora llega esto. La hija rebelde cae en la cuenta de que necesita del respaldo de la familia, de sus padres, dado que pretende desentenderse de problema y hasta cierto punto, dadas las circunstancias se siente desamparada, por lo que recurre a sus padres “¿Qué ha de hacer?”

¿Y éste giro en la novela?

Una vez que se ha pasado el tema de la boda de Carlos, que parecía encarrilarse el futuro de Ana y Manuel, porque se afianza su relación y planea ese mayor acercamiento entre ellos ¿Cómo será? ¿Cómo afectará a su relación? Lo último que alguien se espera es que se produzca la irrupción de este personaje, de quien tampoco es que sepamos demasiado porque ha quedado claro que Ana evita cualquier mención o alusión a ésta ¿Qué ha pasado entre las hermanas para que haya esa frialdad en el trato? Sabemos que Marta es la hija rebelde, la oveja negra de la familia y podemos entender que dado el protagonismo que Ana ha adquirido a cuenta de su enfermedad, en el trasfondo de este desencuentro puede haber una cuestión de celos, de sentirse ignorada.

Manuel ha regresado a casa, a Toledo con intención de encauzar su vida, ajeno a los conflictos familiares de Ana, su preocupación e inquietud están en que tiene una propuesta de trabajo sobre la mesa, un cambio de vida con muchas consecuencias y repercusiones ¿Dónde va a vivir? ¿Los padres de Ana van a dejar que se meta en su casa? ¿Cómo afectará eso a su relación con Ana? Ya conocemos el modo de pensar de los padres, de manera que lo de la hospitalidad lo podemos dar por descartado. Además, lo del tema de la enfermedad de Ana es algo que aún está por hablar entre ellos, casi tan importante como el hecho de que Ana sea un poco más consciente de las particularidades de su amado. Es decir, eso de vivir bajo el mismo techo ni en sus peores pesadillas, al menos hasta que haya una relación un poco más en serio Es más, no podemos obviar el hecho de que nosotros sí sabemos que esta bella historia de amor tiene marcada una fecha en el calendario para saltar por los aires. Sin embargo, de momento, no nos vamos a poner en lo peor. Esto tan solo es una novela, no es como tal la vida real, aunque para nuestra pareja es como si lo fuera. Su idea es labrarse un futuro juntos y para siempre, de manera que ahora mismo tanto Ana como Manuel han de centrarse en ese objetivo y futuro en común.

¿A que todos queremos que sean felices y coman perdices, como se dice en los cuentos? Pues hagamos que sus deseos se hagan realidad, pero vayamos poco a poco, primero pensemos en lo más inmediato y después ya nos preocuparemos de programar esa bomba que haga que todo salte los por los aires, para que se pueden incorporar la novela nuevos narradores, nuevas tramas y sobre todo para que más pronto que tarde se produzca ese deseado reencuentro entre todos y podamos ponerse un broche de oro a la novela.

La cuestión es que el personaje de Marta es una pieza fundamental en la trama, tanto por el hecho de que por el momento se encuentre lejos, como por el hecho de que nos sorprenda con este embarazo, como ese bebé no deseado a quien, sin embargo, va a regalarle la vida porque ello nos da un motivo más para que Manuel no se meta en casa de Ana, que no sea tan solo por el tema de la enfermedad de ésta, como por el hecho de que Ana de momento descarte eso de irse de casa de sus padres. Por el momento ella no tiene interés ni intención de que aumente más la familia, lo que está claro que es una cuestión de principios, de pensar en su madre con la zapatilla en la mano y a su padre montando guardia en el pasillo, escoba en mano. Aparte que Manuel aún tiene que demostrar que está a altura de las expectativas creadas ¿Lo está?

Mejor no tomemos decisiones equivocadas ni precipitadas. Ana es mayor que su hermana, como ya ha comentado en alguna ocasión debería ser quien le diera ejemplo, no al revés, pero en ese caso ello le ayudará a afrontar su propia realidad. ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar con esta relación? Ella es una chica, una mujer, seria, consciente de sus propios límites que ya ha pasado por una ruptura y ahora se la está jugando el todo por el todo por esta historia de amor. ¿A quién darle la razón? De momento a su corazón. si Manuel está dispuesto a asumir el riesgo. Han pasado un fin de semana un tanto complicado por causa de un malentendido un poco tonto. Ella se había hecho sus esquemas y lo que se ha encontrado es que a Manuel se le generan algunas dudas. Lo único es que, al final, todo ha acabado bien, han sido capaces de superar ese bache, ha habido entendimiento entre ellos y frente a las incertidumbres del futuro, la realidad es que tienen e beneplácito de los amigos, de sus padres… Al final parece que Manuel empieza a superar sus resistencias y no le parece tan alocado eso de vivir más cerca el uno del otro ¡Eso tiene que significar algo!

Lo mejor de todo es que cuando surgen las dificultades Ana gracias al embarazo de su hermana, ya sabe que puede contar con el apoyo de sus padres, ¡Que si, que en julio, ya le dijeron que advirtieron que estaba echando su vida por la borda por seguir con esa historia! Pero Manuel se ha implicado con el plan de vivienda y ha acudido a la boda de Carlos como su novio, se ha alojado en su casa durante dos días. Además, Ana no olvida que este chico un tanto imperfecto, tiene un lado que poca gente conoce. Es su amigo de Internet, aunque éste lo ignore, aunque el uno al otro se hayan prometido acabar con esa relación para centrarse en la que tienen de verdad, pero entonces ella no se esperaba descubrir que se trataba del mismo chico. Tiene un dos por uno.

La cuestión es que ya se va preparando lo que será la verdadera trama de la novela, por lo cual las piezas han de ir encajando, tomando posiciones en este tablero de juego. Nuestro tablero de juego es la ciudad de Ana, a la que no pondremos nombre. Hasta que empiece la partida, nuestra pareja habrá de afianzar su relación un poco más. Nuestra pareja necesita empezar a vivir como tal pero no está de más que cuando menos se lo esperen, cambien sus planes, a ver si al final resulta que en serio esto de que son felices para siempre y lo de esa ruptura anunciada forma parte de otra novela. No, tranquilos, no me voy a poner a reescribir la novela, a lo sumo corregir fallos del argumento, eso de que se les cambie el color del pelo de una página a otra y detalles menores de estilo.

De la novela os adelanto lo siguiente. Una carta, un email, de Ana a Manuel

25 de diciembre , jueves

1. - Llevo varios años afectada por un principio de cáncer y no se sabe cómo evolucionará, aunque las expectativas son buenas. Necesito que lo sepas para que entiendas lo mucho que te quiero y espero que me perdones, si hasta ahora he evitado hablarte del tema. 
2. - No sé se te he hablado alguna vez de mi hermana Marta, pero la tengo. Es una chica un poco alocada y, por no soportar la autoridad de nuestros padres, se marchó a vivir al extranjero. En la actualidad está embarazada, a punto de tener un niño, del que mis padres se harán cargo, pero esperan que nosotros seamos los padrinos.
3. - Debido a las expectativas familiares para los próximos meses, será complicado que pueda hacer una escapada a Toledo, por lo que he pensado que, para tener la oportunidad de que me presentes a tus padres, seáis vosotros quienes vengáis de visita. Estoy segura de que mis padres estarán encantados de recibiros y conocerles.
4. - Piénsate en serio la cuestión del trabajo en la gestoría. Lo hablaremos para que la situación resulte soportable para los dos. Así tendremos más tiempo para estar juntos y solucionaremos el tema de la distancia.
5. - Si después de todo lo que he te contado hasta ahora aún no te has asustado y sigues tan enamorado de mí, como yo lo estoy de ti cada segundo de mi vida, tal vez sea el momento de que nos pensemos en serio la cuestión de la boda.

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