Busca a …. ¿Daddy?

Esperando a mi Daddy

Diario: Friday, June 30, 1995

Friday, June 30, 1995 12:00 AM- 01:00 PM

Reflexiones de Jessica

Tras haberse instalado en el chalé de los amigos de Ana, se da un pequeño salto en el tiempo, porque la semana no puede ser más aburrida perdidas en medio de la nada y sin nada que hacer más que mirar por la ventana o que me intenten convencer de que puedo encontrarme y relacionarme con chicas de mi edad, aunque se olvidan del pequeño detalle de que yo no hablo español, no tengo el menor interés en hacer nuevas amistades porque regresamos a Medford, al internado, en cuanto Ana resuelva ese asunto que le ha traído hasta aquí y sobre el que no me cuenta nada porque no es asunto mío. Son temas de mayores.

La cuestión es que Ana se despierta a primera hora de la mañana y se busca las mañas, si sus amigos no la llevan, de ir a la ciudad. Tan solo hay tres autobuses al día, por lo cual no le conviene perderlo. No sé lo cerca o lejos que estará la ciudad, pero no resulta muy tentador eso de intentar ir a pie, aunque debido a las horas en que Ana regresa tal vez sea la única opción que le queda. Ese asunto suyo le tiene muy ocupada y entretenida, mientras que yo me quedo aburrida con la única distracción de mirarme el ombligo, a veces en sentido literal. Al menos, de haberme quedado en el internado, me hubiera aburrido en mi habitación. Aquí tengo el inconveniente de que me siento fuera de mi ambiente y controlada por gente a quienes no conozco, a pesar de que Ana confíe en ellos, casi tanto como en que yo me sepa comportar y no cause problemas en su ausencia.

Lo que se ve desde la puerta del chalé. Google maps años después de 1995, según la locacización de la novela

Me da la sensación de que Ana anda en busca de alguien que no resulta fácil de encontrar, lógico porque no hemos venido al culo del mundo, si es que una adolescente se puede permitir ese tipo de expresiones llevada por la frustración y el aburrimiento. Es decir, que sin necesidad de que ésta me dé ninguna explicación, porque tampoco hay manera de saber dónde estamos en realidad, tengo la impresión de que Ana se pasa las mañanas llamando a todas las puertas, en todas partes pregunta por si alguien sabe darle alguna pista sobre ese ser misterioso y desconocido.

Simulación de Ana en busca de Daddy (No es publicidad)

¿Qué sabe Ana de ese hombre o de esa mujer? En caso de que se trate de una persona. ¿qué información tiene? ¿Cómo puede justificar ante las organismos oficiales su interés por localizarle? Ya que me he fijado en que no se va con las manos vacías y dado que vuelve con un gesto que evidencia que no le ha encontrado, regresa trayendo consigo la misma carpeta de documentos.

carpetas de documentos

Sin embargo, el día de hoy ha empezado de manera diferente. sí, tal y como os lo digo y cuento en la novela despertar del 30 de junio. Esta mañana Ana no ha madrugado, no se ha preocupado por el horario de autobús ni por pedirle a sus amigos que la acerquen a la ciudad. Ana esta mañana se ha despertado sin prisa, más preocupada por cerciorarse que yo esté entretenida, que me busque distracciones en las que ella no se vea involucrada, ya que de igual modo tiene que marcharse, pero no espera que la siga. Ha quedado para verse con alguien a mediodía.

Sí, por lo que parece se ha citado con alguien cerca de aquí. Me lo comentó anoche, sino a mí expresamente, al menos escuché que lo hablaba con su amiga, con quien no parece tener secretos, aunque de los temas que a mí me interesan prefieren hablar cuando no escucho.

¿Acaso ha venido en busca de Daddy y le ha localizado? Los datos que tenemos de éste no resultan muy coherentes: ¿Qué es cierto? ¿Qué es falso? ¿A qué se le ha de dar más o menos credibilidad en caso de darles alguna validez? Entonces. ¿Cuán lejos nos encontramos de Toledo? Porque lo único que parece ser cierto es que esa localidad de España existe y se supone que es dónde Daddy nació, pero es fue hace más de veinte años y no todo el mundo es como yo, que en catorce años no me he movido de Medford, salvo este viaje, porque a cabezota no hay quien me gane.

Jessica, adolescente. Fotomontaje

Si esta vez Ana ha conseguido sacarme a rastras del internado, del barrio, de Medford, del estado de Massachusetts, de Los Estados Unidos, del continente americano, en caso de que se confirme que estamos en otro continente, ha sido porque me pilló desprevenida y porque con el jaleo que habrá a causa de las obras que se lleven a cabo en el internado allí no hay quien esté.

La cuestión es que entorno a Daddy hay demasiadas dudas y cuestiones incoherentes como para no pensar que detrás de todo eso no haya más que una tomadura de pelo.

¿Quien será?

La cuestión es que todas las pesquisas que ha gestionado estos días le llevan a localizar a alguien que se identifica al 100% con los datos de quien Ana busca, lo que no implica que se trate de Daddy, aunque por las expectativas que me he creado con respecto a quien se supone es «Daddy», me gustaría que fuera. ¿Acaso quien dejó sus datos cuando me abandonó confiaba en que sería tan complicado de localizar? ¿Acaso se trata de otra persona y Ana se ha confundido?

Si hemos venido en busca de «Daddy», habría que intentar localizarle en la ciudad de Toledo, sin embargo, esta mañana se ha citado con alguien que vive casi en el chalé de al lado de sus amigos. En frente no porque no hay nada, no se ha urbanizado todavía ni parece que haya intención de hacerlo en mucho tiempo. Por la parte de atrás del chalé, se encuentra la zona de la piscina comunitaria.

¡Cómo se trate de Daddy Ana va a tener un problema! Ya que si pretendía mantenerme al margen de esas gestiones hasta haber resuelto todas esas incertidumbre y dudas con respecto a éste, se encuentra con que, sin pretenderlo, nos ha metido, como quien, dice en la boca del lobo. Ya llevamos por allí una semana

¿Le habrán encontrado ya? ¿Daddy tendrá constancia de que estamos aquí y le andamos buscando? ¿Será cierto eso del instinto, de que Daddy será capaz de reconocerme a primera vista, aunque no nos hayamos visto nunca? ¿Sabrá algo Daddy de esa presunta paternidad que se le atribuye, de mi existencia?

Incertidumbres

Todas estas incertidumbres se podrían quedar en suspenso hasta que sea la propia Jessica quien inicie esa búsqueda de Daddy. Sin embargo, a mí me parece importante conocer el punto de viste de éste, porque de un modo u otro va a empezar a ser parte de la vida e historia de Jessica, de manera que el lector de la novela se sienta cómplice de las pesquisas y artimañas de Ana para conseguir y propiciar ese encuentro entre ellos, dado que a partir de ahora, como ya he comentado con anterioridad, en la vida de Jessica van a aparecer una serie de pistas, de poemas en apariencia anónimos, que le empujen a superar sus temores, sus bloqueos y sea ella quien se tome en serio la búsqueda de su anhelado Daddy. Al final será uno de esos poemas los que aviven y despierten su curiosidad, pero no por mérito de Ana, aunque ese sentimiento e inquietud ya está enraizado en el subconsciente de Jessica, de modo que sentirá el impulso de buscar esos poemas casi por cualquier sitio.

Busco a jacqs… digo a Daddy

Aclaración:

Es Daddy quien relata esta entrevista con Ana en primera persona y quien escribe sus propias reflexiones a respecto (Junio 30, 12:00 PM). Dado que sería un poco absurdo que debido al secretismo con que Ana maneja este asunto se lo contase a Jessica, aunque ésta intuye que algo sucede, pero no tiene ninguna certeza de nada. Como es lógico, Jessica tiene reparo a preguntar de más. Está castigada a averiguar dónde se encuentra, pero le causa cierto temor confirmar que se trata de Toledo y lo que es más grave, que estando tan cerca de Daddy, éste no quiera saber nada de ella, que la abandone y se desentienda como ya hiciera su madre cuando nació. Lo de Daddy sería mucho más grave porque ahora ella ya es consciente de lo que pasa.