Yuly, nacida el 4th July

Tercer día de clase.

Diario: September 8th, 1995, 09:50 AM

Reflexiones de Jessica

Trabajo de Historia

Yuly: Si quieres, investigamos juntas, compartimos información. – Me propone. – Tú, investiga algo aquí en Medford y yo lo haré en West Roxbury.

Jess: Como quieras. – Le contesto un tanto sorprendida y contrariada por su sugerencia.

Aula de Spanish antes de inicio de la clase

Es decir, que cuando ambas coincidimos en clase de Spanish, por hablar de algo, le comento la ocurrencia de Mr. Johnson (Vinieron en son de paz) y a Yuly le falta tiempo para implicarse. Se olvida de que no somos compañeras de clase en la asignatura de Word History y que para ella conllevará un esfuerzo añadido a lo mucho que se supone que tiene que estudiar.

¡Menos mal que a mí no me iban a evaluar en cuanto a mis relaciones sociales! Sobre todo, que Yuly no tuvo la ocurrencia de proponerme que yo también le ayudara a ella con alguna de sus asignaturas porque mi respuesta y reacción hubieran sido menos impulsivas que la suya. Ella es una alumna de nivel Honor que está en la clase de Spanish para principiantes de rebote, por eso de que con eso del cambio de centro, de ritmo de vida, sus padres preferían darle esa ventaja.

Ya éramos compañeras para el trabajo que nos había puesto Mr. Bacon sobre mis motivaciones para asistir a clase de Spanish y dada mi actitud estaba claro que Yuly se responsabilizaría de casi todo y un poco más, porque pretendía conocerme hasta tal punto que eso de que yo fuera una chica de padres desconocidos y criada en un internado, en un hogar para chicas, lo iba a convertir en uno de los argumentos principales del trabajo.

Que yo asistiera a clase de Spanish bajo amenaza de que me darían una patada en el trasero, de manera menos metafórica de lo que se podría entender, en caso de que no me lo tomase en serio o no aprobara, a Yuly le resultaba de lo más interesante, intrigante. Casi se podía pensar que a ella ya le dolía el trasero incluso antes de conocer a Ana y, aun así, seguía decidida a hacerme esa visita.

Es más, dada mi cerrazón a negarme a aprender, Yuly pretendía encontrar argumentos para avalar mi postura y ser mi abogada defensora, la abogada del diablo, con el objetivo de que a Mr. Bacon le impresionase tanto la redacción que nos eximiera a ambas de asistir a sus clases. Una redacción bien argumentada, escrita en perfecto español, sobre las dificultades de aprender dicho idioma y justificar mi desidia.

¿Ya podemos ir a casa?

Mr. Bacon: (Entra y cierra la puerta) Buenos días. Reparto A+ entre los que estén sentados y en silencio. – Nos dice para que le escuchemos y reaccionemos a su presencia. – Espero que todos llevéis la redacción avanzada porque lo quiero para el día 18 de este mes. Tenéis más de una semana para acabar y tampoco se trata de que escribáis sobre toda la vida y milagros de nadie. Tan solo de sus motivaciones para esta asignatura y no considero que ello requiera tanto tiempo, pero así os lo pensáis con calma.

Todos: (Nos sentados en nuestro respectivo pupitre) Buenos días, Mr. Bacon.

Yuly: (Susurra en español) Buenos días, Mr. ‘Panceta’.

Entrada en el aula
Aula de Spanish en un high school de los Estados Unidos

Al menos en esta tercera clase de la asignatura no hay que hacer ningún ejercicio, examen ni nada que suponga un sobreesfuerzo. Mr. Bacon llega a clase un poco más animado y dispuesto a que esta vez sí la clase sea un poco más amena y divertida para todos.

Considera que ya nos ha puesto a todos los puntos sobre las íes y que es momento de que la situación no se le vaya de las manos. Ya tiene una idea aproximada del nivel que tiene cada uno y sobre ello pretende estructurar y basará el ritmo de la asignatura.

Se acabó eso de exprimirnos el cerebro para darnos cuenta de que nadie tiene ni puñetera idea de español, salvo Yuly.

Mr. Bacon: Para hoy tengo pensado que hagamos las presentaciones que no hicimos el otro día. – Nos dice. – Como supongo que ya se habrán pasado los nervios del primer día, estaremos todos más tranquilos. – Comenta. – Necesito aclarar mejor el nivel de conocimiento que tenéis del español, para ver si ya os concedo la licenciatura universitaria en filología en letras española y nos vamos a casa, o partimos de cero. – Nos indica con buen humor. – El pequeño ejercicio de ayer le fue bastante bien a la mayoría.

Presentación de la práctica en clase
Título universitario. Fotomontaje

Ha sido Mr. Bacon quien lo ha dicho, «nos vamos ir a casa». Aunque es lógico entender que ninguno de los presentes, salvo él mismo, reúne los requisitos para ello la licenciatura en filología Hispánica, por eso de ser el profesor.

El profesor chiflado (1963)

¿Alguien habla español?

¡Ni siquiera Yuly sabe tanto! De modo que entiendo que ésta no se diera por aludida ni recogiera sus cosas para marcharse, aunque hubiera sido uno de sus impulsos. A pesar de que le entusiasmara aún menos eso de que el nivel de la clase tuviera que ser tan bajo que se partiera de cero cuando ella ya era bilingüe. Ya que, como me ha contado, se pasa los veranos con sus abuelos y su tío Luis en Vigo. Donde, además, tiene ocasión de practicar el español, el gallego y el inglés cuando su tío Luis no está cerca para callarle la boca. Dado que en Vigo, eso de pretender destacar ante sus amigas por sus orígenes americanos parece que no está muy bien visto.

Yuly adolescente. Fotomontaje

Yuly: Mis padres no han querido que tuviera privilegios. – Justifica de manera que todos la oigamos y entendamos. – Tan solo hablo español cuando estoy en Vigo de vacaciones. Soy de West Roxbury. – Aclara por si alguien hubiera supuesto que es una inmigrante.

Aparte que ella ha de tomar consciencia de que vive con sus abuelos y con su tío, quienes han de ser capaces de entenderse con ella sin dificultad. Su tío Luis habla inglés, pero tan solo en el trabajo, aparte que tiene una novia y futura mujer procedente de Boston.

Mr. Bacon: Gracias por la aclaración. – Le contesta. – ¿Alguien más tiene alguna noción de español? – Pregunta al resto de la clase en un perfecto inglés. – ¿Alguien que haya estado en España o países de habla hispana? ¿Alguien que tenga algún familiar, amigo o conocido que hable español, aunque sea como segunda lengua? ¿Alguno a quien le guste la música en español? – Pregunta. – Por poco que sepáis o conozcáis, os aseguro que en esta clase es un buen punto de partida el detalle que consideréis más insignificante. – Alega. – Me sirve con que hayáis asistido a clase de Spanish en cursos anteriores.

Jessica adolescente. Fotomontaje

¿Yo, conocimientos de español? ¡Ni mi nombre! Le confieso que entre mis hobbies o castigos está eso de la lectura no comprensiva de textos en español, de hacer dictados en español para que mis oídos se acostumbres, aunque son una verdadera desastre, y que soy capaz de entender a Ana cuando me habla en español, según el contexto de la conversación, y me coloca al nivel de Yuly como poco. Ni tan siquiera aludir al hecho de que a finales de junio he estado dos semanas de vacaciones en un sitio, cuya denominación y ubicación desconozco, donde todo el mundo hablaba en español. Como mucho podría confesar sin tapujos que los últimos cuatro curso en el colegio los profesores me conocían por saltarme las clases de Spanish con el mayor de los descaros y el menor de los remordimientos.

El primer día de clase nos enseñó un mapa donde nos mostraba la influencia del español en los Estados Unidos, y en lo referente al estado de Massachusetts el porcentaje estaba en torno al 3%, lo que, trasladado a ese grupo, se ajustaba a Yuly y poco más. De manera que Mr. Bacon no se tenía por qué sorprender por nuestra aparente ignorancia. Aunque la asignatura de Spanish se incluye en los planes de estudio a partir de 5th Grade y estábamos en 9th Grade. Por lo cual podía decirse que la falta de respuestas se justificaba en la timidez, en que nadie tuvo valor en querer destacar sobre el resto.

Quizá, si Mr. Bacon nos hubiera animado a repetir la cancioncita con la que se solían burlar de mí, hubiera habido más de uno que se hubiese animado a abrir la boca, pero tampoco era día para que el director nos recibiera en su despacho y supiera de esos malos hábitos adquiridos.

Influencia del español en los Estados Unidos
Mapa geopolítico

Mr. Bacon: Si nadie responde, entenderé que esto del español os suena a chino a casi todos. – Nos dice. – No pasa nada. Así tendremos una excusa para aprovechar la clase y aplazamos la ceremonia de graduación para una mejor ocasión. – Argumenta con buen humor. – El objetivo de esta clase es que aprendáis el idioma y por empezar desde lo más básico nadie se ha muerto todavía. – Nos dice con buen ánimo.

Yuly: (Susurra) ¡Vaya rollo de curso me espera! – Se lamenta ante la expectativa.

Ceremonia de graduación

Práctica en clase

Ante lo frustrante que resulta hacer la clase más participativa, conseguir que alguien más que Yuly hable en español, para que la clase resulte más amena y entretenida para todos, incluso para mí, nos propone el juego de las tarjetas, para que las emparejemos.

Lo que implica primero hacer una lectura comprensiva del texto, entenderlo lo que hay escrito, y después que perdamos la timidez y dejemos que se nos suelte la lengua a la hora de hablar con el resto de los compañeros.

No hay que calentarse mucho la cabeza. No nos va a salir humo por las orejas ni nada parecido, tan solo se trata de leer unas sencillas frases y buscar a quien tenga su pareja. ¡Aún nadie se la muerto por ello!

Salir humor por las orejas

Además, salvo por el texto de las tarjetas. Mr. Bacon no ha dicho que no podamos hablar en inglés.

Yuly: ¡El cuatro de julio es mi cumpleaños! – Me dice como si fuese algo relevante.

Con la excusa de las tarjetas me entero de cuándo es el cumpleaños de Yuly, el 4 de julio. Es decir que ella es dos meses y medio menos que yo. Sin embargo, su coeficiente intelectual, su conocimiento del español, está por encima del mío. Ella ha recorrido más mundo.

De todos modos si es cuestión de presumir de fecha de nacimiento, se supone que yo nací la madrugada del martes 21 de abril, al día siguiente del Patriot Day. Al menos esa en la fecha que consta en mi partida de nacimiento. Igual pudo haber sido unas horas antes de la medianoche, pero, al no haber ninguna certeza de ello, se fijó ese martes que fue cuando me abandonaron y encontraron en la cuna del hospital.

El caso es que con la excusa de las tarjetas, Yuly me sigue contando confidencias sobre su vida y no reprime su curiosidad por saber un poco más de la mía.

Mientras Mr. Bacon parece mantenerse ajeno a lo que sucede en el aula, que ya no tiene previsto hacer nada más en lo que resta del tiempo de clase. Lo cual a mí me viene de perlas, porque me permito hablar en inglés sin ningún pudor y Yuly no tiene reparo en corresponderme, consciente de que hemos de seguir juntas hasta después de la asignatura de Physical Education/Health y es mejor que no se corte el hilo de la conversación.

En la cafetería ya podremos hablar de cuestiones un poco más mundanas, más de chicas preocupadas por el ambiente que hay en el high school y hacer planes para su visita de esa tarde.

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