Esperando a mi Daddy (2)

Monday, September 11, 1995

06:20 AM. Bedroom

»: Suena el despertador

Esta mañana me he despertado y levantado de la cama antes de la hora. Me siento un tanto desvelada, aunque haya dormido bien, pero no me he querido quedar en la cama, por lo que he preferido asomarme a la ventana con la expectativa de que el ambiente que hubiera en la calle me animase un poco, aunque desde mi ventana tampoco es que se vea mucho. Por suerte o por desgracia ocupo una de las habitaciones más tranquilas y Early Ave no tiene tanto tráfico como Fulton St. en particular me ha preocupado el ruido que yo pudiera hacer, aunque debido a que duermo sobre el garaje me encuentro bastante aislada del resto de la casa. Ahora que soy la mayor y después de los años que llevo aquí, supongo que en el fondo agradezco esta tranquilidad y el hecho de no sentirme tan controlada, aunque es cierto que quizás ésta sea una de las habitaciones más frías, pero según Ana está bien aislada y eso no es problema. Yo tampoco suelo dormir destapada y mantengo mi costumbre de calentar el pijama en el radiador antes de ponérmelo.

Cada día amanece más tarde, me gustaría decir que el sol está perezoso porque los días son más cortos según se acerca el final del verano y se acaban las oportunidades de ir a Carson Beach, casi puedo asegurar que el sábado pasado fue la última y se fastidió por la climatología y porque Ana no ha pasado el fin de semana aquí. Para hoy tiene pinta de que lucirá el sol, lo cual me parece una pequeña burla, dado que me esperan en clase. Lo único bueno es que mañana no habrá que ir a clase y aunque hoy no me libre de la asignatura de Spanish, no la volveré a tener hasta el jueves, pero se supone que Yuly y yo hemos de aprovechar los descansos para terminar el trabajo o de lo contrario el próximo día presentaremos un churro y nos habremos ganado un suspenso de los gordos. Sin embargo, no es culpa nuestra que seamos compañeras y vivamos tan lejos la una de la otra, que no sea tan fácil que nos veamos por la tarde, por lo cual confío en que Mr. Bacon lo tenga en cuenta porque la verdad es que Yuly es quien más complicado lo tiene en ese sentido. Yo tengo la disculpa de que no soy una chica demasiado sociable y que de mi barrio tan solo hay un chico, con quien no tengo la menor intención de tratar demasiado porque ya se ríe bastante en mi cara y a mis espaldas, sería absurdo que, además, le tuviera de compañero en los trabajos y me creyese tan tonta que esperase que lo hiciera yo todo. Con Yuly estoy mucho más dispuesta a colaborar dentro de mis limitaciones, aparte de que ha sido ella quien se ha ofrecido a redactar el trabajo, porque no se fía de que yo le ponga el suficiente interés, aparte que no demostré ninguna iniciativa. Para la asignatura de Spanish me esforzaré lo mínimo e indispensable para aprobar, aunque como no creo que Ana sea tan benévola conmigo, al final será un término medio, escaso para ella y en exceso para mí.

Ahora será mejor que me espabile porque no quiero llegar tarde al bus, no sea que la charla que me eche Ana al respecto sea de las que no se olvidan y me adelante el despertador media hora para que no me vuelva a pasar porque ya le parece que apuro demasiado el tiempo y que un día de éstos se me pegarán las sábanas y habré de ir a clase en pijama y sin haber tenido tiempo de lavarme la cara. Sin embargo, a mí me parece que con cuarenta minutos tengo tiempo suficiente para vestirme, asearme desayunar y llegar a la parada antes de que llegue el bus. Me ducho por las noches y me dejo preparadas la mochila y la ropa antes de acostarme, de manera que por las mañanas tan solo tengo que saltar de la cama y salir por la puerta a tiempo de que el paseo por Fulton St. no se convierta en una prueba olímpica de atletismo: 0.1 millas con obstáculos y cuesta abajo. No sé en cuanto está mi récord y tampoco tengo interés en averiguarlo. La cuesta arriba sí me la he tenido que subir a la carrera en más de una ocasión por culpa de los chicos o porque se me hacía tarde para regresar, después de que me hubiera escapado y no quería que se notara demasiado mi ausencia. No sé de cuánto será el desnivel, pero el suficiente como para que sea mejor no tropezar o se acabará rondando por la acera hasta Fellsway W.

Monday 9/11
Class Day: 4th
1	Algebra
2	English
3	World History I
	Lunch A
4	Spanish
5       Physical Education /Health
6 	Science

07:05 AM. Fulton Street & Fulton Spring Rd

Otro día que llego a la parada antes que el bus, pero que también llego más tarde que Gabe, que en realidad no sé muy bien dónde vive ni me importa. Lo que sí sé es que fuimos compañeros de clase en el St. Francis School y que ha sido él quien ha iniciado todas las burlas contra mí, de manera que con su actitud el mismo de define. Sí para él el hecho de haber dejado el St. Francis supone una liberación para convertirse en un estúpido que no respeta a nadie o porque piense que se ha de comportar así para que nadie le recuerde su pasado, como si se tuviera que avergonzar de ello, mejor que me olvide, porque yo no lo pase tan mal como para renegar de ello o tener que demostrar a todo el mundo que tengo mis propias ideas. En el St. Francis ya saben cómo soy, que yo era de la que me saltaba las clases de Spanish y que hasta la llegada de Ana era de las que se escondía para no acudir a la capilla a primera hora de la mañana porque aquello me parecía aburrido y sin sentido. Con la llegada de Ana y el paso del tiempo he madurado y soy un poco más consciente de lo insensato de mi comportamiento. Tampoco es que hoy en día sea de oración matinal diaria, pero al menos lo respeto y tengo intención de acudir a catequesis los martes por la parte porque para prepararme para el sacramento de la Confirmación, aunque ya no tendré por compañeras a las chicas del St. Clare, salvo aquellas que viven en casas de acogida por el barrio, pero ya considero que no dependen tanto del St. Clare y que no las relacionan con quienes sí vivimos allí.

Si me dieran a escoger compañero entre Yuly o este chico, sin duda me quedo con Yuly, aunque ésta viva tan lejos que los descansos en clase nos sirvan para estudiar juntas y no para descansar. En lo que llevamos de curso, entre bocado y bocado a lo que cada una se ha llevado de casa para comer, además de hablar de cosas de chicas y de lo que ocurre en clase, también nos centramos en el trabajo de Spanish, en que ella me pida que le explique mis motivaciones para haberme matriculado en esa asignatura y ella saque sus propias conclusiones y le dé las vueltas que considere oportuno hasta que encuentra las palabras y razonamientos que nos aseguren la mejor calificación posible, aunque a mí no me haya quedado tan claro eso de que Mr. Bacon se conforme con que le argumentemos que su asignatura es tan complicada que deberían quitarla de los planes de estudio y dejársela a los profesores de universidad que hayan obtenido el doctorado en Filología, en contraposición a la idea que nos intenta transmitir éste de que es un idioma que está en la calle y habla al menos el 3% de los ciudadanos de Massachusetts, dado que, por el planteamiento que Yuly le quiere dar al trabajo, parece que los hispanos no se entienden entre ellos y al final todos recurren al inglés como idioma oficial y unificador en todos los estados de la Unión. Me temo que nos ganaremos un suspenso como una casa, pero, como Yuly argumenta, Mr. Bacon quiere conocer nuestras motivaciones. En nuestro caso las mías, y más sinceras no podemos ser.