No pronuncies mi nombre

SILENCIO EN TUS LABIOS

Introducción

No retrasaré por más tiempo el volver a reflexionar sobre la secuencia de El Camino de Emaús, del 19 de abril, el que supone es el gran momento de la novela.

Existe una entrada del año pasado, pero esta vez me explayaré un poco más

Antecedentes:

  • Los antecedentes de estos días de convivencia están en su encuentro del 15 de febrero, momento en que hablan en privado y Ana deja claro su nulo interés por Manuel. Pero, después de esa cena con los amigos, siente que algo ha cambiado en su corazón, que tal vez el chico de sus pesadillas pueda llegar a ser el chico de sus sueños
  • Manuel acude a esas convivencia de la Pascua no se sabe si por iniciativa propia o por la influencia de los amigos que le han animado en el último momento, incluso ante la posibilidad de ese reencuentro con Ana, porque éste también sienta que ha surgido algo entre ellos
  • A la Pascua no se viene a hacer tonterías, pero todos esperamos el momento en que Manuel se ponga en evidencia.
  • Ana es una de las responsables de la convivencia y tiene la oportunidad de tomar decisiones importantes
  • En estos días de convivencia, Manuel se ha encontrado con una Ana bastante esquiva y huidiza con él. Le ha puesto cuantos impedimentos se le han ocurrido para mantenerlo a distancia.
  • Para «el camino de Emaús», Ana se ha organizado con las amigas para que Manuel y ella recorran juntos ese paseo de regreso al pueblo
  • Cuenta con la condescendencia del sacerdote
  • Durante la meditación sobre la Vigilia Pascual Ana se ha mostrado poco discreta, aunque sí bastante sutil, a la hora de exponer sus sentimientos. Aunque ante una pregunta indiscreta, ella no se ha cohibido a la hora de asegurar que aún no tiene novio.
  • Para esa noche, Ana tiene pendiente una charla con Carlos, su ex, para tratar cuestiones personales, pero ella espera acudir con sus problemas sentimentales resueltos. Sin que en ningún caso se plantee una reconciliación con su ex, porque éste ya tiene novia.
  • Ya explicación de cómo se forman las parejas en este particular «Camino de Emaús» las di en: (Íbamos dos…. camino de Emaús, 12 de junio 2021) ¿Tú con quién harías el camino con Manuel, con Ana….?

Ana nombra a su descarte

Ana

(….) Aunque tal vez lo más destacable de aquel método fuera que algunos de los presentes reconocieran con quiénes no harían «el Emaús». Era algo así como: “Yo no quiero ir contigo, pero vete con quien quieras”.

(….)

Como la ocurrencia era mía y encabezaba la lista, fui la primera a quien el sacerdote nombró, de manera que ello sirviera de ejemplo a los demás. Con ello tan solo esperaba que Manuel entendiera que no tenía reparo en que hiciéramos juntos aquel paseo de regreso al pueblo, que no me importaba que fuésemos la última pareja que saliera, en caso de que nadie nos escogiera…

(….)

Antes de confesar ante los demás con quién no quería hacer aquel Emaús, mis miradas se cruzaron con las de Manuel. Quería que éste fuera consciente de la decisión que tomaba y que le daba una oportunidad, si quería que fuésemos juntos. 

Ana, 19 de abril. Previo a «el Emaús»

Manuel

Me di cuenta que me miraba, que, cuando se vio en esa tesitura, se lo pensó. Quizá no quisiera esa responsabilidad, pero el sacerdote la había nombrado, tal vez con esa intención, propiciando la carambola y que yo me marchase por delante.

(…..) 

Respondí a su mirada dubitativa con un gesto de resignación. Le di a entender que no me tomaría a mal que me nombrase; me lo merecía y quizás aquello me ayudara a tener los pies en el suelo y no en las nubes o buscándola entre la multitud.

(…)

Aquella tensión se vio rota cuando de sus labios se escuchó otro nombre, de alguien que sabía no se daría aquel paseo conmigo, salvo que no le hubiera quedado otro remedio. 

Manuel, 19 de abril, previo a «el Emaús»

Manuel nombra a su descarte

Manuel

Fui yo el siguiente que se encontró en la misma disyuntiva que Ana y, de algún modo, me ayudó a comprender lo mal que lo había pasado; la responsabilidad que ello conllevaba. Era mi oportunidad, si la mandaba por delante y le quitaba esa preocupación de encima; le demostraría que era capaz de decidir con objetividad y no me condicionaba por cuestiones personales. 

(….)

A disgusto, dije su nombre y con ello consideré que hacía lo más justo para los dos.

Manuel, 19 de abril, previo a «el Emaús»

¡La mayor tontería del mundo la cometió Manuel con todo el descaro! 

Ana, 19 de abril, previo al Emaús

Ana

Fue el siguiente a quien el sacerdote nombró y fue tal la sorpresa e impresión que ello le causó, que reaccionó por impulso. No se detuvo más de dos minutos ni recapacitó sobre su elección. Mi nombre salió de sus labios como si me concediera el mejor de los galardones. Fue una actitud incoherente y contraria a la mía.

Ana, 19 de abril. Previo a el Emaús

¡El muy…..! La manda a paseo como si fuera la mayor de las heroicidades !

Cara de enfado, de incredulidad, de asombro, de Ana

¡Si las miradas matasen o fueran el impulso con el que se da a otro una patada en el trasero…¡

Manuel, 19 de abril, previo al Emaús

Cara de enfado

Son las reglas que Ana se ha inventado para que se formen las parejas para ese «Camino de Emaús», de manera que, muy a su pesar, no le queda otro remedio que escoger acompañante y marcharse. Mejor no mantener ese cruce de miradas ni un instante más, dado que entre los presentes alguien ya se sabe sentenciado de por vida. ¡No se puede hacer más el ridículo delante de todo el mundo!

El plan de Ana parece que tenía un fallo, un pequeño detalle con el que no había contado y sobre el que sus amigas no le pueden ayudar. No hay nadie a quien «hacerle ojitos» para que Ana se quede. Ella le ha «hecho ojitos» a Manuel y no ha servido para nada.

El chico que escogí como acompañante se vio un tanto sorprendido por mi elección, aunque mi compañía no contase entre sus preferencias porque ya tenía novia y conmigo no tenía tampoco más relación que la mantenida como miembros del grupo de la parroquia. Sin embargo, lo que yo quería era alejarme de allí y me daba lo mismo quién fuera conmigo. La elección de un chico fue por despecho y porque dentro de lo posible las parejas fueran mixtas, que no quedase tan patente esa separación entre chicos y chicas.

Ana, 19 de abril. Previo a inicio «El camino de Emaús»

Aclaración

Admito que en las explicaciones y justificaciones que da Ana hay un pequeño error en la novela, pero que, sin embargo, he preferido mantener porque dejan claro el malestar de Ana por el comportamiento de Manuel. De verdad, para la novela, para la historia, es importante que Ana inicie este camino enfadada, frustrada, impotente, con ganas de mandar a alguien a hacer puñetas.

El plan ha fallado o, al menos, eso es lo que pretendo dar a entender llegado este punto.

Manuel se tiene que poner en evidencia y, sin duda alguna, lo ha hecho.

Esto supone una ruptura un contraste con lo que ha sido la meditación de Ana, dado que ésta, sin pretenderlo, convirtió la explicación sobre la Vigilia Pascual en un canto al amor. La manera de proceder de Manuel no tiene nada de romanticismo.

Sin embargo, como en las buenas historias de amor, en toda intriga…

No te vayas todavía, aún hay más….

Para los impacientes siempre queda adelantarse a las entradas de la web y leerlo en la novela directamente:

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