Lo pintó El Greco

Esperando a mi Daddy

Introducción

Esta entrada tal vez debería estar incluida en la anterior (La capital del mundo) ya que nuestros protagonistas no se mueven de la plaza del Conde. Sin embargo, prefiero escribirla a parte porque es un momento de la novela en que se detienen, que no pasan de largo como quizás hayan hecho hasta ahora. De todo el paseo, la visita, éste es el único sitio al que se deciden a entrar, en que Daddy pretende mostrar a Jessica una de las maravillas de la ciudad, de las que supone ella no tiene conocimiento. Aquí se acentúa el hecho de que hacen de turistas en el sentido literal, porque les acompañamos en esa entrada, mientras suben cada escalón hasta que se quedan sin palabras ante el cuadro.

Lo visitado hasta la fecha:

  1. La puerta del Cambrón
  2. Con los brazos extendidos. – Monumento al Sagrado Corazón y Ermita del Cristo de la Vega
  3. Lleva mi recuerdo a los peces. – Río Tajo
  4. El puente sobre el río Tajo.– Puente de San Martín
  5. Patrimonio de la Humanidad. – Cuestas y calles de Toledo
  6. Esas noches de verano en Toledo. – Baño de la Cava.
  7. Después del Corpus. – Desde Calle del Ángel a Calle Trinidad
  8. Turistas a la carrera. – Barrio Judío
  9. La capital del mundo. – Palacio de Fuensalida

Novela

Daddy: Sí, bueno, alguna vez he coincidido con él, pero no somos lo que se dice amigos. – Me aclara con intención. – El edificio de al lado, el de los arcos con cristalera, es la iglesia donde está expuesto el cuadro del entierro del Señor de Orgaz, pintado por El Greco. – Me comenta. – Si quieres, podemos entrar a verlo. Me parece que ahora está abierto. – Me propone. – ¿Sabes quién fue El Greco?

Jess: Yes. I do. – Le respondo. – He was a famous painter.  – Le explico. – Did he live in Toledo? – Le pregunto un tanto sorprendida.

Daddy: Sí, vivió gran parte de su vida aquí. – Me responde. – Se supone que su casa es la que hay al otro lado de la calle, la del aparcamiento.

Jess: OK! – Le contesto porque ahora creo que sí me he enterado de sus explicaciones.

Daddy: ¿Quieres que pasemos a ver el cuatro? – Me propone de nuevo. – No llevamos prisa y supongo que te apetece algo más que pasear.

Jess: Yes. I do. Let’s go – Le respondo animada.

Daddy: Yo invito. – Me dice. – Eres una turista y tendrás que pagar. Los toledanos tenemos descuento. A veces tenemos la entrada libre.

Jess: Don’t worry. I get it. – Le contesto. – I read advise in the gate. – Le recuerdo con sutileza.

Daddy: Sí, bueno. No se refería a esto. – Me aclara por si acaso. – Pero supongo que en parte tienes razón.

11 de octubre 2004: 05:00 PM

Supongo que, en lo referente a la casa de El Greco, a lo que Daddy debería haber aludido antes, cuando hemos pasado por delante de la puerta, por aclararme que no era tan solo un aparcamiento. Mi impresión es que sí tenía aspecto de ser una vivienda, aunque no hayamos visto más que el muro exterior que rodea todo el recinto, pero, como tal, sí me ha parecido que era una vivienda con una cierta importancia entre tanto edificio. Si como tengo entendido, y aparte deduzco de las palabras de Daddy, se trataba de un pintor tan importante en su época, debía tener una casa grande y lo normal es que ahora se aproveche como museo. De algún modo, me hubiera esperado algo similar de la casa del gobernador. Sin embargo, supongo que éste precisara de un edificio con más estancias y oficinas.

Casa-Museo del Greco. Google Maps Nov 2008

A lo largo de mi vida he ido a pocos museos, Ana me diría que sobre eso soy la única responsable por no haber aprovechado las muchas ocasiones que se me han ofrecido, por mi obcecación por no ir a ninguna parte mientras no tuviera noticias de Daddy, por lo cual ahora no tengo motivos para quejarme y sí para enmendar aquella tozudez. De algún modo que esta tarde Daddy me invite a visitar un cuadro tan famoso como ese es una manera de compensar todas mis rabietas de antaño. Estoy en Toledo y con Daddy. El mero hecho de que hayamos venido hasta aquí incluso salido de su casa, logra que toda mi vida cobre sentido, aunque hubiera preferido un poco más de iniciativa por su parte, que éste no se hubiera esperado hasta que yo me presentase en su puerta para empezar a preocuparse por mí, dado que, de momento, tengo la sensación de que lo hace obligado por las  circunstancias e imposiciones paternas, bajo amenaza, dado que, si se desentiende de mí, lo más probable es que yo termine en la calle y haya que acelerar las gestiones para aclarar qué tipo de relación hay entre nosotros. De ese modo consigue que el tema se lleve con calma y no se encuentre con la tesitura de que tal vez yo sí sea su hija o que de no serlo él será el responsable último de mi marcha, porque ya no tendré padre no motivo para seguir aquí.

En realidad, me suena un poco extraño eso de que el cuadro no esté en un museo, incluso en la propia casa del pintor, si es que se utiliza como tal, dado que se encuentra aquí al lado, pero deduzco que es otra de las particularidades de la ciudad, con el carácter español, dado que incluso Yuly tiene alguna que otra particularidad, pero es su caso es porque tiene la doble nacionalidad y reparte su año entre Boston y Vigo. Es muy probable que el cuatro no viaje tanto, que, si el pintor lo hizo como encargo para esta iglesia, éste se quede aquí, a pesar de su fama internacional. Después de todo, esto es Toledo y no quisiera pensar que todo lo que me he imaginado al respecto sea completamente falso, dado que, por lo que he leído y estudiado al respecto en algún momento, he llegado a creer que toda esa fantasía tenía un ápice de realidad, que de momento no se ha confirmado. Quizá la visita a ese cuatro sea el mejor punto de partida y la ciudad empiece a descubrirme todo su esplendor. Tal vez sea como confío que Daddy me sorprenda de un momento a otro y la ciudad tenga tesoros ocultos que haya que descubrir con el tiempo. Aunque en lo referente a Daddy de verdad confío en que me sorprenda, pero mejor que no sea con lo que los chicos suelen considerar como “sus tesoros”, porque no tengo el menor interés por ello.

Daddy: ¿Quieres que pasemos a ver el cuatro? – Me propone de nuevo.

Jess: Yes, let’s go. – Le reitero.

Lo cierto es que me creo con cierta incredulidad que esto sea una iglesia, con la misma con la que he aceptado que el edificio anexo sea la casa del gobernador, porque lo cierto es que esto parece un soportal cerrado con cristales, no hay una evidencia clara de que se trate de una iglesia, aunque sí me convence eso de que sea un lugar de interés porque tanto en la entrada como en una de las columnas hay alusiones al cuadro. Ya he ido dos veces misas desde que estoy en Toledo, aunque haya sido en iglesias modernas y el aspecto de esta fachada me confunde un poco, sobre todo porque Daddy ha dicho que se trata de una iglesia, aunque yo me haya vestido con idea de dar un paseo por la ciudad y no sé si voy apropiada para entrar. Espero que sirva como excusa que me vestí con idea e intención de sentirme a gusto y merecerme el respeto de Daddy. Tampoco es que me asuste el hecho de acercarme a la iglesia fuera de los horarios de misa, pero no tengo costumbre, ni tan siquiera para lo que ha sido mi último curso en la universidad. Sin embargo, como en alguna ocasión me ha llegado a recalcar Ana y hasta cierto punto me llegó a sugerir David en nuestras charlas, cualquier momento es bueno para acercarse a rezar, para hacer una visita y hay iglesias donde la puerta permanece abierta a todas horas. Lo cierto es que sobre eso Luz me demostró que tiene más hábito que yo.

Entrada a la exposición del cuadro

Superados los escalones, y tras la puerta de cristal, nos topamos con la taquilla y lo que de algún modo ya sí me parece que sea la puerta principal de la iglesia, aunque cerrada, sin que en este soportal haya nada significativo. En realidad, me sorprende un poco que para entrar en una iglesia haya que pagar, aunque comprendería que por respetar el culto se restringiera de algún modo el acceso a los turistas, pero sería más en cuanto al horario o a que tengan que pagar, dado que entiendo que haya quienes tan solo busque un sitio donde rezar. Para como es el carácter de Luz, creo que se molestaría un poco por esto, dado que, si antes era una enemiga a ultranza, desde su conversión se ha convertido en una de sus defensoras y aunque Jack sea un chico con dinero, ella es una chica bastante sencilla. Tal vez por eso se entiendan tan bien, porque Jack necesita a alguien con un poco de sentido común, capaz de comprar todo el edificio, como quien se compra un caramelo, como a alguien se le ocurra vetarle la entrada. Luz, como último recurso, buscaría una entrada alternativa o se iría a rezar a otra parte.

Daddy: Por esa puerta. – Me indica una puerta lateral porque se ha percatado que estoy algo distraída.

Jess: OK. – Le respondo.

En contra de mi impresión inicial no accedemos a la iglesia, sino a lo que entiendo es una capilla. El cuadro se encuentra en la pared del fondo y a los pies de éste se encuentra un sepulcro, lo que me deja tan asombrada, maravillada, como contrariada, porque es evidente que que toda esta sala se ha acondicionado en torno al cuadro, que es como si hubiéramos entrado en el sepulcro de alguien adinerado. Es una sala con un aspecto bastante moderno, frente al aspecto de antiguo de la fachada. Por lo cual entiendo que no hemos entrado en la iglesia, sino, más bien, en un museo, salvo que se haya querido dar un excesivo esplendor a la entrada de la iglesia, dado que se ha mantenido la puerta, aunque la mantengan cerrada para que la visita de los turistas no interfiera en el culto. Lo cierto es que me esperaba que el cuadro estuviera más integrado en la iglesia, pero supongo que, si suscita tanto interés, es lógico que se le haya querido dar esta consideración especial, como única opción para que se converse dentro del edificio y no se haya enviado a un museo, que tal vez sería lo más apropiado.

Jess: It’s amazing! – Exclamo. – Is it the original picture? – Le pregunto a Daddy.

Daddy: Sí, es el original. – Me responde porque parece que me ha entendido. – El personaje del cuadro está enterrado aquí. – Me comenta. – Fue un hombre muy importante en su época, pero también hizo muchas obras de caridad.

Jess: Was it a true history?- Le pregunto. – The painter was very imaginative.

Daddy: Por lo que tengo entendido, sí, algo así debió suceder, cuando el señor de Orgaz falleció. – Me responde. – El Greco le dio una visión artística dos o tres siglos después. Fue un encargo del párroco.

Jess: OK. – Le respondo.

11 de octubre 2004: 05:00 PM

Entierro del Conde de Orgaz

El entierro del señor de Orgaz, popularmente llamado El entierro del conde de Orgaz, es un óleo sobre lienzo de 4,80 x 3,60 metros, pintado en estilo manierista por El Greco entre los años 1586 y 1588. Fue realizado para la parroquia de Santo Tomé de Toledo, España, y se encuentra conservado en este mismo templo. Está considerada una de las mejores y más admiradas obras del autor.​

El cuadro representa el milagro en el que, según la tradición, san Esteban y san Agustín bajaron del Cielo para enterrar personalmente a Gonzalo Ruiz de Toledo, señor de la villa de Orgaz, en la iglesia de Santo Tomé, como premio por una vida ejemplar de devoción a los santos, su humildad y las obras de caridad llevadas a cabo.

El Greco aceptó el encargo de realizar la obra en 1586, algo más de dos siglos y medio después de los hechos que en ella representó. Recibió detalladas directrices sobre cómo debía aparecer el milagro de la zona inferior del lienzo, pero una vaga descripción de la zona de la Gloria. El pintor cretense incorporaría a la zona superior la representación del Juicio y la aceptación en el Cielo del alma del señor de Orgaz. También cargaría a la escena del entierro de un aire de actualidad, retratando a varones de su tiempo con ropajes del siglo XVI y situando los hechos en un oficio de difuntos con las características de la época.

Wikipedia

El lugar del emplazamiento

El lugar que ocupa el cuadro del Greco es su emplazamiento original. Para este lugar fue concebido y en él perdura transcurridos cuatro siglos. Antes del emplazamiento de la sepultura del señor de Orgaz era la capilla de Nuestra señora de la Concepción, advocación e imagen que habría presidido la nueva estructura de la capilla, típica del siglo XVI, proyectada probablemente por el maestro de la catedral Nicolás Vergara el Mozo, como desnudo y clásico espacio cuadrado rematado por una sepulcral cúpula.

Nos encontramos al pie del templo, aunque convenientemente separado del actual espacio reservado a los actos litúrgicos, el terreno pertenece al templo. Hasta principios del pasado siglo XX, esta zona estuvo separada mediante una verja y una cortina. En la actualidad, una separación más consistente permite la visita de aquellos que contemplan esta obra de arte sin que su presencia disturbe y moleste a los fieles que participan en los actos que la parroquia celebra a pocos metros.

Gonzalo Ruiz de Toledo fue enterrado en este mismo lugar, elegido por él mismo como la zona más apartada y humilde de la iglesia, así como los materiales de su sepultura: junto a la pared última y más apartada del coro y de simple piedra tosca. Aquí se hizo una sencilla capilla hasta que 200 años más tarde, el párroco don Andrés Núñez de Madrid, mandó renovarla haciéndola más grande y hermosa, quedando el sepulcro en medio y, queriendo que el milagro fuese conocido de todos.

Hay quienes dicen escuchar cantos gregorianos, luz celestial, aroma a incienso —que no existen— estando en este lugar.

Wikipedia
Sepultura

Novela

Sus explicaciones son bastante imprecisas, entiendo que se siente limitado y condicionado por el idioma, aparte de que no haya tenido tiempo de prepararse la visita, porque estoy segura de que me sabría contar mucho más y saciaría mi curiosidad al respecto. Al menos me hago una idea y dados mis conocimientos de la historia de Europa y de ciertos personajes dentro de la historia del cristianismo, entiendo que éste sea uno a los que se le haya dado relevancia. Entiendo que si era tan importante en su época como me ha insinuado Daddy, debía disponer de dinero y hacer grandes donaciones a la iglesia, de manera que se ganó su derecho a ser enterrado aquí, aparte que sucediera algo durante su vida o fallecimiento que le hiciera merecedor del que le pintasen este cuadro. En cualquier caso, en esta ocasión, echo en falta la presencia de alguien que tenga un poco más de idea de Daddy y se defienda mejor con el inglés, dado que ahora mismo, debido a mis limitaciones, el cuatro me deja maravillada por su composición, pero me gustaría saber algo más. Quizá por casa haya algún libro donde encuentre esas explicaciones, porque lo que me sobra es tiempo por las mañanas una vez que ya me he instalado en el dormitorio y no tengo más distracción que esperar a que Daddy tenga las tardes libres para que salgamos a dar otro paseo por la ciudad, dado que las gestiones que hemos de hacer han de ser por la mañana.

Jess: How much is it cost? – Le pregunto con complicidad para evitar que nos pongamos demasiado serio.

Daddy: ¿El precio? – Me pregunta contrariado. – Incalculable. – Me responde.

Jess: If my friend Jack were here, he would want to buy it.. – Le comento con jocosidad.

Daddy: No creo que pudiera. – Me responde. – El cuadro no está en venta. – Me aclara.

Jess: I know it. – Le contesto. – However, he is Jack Catcher! – Replico con jocosidad. – My friend Sharon would expect you to tell her about the painting in detail. My friend Luz would fall for that heaven; and my friend for life Yuly wouild say that El Greco is a very important painter in Spain. I exclaim “Eh, I’m in Toledo with my Daddy!”

(Trauducción) Jess: Lo sé. – Le contesto. – Sin embargo, ¡él es Jack Catcher! – Replico con jocosidad. – Mi amiga Sharon esperaría que le hablases del cuadro con detalle. Mi amiga Luz se enamoraría de ese cielo; y mi mejor amiga Yuly diría que El Greco es uno de los pintores más importantes de España. Yo exclamo: “¡Eh, estoy en Toledo con mi Daddy!”

Daddy: ¿Les añoras? – Me pregunta dado que entiende que he aludido a mis amigos.

Jess: Yes, I do. – Reconozco. – However, now I’m with you – Añado para que no me entienda mal.

Daddy: ¿Seguimos el paseo? – Me pregunta dado que me ve un poco desanimada.

Jess: Yes, let’s go. – Le respondo. –Search the cathedral.. – Le propongo. – Can you arrive? – Le pregunto por si no se siente tan desorientado ni perdido como yo.

Daddy: Sí, aún sé dónde estamos. – Me responde muy seguro y confiado.

El precio del cuadro

El 15 de Marzo de 1586 se firmaba un acuerdo entre Don Alonso y El Greco en que se fijaba de forma muy precisa la iconografía de la zona inferior del lienzo.

El pago se haría tras una tasación, debiendo acabarse la pintura para Navidad de ese mismo año. El trabajo se alargó por más tiempo, entregándose en primavera de 1588. Fue tasada por Luis de Velasco y Hernando de Nunciva en 1.200 ducados, cantidad que pareció excesiva al párroco, en comparación con los 318 del «Expolio» de la Catedral o los 800 del «San Mauricio» de El Escorial. Al no llegar a un acuerdo tuvo que intervenir el Consejo Arzobispal, que determinó que se pagaran los 1.200 ducados de la primera tasación.

Si bien El Greco siguió las indicaciones dadas por D. Alonso, el cretense se servirá de su vasto conocimiento de la tradición iconográfica oriental para transmitir su propia visión sobre los grandes temas que integran el cuadro. El arte al servicio de un genio; un genio al servicio de la fe.

El cuadro. Toledo Monumental

El ducado del siglo XVI y de comienzos del siglo XVII, tendría una equivalencia actual a unos 167,1 euros (según el precio del oro en peso y calidad).

El ducado en España

A ojo de mal cubero, el precio de trabajo por pintar el cuadro en euros, en aquella época, sería de unos 200.520,00€. En la actualidad el cuadro no tiene precio, no está en venta y sigue siendo propiedad del párroco titular de la iglesia de Santo Tome.