Había una vez un circo

Esperando a mi Daddy

Introducción

En 1995 Jessica tan solo visita la ciudad esa tarde, sin excesivo entusiasmo. Por lo cual después de haber establecido un cierto paralelismo entre la visita de 1995 y la de 2004, creo que ya puedo centrar un poco más la novela, en este recorrer la ciudad en compañía de Daddy desde el principio, en sus primeros paseos y callejear

Debería decir que lo primero que Jessica visita de Toledo la tarde del 30 de septiembre de 2004 es la estación de autobuses, donde por avatares del destino, por cuestiones de la novela, coincide con Daddy. Ambos llegan en el mismo autobús, aunque en esos momentos, durante trayecto en que coinciden, no se reconocen el uno al otro. Ahí podría decirse que empieza el recorrido turístico, esta visita a Toledo.

Sin embargo, como se trata de acompañarles a los dos en esta visita, esta vez quiero poner un poco de orden y comenzar por la visita del 1 de octubre, por eso de que Daddy ya empieza a sufrir sobre su conciencia el peso y la trascendencia que Jessica haya llamado a su puerta y no se le permite que se evada de sus responsabilidades.

Quiero fijarme en el primer monumento que recorren juntos y de manera consciente. En el Circo Romano, al que acceden por la avenida de La Reconquista. Una visita que, en realidad, es la primera ocasión en que los dos están solos, por lo que más que la atención en el monumento, la tensión se centra en sus miedos y temores. Es el primer día de Jessica en la ciudad y empiezan a conocerse, a confiar o desconfiar el uno del otro.

Lo visitado hasta ahora

  1. La puerta del Cambrón
  2. Con los brazos extendidos. – Monumento al Sagrado Corazón y Ermita del Cristo de la Vega
  3. Lleva mi recuerdo a los peces. – Río Tajo
  4. El puente sobre el río Tajo.– Puente de San Martín
  5. Patrimonio de la Humanidad. – Cuestas y calles de Toledo
  6. Esas noches de verano en Toledo. – Baño de la Cava.
  7. Después del Corpus. – Desde Calle del Ángel a Calle Trinidad
  8. Turistas a la carrera. – Barrio Judío
  9. La capital del mundo. – Palacio de Fuensalida
  10. Lo pintó El Greco. – Cuadro del Conde de Orgaz
  11. Daddy invita. Iglesia y calle de Santo Tome
  12. Que sea guapo o como Daddy. – Plaza San Vicente y Calle de Alfileritos
  13. Busca una salida – Callejeando por Toledo

Toledo extramuros

Ya hemos salido del casco histórico, aunque lo justo es decir que nuestra pareja venía de las afueras y después de que han salido y regresado a casa, les acompañamos en sus paseos por los alrededores. Por lo cual, es momento de ampliar un poco la visión de Toledo, como casco histórico, y hacerse una idea de que existen barrios más modernos desde mediados del siglo XX, cuando comenzó la expansión territorial.

En la actualidad el municipio de Toledo tiene una configuración muy dispersa, existiendo barrios separados del núcleo principal de la ciudad por amplios espacios abiertos, como ocurre con los barrios de Santa María de Benquerencia o Azucaica, una antigua  pedanía situada en la margen derecha del Tajo, que están separados de la ciudad alrededor de 6 km. El desarrollo de los barrios periféricos ha provocado simultáneamente un paulatino abandono del antiguo recinto amurallado al trasladarse la población a los nuevos barrios nacidos desde los años 1960.

Toledo. Wikipedia

Avenida / barrio de la Reconquista

Por debajo del Paseo de Merchán, junto a la Puerta de Bisagra, y, también próximo al casco histórico, se encuentra el barrio de La Reconquista, conocido por «Los Bloques. Este barrio representa ya la zona moderna, que en los años 60 se decía, de Toledo. Aquí se encuentra el Parque Infantil de Tráfico de Toledo, la sede del Banco Castilla-La Mancha (Calle Talavera de la Reina), una oficina de Correos y Telégrafos y un hostal. Al otro lado de la Avenida de la Reconquista, el Circo Romano de Toledo y el Colegio Carmelitas.

Barrio de la Reconquista

1 de octubre. 06:00 PM

No sé si es un tanto precipitado que esta tarde me llevé de turismo por la ciudad, como hice con Ana hace nueve años. Entiendo que para Daddy será mucha responsabilidad y más cuando acabamos de conocernos y es evidente que nos cuesta entendernos, por lo que la visita será poco provechosa. No me sabrá explicar nada y, en caso de que lo intente, lo más seguro es que no le entienda. Esta tarde puede decirse que hemos salido para que me dé el aire y se alivie un poco la tensión en el piso provocada por mi llegada y presencia, dado que, sin pretenderlo, he alterado la normalidad que hasta ahora ha habido en la familia. Entiendo que es un tanto osado por mi parte pedirle a Daddy que ejerza de guía conmigo cuando en su casa tal vez se debata lo que van a hacer conmigo, por eso ha querido que nos distanciásemos un poco de la discusión, porque hasta que sus padres no se aclaren yo tampoco puedo pensar que mi situación se haya normalizado. Lo único seguro es que yo he renunciado a todo por estar aquí, por conocerle. He asumido el riesgo de que tal vez esto no sea más que una locura, pero en cualquier caso, necesitaba conocer al hombre, al chico, al que legalmente se considera mi padre y que a pesar de todas las incoherencia que ello conlleva, a pesar de conocer mi existencia hace nueve años, no ha hecho nada por desmentirlo e incluso me atrevo a asegurar que Ana ha sido de las principales promotoras de este encuentro, porque de no haber sido por ella el recibimiento hubiera sido muy diferente.

Lo que he venido a pedirle a Daddy es tiempo y la oportunidad de que nos conozcamos que me aclare, si es que ello es posible, todo el misterio que hay en torno a mi nacimiento y las cuestiones que ello ha generado, aunque, por lo se me ha dado a entender hasta ahora, Daddy sabe lo mismo e incluso menos que yo al respecto, como si esperase que sea yo quien le resuelva sus muchas dudas porque él no tiene como tal constancia ni recuerdo de haber estado con mi madre,  ni a la edad en que se supone debieron conocerse ni a lo largo de estos años. Si hace nueve años tuvo constancia de mi existencia, fue por la visita de Ana, porque ésta se tomó la molestia de localizarle e informarle al respecto. Es más, ni tan siquiera he venido a reclamarle nada por estos años de abandono e indiferencia. Tan solo que, si le parece bien, empecemos a ser una familia y nos olvidemos del pasado. Yo he venido a quedarme en España. Quizá en Toledo, para que estemos más cerca el uno del otro y nos mantengamos en contacto. Si no lo considera oportuno, en principio. no tengo reparo en buscarme otro alojamiento para que no sea en casa de sus padres, porque lo último que pretendo es molestar o causar problemas.

Jess: Are you trusting on me?- Le pregunto porque me da la sensación de que está un tanto contrariado. – I’m your daughter.

Daddy: No te preocupes por nada y siéntete en familia. – Me responde para desvanecer mis temores con respecto a mi situación. – Paseemos. – Me indica sin muchas ganas de conversar.

Descripción

La que hoy puede ser considerada principal avenida de Toledo se sitúa sobre el trazado de una antigua vía pecuaria donde confluían varios caminos más procedentes del oeste castellano. Situada en la Vega Baja del Tajo,  en los comienzos presentaba un aspecto carente de vegetación salvo en los márgenes de los caminos en los que desde tiempos de Carlos III se habían plantado olmos negrillos (Ulmus minor) y también moreras.

Tras la guerra civil cambia por completo la historia de estos terrenos. La Dirección General de Regiones Devastadas decide construir aquí los primeros bloques de viviendas de la ciudad, dando comienzo a la expansión de Toledo extramuros de la vieja muralla. Es el comienzo de un proceso de profundo cambio para la vieja capital castellana: el centro histórico -desterremos la nefasta denominación de cajco, por favor- comenzó a despoblarse y surgieron nuevas barriadas en muchas ocasiones sin conexión lógica entre ellas dando lugar a la irracional sucesión de islas que hoy configuran la ciudad. Un modelo muy costoso de mantener, difícil de gestionar y que descohesiona no solo geográfica sino también socialmente a Toledo.

Toledo olvidado
Parque del Circo Romano, Avenida Reconquista. Google Maps Noviembre 2008
Avenida de la Reconquista año 2018 Actualidad
Avenida de la Reconquista Año 2018- Actualidad

Dado que la urbanización de zona la avenida de la Reconquista es de la época de la postguerra, uno de los símbolos que más controversia crea es el obelisco situado al final de la avenida, al que poco a poco le han ido retirando la simbología de la época franquista, por la evolución democrática de la ciudad. A parte de consideraciones políticas o ideológicas, es un elemento más de esta avenida. A mí particularmente me parece que es como convertir la Avenida de la Reconquista en un «circo romano» moderno, en un referente óptico tanto para los que suben como para los que bajan.

Obelisco de la Avenida de la Reconquista. De fondo la plaza de Colón

Circo Romano

Jess: What is this?- Le pregunto contrariada.

Circo Romano visto desde la Reconquista. Google Maps Mayo 2011

Me ha parecido entender que este barrio pertenece a la zona moderna de la ciudad, por lo que me llama la atención encontrarme con lo que parece un parque vallado en el que distingo unas ruinas, que, a diferencia de mis recuerdos de hace nueve años, de aquellas calles estrechas y tortuosas, entre edificios antiguos, pero bien conservados. Lo que hay aquí no son más que ruinas en bastante mal estado, una serie de arcos de piedra escarbados en el terreno. Como si fueran los restos de un edificio antiguo que ha permanecido oculto durante siglos y que ha aflorado según se ha expandido la ciudad. Aunque, por otro lado, tampoco da la impresión de que haya ningún arqueólogo investigando en la zona, por lo que a simple vista no me queda claro si estas ruinas tienen algún valor o importancia histórica. Ni tan siguiera estoy segura de que Yuly le pudiera preguntar a su madre al respecto porque tal vez no se supiera nada de esto en la época en la que ella estuvo en Toledo. Es más, no recuerdo que se hiciera mención de ello en el libro de Spanish, aparte de que aquel era no era un libro de Historia y la mención a Toledo era tan solo por su trascendencia cultural.

Daddy: Son las ruinas del Circo Romano. – Me intenta explicar.

Jess: Is it was a Roman circus? – Le pregunto, porque eso me parece entender.

Daddy: Lo que queda. – Me contesta. – Hasta hace un siglo, casi toda la relevancia histórica de la ciudad se centraba en la parte antigua. – Me explica. – No puedo contarte mucho más porque tampoco lo sé. – Alega con cierta impotencia.

Jess: OK. Do not worry. – Le respondo porque tampoco quiero que se complique en exceso. -Could we visit it?

Si necesidad de que le haga ninguna indicación, como si fuera algo que ya tuviera previsto, pero sobre lo que no ha sabido avisarme, nos adentramos en el parque, de manera que yo tenga ocasión de saciar mi curiosidad y este tiempo juntos no sea una completa pérdida de tiempo, que no lo es, dado que tenemos la oportunidad de empezar a conocernos, de tratarnos de manera directa, sin que haya un océano entre los dos y sobre todo sin que nos ignoremos como si no supiéramos nada el uno del otro cuando para mí ya ha quedado demostrado que Daddy no ignoraba mi existencia ni el vínculo que se supone que hay entre los dos. De hecho, entiendo que los dos compartimos las mismas dudas e incertidumbres porque ninguno tiene la respuesta a las dudas que respectivamente se nos plantean sobre la veracidad de esos datos, ya que yo aún mantengo la expectativa de que haya algo de cierto, que mi viaje hasta aquí tenga sentido, porque de lo contrario habré construido mis sueños y anhelos sobre algo que no tiene ningún fundamento y me sentiré engañada.

No recuerdo que Ana me trajese por aquí hace nueve años, ni estoy muy segura de haber leído o estudiado algo referente a esto, lo que en mi caso es casi una certeza, pero se han empeñado tantas veces en que conociera la ciudad, de los orígenes de Daddy, que me extrañaría que no me hubieran mencionado, porque algo así acentuaría mi imaginación y fomentaría esa imagen bastante idílica que me he creado de la ciudad. De todos modos, el contraste entre realidad y ficción es más que evidente y al escuchar que aquí hay un circo romano, hubiera recurrido más a las fotografías que he visto de Roma, donde se conservan bastantes edificios en bastantes buenas condiciones después de más de dos mil años. Lo que queda de este no son más que restos, como si hubieran estado enterrados durante siglos y descubiertos en las últimas décadas, como si en la historia de la ciudad, en algún momento, hubieran preferido vivir de espaldas a su pasado, lo que no espero que al final se pueda interpretar de mi vida, porque yo no he venido hasta aquí para que me olvide de esa búsqueda. Es más, si Daddy me ha traído hasta aquí, entiendo que la mentalidad de la ciudad y la suya en particular son bastante optimistas con respecto a las valoraciones que se hace de estas ruinas y en lo que a mí se refiere.

Jess: It is not the downtown, right? –  Le pregunto algo contrariada.

Daddy: No te entiendo. – Me responde un tanto contrariado.

Jess: OK! Don’t worry. – Le respondo resignada.

Le he hecho una pregunta sin demasiado sentido, porque ya me he fijado que lo que parece ser la parte antigua de la ciudad se encuentra sobre la colina, a la vista. Lo único que pretendo es ubicarme, porque me siento bastante desorientada y no muy segura de saber dónde estoy ni cómo regresar a casa de Daddy, en caso de que éste no me acompañe, aunque tengo la ligera impresión de que no nos hemos alejado tanto, ya que la avenida es la mejor referencia que puedo tener en ese sentido, pero, a diferencia de ayer, esta vez no puedo recurrir al mapa de la ciudad para orientarme, por mucho que tenga una ligera idea del nombre de algunas calles  y sobre todo cuál es la de Daddy, pero lo más seguro es que me pierda, que en un primer momento me dedicase a dar vueltas sin rumbo por las calles de uno y otro lado de la avenida que no sé si pertenecen al mismo barrio ni lo lejos que ese deambular me podría alejar o acercar a mi destino. Lo mejor es que no me despiste ni pierda de vista a Daddy, aunque no creo que éste me haya traído aquí para me distraiga con las ruinas y cuando me quiera dar cuenta él se ha marchado de mi lado sin dejar pistas. Quiero pensar que tiene un mínimo de decencia y será incapaz de hacer algo así.

1 de octubre 2004. 06:30 PM

Descripción

El Circo Romano de Toledo está situado extramuros, al norte de la ciudad, en la denominada Vega Baja; se construyó hacia la segunda mitad del S. I d. C., a finales de la dinastía Julio-Claudia y se dedicó a las carreras de carros. Está orientado en dirección NE-SO.

Su planta, como la de todos los circos, es un rectángulo con dos lados rectos y casi paralelos, un extremo en forma de hemiciclo y otro extremo ligeramente curvado, en arco de círculo, que conforma las cárceres o casillas desde donde salían los carros.

El espacio donde se desarrollan las competiciones o arena está delimitado por el podium que determina sus dimensiones, dando lugar a un eje mayor de 408 mts. aproximadamente y un eje transversal, que en la zona del hemiciclo viene dado por la cuerda del arco de 86,20 mts. mientras que en las cárceres se haría más estrecho, cerca de 82-83 mts. El espacio anterior se encuentra dividido longitudinalmente por la spina, o barrera central, alrededor de la cual las bigas o cuádrigas daban las siete vueltas preceptivas.

Alrededor de la arena se dispone el graderío o cavea, que ocupa el hemiciclo y los dos lados rectos, mientras en el extremo opuesto, como se ha indicado ya, se locatizan las cárceres.

El graderío consta de un maenianum primum o graderío inferior y un maenianum summun o superior.

Cultura Castilla La Mancha

Pese a estar poco investigado, ya que más de la mitad de la infraestructura aún permanece sin excavar, sus similitudes con otros circos de la península, como el de Augusta Emerita, permiten afirmar que su aforo debía ser entre los 15 000 o 30 000 espectadores, lo que inicialmente resultó suficiente para cubrir las necesidades de la urbe así como de otros pueblos de los alrededores. El circo romano tenía unas dimensiones de 422 metros de largo por unos 112 metros de ancho.

La importancia de los restos arqueológicos del circo es importante ya que permite afirmar que, dadas sus dimensiones, su aforo y comparándolo con los de otras ciudades hispanorromanas de la península ibérica, Toledo debió ser en época romana una ciudad que jugó un papel importante en la administración política y jurídica de la península.

Dadas las dimensiones del circo, como sucedió en casi todas las ciudades hispanorromanas, este se situaba a las afueras del recinto amurallado; es seguro que desde la ciudad existiera una calzada dirección al circo, la cual no ha sido encontrada.

Durante la etapa musulmana, al menos inicialmente, los graderíos del Circo fueron utilizados por comerciantes para ubicar ahí sus establecimientos. Más tarde, los árabes utilizaron el circo como cementerio, del que pueden observarse a simple vista muchos vestigios. Actualmente, el cementerio medieval permanece ahí, lo que convierte al parque arqueológico en un importante cementerio medieval.

Durante la Baja Edad Media, es posible que acabara el expolio, si bien los edificios quedaron abandonados a las afueras de la ciudad medieval, lo que facilitó que los años los sepultaran y que los Toledanos olvidaran la ubicación de los mismos.

Wikipedia
Enterramientos de época islámica en el Circo Romano de Toledo.

Otros circos romanos

Reconstrucción 3D Circus Maximus, Roma
Reconstrucción 3D Circus maximus Roma

El Cardenal Lorenzana ordenó destruir parte del circo romano de Toledo

El abandono progresivo del circo tuvo un momento clave a finales del siglo XVIII, cuando ya llevaba muchos años sirviendo de refugio para vagabundos y para actividades no muy bien vistas por el Cardenal Lorenzana, que ordenó derribar varias bóvedas que aún quedaban en pie, en uno de los laterales:

“… Lodar las cuevas o subterráneos del circo, destruyéndolas a propósito, para evitar que fueran albergues de gentes de mala vida y costumbres”

Afortunadamente no mandó destruir las bóvedas que se conservan en el hemiciclo, pues en aquella época se encontrarían semienterradas.

Resulta altamente probable que toda la sillería en piedra del circo fuese utilizada en la construcción de los nuevos edificios que se levantaron en las cercanías (Vega Baja), ya en época visigoda, por lo que el circo estaría desmantelado en época muy temprana, según los investigadores.

En este momento, el Circo Romano de Toledo es un parque integrado en la ciudad, troceado y dividido por avenidas, un poco descuidado y olvidado por las administraciones que, tras las intervenciones recientes, y como atestiguan las fotografías que acompañan a este artículo, no hacen todo lo posible por poner en valor tan importante recurso de la época romana de la ciudad de Toledo. Sirvan estas líneas para insistir en la importancia de conservar este espacio, así como de poner en valor, especialmente el único arco que queda en pie del Circo Romano de Toledo.

Leyendas de Toledo
Ruinas del Circo romano. Paseo del Circo Romano

Al otro lado del Circo Romano se encuentra la ermita del Cristo de la Vega, a la que ya hice mención en la entrada: Con los brazos extendidos